<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754</id><updated>2011-12-06T22:48:59.512-08:00</updated><category term='Paul Washer'/><category term='Espíritu Santo'/><category term='Adoración'/><category term='John Owen'/><category term='Jonathan Edwards'/><category term='arrepentimiento'/><category term='Regeneración'/><category term='Puntos del Calvinismo'/><category term='George Whitefield'/><category term='R.M. McCheyne'/><category term='Dicotomía o tricotomía'/><category term='Bíblia'/><category term='Libre Albedrío'/><title type='text'>Llamado Eficaz</title><subtitle type='html'>"Todo lo que el Padre me da, vendra a mí; y al que a mí viene, no le hecho fuera. (J.n.6:37).</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>312</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-2021345880061957926</id><published>2011-11-15T19:27:00.000-08:00</published><updated>2011-11-15T19:30:48.901-08:00</updated><title type='text'>AUTORIDAD ESCRITURAL vs. SEDUCCIÓN ESPIRITUAL</title><content type='html'>En un vertiginoso y trascendental flujo que está conduciendo a muchas congregaciones hacia lo animista, gnosticismo, esoterismo y ni que hablar de la pretensión de una única religión mundial, utilizando artimañas, como el ecumenismo y toda clase de estratagemas de vientos de nuevas doctrinas que fácilmente se introducen en las iglesias locales, donde sus líderes, los cuales o no tienen la preparación teológica adecuada, o sus propias concupiscencias, tales como la FAMA, AVARICIA, CODICIA, y el utilizar el evangelio como trampolín a la riquezas. Estos no miden consecuencias, como lo estamos viendo en los noticieros como el “ evangelio de Judas Iscariote”, ya en el siglo 2, Irineo uno de los llamados Padres de la Iglesia, luchaba y comentaba en sus escritos sobre la falsedad de este escrito que en su original estaba escrito en Griego, pero màs adelante fue trascrito al Còpto, como tambien Epifànio en en siglo 5 basàndose en Irineo desaprobaron ambos tal pretensiòn de ese falso escrito, ya que por tràs èl estaban los Gnòsticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal pretensión con tal de lograr sus oscuros propòsitos, no se dan cuenta del mal que estàn haciendo y colocando sus cabezas en el picadero eternal. Estàn permitiendo que el YO, la VISION, la EXPERIENCIA,y ni que hablar de las REVELACIONES, sean o por lo menos pretendan estar por encima de la AUTORIDAD ESCRITURAL.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es lamentable el daño espiritual y emocional que ocasionan en muchas personas, matrimonios y familias enteras, hacièndoles copartìcipes de sus iniquidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En antaño nos jactàbamos de los animistas, hoy lo vemos en templos que deberìan tener el propòsito de anunciar la buenas nuevas de salvaciòn y no darle la preminencia al Inìcuo durante los cultos. Pero la seducciòn espiritual no se deja por menos permitiendo que cosas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por las cuales Pablo, Pedro lucharon denodadamente al igual que muchos de los asì llamados Padres de la Iglesia, como antes mencionàramos, se permita que este flagelo se introduzca en el culto al Señor de señores so mera excusa del modernismo actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero se olvidan que primero el pregonero debe tener caràcter y no colocar sus talentos por encima de este, ejemplos por citar algunos, Noê, Job, Daniel, Josè, etc, tuvieron caràcter firme en sus decisiones, jamàs permitieron que sus talentos eclipsaran el caràcter que Dios les habìa dado, entendemos por cierto que el talento tambièn lo diò el Señor, pero como dice el dicho criollo “ no podemos poner la carreta delante de los bueyes “ y eso se cumple en las escrituras, cuando aquellos dicen como dijera Calvino “ Cuidado con aquellos que dicen solo el Espìritu el Espìritu y no dicen la Palabra la Palabra “, jamàs el Espìritu Santo va contradecir a la Palabra ya que fue èl que la inspirò.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi oraciòn es a la reflexiòn sincera, aquellos que se dicen siervos del Señor JesuCristo y estàn jugando con sus cabezas, mucho cuidado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-2021345880061957926?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/2021345880061957926/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2011/11/utoridad-escritural-vs-seduccion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/2021345880061957926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/2021345880061957926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2011/11/utoridad-escritural-vs-seduccion.html' title='AUTORIDAD ESCRITURAL vs. SEDUCCIÓN ESPIRITUAL'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-3824276977730701659</id><published>2011-05-27T21:11:00.000-07:00</published><updated>2011-05-28T06:32:41.475-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espíritu Santo'/><title type='text'>La Glossolalia</title><content type='html'>Compendio&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El interrogativo que queremos hacer es: ¿son las lenguas hoy día las mismas lenguas de las que Pablo habla en su carta a los (1 Co.14). Podríamos acercarnos a esta pregunta de varias formas, por ejemplo, el testimonio en el resto del libro de Hechos, o relacionando las historias de Hechos con las epístolas de Pablo y el resto del N.T. Vamos a considerar los siguientes puntos:&lt;br /&gt;1) Dios había prometido un derramamiento de su Espíritu Santo sobre su pueblo en general. Y prometió señales para comprobar ese hecho (Jl.2:28-32).&lt;br /&gt;2) El Espíritu prometido era aquél que había soplado sobre el hombre creándolo a la imagen de Dios. Este Espíritu cubriría todo el pueblo, trayendo un corazón dispuesto a la obediencia. Las promesas del A.T. enfatiza un corazón cambiado y una disposición de obediencia (Jer.31:31-33; Ez.36:25-27).&lt;br /&gt;3) Las manifestaciones principales que Dios emplea en el A.T. para representar la presencia de su Espíritu son: viento (ruach), fuego, la columna de fuego que acompaño al pueblo de Israel durante el desierto.&lt;br /&gt;En el A.T. Dios preparó el camino para poder entender la sustancia de lo que iba a hacer en el día de Pentecostés. Por eso se revela como viento y como fuego. Pero estas señales son periféricas. La iglesia no necesita estas señales tal como Adán no las necesitaba para obedecer a Dios antes de la caída. Eran “señales” no la sustancia. Pedro enfatiza esto en su sermón el día de Pentecostés (Hch.2).&lt;br /&gt;¿Qué de las lenguas? En realidad las lenguas en sí parecen no formar parte de las señales de Pentecostés. La presencia de la profecía sí manifestaba un cumplimiento de las esperanzas del poder y llenura del Espíritu Santo. Pero ninguna profecía del A.T. mencionas hablar en lenguas como señal del Espíritu Santo. Creo que podemos entender el hablar en lenguas (idiomas Hch.2:8) bajo el análisis en el cual Pablo lo trata en (1 Co.12-14).  &lt;br /&gt;Si queremos hablar de las lenguas como señal, eran señal para los no creyentes, lo cual concuerda con lo que Pablo dice en (1 Co.14:22). Bueno para no seguir abundando en el tema dejemos que el trabajo investigativo que he realizado hable por si solo.        &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. Las lenguas del nuevo testamento eran instrumento de revelación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si dicha afirmación mencionada arriba es cierta quiere decir entonces que las lenguas que hoy día se hablan no son las mismas que se hablaban en el nuevo testamento, ya que las lenguas que se hablan hoy día son utilizadas con otro propósito. Hoy día muchos círculos eclesiásticos enseñan que el don de lenguas no es re-velatorio y por dicha razón pretenden confinarlo a un uso privado enseñando que es algo que se utiliza en el devocional  privado o simplemente es algo a utilizarse de manera particular.&lt;br /&gt;En muchas ocasiones (1 Co.14:2) es utilizado para enseñar que cuando la persona habla en lenguas no habla a los hombres sino a Dios, podemos notar en dicha escritura que es un poco contradictoria cuando la comparamos con el suceso en Pentecostés de (Hch.2); donde en ese momento queda claro que los visitantes podían entender en su propio idioma los que habían sido llenos del espíritu Santo. También queda claro que el apóstol Pablo da contundente instrucciones para que el don de lenguas sea utilizado de manera edificante por medio de la interpretación.&lt;br /&gt;¿Qué significa que el que habla por el espíritu habla misterios? ¿Qué es un misterio en la palabra de Dios? Cuando estudiamos los textos en los que la palabra misterio aparece podemos darnos cuenta que un misterio es una verdad acerca de Dios, del plan de redención que una vez estuvo oculto pero que ahora es revelado. En el nuevo testamento o en el contexto del nuevo pacto un misterio es un fenómeno de revelación, es algo que el pueblo de Dios no conocía hasta que Dios quiso revelarlo. Dicho término se utiliza más de 20 veces en el nuevo testamento y Pablo es el más que lo utiliza, Jesús hace uso del término en (Mt.13:11) donde Jesús deja claro cuando dice “a vosotros os doy a conocer los misterios”. En (Ro.11:25) aquí el apóstol explica y da información de revelación divina acerca de los tiempos del fin y su plan para con su pueblo. En (Ro.16:25-26) enseña que este misterio es dado para que el pueblo obedezca, o sea una revelación de la voluntad de Dios. En (1 Co.4:1) queda claro que los predicadores son administradores de los misterios de Dios, esto me hace formular una pregunta ¿el predicador antes de hablar los misterios de Dios entienden los misterios de Dios? Porque queda claro que un predicador no puede anunciar los misterios de Dios si no entiende antes esos misterios de Dios, ya que suena ilógico que, como una persona hablaría de algo lo cual no entiende, el predicador es un administrador puesto por Dios para que dé a conocer sus misterios. En (1 Co.15:51) notamos como Pablo anuncia un misterio pero luego declara la información del misterio. En (Ef.1; 3:8-9; 6) podemos notar que la palabra misterio muestra algo oculto hasta que Dios lo quiso revelar.&lt;br /&gt;¿Qué son las lenguas dice el apóstol Pablo? Por medio de las lenguas se habla misterio no jeringonza, voluntad de Dios revelada que hasta el momento había estado oculto porque eran días de revelación. El don de profecías al igual que el don de lenguas y su interpretación fue utilizado por Dios para revelar voluntad divina en medio de su pueblo en aquel entonces.&lt;br /&gt;En dicho pasaje de (1 Co.14) se confirma que el don de lenguas era un instrumento de revelación. En los (vs.4-5) dice: “El que habla en lenguas, a sí mismo se edifica, pero el que profetiza edifica a la iglesia. Yo quisiera que todos hablarais en lenguas, pero aún más, que profetizarais; pues el que profetiza es superior al que habla en lenguas, a menos de que las interprete para que la iglesia reciba edificación”.&lt;br /&gt;Lo que podemos notar de dichos versos mencionados arriba es que para Pablo la profecía y las lenguas con su interpretación eran equivalentes. Según John Macarthur en “Carismáticos” pág.229 dice: “Pablo no estaba recomendando el uso del don en violación de su propósito y sin tomar en cuenta el principio del amor  (“el amor... ni busca lo suyo propio” 1 Co.13:15). La palabra “edifica” en (14:4) según la concordancia Strong es “oikodoméo” que significa “ser constructor de la casa” o simplemente  “construir”. Puede llevar una connotación positiva o negativa, dependiendo del contexto, por ejemplo en (1 Co.8:10) se utiliza la misma palabra griega para hablar de “estimular” la conciencia de alguien para hacer el mal. Los Corintios estaban usando las lenguas para edificarse a sí mismos en un sentido egoísta. Sus motivos no eran sanos, sino egocéntricos. Su pasión por las lenguas surgió de un deseo de ejercitar los dones más espectaculares y llamativos enfrente de otros creyentes. El punto de Pablo era que nadie se beneficia de tal exhibición excepto la persona que habla en lenguas, y el principal valor que obtiene de ello es edificar su propio ego. En (1 Co.10:24) Pablo ya había hecho claro este principio: “nadie busque su propio bien, sino el bien del otro”. Al igual que Pablo, Pedro es igual de enfático cuando dice en (1 P.4:10) “cada uno ponga al servicio de los demás el don que ha recibido”&lt;br /&gt;Desde el principio hemos querido demostrar que el don de lenguas era un don de revelación, por lo cual también el apóstol Pablo hace énfasis en dicho propósito ya que en (1 Co.14:16-17) Pablo escribió: “pues de otro modo, si das gracias con el espíritu, ¿cómo dirá amén a tu acción de gracias el que ocupa el lugar de indocto, ya que no sabe lo que estás diciendo? Porque tú, a la verdad, expresas bien la acción de gracias, pero el otro no es edificado”. En otras palabras, los que hablaban en lenguas en corintio estaban siendo egoístas, ignorando al resto de la gente en la congregación, y en vez de edificar, turbaban con el don el mensaje que tenía el propósito de comunicar, y haciendo todo sólo para satisfacer sus propios egos, para exhibirse y para demostrar su espiritualidad unos a otros.&lt;br /&gt;Ahora ¿qué era lo que edificaba del don de profecía? ¿Acaso era el tono de voz del profeta?  ¿La voz vibrante del que hablaba? ¿La manera extravagante de como Dios utilizaba a los hombres? No, lo que edificaba del don de profecías era el mensaje contundente y claro de parte de Dios por medio de labios de un hombre. Por tal razón Dios utiliza el medio verbal para que podamos entender y comprender la buena voluntad de Dios. Lo mismo ocurre con el don de lenguas, escuchar a una persona hablando lenguas no es lo que edifica, lo que edifica es su interpretación, o sea el mensaje claro que llega a la conciencia del ser humano. Dicho de otro modo, el entendimiento es lo que nos lleva a la edificación personal. Dios nos edifica por medio del entendimiento de la verdad, para que el mensaje sea de edificación para el pueblo de Dios debe ser inteligible o sea entendible.&lt;br /&gt;¿Para qué Dios dio el don de profecía? Para revelar su verdad ¿Para qué Dios dio el don de lenguas y su interpretación? Igualmente, para revelar su verdad. Amenos que estemos dispuestos a decir que las lenguas que se hablan hoy son revelación divina al mismo nivel de las profecías de las Escrituras no podemos decir que se tratan de las lenguas del N.T. Si son las mismas es porque la revelación divina continúa ya que las lenguas en el N.T eran reveladoras, el don de lenguas era un instrumento de revelación divina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II. El don de lenguas eran otros idiomas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una gran parte de los grupos eclesiásticos enseñan que el don de lenguas es un idioma particular dado por Dios al ser humano la cual se adentran en una comunicación directamente con Dios. En la mayoría por no decir que todos los casos el emisor no entiende lo que dice. Simplemente por dar una definición propia del don de lenguas según la biblia se podría decir que las lenguas habladas en (Hch.2) no fueron idiomas aprendidos, pero por testimonio de la misma escritura queda demostrado que tampoco era un tipo de balbuceo.&lt;br /&gt;Ahora, ¿Qué quiso decir Pablo con “lenguas… de ángeles”?  Muchos creen que Pablo estaba sugiriendo que el don de lenguas incluye alguna clase de lengua angelical o celestial. Sin embargo, no hay ningún tipo de garantía en el texto mismo de tal criterio. En este momento sería importante aclarar que Pablo no sugiere a su audiencia algún tipo de lenguaje privado con Dios sino que más bien Pablo hace un tipo de caso hipotético.&lt;br /&gt;“Los verbos griegos en 1 Corintios 13:2-3 están en subjuntivo. El modo subjuntivo se usa para indicar lo imaginario o una situación contraria a la realidad. Una gramática griega explica: “Mientras que el indicativo asume realidad, el subjuntivo asume irrealidad. Es el primer paso aparte de lo que es real en la dirección de lo que solamente es concebible” (H.E.Dana y J.R. Mantey, A Manual Grammar of the Greek New Testament (Un manual de gramática del griego del Nuevo Testamento) (Toronto: Macmillan, 1957, 170). &lt;br /&gt;En palabras entendibles, Pablo simplemente habla de manera teórica, sugiriendo que aunque eso fuera verdad, sin amor esas cosas no tendrían significado. Para probar su punto de la necesidad del amor, Pablo estaba tratando de extender sus ejemplos a límites extremos. Al realizar un breve recorrido por las Escrituras ya sea A.T. o N.T. podemos notar que los mensajeros angelicales de Dios se comunicaron a los humanos en el propio idioma humano. Después de dicha declaración podría surgir el argumento “de que por el simple hecho de ser antes angelicales conocen todos los idiomas” pero queda claro que en la Escritura  no se da algún indicio de que los ángeles tengan algún idioma en particular.&lt;br /&gt;En ninguna parte en la Biblia enseña que el don de lenguas sea algo distinto a los lenguajes humanos. Tampoco hay ninguna sugestión de que las verdaderas lenguas descritas en 1 Corintios 12-14 fueran materialmente diferentes de los lenguajes milagrosos descritos en Hechos 2 en Pentecostés.  De hecho, cabe señalar que el término “lengua” en (Hch.2 y 1 Co.14:2) viene del término “glossa” (γλω̂σσα) se usa como: (1) las «lenguas… como de fuego» (Hec:2:3), que aparecieron en Pentecostés;  (2) la lengua, como órgano del habla (p.ej., Mar:7:33; Rom:3:13 ; Rom:14:11; 1Co:14:9 ; Flp:2:11; Stg:1:26 ; Stg:3:5-6, Stg;3:8; 1Pe:3:10 ; 1Jn:3:18 ; Rev:16:10); (3) (a) un lenguaje, lengua; junto con fule , tribu, laos , pueblo, ethnos , nación, siete veces en Apocalipsis (Ap.5:9; Ap.7:9; Ap.10:11; Ap.11:9; Ap.13:7; Ap.14:6; Ap.17:15);  (b) el don sobrenatural de hablar en otro lenguaje sin haberlo aprendido; (Diccionario Vine N.T.) &lt;br /&gt;En Hechos es claro que los discípulos estaban hablando en lenguas conocidas. Las personas judías  presentes durante ese momento en Jerusalén “estaban confundidos, porque cada uno les oía hablar en su propio idioma” (2:6). Lucas procedió a mencionar al menos 15 diferentes países y regiones donde se hablaban esos idiomas (vv.8-11). Muchos estudiosos señalan que la expresión “lenguas extrañas” (1 Co. 14) describe un lenguaje que no es de este mundo. Sin embargo, cuando nos acercamos al texto griego podemos ver que la expresión “extraña” no está presente, dando a entender que dicha expresión fue añadida por los traductores de dicha versión (Reina Valera 1960). Glossa siempre aparece en forma plural de principio a fin de los Hechos, indicando lenguas múltiples. En 1 Corintios 14, sin embargo, Pablo empleó tanto la forma singular como plural. ¿Qué podríamos decir en cuanto a dicho cambio entre el singular y el plural? Bueno, una breve explicación es que sería posible que al usar el término “lengua” en singular en los (vv.2, 4, 13, 14, y 19) se estaba refiriendo al balbuceo pagano falsificado que algunos de los creyentes corintios estaban usando evidentemente en vez del verdadero don de lenguas. El habla sin significado era la misma cosa fundamentalmente, de modo que la forma plural era innecesaria. Cuando Pablo se refería claramente al auténtico don de lenguas, usaba el plural “lenguas”. La única excepción es (1 Co.13:27) donde Pablo describe a un hombre que hablaba una lengua, de modo que el singular “lengua” era aquí necesario también. La RVR usa la palabra “extraña” solamente cuando la forma de glossa es en singular. Si esta diferenciación entre el singular “lengua” y el plural “lenguas” significa la diferencia entre un idioma verdadero y un mero balbuceo, tal vez la versión RVR está en lo correcto al añadir el adjetivo, después de todo. Entendido en esta forma, la “lengua extraña” no es una manifestación del verdadero don espiritual, sino una corrupción pagana.&lt;br /&gt;Otra indicación más de que Pablo tenía en mente lenguajes humanos es su declaración en 1 corintios 14:21-22, de que las lenguas eran dadas como señal al incrédulo Israel: “En la ley está escrito: En otras lenguas y en otros labios hablaré a este pueblo, y ni aun así me harán caso, dice el Señor”. Pablo se refería a Isaías 28:11-12, una profecía que decía a la nación de Israel que Dios daría su revelación en lengua gentil. Eso era un reproche a Israel en su incredulidad. Para que fuera una señal significativa, las lenguas deberían haber sido extranjeras, no algún tipo de “habla angelical”. &lt;br /&gt;¿Cuál es el propósito de las lenguas? Bueno, dicha pregunta será contestada en el transcurso de dicho ensayo. El N.T. no tiene ninguna sugerencia de que las lenguas que se mencionan en  corinto fueran diferentes a las de Pentecostés, antes todo lo contrario, el fenómeno de Pentecostés lo hallamos en (Hch.10) con la conversión del primer gentil Cornelio, Dios habla a Cornelio, Dios habla a Pedro, los reúne y Pedro es testigo y junto a Pedro los Judíos que le acompañaban estaban atónitos “porque el don del Espíritu Santo fue derramado también sobre los gentiles” (Hch.10:45-46). Pedro concluyó: “¿Acaso puede alguno negar el agua, para que sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo, igual que nosotros?” (Hch.10:47). Pedro da a entender que la experiencia por la que estaban pasando los gentiles era la misma experiencia por la que los judíos habían pasado en (Hch.2) o sea también eran idiomas las lenguas que los gentiles hablaron (Hch.11:15). ¿Por qué los judíos estaban atónitos en ese momento con la experiencia de Cornelio? Porque oyeron que los gentiles hablaban en lenguas y glorificaban a Dios. Aunque las lenguas eran primeramente una señal de juicio para el incrédulo Israel (1 Co.14:21-22), Dios repitió aquí el fenómeno como una manera de demostrar a los creyentes judíos que el Espíritu Santo había venido a los gentiles tal como lo había hecho con ellos. En (Hch.11) El concilio de Jerusalén sorprendidos como estaban, no podían negar lo que había pasado. Ellos retuvieron la paz, glorificaron a Dios, y reconocieron que Dios había concedido misericordiosamente a los gentiles también el arrepentimiento que lleva a la vida (Hch.11:18). La iglesia era una: judía y gentil (comp. Gal.3:28; Ef.2:14-18). Esto es el cumplimiento de la promesa de (Hch.1:8).&lt;br /&gt;En (1 Co.14) se usa la misma terminología, dice en (Hch.2) “y comenzaron hablar en otras lenguas”, dice en (1 Co.14) “en otras lenguas y con otros labios hablare a este pueblo” o sea es el mismo lenguaje y el termino original es (glossa) lógicamente refiriéndose a idiomas. En (1 Co.14) Pablo utiliza un texto del A.T. que es el texto de Isaías ya mencionado anteriormente de (Is.28) en el cual lógicamente se habla de otros idiomas. &lt;br /&gt;William Samarin, profesor de lingüísticas en la Universidad de Toronto, escribió: A través de un periodo de cinco años he tomado parte en reuniones en Italia, Holanda, Jamaica, Canadá y los Estados Unidos. He observado pentecostales chapados a la antigua y a neo pentecostales; he estado en pequeñas reuniones en hogares privados y también en reuniones públicas enormes; he visto ambientes culturales tan diferentes como los que se encuentran entre los puertorriqueños del Bronx, los manejadores de serpientes de los Apalaches y los molokanes rusos en los Angeles… Glossolalia es ciertamente como lenguaje en alguna manera, pero esto es solamente porque el que habla (inconscientemente) quiere que sea como lenguaje. Sin embargo, a pesar de sus similitudes superficiales, la glosolalia fundamentalmente no es un lenguaje. William J. Samarin, Tongues of Men and Angels (New York: Macmillan, 1972) xii, 227.&lt;br /&gt;Todos los estudios están  de acuerdo en que lo que escuchamos hoy en día no es lenguaje; y si no es lenguaje, entonces no es el don bíblico de lenguas. Solo el don bíblico de las lenguas revoca a Babel y trae reconciliación a las naciones. ¿Qué ocurrió en Babel? La confusión de los idiomas, ¿Qué ocurre en Pentecostés? La unión de los pueblos, que aunque hablan distintos idiomas pero unidos por un mismo Cristo. Este punto revoca casi la totalidad de lo que se quiere enseñar hoy día con relación a las lenguas o con lo que se dice son lenguas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III. Las lenguas del N.T eran para consumo público no para uso privado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué son los dones? Los dones son capacidades especiales del Espíritu Santo para que nos ministremos y nos sirvamos unos a los otros y todos fueron dados para provecho como dice el apóstol Pablo. El propósito de estos dones carismáticos es, en primer término, la edificación de toda la iglesia (1 Co. 12.4–7; 14.12), queda claro que también Pedro cuando habla de los dones en (1 P.4:11) le da el mismo propósito y Pablo cuando habla de los dones en (Ro.12); o sea, claramente se puede decir que la enseñanza bíblica de los dones es que son de beneficio para los demás hermanos. Es por tal razón la imagen del cuerpo que Pablo utiliza donde el ojo no se sirve así mismo, el ojo sirve al cuerpo entero, donde la mano no se sirve a sí misma, sino que sirve al cuerpo entero.&lt;br /&gt;Vale la pena detenerse en esta definición para estudiarla en detalle. Primero, define a un don espiritual como habiendo sido otorgado al creyente por Dios, como está implícito en la frase "don espiritual". En el Nuevo Testamento, la palabra para este tipo de don (la palabra que es utilizada la mayor parte de las veces con referencia a los dones) es charisma o charismata (en plural). Nuestra palabra carismático proviene de esta raíz, si bien la palabra tiene un uso más restringido que el original. Lo más importante de la palabra charisma es que está basada en la palabra griega charis, que significa "gracia". Como la gracia es el favor inmerecido de Dios, el énfasis es que los dones espirituales son dispersados por Dios según quiera. Un cristiano ha de recibir un don; otro cristiano, otro don. Algunos pueden recibir más de un don. Pablo puso el énfasis sobre esto en el versículo que recién hemos citado. "Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere" (1 Co 12:11).&lt;br /&gt;Una de las señales de la iglesia es la unidad. Esta marca es inherente a la misma definición de la iglesia. La iglesia está (1) fundada sobre el Señor Jesucristo, (2) creada por el Espíritu Santo, y (3) conformada por personas de todas las razas que se convierten en un nuevo pueblo a la vista de Dios. Si la iglesia ha sido fundada en Jesucristo, tiene un fundamento, lo que significa un Señor y una teología en torno a él. Si ha sido creada por el Espíritu Santo, la experiencia fundamental del pueblo de Dios es idéntica. Provienen de distintos orígenes, pero son llamados a una relación con Dios por una obra de regeneración, justificación y adopción. Si se han convertido en un pueblo nuevo, evidentemente están apartados del mundo como una entidad separada y santa. &lt;br /&gt;Una persona que se convierte en cristiana puede apreciar esta unidad. Antes, esta persona en mayor o menor medida dependía de sí mismo o de sí misma. Ahora, todo eso ha cambiado. Como lo expresa Pablo cuando escribe a los Efesios: "Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios" (Ef. 2:19).&lt;br /&gt;Pero uno no ha sido un miembro de la iglesia por mucho tiempo antes de que le sea obvia la mucha diversidad que hay dentro de ella. Algunas son resultado del pecado y son por lo tanto enteramente injustificadas. Otras, en realidad, son el regalo de Dios a la iglesia y son de vital importancia para el correcto funcionamiento de la iglesia en el mundo.&lt;br /&gt;Este énfasis que tiene dos vertientes, la unidad y la diversidad, aparece en varios pasajes del Nuevo Testamento. Por ejemplo, en el capítulo 4 de Efesios, un número de frases hablan con elocuencia sobre nuestra unidad. "Un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos" (vs. 4-6). Pero no ha acabado Pablo de articular esta verdad cuando pasa a hablar sobre la diversidad que existe en el campo de los dones. "Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo... Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio para la edificación del cuerpo de Cristo" (vs. 7,11-12). En los siguientes versículos ilustra este punto hablando sobre un cuerpo, el cual aunque es un solo cuerpo, tiene sin embargo muchas partes funcionales diferentes.&lt;br /&gt;En 1 Corintios los ejemplos de la unidad y la diversidad están mezclados. "Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo" (1 Co 12:4-6). Después de enumerar nueve de estos dones, el apóstol concluye: "Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere" (vi. 11).&lt;br /&gt;El libro a los Romanos tiene un énfasis similar. "Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros" (Ro 12:4-5).&lt;br /&gt;Estos versículos nos están enseñando que la salud de la iglesia requiere un cierto tipo de unidad y un cierto tipo de diversidad. No hay ninguna iglesia sin la presencia de esta unidad, nuestra relación con Cristo mediante la obra del Espíritu de Dios que todos compartimos. Sin ella, estamos todavía en nuestros pecados. Por otro lado, sin la diversidad, la iglesia no puede ser saludable y ciertamente no funcionará adecuadamente, como un cuerpo al que le faltan los brazos o las piernas. &lt;br /&gt;Ahora, puede levantarse el argumento o la pregunta ¿No utilizaba Pablo el don en su vida privada? Esto quieren enseñar muchos, mal interpretando lo dicho por Pablo en (1 Co.14:18-19) “Doy gracias a Dios porque hablo en lenguas más que todos vosotros; (v.19) sin embargo, en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para instruir también a otros, antes que diez mil palabras en lenguas”. Muchos dicen “aquí Pablo está haciendo un contraste de lo que él hace en su vida privada y lo que hace en su vida pública”. Pero el contraste bíblico no es entre usar el don en privado o usarlo en público, sino más bien entre los corintios en su obsesión con los dones más extraordinarios y el interés que tenía Pablo del bienestar de la iglesia. Pablo más bien amonesta a los hermanos de Corintios ya que estos lo que hacían era un espectáculo, una ostentación de los dones que ellos tenían. Pablo en otras palabra lo que les dice es “procuren edificar al pueblo de Dios”. Lo que el apóstol le deja claro es que estaban siendo motivados por un fuerte deseo de sobresalir y no de edificar al pueblo de Dios. &lt;br /&gt;     Pablo señala que los dones del Espíritu tienen un propósito: la edificación y la unidad de la iglesia (12:12-27). En un sentido estos son dos propósitos diferenciados. Pero Pablo los consideró a ambos por medio de la imagen del cuerpo a la que cada una de las partes contribuye. Hizo hincapié en que: (1) hay "muchos miembros" en el cuerpo (vs. 12); (2) todos "son indispensables" (vs. 22); y&lt;br /&gt;(3) no debería haber "discordia" (vs. 25). Si el ejercicio en particular del don de lenguas no promueve el crecimiento o, peor aún, conduce a la cisma, entonces el don no es de Dios o está siendo ejercido de manera contraria a los propósitos de Dios. &lt;br /&gt;Pablo indica (posiblemente en este caso para humillar a quienes se estaban jactando de su don de lenguas) que si los dones hubiesen de ser enumerados según el orden de importancia, las lenguas siempre estarían muy atrás en la lista (12:28-14:12). Podemos apreciar esto de diversas maneras. Siempre que enumeró los dones, las lenguas y la interpretación de lenguas estuvieron en el último lugar. Esto está muy marcado en 1 Corintios 12:28, donde Pablo especialmente enumeró los dones: "Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas". Pablo hizo esta acotación, además, enfatizando la importancia del amor. Su preocupación por el amor era tan grande que interrumpió su discusión sobre los problemas de los dones para hablar sobre el amor (capítulo 13). Por último, concluyó que si había un don que debía ser buscado, este era el don de la profecía, que en este pasaje se refiere a la capacidad de predicar y enseñar la Palabra con claridad (14:1). Si bien Pablo también hablaba en lenguas, prefería hablar cinco palabras en un idioma inteligible que diez mil en una lengua desconocida (14:19). &lt;br /&gt;Según Pablo es que el don de lenguas está plagado de peligros en particular y por lo tanto debe ser ejercido con precaución (14:13-38). &lt;br /&gt;El primer peligro es el desorden. Pablo consideraba al desorden como una desgracia; la obra de Dios no tendría que tener lugar de ninguna manera desorganizada. En este punto en particular dejó establecidas algunas pautas. Primero, no se debería permitir que nadie hablara en la iglesia al mismo tiempo que otra persona estuviera hablando; las personas deberían hablar en turno. Segundo, no se debería permitir que todos hablaran, sino sólo a dos o tres. Tercero, no se debería permitir ni siquiera que estas personas hablaran en lenguas si no hubiera quien interpretara. En estos versículos, Pablo está ejerciendo control, no ocurriera que acallara la voz del Espíritu (algo que no tenía ningún deseo de hacer), pero al mismo tiempo y por las mismas razones, está garantizando que la voz del Espíritu sea escuchada por toda la asamblea. El Espíritu Santo, es obvio, no podría ser escuchado mientras todos estuvieran gritando y clamando al mismo tiempo bajo su supuesta influencia.&lt;br /&gt;Un segundo peligro es el de un cristianismo sin contenido, algo que Pablo trata de contrarrestar insistiendo sobre la interpretación. Entonces, como ahora, el cristianismo estaba amenazado por un enfoque que hacía de la experiencia algo central. El contenido era secundario. Tener una experiencia emocional "fuerte" era el todo. Pero Pablo no deseaba permitirlo. Es cierto, no deseaba prohibir ninguna respuesta emocional a la verdad del cristianismo que fuese válida (y tampoco debemos hacerlo nosotros). Hay, y debe haber, emoción dentro del cristianismo. Pero no debe permitirse que las emociones se conviertan en la base de la fe. La revelación objetiva de Dios en la historia y en las Escrituras es la base del cristianismo. Si se confía en la experiencia por encima de la revelación, nos conducirá a una distorsión del cristianismo verdadero y a varios excesos.&lt;br /&gt;Vemos esto en la actualidad, y no sólo en el movimiento de lenguas. Vemos un tipo de cristianismo emocional, casi carente de contenido, en donde la experiencia constituye el todo. Siguiendo el ejemplo de Pablo, debemos enfatizar el contenido. Francis Schaeffer escribe: "Debemos hacer hincapié sobre el hecho que la base para nuestra fe no es ni la experiencia ni la emoción sino la verdad como la ha entregado Dios en su forma verbal, proposicional, en las Escrituras, la cual primero aprehendemos con nuestras mentes - aunque, por supuesto, toda la persona debe actuar en base a ella". Francis A. Schaeffer, the New Super-Spirituality (Downers Grove, Ill.: InterVarsity Press, 1972), p. 24. &lt;br /&gt;John Stott hace la misma observación al argumentar en contra de un "cristianismo sin razonamiento". John R. W. Stott, Your Mind Matters (Downers Grove, Ill.: InterVarsity Press, 1972), p. 10. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV.  Las lenguas del Nuevo Testamento eran una señal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hemos llegado al punto más glorioso y central, Dios había profetizado acerca del descenso del Espíritu Santo el día de Pentecostés y cuando Pedro predica después de que todos fueron llenos del Espíritu Santo, el apóstol cita al profeta Joel: “Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: (Hch.2:17) “Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; (v.18) y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. &lt;br /&gt;Pedro está citando un texto del A.T. que habla sobre la profecía como cumplimiento de lo ocurrido en (Hch.2). Anteriormente comentamos que las lenguas con su interpretación son equivalentes a profecía. El don de profecía era revelación por parte de Dios, eran declaraciones inspiradas, no eran palabras inseguras, era un mensaje infalible o sea que se cumplía.&lt;br /&gt;En el A.T existen tres referencias explicitas a las lenguas y siempre son explicaciones de que las lenguas eran una señal. Parte, de una maldición que había en el pacto de Dios para con su pueblo Israel por su desobediencia. En (1 Co.14:20-22) es cuando Pablo cita el texto de (Is.28); de manera que quien hace la unión o la relación entre la profecía de Isaías y el don de lenguas en (1 Co.14) es el mismo Pablo, en el (v.20) dice: “Hermanos, no seáis niños en la manera de pensar; más bien, sed niños en la malicia, pero en la manera de pensar sed maduros. En la ley está escrito: POR HOMBRES DE LENGUAS EXTRAÑAS Y POR BOCA DE EXTRAÑOS HABLARE A ESTE PUEBLO, Y NI AUN ASI ME ESCUCHARAN, dice el Señor. Así que las lenguas son por señal no al creyente sino al incrédulo pero la profecía no a los incrédulos sino a los creyentes. &lt;br /&gt;Bueno, ya para ir concluyendo el tema de la “glossolalia” quisiera tocar un último texto que muchas veces se mal interpreta y es el (v.28) de (1 Co.14); “pero si no hay intérprete, que guarde silencio en la iglesia y que hable para sí y para Dios”. No podemos interpretar dicho texto fuera de su contexto, el (v.27) habla de la “glossa” mientras que el (v.29) de la profecía, entonces ¿qué quiere decir Pablo en el (v.28)?. Interpretar dicho texto como que Pablo está a favor del uso del don en la vida privada, sería ir en contra de la misma Palabra de Dios y la verdadera enseñanza que la misma desarrolla a través de sus páginas, sería no entender el verdadero propósito de los dones dados a la iglesia para el uso de asamblea, además, que pondríamos a Pablo en una contradicción ya que desde (1 Co. 12-14) su enseñanza es clara. Simplemente del “habla” del que menciona Pablo en dicho texto es la oración. Sería una enseñanza errónea decir que las lenguas son para beneficio propio a través de la oración ya que no podemos perder de perspectiva cual era el propósito de los dones y además de que el don de lenguas era de señal al incrédulo no a la iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conclusión&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Con este artículo he tratado de despertar interés en el estudio amplio del testimonio Bíblico, dando importancia al desarrollo de la revelación de Dios. La Palabra de Dios contiene una riqueza de enseñanza sobre la persona y obra del Espíritu Santo. Nuestra teología debe apoyarse en todas las facetas de estas enseñanzas, reconociendo tanto el desarrollo de la revelación como la interrelación de sus partes. &lt;br /&gt;Lejos de producir una fe meramente “intelectualista” o “doctrinal”, el aprecio de toda la gama bíblica sobre el Espíritu Santo nos llevará a una comprensión mayor con nuestro Redentor. Nuestra obediencia buscará formas más fieles y profundas en qué manifestar nuestra transformación a la imagen de Dios y podremos enfocarnos en la esencia de la plenitud del Espíritu de Dios, el amor, la paz y la obediencia en el lugar de derramar energías buscando elementos extraños al evangelio. ¡Dios nos llene a nosotros y a nuestras iglesias de este Espíritu Creador y Redentor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Redactor:Angel Vega "Luigie"&lt;br /&gt;Esto es parte de una monografía para la clase de 1-2 de Contios.&lt;br /&gt;Si la deseas completa dejame tu info.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-3824276977730701659?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/3824276977730701659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2011/05/la-glossolalia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/3824276977730701659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/3824276977730701659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2011/05/la-glossolalia.html' title='La Glossolalia'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-5554002844367572295</id><published>2011-03-24T13:26:00.000-07:00</published><updated>2011-03-24T13:27:01.010-07:00</updated><title type='text'>El Espíritu Santo</title><content type='html'>George whitefield&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“y cuando Él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas palabras contienen parte de una grandiosa promesa, que el Bendito Jesús tuvo bien a hacer a sus llorosos y afligidos discípulos. El momento se acercaba, en el que el hijo del hombre iba primero a ser alzado en la cruz, y después en el cielo. Comprensivo, ¡persona  maravillosa! Este Sumo Sacerdote había sido misericordioso para sus discípulos durante el tiempo de su tabernáculo entre ellos. Él tuvo compasión de sus enfermedades, respondió por ellos cuando eran asaltados por sus enemigos, y los puso en el camino correcto ya sea en principio o en la práctica. El no los llamó, ni los usó como sirvientes, si no como amigos; y les reveló sus secretos de vez en cuando. Él les abrió su entendimiento, para que ellos pudieran comprender las escrituras; les explicó los misterios ocultos del reino de Dios, cuando habló a los demás en parábolas: más aun, Él se convirtió en sirviente de todos ellos, y aun condescendió a lavarles los pies. El pensamiento de separarse de tan querido y amoroso maestro como este, especialmente por un periodo largo, debió haberles afectado mucho. Cuando en cierta ocasión Él intentó estar ausente de ellos solo por una noche, se nos dice, que Él estaba obligado a constreñirlos para que lo dejaran. No es de extrañarse entonces, que cuando Él les informó que debía irse completamente, y que en su ausencia los fariseos los expulsarían de sus sinagogas, y que los excomulgarían; si, que vendría la hora, que cualquiera que los matara, pensaría que le haría un servicio a Dios (una profecía, que uno podría imaginar, diseñada en una manera especial para los sufrientes ministros de su generación); no es de extrañarse digo, considerando todo esto se nos dice en el verso 6; Que la tristeza ha llenado sus corazones: "Antes, porque os he hablado estas cosas, tristeza ha henchido vuestro corazón". La expresión es muy enfática; sus corazones estaban tan llenos de preocupación, que estaban a punto de estallar. Por lo tanto para reconciliarlos de su triste dispensación, nuestro querido y compasivo redentor les mostró la necesidad en la que se encontraba de dejarlos; "sin embargo les digo la verdad; es conveniente para ustedes que me vaya:’’ como les había dicho, no piensen, mis queridos discípulos, que yo los dejo con enojo: "no, es por su bien, para su beneficio que yo me vaya: porque si yo no me fuera, si yo no muriera en la cruz por sus pecados, y me levantara otra vez para su justificación, y ascendiera al cielo para hacer intercesión, e implorara mis méritos ante el Trono de mi Padre; el confortador, El Espíritu Santo, no podría venir a ustedes; pero si me voy, se los enviaré ustedes. Y para que supiesen lo que iba a hacer, cuando El venga, convencerá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio.’’ La persona referida en las palabras del texto, es claramente el confortador, el Espíritu santo; y la promesa fue primeramente hecha a los apóstoles de nuestro Señor. Pero aunque fue primeramente hecha a ellos, y fue literalmente y remarcablemente cumplida en el día de pentecostés, cuando el Espíritu Santo vino como un viento recio, y también cuando tres mil fueron compungidos del corazón por el sermón de Pedro; aún como los apóstoles eran los representantes de todo el cuerpo de creyentes, debemos entender, que esta promesa debe ser vista, como si hablada a nosotros, y a nuestros hijos, y a tantos como el Señor nuestro Dios, llamaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi idea de estas palabras, es mostrar la manera en que el Espíritu santo generalmente trabaja en los corazones de aquellos, quienes a través de su gracia, son hechos vasijas de misericordia, y trasladados del reino de la oscuridad al reino del querido Hijo de Dios. Digo, generalmente: Porque así como Dios es Agente Soberano, su Santo Espíritu sopla no solo a quien quiere, sino cuando y como quiere soplar. Por lo tanto lejos esté de mí confinar al Todopoderoso a solo una manera de actuar, o decir que todo se somete a un solo grado de convicción: no, hay una santa variedad en los métodos de Dios para llamar a casa a sus elegidos. Pero esto podemos afirmar con seguridad, que donde quiera que hay un trabajo de verdadera convicción y conversión forjado en los corazones de los pecadores, El Espíritu Santo, si por un mayor o menor grado de problemas hacia el interior del alma, hace lo que nuestro Señor le dijo a sus discípulos, en las palabras del texto, que Él haría cuando viniere. Si cualquiera de sus ridículas religiones al interior, o pensamientos de que no hay tal cosa, como nuestro sentir o recibir El Espíritu Santo, temo que mi predicación sería bastante locura para ustedes, y que no me entenderían más, como si les hablara en una lengua desconocida. Pero como la promesa en el texto, es hecha al mundo, y como sé será cumplida hasta que el tiempo no sea más, yo procedería a explicarles la manera general mediante el cual El Espíritu Santo trabaja en cada corazón de los pecadores convertidos o transformados; y espero que el Señor, aún mientras estoy hablando, se complazca en cumplirlas en los corazones de muchos, "y cuando El venga, reprobará al mundo de pecado, o justicia, y de juicio." La palabra que nosotros traducimos como reprobar, debería ser "convencer" a los entregados; y en lo original implica una convicción por medio del razonamiento, y que venga con un poder a la mente igual que una demostración. Muchos burladores de estos últimos días preguntarán ¿cómo ellos pretenden llamar al Espíritu, cómo sienten el Espíritu, y cómo conocen el Espíritu? Podrían preguntar también, ¿cómo saben, y cómo sienten el sol cuando resplandece en sus cuerpos? Con igual poder y demostración El Espíritu de Dios trabaja y convence al alma. Y.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2 - Convence de pecado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1- Convence de pecado; y generalmente de algún enorme pecado, el peor quizás de la cual la persona convertida siempre fue culpable. Así que, cuando nuestro Señor estaba conversando con la mujer de Samaria, Él la convenció primero de su adulterio. "Mujer, ve y llama a tu esposo. La mujer le contestó, no tengo marido. Jesús le dijo has dicho bien, no tengo marido: Porque has tenido cinco maridos, y con el que ahora vives, no es tu marido: en esto verdad dijiste. Con esto hubo una poderosa convicción de todos sus otros actuales pecados, que poco después, ella dejó su cántaro de agua, y fue a la ciudad, y le dijo a aquellos hombres, venid, ved un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho: ¿no es éste el Cristo? Así que nuestro Señor trató también con Saulo el perseguidor: lo convenció primero de su horrible pecado de persecución; Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Tal sensación de todos sus otros pecados, probablemente revivieron en su mente al mismo tiempo, que inmediatamente él murió; es decir, murió a todas sus falsas confidencias, y fue arrojado en una tremenda agonía de espíritu, que continuó por tres días, en los que no comió ni bebió. Este es el método que el Espíritu Santo generalmente usa para tratar con pecadores; primero los convence de algún pecado atroz actual, y al mismo tiempo les recuerda todos sus otros pecados, y así fue como se puso en orden de batalla ante ellos: Cuando Él venga reprobará al mundo de pecado. ¿Y así fue siempre con vosotros mis queridos oyentes? (porque debo preguntar a medida que avanzo, porque yo intento, con la ayuda divina, predicar no solamente a vuestras mentes, sino también a vuestros corazones). ¿Alguna vez el Espíritu Santo os trajo a vuestras mentes todos vuestros pecados y os hizo llorar a Dios? ¿Escribes cosas amargas contra mí? ¿Alguna vez tu actual pecado se apareció ante ti como dibujado en un mapa? Si no, tienes una gran razón (Al menos que hallas sido santificado desde el vientre) para sospechar que tú no estás convencido, mucho menos convertido, y que la promesa del texto nunca fue cumplida en tu corazón. Más aún: cuando el confortador viene dentro del corazón de un pecador, aunque generalmente convence primero al pecador de su pecado actual, todavía lo lleva a ver y llorar su pecado original, la fuente de donde brotan todas estas aguas contaminadas. Aunque todo en la tierra, aire y agua; todo, ya sea fuera o dentro; concurre para probar la Verdad de la afirmación en las Escrituras (en Adán todos hemos muerto;) sin embargo, sois tan endurecidos por el engaño del pecado, que tenéis que dar un dictamen conforme a la Verdad de la proposición en vuestras mentes, pero nunca lo sentisteis realmente en vuestros corazones. Más aún, algunos que profesáis ser lo negáis en las palabras, aunque con vuestras obras también, con demasiada claridad demuestran que sois hijos degenerados de padres degenerados. Pero cuando el Confortador, El Espíritu de Dios, arresta un pecador, y lo convence de su pecado, todo razonamiento carnal contra la corrupción original, todo orgullo y alta imaginación, que se exalta por sí mismo, contra esa doctrina, es inmediatamente derribada; y lo hace llorar (¿quién me librará de este cuerpo de muerte?), el pecador se da cuenta que concupiscencia es pecado, y no llora tanto por sus actuales pecados si no por la perversidad en el interior de su corazón, ya que ahora se da cuenta no solamente que es un enemigo, sino que también de que es una enemistad directa contra Dios. Y el confortador, mis queridos amigos siempre viene con tal poder de convencimiento dentro de los corazones. ¿Alguna vez te hizo ver y sentir, que en tu carne no habita nada bueno; que tú eres concebido y nacido en pecado; que tú eres por naturaleza hijo de ira, que Dios sería justo si Él te maldijera, aunque nunca hayan cometido pecado en sus vidas? Muy a menudo cuando has estado en la iglesia y en los sacramentos, ¿alguna vez sentiste confesar, que no había salud en ti; que la remembranza de tú original y actual pecado era agravante a ti, y que la carga de ello era insoportable? Si no, tú has estado ofreciendo solamente oblaciones vanas, ni siquiera nunca has orado en tu vida; El confortador nunca ha venido eficazmente dentro de tu alma: por consecuencia, tú no estás propiamente en la así llamada Fe; no, tú actualmente estás en un estado de condenación y muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo, el confortador, cuando viene a trabajar efectivamente dentro de un pecador, lo convence no solamente del pecado de su naturaleza, y del pecado de su vida, sino también del pecado de sus obras. Todos nosotros somos legalistas por naturaleza, pensando ser justificados por los trabajos de la ley. Cuando algo despierta el terror del Señor, inmediatamente como los antiguos fariseos, vamos a establecer nuestra propia justicia, y pensamos que deberíamos encontrar aceptación con Dios. Si la buscamos con lágrimas, encontrándonos nosotros mismos malditos por naturaleza y nuestros actuales pecados, entonces pensamos recomendarnos nosotros mismos ante Dios por nuestras obras; y esperar, por nuestras propias obras de una forma u otra heredar vida eterna. Pero cuando el confortador viene a vuestros corazones, convence al alma de estos falsos restos, y hace ver al pecador que todas sus obras son como trapos de inmundicia; aún en los servicios más pomposos. Se merece un castigo no mejor que el del siervo inútil (para ser arrojado a las tinieblas de afuera, donde hay llanto y gemido, y crujir de dientes). ¿Alguna vez ha sido forjado éste grado de convicción en tu espíritu? ¿El confortador vino alguna vez a tu corazón como para enfermarte de tus deberes, y también de sus pecados? ¿Alguna vez, como el gran apóstol de los gentiles, te hizo aborrecer tu propia justicia que es por la ley, y te hizo saber que tu mereces ser maldito, aunque dieras todas tus pertenencias a las pobres? ¿Te hizo sentir que tu arrepentimiento necesitaba ser arrepentido, y que todo en ti es estiércol y escoria? ¿Y que todos los argumentos que tú puedas buscar para misericordia, deben estar fuera del corazón, y hallarlos en el amor puro inmerecido de Dios hacia nosotros? ¿Alguna vez mentiste a los pies de la Gracia soberana, y seguidamente dijiste: "Señor, si tú quieres, puedes salvarme; y puedes justamente maldecirme; No tengo nada que alegar, no puedo justificarme a mí mismo en tu mirada, aún mis mejores acciones, veo que me condenan, y de lo único que puedo depender es de tu Gracia que es gratuita"? ¿Qué dices? ¿Fue esto alguna vez, o es ahora, el lenguaje habitual de tu corazón? ¿Has estado frecuentemente en el templo; pero alguna vez te acercaron al temperamento del publicano pobre, y después de que hiciste todo, te diste cuenta, que no has hecho nada; Y, que encima de eso experimentas un sentimiento de tu propia indignidad y de cualquier forma pecaminosa, hiere tu pecho y dice "Dios, sé misericordioso con nosotros los pecadores"? Si tú nunca sentiste esto, el confortador nunca ha venido eficazmente dentro de tu alma, estás fuera de Cristo; Y si Dios requiriera tu alma en esa condición, no iba a ser mejor para ti que un fuego consumidor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay un cuarto pecado, del cual el Confortador, cuando viene convence al alma y que es el único (es muy notable) que menciona nuestro Señor, como si fuera, el único pecado que vale la pena mencionar; pues de hecho es la raíz de todos los otros pecados cualquiera que sean: Es el pecado que el mundo impera, también el que maldice. ¿Y qué te imaginas que podría ser ese pecado? Es ese pecado maldito, la raíz de todos los perversos. Quiero decir el pecado de incredulidad. Dice nuestro Señor, verso 9 "de pecado porque no creyeron en mí". ¿Pero acaso el mundo cristiano, o alguno de ustedes que me oyen éste día, quieren que el Espíritu Santo los convenza de su incredulidad? ¿Hay algunos infieles aquí? Si, (¡cómo si yo no tuviera suficientes razones para pensar así!) me temo que la mayoría lo son: no ciertamente tales infieles que niegan al Señor que nos compró (Aunque me temo que demasiados de éstos monstruos existen aún en todos los países); sino que yo quiero decir los creyentes que no tienen más fe que la de los mismos demonios. Quizás tu puedes creer que tú crees, porque repites el credo, o porque te suscribes a una confesión de fe; o porque vas a la iglesia o a reuniones, o porque recibes el sacramento, o porque eres llevados en una completa comunión. Estas son bendiciones privilegiadas, pero todo esto puede ser hecho, sin ser nosotros creyentes verdaderos. Y no sé cómo detectar su falsa e hipócrita fe mejor que haciéndoles ésta pregunta: ¿Por cuánto tiempo has creído? ¿No dirían la mayoría de ustedes, tanto como podamos recordar; nunca no creímos? Entonces ésta es una señal muy cierta que tu fe para nada es verdadera, no, no tanto como un grano de mostaza; Porque si tú crees ahora&lt;br /&gt;(y al menos que fueras santificado desde tu infancia, que es el caso de algunos), debes saber que hubo un tiempo que no creías en el Señor Jesucristo; y el Espíritu Santo, si alguna vez lo recibiste, te convence de esto. Verdad eterna ha declarado "Cuando el venga convencerá al mundo de pecado porque no creyeron en mí". Ninguno de nosotros cree por naturaleza; sino después que el Espíritu Santo nos ha convencido del pecado de nuestra naturaleza, y del pecado de nuestras obras y vidas, con el fin de convencernos de nuestra incapacidad total para salvarnos a nosotros mismos y que debemos ser agradecidos con Dios así como por todo lo demás, por la fe (Porque sin fe es imposible agradar, o ser salvo por Cristo) Él nos convence también, que no tenemos fe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Creen ustedes en el hijo de Dios? Es la gran pregunta que el Espíritu Santo hace al alma: al mismo tiempo que trabaja con tal poder y demostración, que el alma ve, y queda obligada a confesar, que no tiene fe. La mayoría de los que se llaman a sí mismos creyentes piensan que esto es algo insignificante. Sueñan que son creyentes, porque viven en un país cristiano, si hubieran nacido turcos, creerían en Mahoma; porque es comúnmente lo que los hombres llaman fe ¿un consentimiento exterior hacia la religión establecida? Pero no te engañes a ti mismo, porque la fe verdadera es simplemente otra cosa. Pregúntate a ti mismo. Por lo tanto, ¿Alguna vez el Espíritu Santo los convenció poderosamente del pecado de incredulidad? Quizás eres muy devoto (como te puedes imaginar) como para tener un catálogo de pecados; que tú observas y confiesas de una manera formal, tan seguido como tú vas al sagrado sacramento: ¿Pero dentro de todos tus pecados, alguna vez has confesado y llorado ese maldito pecado de incredulidad? ¿Alguna vez has llorado "Señor dame fe; Señor hazme creer en ti; oh, quién me diese fe o que yo creyese"? Si nunca te angustiaste, por tanto, si nunca viste ni sentiste que no tenías fe, es una señal cierta que el Espíritu Santo, el Confortador, nunca vino a ti ni obró para la salvación de tu alma. ¿Pero entonces no es de extrañar que el Espíritu Santo es llamado el Confortador, cuando es claro por la experiencia de los hijos de Dios que este trabajo de convencimiento es usualmente atendido con dolor en los conflictos hacia el interior, y de gran cantidad de problemas para el alma? Contesto, el Espíritu Santo puede bien ser llamado un Confortador, aún en este trabajo; porque es la única manera, y terminan en un verdadero y sólido consuelo. Bendecidos aquellos que son condenados por Él, porque ellos serán consolados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más aún, no solamente eso, sino que hay un consuelo presente aún en medio de éstas condenas: El alma se regocija secretamente en la vista de sus propias miserias, bendice Dios por traer lo nuestro de la oscuridad a la luz, y mira adelante con un prospecto confortable de futuras liberaciones, sabiendo que, aunque la tristeza dura una noche el gozo vendrá por la mañana. Así es como el Espíritu Santo convence al alma de pecado. Y si es así ¿qué tan miserablemente equivocados están los que mezclan la luz del Espíritu con la luz de la conciencia?, como lo hacen, quienes dicen, que Cristo ilumina cada hombre que viene al mundo, y esa luz, si mejora nos traerá a Jesucristo. Si tal doctrina fuera verdad, la promesa en el texto era innecesaria: Los apóstoles de nuestro Señor ya tendrían esa luz; El mundo en lo sucesivo para ser convencido, tendría esa luz, y, si eso era suficiente para traerlos a Cristo, ¡por qué fue requerido que Cristo debiera irse al cielo, para mandar al Espíritu Santo que hiciera esto por ellos! ¡Ay de todos los que no tengan éste Espíritu!: Es el regalo especial de Dios, y, sin éste regalo especial, nunca podremos venir a Cristo. La luz de la conciencia nos acusará o nos convencerá de cualquier pecado común; pero la luz de la conciencia natural nunca lo hizo así, nunca lo hará, y, nunca podrá convencer de incredulidad. Si pudiera como es que pasa, que nadie de los paganos, que mejoraron la luz de lo natural en tal grado de eminencia, nunca fueron convencidos de incredulidad. No, la conciencia natural no puede hacer esto; Es la propiedad peculiar del Espíritu Santo el consolador: “cuando venga convencerá al mundo de pecado, de justicia, y de juicio”. Hemos oído como convence de pecado; que no viene a mostrar,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3 - Convence de Justicia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿QUÉ ES LA JUSTICIA DE LA CUAL EL CONFORTADOR CONVENCE AL MUNDO?&lt;br /&gt;Por la palabra justicia, en algunos lugares de la Escritura, comprendemos la justicia común que deberíamos practicar entre los hombres como cuando Pablo dijo a razón de templanza y justicia ante un tembloroso Félix. Pero aquí (como en una multitud de otros lugares en las Sagradas Escrituras) hemos de entender por la palabra rectitud, la obediencia pasiva y activa de nuestro querido Señor Jesús; aún esa perfecta, personal, toda suficiente justicia, que Él ha forjado para ese mundo al cual el Espíritu Santo tiene que convencer "de justicia, (dice nuestro Señor) porque Yo voy al Padre, y no me verán más". Este es un argumento del cual el Espíritu Santo hace uso para probar la justicia de Cristo, porque El se ha ido al Padre, y no lo vemos más. Porque si El no hubiera forjado una justicia suficiente. El Padre lo tendría que mandar de regreso, por no haber hecho lo que se comprometió; y lo hubiéramos visto otra vez. ¡Oh! La justicia de Cristo conforta tanto mi alma, que me deben de disculpar si lo menciono en casi todos mis discursos. No debería, si yo lo pudiera evitar, tener un sermón sin mencionarlo. Cualquiera que sea infiel puede objetar, armiñamos sofisticadamente protestan contra una justicia imputada; a pesar de todo cualquiera que se conozca a sí mismos y a Dios, debe reconocer, que Jesucristo es el final de la ley por la justicia (y perfecta justificación a la vista de Dios), para cualquiera que cree, y que nosotros somos para que sea hecha la justicia de Dios en Él. De esto y solamente de esto, un pobre pecador se puede agarrar, como un ancla segura de su esperanza. En cualquier otro esquema de salvación, el hombre puede determinar que se da cuenta que no puede ver otra salvación donde construir sus esperanzas de salvación, más que en la justicia personal de la Roca de Cristo, imputada a mi alma, muchos, yo creo tienen una convicción racional de ello, y están de acuerdo conmigo en esto:&lt;br /&gt;Pero las convicciones racionales si descansan en un poco de aprovechamiento, debe ser una espiritual y experimental convicción de la verdad que está salvando. Y por lo tanto nuestro Señor dijo, cuando el Espíritu Santo venga en el día de su poder, convencerá de esta justicia, de la realidad, lo completo, y lo suficiente de ello, para salvar un pobre pecador. Hemos visto como el Espíritu Santo convence al pecador del pecado de su naturaleza, vida, obras, y del pecado de incredulidad; y ¿entonces qué debe hacer la pobre criatura? Debería inevitablemente desesperarse, si no hubiera esperanza más que en él mismo. Entonces cuando el Espíritu Santo ha cazado al pecador fuera de sus falsa comodidades y de sus escondites, y ha quitado las lamentables hojas de higuera de sus propias obras, conduciéndolo fuera de los árboles del jardín (sus exteriores reformas) y colocándolo desnudo ante el tribunal de un Dios Soberano, Santo, Justo, y Vengador del pecado; entonces es, cuando el espíritu, teniendo la sentencia de muerte dentro de él mismo por su incredulidad, tiene una dulce demostración de la Justicia de Cristo hecha por el Espíritu Santo de Dios. Aquí es que comienza más inmediatamente a actuar en la calidad de un Confortador, y convence al alma tan poderosamente de la realidad y la autosuficiencia de la justicia de Cristo, que el alma es inmediatamente colocada en hambre y sed después de ello. Ahora el pecador comienza a ver, que a pesar de que él se ha destruido a sí mismo, todavía su ayuda está en Cristo, que, a pesar que él no tiene justicia propia para recomendarse, hay Plenitud de Gracia, Plenitud de Verdad y Plenitud de Justicia en el querido Señor Jesús, y una vez imputada a él (al pecador), lo haremos feliz para siempre. Nadie lo puede contar, solo aquellas almas felices que han experimentado, con qué demostración del Espíritu esta convicción viene. Que tan amable y Todo suficiente se aparece ahora el Señor Jesús. ¡Con qué nuevos ojos ahora el alma ve al Señor que es su justicia! Hermanos, es indecible. Si tú nunca estuviste tan convencido de la justicia de Cristo en tu propia alma, aunque puedas creerlo doctrinalmente, no te aprovechará para nada, si el Confortador nunca vino a ti salvadoramente dentro de tu alma, entonces estás ante una incómoda verdad. ¿Pero, en qué te aprovechará ésta justicia, si no está en posesión de tu alma?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4- Convence de Juicio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;POR LO TANTO LO SIGUIENTE DE LO QUE EL CONFORTADOR CONVENCE AL ALMA CUANDO VIENE ES DE; JUICIO.&lt;br /&gt;Por la palabra juicio, entiendo esa bien fundada paz, ese juicio reiterado, que el alma se forma de sí misma, cuando es activada por el Espíritu de Dios, que echa mano de la justicia de Cristo, que yo creo que siempre lo hace, cuando convence del asunto antes mencionado. “De juicio (dice nuestro Señor) porque el príncipe de éste mundo es juzgado”; El alma, siendo activada para echar mano de la perfecta justicia de Cristo por una fe viva, tiene una convicción forjada por el Espíritu Santo, de que el príncipe de éste mundo es juzgado. El alma siendo ahora justificada por fe, tiene paz con Dios a través de nuestro Señor Jesucristo, y puede triunfantemente decir, es Cristo quien me justifica, ¿quién es el que me condena? El hombre fuerte es ahora expulsado; mi alma está en una paz verdadera; El príncipe de éste mundo vendrá y me acusará, pero él ahora no tiene parte conmigo. El bendito Espíritu que he recibido, y mediante el cual estoy activado a aplicar la justicia de Cristo en mi pobre alma, poderosamente me convence de esto: ¿Por qué debería yo temer? ¿O de qué debería yo tener miedo, si el Espíritu de Dios testifica con mi espíritu, que soy un hijo de Dios? El Señor es ascendido arriba en lo alto; Él ha llevado al cautiverio cautivo; Él ha enviado al Espíritu Santo el Confortador, el mejor de los regalos para la humanidad: Y ese Consolador entra en mi corazón: Él es fiel con lo que ha prometido: Yo, aún yo, soy poderosamente, racionalmente, espiritualmente convencido de pecado, justicia y juicio. Por esto yo se que el príncipe de éste mundo es juzgado.&lt;br /&gt;Así, digo, supongamos que el alma triunfa, en que la promesa del texto es felizmente cumplida. Y aunque , al principio de éste discurso, Yo dije, que la mayoría nunca habían experimentado nada de esto, y que por lo tanto ésta predicación debe ser una tontería para tales personas; más aún no dudo que haya algunas almas felices, quienes a través de la gracia, han sido habilitados para seguirme paso a paso; y no obstante el Espíritu Santo puede que no trabaje directamente en el mismo orden como lo he descrito, y quizás no puedan decir exactamente la hora cuando tengan una bien fundada confianza de que el trabajo está hecho, y que han sido realmente convencidos de pecado, de justicia y de juicio, de alguna manera , o en algunas otras veces. ¿Y ahora qué debería decirte? Oh gracias a Dios, gracias al Señor Jesús, gracias a la siempre bendita Trinidad, por éste inexpresable regalo: porque nunca habías estado tan altamente favorecido, no había quien hubiese llamado por primera vez luz a la oscuridad, amándote con tan eterno amor, e iluminándote con su Santo Espíritu, y que también, no en cuenta de algo bueno previsto en ti, si no por su Santo Nombre. Por lo tanto sé humilde, oh creyente, sé humilde: Mira a la roca de la cual has sido labrado: Alaba la gracia que no tiene precio; Admira esa elección de amor, que te ha hecho diferir del resto de tus hermanos. ¿Te ha traído Dios a la luz? Camina como conviene a los niños de la luz. No provoques que el Espíritu Santo se aparte de ti: Pues aunque él te ha sellado para el día de la redención, y sabes que el príncipe de éste mundo es juzgado; pero si reincides, creces tibio, u olvidas tu primer amor, el Señor visitará tus ofensas con la vara de la aflicción, y tu pecado con castigo espiritual, por lo tanto no seas de mente brillante, más bien sé temeroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regocíjate, pero hazlo temblante. Como escogido de Dios, ponte no solo humilde de mente, sino también de compasión desde las entrañas; Y ora, ¡oh ora por tus hermanos no convertidos! Ayudadme, ayudadme ahora, oh hijos de Dios, y sostened mis manos, como Aarón y Hur una vez lo hicieron a Moisés. Orad mientras yo estoy predicando, que el Señor pueda habilitarme para decir, este día es la promesa en el texto, cumplida en el corazón de algunos pobres pecadores. Clamad fuertemente a Dios, y con las cuerdas de la violencia Santa, bajad bendiciones sobre las cabezas de vuestros vecinos. Cristo todavía vive y reina en los cielos: El residuo del Espíritu todavía está en sus manos, y un derrame abundante de sus promesas en los últimos días de la iglesia. ¡Y oh! ¡Que el Bendito Espíritu, el Bendito Confortador, viniera, y convenza a aquellos que estáis sin Cristo entre vosotros, de pecado, de justicia, y de juicio! ¡Oh que fueseis una vez hechos disponibles para ser convencidos! Pero quizás prefieras ser lleno de vino que del Espíritu, y estar diariamente ahuyentando ese Espíritu de tu alma. ¿Qué le diría a Dios de ustedes? "Padre perdónalos porque no saben lo que hacen." ¿Qué le diría a Dios de vosotros? ¿Por qué? Que "Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo consigo mismo”: Por eso os ruego, como en lugar de Cristo, reconciliaos con Dios. No os alejéis contradiciendo y blasfemando. Sé que Satán os soltará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos de vosotros puede que estéis inquietos. Y estáis listos para llorar. "¡Qué cansado es esto!" Pero no los dejaré ir. Yo he luchado con Dios por mis oyentes en privado, y debo luchar con vosotros aquí en público. Aunque de mí mismo no puedo hacer nada, y vosotros no podéis más venir y creer en Cristo por vosotros mismos, pero Lázaro pudo salir de la tumba; sin embargo, ¿quién sabe si Dios pueda engendrar a alguno de vosotros de nuevo a una esperanza viva por ésta tontería de predicación, y que tú puedas ser algo de ese mundo, que el Confortador está para convencer de pecado, de justicia, y de juicio? ¡Pobres almas sin Cristo! ¿Sabéis en qué condición os encontráis? Porque, estáis recostados en el perverso, el diablo; él os domina, él camina y vive en ustedes, al menos que vivas en Cristo, y el Confortador haya venido a tu corazón. ¿Y permanecerás contentamente en ese malvado diablo? ¿Qué pago te dará? Muerte eterna. ¡Oh! ¡Qué tú vinieras a Cristo! El regalo de Dios que no tiene precio a través de Él es vida eterna. Él te aceptará aún ahora, si tú creyeras en él.&lt;br /&gt;El confortador todavía puede venir a tu corazón. Aún el de ustedes. Todos los que son ahora sus templos vivos, algunas vez estaban recostados en el malvado, también como vosotros. Este bendito regalo, éste bendito Espíritu, el bendito Jesús lo envió aún para los rebeldes. Yo veo a muchos de ustedes afectados. ¿Pero son vuestras pasiones solamente un poco reparadas? ¿O están vuestras almas realmente tocadas con una sensación viva de la enormidad de vuestros pecados, vuestra falta de fe, y la preciosura de la justicia de Jesucristo? Si es así, espero que el Señor haya sido clemente, y que el confortador esté viniendo ahora a tu corazón. No sofoques estas convicciones. No te alejes, y olvides inmediatamente qué forma de doctrina has escuchado, y de éste modo muestres que estas son solamente obras comunes de unas pocas convicciones pasajeras, flotando en la superficie de tu corazón. Ruégale a Dios que tú puedas ser sincero (porque solamente Él te puede hacer así) y que puedas verdaderamente desear que la promesa del texto sea cumplida en tu alma. ¿Quién sabe si el Señor pueda ser clemente? Recuerda, no tienes excusa si no una misericordia soberana; Y también para tú estimulo, recuerda que el mundo es tal como tú eres, a quien el Confortador está por venir, y a quien está por convencer: Espera por lo tanto a las puertas de la Sabiduría. La probabilidad de tener una puerta de misericordia abierta, es suficiente para que te sigas esforzando. Cristo Jesús vino a éste mundo a salvar pecadores, el jefe de ellos: tú no sabes pero Él vino a salvarte. No vayas quejándote de los decretos de Dios, diciendo, si yo soy un reprobado, debería estar condenado; si soy un elegido, seré salvo; y por lo tanto no haré nada. ¿Qué tienes que hacer con los decretos de Dios? Los secretos pertenecen a Él; es tu deber “dar toda diligencia para hacer tu llamado y elección seguros”. ¿Si hay pero son pocos quienes encuentran el camino que lleva a la vida, te esfuerzas para ser uno de ellos?: No sabes pero tú puedes estar en el número de esos pocos, y que tu esfuerzo puede ser el significado que Dios intenta bendecir, para darte entrada. Si tú no actúas así, no eres sincero; y , si tú lo haces, quién sabe si puedas encontrar misericordia, pues aunque, después de que hallas hecho todo lo que puedes. Dios puede justamente decidir dejarte fuera, aunque nunca fue ninguna sola persona condenada por hacer todo lo que pudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque tanto tus manos están marchitas, extiéndelas; aunque eres impotente, enfermo, y lisiado, ven, reposa en el estanque. ¿Quién sabe si luego el Señor Jesús pueda tener compasión de ti, y mandar al confortador a que te convenza de pecado, de justicia, y de juicio? Él es un Dios lleno de compasión y paciencia, de otra manera tú y yo desde hace mucho tiempo hubiéramos levantado nuestros ojos al borde del agotamiento. ¡Pero Él todavía es paciente con nosotros! ¡Oh pecadores sin Cristo!, estáis vivos y, ¿quién sabe si Dios intenta traeros al arrepentimiento? Podrían mis oraciones y lágrimas tener afecto, deberías descargarte de ello y llenarte de lo otro. Mi corazón está tocado con una sensación de tu corazón. ¡Pueda que nuestro Alto Sacerdote misericordioso no mande ahora al Confortador, y que te haga sensible de eso también! Oh el amor de Cristo. Me constriñe para rogarte que vengas a Él; que es lo que rechazas si rechazas a Cristo, ¡al Señor de la Gloria! Pecadores, dad al querido Redentor un alojamiento en vuestras almas. Dad a Cristo vuestro corazón, todo vuestro corazón. De hecho Él es digno. Él os hizo, y no vosotros a vosotros mismos. No os pertenecéis a vosotros mismos. ¡Dad a Cristo entonces vuestros cuerpos y vuestras almas, que son de Él! ¿No es suficiente para ablandarte pensar que el Alto y Soberano, quien habita en la Eternidad, se digna a invitarte por sus ministros? ¿Qué tan pronto puede desaprobarte para el infierno, y cómo saberlo -pero Él puede en este preciso instante-, si tu no oyes su voz? ¿Acaso alguien endureció su corazón contra Cristo y prosperó? ¡Venid entonces, no hagáis que me vaya triste: no me dejéis tener razones para llorar, oh mi flaqueza, mi flaqueza! No me dejen ir sollozando a mi closet, y decir “Señor ellos no creerán mi informe; señor, los he llamado, y no responderán, yo voy a ellos como una agradable canción, y como alguien que toca un agradable instrumento; pero sus corazones corren en pos de la lujuria de los ojos, la lujuria de la carne y el orgullo de la vida.” ¿Estaríais dispuestos a que hiciera un reporte como este, o hiciera oración diciéndole esto a Dios? Y no solo debo hacer esto, sino también aparecer en juicio contra vosotros en lo sucesivo, al menos que vengáis a Cristo. Por lo tanto una vez más, te suplico que vengas. ¿Qué objeciones tienes que hacer? Mirad, yo estoy aquí en el nombre de Dios. Para contestar todo lo que se te ofrezca. Pero también sé que nadie puede venir, al menos que el Señor lo traiga: Por lo tanto dirigiré uno a mi Dios. E intercederé con él para mandar al Confortador a sus corazones. ¡Oh bendito Jesús, eres un Dios cuya compasión nunca falta, y en el que todas las promesas son sí y amén, tú que estás sentado entre los querubines, muéstrate entre nosotros, veamos tus salidas! Oh déjanos probar que eres misericordioso, y revela tu brazo todopoderoso! Consigue la victoria en los corazones de estos pobres pecadores, no dejemos que la palabra hablada pruebe como el agua se divide en el piso, bajad ,bajad, oh gran Sumo Sacerdote, el Espíritu Santo, para convencer al mundo de pecado, de justicia, y de juicio. Te daremos gracias y te adoraremos, oh Padre, a ti oh Hijo, y a ti oh bendito Espíritu; a quien, como tres personas, pero un solo Dios. Sea atribuida por ángeles y arcángeles, por querubines y serafines, y todas las huestes celestiales, todo el poder posible, fuerza, majestad, y dominio, ahora y para siempre. Amen, Amen, Amen.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-5554002844367572295?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/5554002844367572295/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2011/03/el-espiritu-santo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/5554002844367572295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/5554002844367572295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2011/03/el-espiritu-santo.html' title='El Espíritu Santo'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-4752193596104746246</id><published>2010-11-18T16:52:00.000-08:00</published><updated>2010-11-18T17:06:28.076-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Regeneración'/><title type='text'>El Nuevo Nacimiento</title><content type='html'>EL NACIMIENTO DE UN BEBÉ ES ALGO MARAVILLOSO, ES MARAVILLOSO para la madre y para el padre. Pero también es maravilloso para los médicos y las enfermeras quienes siempre hablan sobre "el milagro" del nacimiento aunque han presenciado la entrada de cientos y hasta de miles de niños a este mundo. En ocasiones, como en el caso del nacimiento de un niño de padres famosos, la noticia es transmitida por los&lt;br /&gt;diarios, la radio y la televisión. No hay, sin embargo, ningún nacimiento humano que pueda ser comparado con el nacimiento sobrenatural de un hijo de Dios mediante el Espíritu de Dios. El mundo alrededor puede mostrar poco interés en este acontecimiento. Muy pocas personas en el mundo se interesaron en el nacimiento de Cristo, aunque los ángeles celebraron la natividad con su cántico en los cielos de los campos de Belén. De la misma manera, muy pocos prestan atención al nacimiento de un hijo de Dios en la actualidad. Pero a pesar de ello, como dijo Jesús: "Así&lt;br /&gt;os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente" (Lc. 15:10). El nacimiento de un hijo de Dios es una resurrección espiritual, el pasaje de una persona, que estaba muerta en sus delitos y pecados, a una nueva vida. Un hijo de ira se convierte en un hijo del Padre que está en&lt;br /&gt;los cielos. El término teológico para este nuevo nacimiento es la regeneración.&lt;br /&gt;La secuencia en la salvación A pesar de la importancia que tiene la regeneración, no constituye la totalidad de la salvación y no debería ser vista como un fin en sí misma. John Murray observa en Redemption Accomplished and Applied ("La redención&lt;br /&gt;lograda y aplicada") que de la misma manera que Dios hizo que la tierra estuviera llena de cosas buenas para satisfacer a los hombres y las mujeres, así también nos roció con una abundancia de bienes en nuestra salvación. "Esta sobreabundancia aparece en el eterno consejo de Dios respecto a la salvación: aparece en el&lt;br /&gt;logro histórico de la redención por la obra de Cristo hecha una vez y para siempre; y aparece en la aplicación continua y progresiva de la redención, hasta que alcance su consumación en la libertad de la gloria de los hijos de Dios".1 Los adjetivos continua y progresiva para describir la redención ya nos están indicando que el nuevo&lt;br /&gt;nacimiento, si bien tiene una real importancia, es sólo un paso en el proceso eterno. Mientras que el logro de nuestra redención por la muerte de Jesús fue un acontecimiento único, su aplicación comprende una serie de actos y procesos que reciben el nombre de ordo salutis, o "pasos en la salvación [de Dios]".&lt;br /&gt;¿Cuáles son estos pasos? Un acto muy evidente es la elección determinante de Dios que ocurre antes del nuevo nacimiento. Los versículos tales como el de Juan 1:12-13 apuntan hacia esto. Quienes se convierten en "hijos de Dios" no han sido engendrados "de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de&lt;br /&gt;Dios". Y en Santiago 1:18 leemos que "Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas".&lt;br /&gt;Hay otros actos y procesos que suceden al nuevo nacimiento. Juan 3:3 dice: "El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios"; y Juan 3:5 agrega: "El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios". El nuevo nacimiento es un requisito previo para poder ver el reino de Dios y entrar en él.&lt;br /&gt;Otra afirmación que puede resultar de ayuda la encontramos en 1 Juan 3:9: "Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios". Juan no está hablando sobre la perfección en este versículo, ya que con anterioridad ha dicho que los&lt;br /&gt;cristianos también pecan. Si dicen lo contrario, o se están engañando o están mintiendo —"Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros" (Jn. 1:8)—. Está hablando sobre la santificación que sucede a la regeneración y que es el progresivo crecimiento en la santidad&lt;br /&gt;del individuo que se ha convertido en un hijo de Dios. Romanos 8:28-30 agrega la justificación y la glorificación. "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las&lt;br /&gt;cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos&lt;br /&gt;también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó". En estos versículos la presciencia y la predestinación están relacionadas con la determinación primaria de Dios. El llamado, la justificación y la glorificación están relacionadas con la aplicación de la redención directamente en nosotros. De la enseñanza de Pablo en otros lugares, sabemos que la justificación presupone la fe (Ro. 5:1), por lo que podemos colocar la fe antes de la justificación, pero después de la regeneración. La santificación sucede a la justificación y viene antes&lt;br /&gt;que la glorificación. En el esquema final tenemos: la presciencia de Dios, la predestinación, el llamado efectivo anosotros, la regeneración, la fe y el arrepentimiento, la justificación, la santificación y la glorificación.2&lt;br /&gt;Estos pasos, además, pueden ser subdivididos y en algunos casos hasta combinados entre sí. Pero esta es la secuencia general presentada en las Escrituras y, por lo tanto, de mucha ayuda para comprender cómo Dios nos salva. Debemos notar que antes que ninguna otra cosa nos encontramos con la elección eterna de Dios. En&lt;br /&gt;lo que respecta a nuestra experiencia personal, el primer paso es nuestra regeneración espiritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La iniciativa divina&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nacer de nuevo es una metáfora del paso inicial en la salvación. Su uso se remonta a Jesús mismo. Jesús no buscaba enseñar la necesidad de un nuevo nacimiento literal y físico. Esto seria un contrasentido, como lo reconoció Nicodemo. "¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?... ¿Cómo puede hacerse esto?" (Jn. 3:4,9).&lt;br /&gt;Lo que Jesús buscaba mostrar era la necesidad de un nuevo comienzo. Tuvimos un primer comienzo con Adán. Fue un comienzo promisorio. Pero lo arruinamos por causa de nuestro pecado. Lo que necesitamos ahora es un nuevo comienzo donde "las cosas viejas pasaron" y "todas son hechas nuevas" (2 Co. 5:17). La metáfora del nuevo nacimiento además está señalando que la regeneración es obra de Dios y no una&lt;br /&gt;obra de los seres humanos pecaminosos. Una persona no puede nacer físicamente por su propia voluntad. Sólo cuando un óvulo es fecundado por un espermatozoide, y luego crece y finalmente entra en el mundo es que el nacimiento tiene lugar —un proceso iniciado y alimentado por los padres—. De la misma manera, el nacimiento&lt;br /&gt;espiritual es iniciado y alimentado por nuestro padre celestial sin ninguna intervención de nuestra parte.&lt;br /&gt;La primera referencia al nuevo nacimiento en el evangelio de Juan, Juan 1:12-13, nos dice todavía más. "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios". Cada&lt;br /&gt;una de estas tres negativas —no de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón— es de particular importancia.&lt;br /&gt;"No de sangre" significa que la regeneración no es por causa de un nacimiento físico. Para algunas personas, quiénes son sus antepasados puede ser muy importante. En los días de Jesús había miles de judíos que creían que estaban bien con Dios porque eran descendientes de Abraham (Jn. 8:33). Eran como Pablo, orgullosos de haber sido "circuncidado(s) al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos" (Fil. 3:5). Abraham había recibido promesas de Dios de que estaría con él y sus descendientes espirituales para siempre. Por esto es que los judíos creían que habían sido hechos justos porque descendían de Abraham físicamente. Jesús señaló que Dios estaba interesado en una relación espiritual y que sus acciones estaban en realidad demostrando que eran hijos del demonio (Jn. 8:44). De la misma manera, hay muchas personas hoy en día que creen que están bien con Dios simplemente porque sus padres son cristianos y viven en una comunidad llamada cristiana. Sin embargo, el nacimiento físico no salva a nadie.&lt;br /&gt;"Ni de voluntad de carne" es más difícil de interpretar. San Agustín, que tomó la frase "no de sangre" como refiriéndose al nacimiento humano (como yo también lo he hecho), tomó la frase "ni de voluntad de carne" como refiriéndose a la participación de la mujer en la reproducción y la frase "ni de voluntad de varón" como&lt;br /&gt;refiriéndose a la participación del hombre. Lutero refirió "la voluntad de la carne" a un acto de adopción, Frederick Godet a la imaginación sensual, Calvino al poder de la voluntad. ¿Podemos superar estas diferencias? Es posible, si consideramos que en el Nuevo Testamento la palabra carne se refiere a nuestros apetitos naturales, y a nuestros deseos sensuales y emocionales. Podemos aproximamos a lo que Juan quiso significar si decimos que un pueblo no puede convertirse en hijos de Dios por el ejercicio de sus sentimientos o emociones.&lt;br /&gt;Algunos hoy en día creen que son cristianos simplemente porque reciben una cierta clase de bienestar emocional cuando asisten a cierto tipo de culto religioso o porque son conmovidos y hasta lloran en una campaña de evangelismo. La emoción bien puede acompañar una experiencia genuina del nuevo nacimiento, pero el nuevo nacimiento no será producto de esa emoción. La tercera frase, "ni por voluntad de varón", es más fácil de comprender. Nadie puede convertirse en un hijo de Dios por su propia voluntad. En esta vida es posible que nos abramos camino mediante nuestra&lt;br /&gt;determinación, pero no es posible que seamos nacidos de nuevo de la misma manera. Podemos tener muy pocos bienes de este mundo, pocos valores, una educación pobre y poca capacidad. Sin embargo, es posible trabajar duro, asistir a clases nocturnas, conseguir un trabajo mejor, y eventualmente, llegar a ser bastante rico. Es posible entrar en la política y llegar a ser un representante o hasta el presidente. Otros nos elogiarán y presentarán nuestra historia como el fruto de la determinación conjugada con un poco de buena suerte. Pero no hay nada que nos haga ser el hijo o la hija natural de una pareja de padres si hemos nacido de otros padres.&lt;br /&gt;Nada nos convertirá en hijos de Dios si Dios mismo no produce el nuevo nacimiento.&lt;br /&gt;La gracia de Dios es el requisito para convertirse en hijos de Dios. Aunque nosotros debemos creer en Jesús como el Salvador divino para convertirnos en cristianos, creemos porque Dios mismo ha tomado la iniciativa de sembrar la vida divina en nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viento y el agua&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagen del nuevo nacimiento también contribuye para que podamos entender qué sucede cuando Dios toma la iniciativa en la salvación. Nicodemo vino a Cristo para hablar sobre la realidad espiritual, pero Jesús respondió a los comentarios de Nicodemo diciéndole que nadie puede entender, y mucho menos entrar en las realidades&lt;br /&gt;espirituales, si él o ella no ha nacido de nuevo. La palabra que aquí se tradujo "de nuevo" es anóthen que no sólo significa "de nuevo" sino "de lo alto". Jesús le estaba diciendo a Nicodemo que antes tenía que ser el depositario de esta gracia gratuita de Dios. Nicodemo no comprendía. "¿Cómo puede un hombre nacer siendo&lt;br /&gt;viejo? ¿Puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?" Jesús le respondió: "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios... El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es&lt;br /&gt;nacido del Espíritu" (Jn. 3:4-5,8). Una vez que hubo identificado la fuente del nuevo nacimiento, Jesús entonces pasó a hablar sobre cómo tiene lugar la regeneración. ¿Pero qué significa nacer "de agua y del Espíritu"? ¿Y por qué Jesús menciona al "viento"? Hay un número de explicaciones. Según la primera, agua se refiere al nacimiento físico (donde la aparición del bebé está acompañada del líquido amniótico de la madre), y viento (spiritus) significa el Espíritu Santo. De acuerdo con esta explicación, Jesús le está diciendo que para que una persona sea salva tiene que nacer primero físicamente y luego espiritualmente.&lt;br /&gt;Es difícil encontrar una falacia en esta conclusión. Es evidente que si alguien ha de ser salvo tiene que estar físicamente vivo y además nacer de nuevo espiritualmente. Pero esto no parece ser el significado que Cristo tenía en mente. Por un lado, la palabra agua nunca es utilizada de esta manera en las Escrituras. Nuestros pensamientos en este sentido son modernos. Segundo, una referencia a la necesidad del nacimiento físico resulta tan obvia que cabría preguntarse si Jesús habría gastado palabras para referirse a ella. Tercero, el agua no puede estar refiriéndose al nacimiento físico porque, como vimos en Juan 1:13, el nacimiento físico no tiene ningún peso en la regeneración.&lt;br /&gt;Una segunda interpretación de esta frase seria la de tomar agua como significando el agua del bautismo cristiano. Pero el bautismo no está presente en este capítulo. En realidad, la Biblia nos enseña que nadie puede ser salvo por ningún rito religioso externo (1 S. 16:7; Ro. 2:28-29; Gá. 2:15-16; 5:1-6). El bautismo es un signo&lt;br /&gt;importante de lo que ya ha tenido lugar, pero no es el medio por el cual somos regenerados. La tercera interpretación toma tanto al agua como al viento en un sentido simbólico. El agua, según esta interpretación, se refiere al lavamiento; el viento se refiere al poder. Es así como un persona debe ser lavada y llena de poder.3 Si bien es cierto que los pecadores deben ser lavados de sus pecados, y es nuestro privilegio como cristianos el tener poder de lo alto, resulta difícil pensar en que este es el significado del pasaje. Por un lado, en el resto del Nuevo Testamento, el lavamiento y el poder acompañan al nuevo nacimiento o le suceden, mientras que según estos versículos tratan el cómo tiene lugar el nuevo nacimiento. Además, ni el lavamiento ni el poder se relacionan con la metáfora del nacimiento, como parece ser requerido.&lt;br /&gt;Kenneth S. Wuest ha propuesto una cuarta explicación, basándose sobre el uso de agua como metáfora en otros textos del Nuevo Testamento. El agua se usa varias veces en las Escrituras para referirse al Espíritu Santo. En el capítulo 4 de Juan, por ejemplo, Jesús le dice a la mujer samaritana que él le dará "una fuente de agua&lt;br /&gt;que salte para vida eterna" (Jn. 4:14). El lenguaje de Juan 7:37-38 es casi idéntico al de 4:14. Juan agrega: "Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él" (vs. 39). Wuest también hace referencia a Isaías 44:3 y 55:1, pasajes que debían haber sido conocidos por Nicodemo. Siesta es la interpretación correcta, entonces "del agua y del Espíritu" es una redundancia. La conjunción y debería ser tomada en su sentido enfático. Es posible parafrasear este pasaje usando la palabra siquiera. Jesús estaría diciendo: "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua, o siquiera del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios".4 La explicación provista por Wuest es buena, pero yo siempre he tenido la sensación que todavía es posible decir algo más al respecto. Además de ser una metáfora para el Espíritu, el agua también es utilizada en la Biblia para referirse a la Palabra de Dios. Efesios 5:26 dice que Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella "para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra". En 1 Juan 5:8, el mismo autor que escribió el cuarto evangelio, escribe sobre tres "que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el&lt;br /&gt;agua y la sangre". Como luego continúa hablando sobre el testimonio escrito de Dios sobre el hecho que la salvación es en Cristo, el Espíritu debe referirse al testimonio de Dios dentro del individuo, la sangre al testimonio histórico de la muerte de Cristo y el agua a las Escrituras. Las mismas imágenes están presentes en&lt;br /&gt;Juan 15:3: "Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado". Hay otro versículo importante que cita a las Escrituras como siendo el canal a través del cual procede el nuevo nacimiento aunque sin usar al agua como metáfora. Santiago 1:18 dice: "El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que&lt;br /&gt;seamos primicias de sus criaturas". Cuando consideramos las palabras de Cristo a Nicodemo, a la luz de estos pasajes, podemos apreciar a Dios como siendo quien realiza la concepción divina, el Padre de sus hijos espirituales, y a la Palabra de Dios empleada por el Espíritu Santo como el medio por el cual la nueva vida espiritual es engendrada. Es decir, en Juan 3:5 Jesús está utilizando dos imágenes: el agua y el viento. La primera representa la Palabra de Dios, y la segunda el Espíritu Santo. Está enseñándonos que mientras la Palabra es compartida, enseñada, predicada y hecha conocer, el Espíritu Santo la utiliza para traer a luz nueva vida espiritual en los que Dios está salvando.&lt;br /&gt;Este es el motivo por el cual la Biblia nos dice que le agradó a Dios salvarnos por la locura de la predicación (1 Co. 1:21; Ro. 10:14-15).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La concepción espiritual&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otro versículo que trata sobre el nuevo nacimiento y que aclara lo que he venido diciendo. Es 1 P 1:23 que dice: "Siendo renacido, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre".&lt;br /&gt;En este primer capítulo de 1 Pedro, el apóstol ha dicho que una persona se incorpora a la familia de Dios porque Cristo murió (vs. 18-19) y mediante la fe (vs. 21). A continuación, Pedro resalta el hecho que Dios es el Padre de sus hijos asemejando la Palabra de Dios al esperma humano. La Vulgata Latina hace esto más claro&lt;br /&gt;que nuestra versión inglesa, ya que la palabra utilizada allí es semen.&lt;br /&gt;Pongamos juntas estas enseñanzas y las imágenes de estos pasajes. Dios primero siembra en nuestro corazón lo que podríamos llamar el óvulo de la fe salvífica, ya que se nos dice que la fe no se origina en nosotros, sino que es "un don de Dios" (Ef. 2:8). Segundo, envía la semilla de su Palabra, que contiene la vida&lt;br /&gt;divina dentro de ella, para que penetre el óvulo de nuestra fe. El resultado es la concepción. Entonces, una nueva vida espiritual es concebida, una vida que tiene su origen en Dios y no tiene ninguna conexión con la vida pecaminosa que la rodea. Por eso es que ahora podemos decir que "si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas" (2 Co. 5:17). Nadie puede volver a ser el mismo después que el Espíritu Santo de Dios ha entrado en su vida para implantar la vida de Dios dentro de él o de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fundamentos de la fe cristiana James Montgomery Boice&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-4752193596104746246?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/4752193596104746246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/el-nuevo-nacimiento.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/4752193596104746246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/4752193596104746246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/el-nuevo-nacimiento.html' title='El Nuevo Nacimiento'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-6033408357743999414</id><published>2010-11-18T16:14:00.000-08:00</published><updated>2010-11-18T16:23:31.080-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Regeneración'/><title type='text'>Nuevo Nacimiento</title><content type='html'>A. El uso de la palabra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra regeneración es la forma latina de palingenesia. Es el&lt;br /&gt;sustantivo que expresa la idea de la frase gennethenai anothen, «nacer&lt;br /&gt;otra vez». Evidentemente es probable que tal expresión se usara&lt;br /&gt;como metáfora para indicar cualquier nuevo comienzo. Thayer cita&lt;br /&gt;un uso clásico del dicho de que cuando un hombre tiene un hijo, es&lt;br /&gt;como si él naciera de nuevo, anothen. Josefo alude a cierta&lt;br /&gt;palingenesia, «una regeneración de la patria». &lt;br /&gt;Aunque la palabra griega ana significa «arriba», es un caso de&lt;br /&gt;falacia etimológica insistir en que anothen significa «de arriba». Sencillamente&lt;br /&gt;significa «otra vez», «del suelo para arriba», o «de arriba&lt;br /&gt;abajo». La palabra misma no revela en ninguna manera la fuente de&lt;br /&gt;la acción a la cual se refiere.&lt;br /&gt;En Mateo 19.28 se usa palingenesia para aludir a la restauración&lt;br /&gt;escatológica del mundo en el reino milenial de Cristo, y aparentemente&lt;br /&gt;es sinónima con la expresión «la restauración de todas las cosas» que&lt;br /&gt;se halla en Hechos 3.21. (Compárese también Mateo 17.11.)&lt;br /&gt;Por ahora no nos interesan estos otros usos sino solamente la&lt;br /&gt;referencia específica de la «regeneración» como un cambio en el individuo;&lt;br /&gt;por el cual el hombre perdido se convierte en hijo de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;B. Los credos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenemos una definición precisa de regeneración en los credos&lt;br /&gt;o catecismos. La idea de regeneración se expresa por las palabras&lt;br /&gt;«incorporados en él [Cristo]», en la respuesta a la pregunta número&lt;br /&gt;20 del Catecismo de Heidelberg. Heppe incluye regeneración en su&lt;br /&gt;capítulo sobre «llamamiento», y cita a Witsius: «La regeneración es&lt;br /&gt;el acto hiperfísico de Dios, por el cual el hombre elegido, espiritualmente&lt;br /&gt;muerto, es dotado de una vida nueva, vida divina, y esa de la&lt;br /&gt;semilla incorruptible de la Palabra de Dios, fecundada por el poder&lt;br /&gt;trascendente del Espíritu». &lt;br /&gt;Y otra vez cita al mismo escritor: «Sin duda, la regeneración&lt;br /&gt;ocurre en un momento. El paso de la muerte a la vida no admite&lt;br /&gt;demora. Mientras el hombre está en estado de muerte espiritual, no&lt;br /&gt;es regenerado. Pero el mismo instante que empieza a vivir, es engendrado&lt;br /&gt;de nuevo. Por eso no se puede siquiera admitir momentánea-mente ningún estado intermedio entre el regenerado y el no regenerado,&lt;br /&gt;si estamos pensando en la regeneración en su primera acción». &lt;br /&gt;La idea de que la regeneración es un acto instantáneo del Espíritu&lt;br /&gt;Santo por el cual el pecador perdido queda «unido con Cristo», y&lt;br /&gt;hecho así un hijo de Dios, es la opinión casi unánime de los teólogos&lt;br /&gt;reformados citados por Heppe en esta sección de su obra.&lt;br /&gt;En las normas de Westminster se alude a la regeneración, en el&lt;br /&gt;capítulo de la Confesión sobre «llamamiento eficaz»,  en términos&lt;br /&gt;como, «siendo vivificado y renovado por el Espíritu Santo». En el&lt;br /&gt;Catecismo Mayor, pregunta 67, se define el llamamiento eficaz como&lt;br /&gt;incluyendo la obra del Espíritu Santo, «renovando y determinando de&lt;br /&gt;un modo poderoso sus voluntades, de tal manera que ellos (aun cuando&lt;br /&gt;están muertos en pecado) por esta obra son hechos voluntarios y&lt;br /&gt;capaces para responder libremente a su llamamiento, y aceptar y abrazar&lt;br /&gt;la gracia ofrecida y transmitida en él».&lt;br /&gt;En la respuesta a la pregunta 66 leemos: «La unión que los elegidos&lt;br /&gt;tienen con Cristo es la obra de la gracia de Dios, por la que ellos espiritual&lt;br /&gt;y místicamente, pero real y de una manera inseparable, son unidos a Cristo&lt;br /&gt;como su cabeza y esposo, lo cual es hecho por su llamamiento eficaz».&lt;br /&gt;En el Catecismo Menor, pregunta 30, se alude a la regeneración&lt;br /&gt;en la declaración: «El Espíritu Santo nos aplica la redención comprada&lt;br /&gt;por Cristo, obrando fe en nosotros, y uniéndonos así a Cristo por&lt;br /&gt;nuestro llamamiento eficaz».&lt;br /&gt;No hay que sorprenderse de que en el tiempo en que el protestantismo&lt;br /&gt;aun estaba atado a una iglesia estatal, o a un estado eclesiástico,&lt;br /&gt;y no estaba libre de su concepto como una institución étnica o&lt;br /&gt;nacional, la doctrina de la regeneración en el sentido en que ahora la&lt;br /&gt;estudiamos —con su connotación extremadamente individualista—,&lt;br /&gt;no fuese completamente clarificada. Witsius y otros estudiosos estuvieron&lt;br /&gt;claros en el hecho de que por su misma naturaleza la regeneración&lt;br /&gt;tenía que ser instantánea, empero Heppe y sus fuentes ocasionalmente&lt;br /&gt;confunden la regeneración misma con la vida santa que se&lt;br /&gt;desarrolla por etapas progresivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Heppe cita a Heidegger (1633-1698): «La regeneración no es&lt;br /&gt;perfecta en esta vida ni el hombre regenerado es perfecto. Mientras&lt;br /&gt;los hombres moran en esta carne mortal están en guerra con las reliquias&lt;br /&gt;del antiguo Adán, las cuales no son extinguidas ni al principio&lt;br /&gt;ni durante el proceso de regeneración en esta vida, y en verdad laregeneración experimenta frecuentes vicisitudes, según que la obra&lt;br /&gt;de su progreso sea ya más, ya menos rápida».  Lo que Heidegger&lt;br /&gt;dice aquí —y es evidentemente también la opinión de Heppe— realmente&lt;br /&gt;es verdad en cuanto al proceso de la santificación, pero no&lt;br /&gt;puede serlo de la regeneración si esta es un acto instantáneo de Dios.&lt;br /&gt;En las primeras páginas del gran capítulo de Charles Hodge sobre&lt;br /&gt;la «Regeneración», indica él que se han empleado varios significados&lt;br /&gt;claramente distintos de la palabra regeneración en la historia&lt;br /&gt;de la teología. Hodge señala: «En la iglesia primitiva, la regeneración&lt;br /&gt;muchas veces expresa no algún cambio moral interior sino uno externo&lt;br /&gt;de estado o relación. Entre los judíos, cuando un pagano se hacía&lt;br /&gt;prosélito, se decía que había renacido. Al cambio de su estado desde&lt;br /&gt;afuera, o dentro de la teocracia, se le llamaba regeneración. En algún&lt;br /&gt;grado este uso pasó a la iglesia cristiana.&lt;br /&gt;Cuando un hombre llegaba a ser miembro de la iglesia se decía&lt;br /&gt;que había nacido de nuevo; y al bautismo, el rito de iniciación, se le&lt;br /&gt;llamó regeneración. Esta acepción de la palabra no ha desaparecido&lt;br /&gt;del todo. A veces se hace la distinción entre la regeneración y la renovación&lt;br /&gt;espiritual. Una es externa, la otra interna. Algunos de los defensores&lt;br /&gt;de la regeneración bautismal hacen esta distinción e interpretan&lt;br /&gt;las fórmulas de la iglesia anglicana de acuerdo con este uso.&lt;br /&gt;La regeneración efectuada en el bautismo, desde su punto de vista,&lt;br /&gt;no consiste en ningún cambio espiritual en el estado del alma, sino&lt;br /&gt;simplemente un nacimiento a la iglesia visible».&lt;br /&gt;Hodge expresa su propia opinión así: «Por consentimiento casi&lt;br /&gt;universal, ahora se usa la palabra regeneración para designar, no&lt;br /&gt;toda la obra de santificación ni las primeras etapas de la obra comprendida&lt;br /&gt;en la conversión, ni mucho menos la justificación ni ningún&lt;br /&gt;cambio meramente externo de estado, sino la transformación instantánea&lt;br /&gt;de la muerte espiritual a la vida espiritual».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C. El uso particular de Calvino&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy importante para nuestro entendimiento de este tema que&lt;br /&gt;reconozcamos que Calvino y otros teólogos de gran influencia han&lt;br /&gt;usado la palabra regeneración en un sentido claramente distinto del&lt;br /&gt;que emplean Hodge y la mayoría de los evangélicos actuales. &lt;br /&gt;Calvino afirma: «En una palabra, entiendo que el arrepentimiento&lt;br /&gt;es la regeneración, el fin de la cual es la restauración de la imagen divinadentro de nosotros; que fue mutilada y casi borrada por la transgresión&lt;br /&gt;de Adán... Por lo cual en esta regeneración somos restaurados por la&lt;br /&gt;gracia de Cristo a la justicia de Dios, de la cual caímos en Adán; y de&lt;br /&gt;esta manera se complace el Señor en restaurar completamente a todos&lt;br /&gt;aquellos que Él adopta a la herencia de vida. Y esta restauración no se&lt;br /&gt;efectúa en un solo momento, día o año, sino que por mejoras reiteradas,&lt;br /&gt;a veces tardías, el Señor destruye las corrupciones carnales de sus escogidos,&lt;br /&gt;los purifica de toda contaminación y los consagra a sí mismo&lt;br /&gt;como templos; renovando todos sus sentidos a una pureza verdadera&lt;br /&gt;para que puedan emplear toda su vida en el ejercicio del arrepentimiento,&lt;br /&gt;y saber que esta guerra será terminada solamente por la muerte».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;D. El punto de vista de Agustín&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de comentar la doctrina cristiana de la regeneración bautismal,&lt;br /&gt;Felipe Schaff dice: «Con él [Agustín], y contrario a Calvino, la&lt;br /&gt;regeneración y la elección no coinciden. La primera puede existir sin la&lt;br /&gt;segunda, pero esta no puede existir sin la primera. Agustín presume&lt;br /&gt;que muchos [por el bautismo] en verdad nacen al reino de la gracia&lt;br /&gt;para luego perecer otra vez. Calvino sostiene que en el caso de los no&lt;br /&gt;elegidos, el bautismo es una ceremonia sin significado».  Algunos&lt;br /&gt;luteranos sostienen una opinión similar a la de Agustín en este punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E. El uso bíblico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasaje bíblico sobresaliente con referencia a la regeneración&lt;br /&gt;se encuentra en la historia de la conversación de Cristo con Nicodemo.&lt;br /&gt;«Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que&lt;br /&gt;no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo:&lt;br /&gt;¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por&lt;br /&gt;segunda vez en el vientre de su madre y nacer? Respondió Jesús: De&lt;br /&gt;cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu,&lt;br /&gt;no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne,&lt;br /&gt;carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es; no te maravilles&lt;br /&gt;de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de&lt;br /&gt;donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a&lt;br /&gt;dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu» (Juan 3.3-8).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo con la doctrina de la regeneración, para Juan solo&lt;br /&gt;hay dos clases de personas en el mundo: «En esto se manifiestan los&lt;br /&gt;hijos de Dios, y los hijos del diablo; todo aquel que no hace justicia,&lt;br /&gt;y que no ama a su hermano, no es de Dios» (1 Juan 3.10).&lt;br /&gt;Que la regeneración es la obra del Espíritu Santo, quien aplica a&lt;br /&gt;nosotros los beneficios de la expiación, es enseñanza uniforme de la&lt;br /&gt;Biblia. Sin duda, este es el significado que yace tras la referencia de&lt;br /&gt;Pablo al «Espíritu de vida [quien nos] ha liberado de la ley del pecado&lt;br /&gt;y de la muerte» (Romanos 8.2). «El Espíritu de vida» es el que da&lt;br /&gt;una nueva existencia en el nuevo nacimiento. «Nos salvó, no por&lt;br /&gt;obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia,&lt;br /&gt;por el lavamiento de la regeneración y por la renovación&lt;br /&gt;en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente&lt;br /&gt;por Jesucristo nuestro Salvador» (Tito 3.5,6).&lt;br /&gt;Puesto que el Espíritu Santo usa la Palabra de Dios en su obra de&lt;br /&gt;regeneración tanto como en su obra de convicción, no es contradictorio&lt;br /&gt;hablar de la Palabra misma como la causa eficiente de la regeneración.&lt;br /&gt;Pedro afirma que somos «renacidos no de simiente corruptible sino&lt;br /&gt;incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre&lt;br /&gt;» (1 Pedro 1.23). Santiago exhorta: «Recibid con mansedumbre la&lt;br /&gt;palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas» (Santiago&lt;br /&gt;1.21). Al referirse a la Palabra como el instrumento de la regeneración,&lt;br /&gt;Santiago usa un modo de expresión diferente al que se halla en otros&lt;br /&gt;lugares: «Él, de su voluntad nos hizo nacer, por la palabra de verdad,&lt;br /&gt;para que seamos primicias de sus criaturas» (Santiago 1.18).&lt;br /&gt;El nuevo nacimiento nos lleva a una vida novedosa con un carácter&lt;br /&gt;fresco que se luce como cuando se pone un uniforme: «Vestíos del&lt;br /&gt;nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la&lt;br /&gt;verdad» (Efesios 4.24). Revestíos «del nuevo [hombre], el cual conforme&lt;br /&gt;a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento&lt;br /&gt;pleno» (Colosenses 3.10).&lt;br /&gt;El nuevo hombre, o el carácter novedoso, posee una nueva esperanza:&lt;br /&gt;«Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que&lt;br /&gt;según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza&lt;br /&gt;viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos» (1 Pedro 1.3).&lt;br /&gt;Puesto que se refiere metafóricamente al Espíritu Santo como&lt;br /&gt;agua viva (Juan 4.10-14; 7.37-39; Tito 3.5,6), no es sorprendente&lt;br /&gt;que se diga metafóricamente que las personas regeneradas son bautizadas&lt;br /&gt;con el Espíritu Santo y beben del Espíritu, «porque por un&lt;br /&gt;solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos ogriegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un&lt;br /&gt;mismo Espíritu» (1 Corintios 12.13).&lt;br /&gt;Se habla del milagro de la regeneración en varias otras figuras&lt;br /&gt;retóricas. Ezequiel dijo: «Esparciré sobre vosotros agua limpia y&lt;br /&gt;seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros&lt;br /&gt;ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo&lt;br /&gt;dentro de vosotros, y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra,&lt;br /&gt;y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi&lt;br /&gt;espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos,&lt;br /&gt;y los pongáis por obra» (Ezequiel 36.25-27).&lt;br /&gt;Puesto que el culto ceremonial del Antiguo Testamento incluía&lt;br /&gt;«diversas abluciones» (Hebreos 9.10), no es de extrañar que se refiera&lt;br /&gt;a la nueva vida de regeneración como un lavamiento. «Y esto&lt;br /&gt;erais algunos; mas, ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados,&lt;br /&gt;ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y&lt;br /&gt;por el Espíritu de nuestro Dios» (1 Corintios 6.11).&lt;br /&gt;El rito iniciador externo de la iglesia debe corresponder al nuevo&lt;br /&gt;carácter. El hombre en las bodas sin el vestido de bodas (Mateo&lt;br /&gt;22.11-14) representa a la persona no regenerada que pretende ser&lt;br /&gt;uno del pueblo de Dios.&lt;br /&gt;Se dice que la persona regenerada está viviendo en un nuevo&lt;br /&gt;mundo. Dios «nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado&lt;br /&gt;al reino de su amado Hijo (Colosenses 1.13). «Nosotros de&lt;br /&gt;aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a&lt;br /&gt;Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así. De modo&lt;br /&gt;que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas&lt;br /&gt;pasaron, he aquí todas son hechas nuevas» (2 Corintios 5.16,17).&lt;br /&gt;No solo es verdad que el individuo renacido tiene una vida nueva,&lt;br /&gt;sino también que todo en el universo es nuevo.&lt;br /&gt;El cielo tiene un azul más suave,&lt;br /&gt;la tierra un verde más dulce;&lt;br /&gt;algo vive en cada tono&lt;br /&gt;que los ojos sin Cristo nunca han visto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Cristo las cuestiones ceremoniales son insignificantes. La única&lt;br /&gt;consideración que tiene valor es la «nueva creación» (Gálatas 6.15).&lt;br /&gt;La persona regenerada es como uno que ha sido levantado de&lt;br /&gt;entre los muertos a una vida nueva. El hijo pródigo que volvió «era&lt;br /&gt;muerto y ha revivido; se había perdido, y es hallado» (Lucas 15.32).&lt;br /&gt;Ya se efectuaron nuestros funerales cuando fuimos bautizados por lamuerte de Cristo, «a fin de que como Cristo resucitó de los muertos&lt;br /&gt;por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva&lt;br /&gt;... lo seremos en la [semejanza] de su resurrección... Así también&lt;br /&gt;vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en&lt;br /&gt;Cristo Jesús» (Romanos 6.1-12). «Aun estando nosotros muertos en&lt;br /&gt;pecado, [Dios] nos dio vida juntamente con Cristo ... y juntamente&lt;br /&gt;con él nos resucitó y as mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales&lt;br /&gt;con Cristo Jesús» (Efesios 2.1-6). «Si vivimos por el Espíritu,&lt;br /&gt;andemos también por el Espíritu» (Gálatas 5.25).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;T.S J.Olivel Buswell.Jr.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-6033408357743999414?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/6033408357743999414/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/nuevo-nacimiento.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/6033408357743999414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/6033408357743999414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/nuevo-nacimiento.html' title='Nuevo Nacimiento'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-7431267740888988664</id><published>2010-11-18T15:46:00.000-08:00</published><updated>2010-11-18T16:05:52.101-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dicotomía o tricotomía'/><title type='text'>¿Son tres o dos?</title><content type='html'>Con toda la variedad de términos y distinciones en los varios nombres&lt;br /&gt;usados para los diferentes aspectos funcionales del ser no material&lt;br /&gt;del hombre, han surgido de tiempo en tiempo, en la iglesia grupos que&lt;br /&gt;han considerado el alma y el espíritu como entidades sustantivas&lt;br /&gt;distinguibles y separables. La herejía apolinarista del siglo IV A.D. se&lt;br /&gt;basa en esta teoría. El hombre era considerado tricótomo, es decir,&lt;br /&gt;hecho de tres partes distinguibles y separables —cuerpo, alma, y espíritu.&lt;br /&gt;Este punto de vista erróneo de la naturaleza humana se usó como&lt;br /&gt;base para una explicación errónea de la encarnación que dejó la naturaleza&lt;br /&gt;humana de Cristo radicalmente incompleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de la tricotomía, el punto de vista común de los&lt;br /&gt;teólogos ortodoxos a través de la historia eclesiástica ha sido que el&lt;br /&gt;hombre es dicótomo. Es obvio que su cuerpo se separa de su ser no&lt;br /&gt;material al morir. El hombre no material, una complejidad a la cual&lt;br /&gt;se hace mención por una variedad de nombres funcionales, es sin&lt;br /&gt;embargo una sola entidad sustantiva no material, indivisible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Hebreos 4.12&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez el argumento más importante de los tricotomistas se basa&lt;br /&gt;en Hebreos 4.12: «Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más&lt;br /&gt;cortante que toda espada de dos filos; y que penetra hasta partir el&lt;br /&gt;alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos&lt;br /&gt;y las intenciones del corazón».&lt;br /&gt;El argumento es que si se puede «partir el alma y el espíritu»&lt;br /&gt;tienen que ser separables y, por lo tanto, distinguibles.&lt;br /&gt;En respuesta debemos notar que este texto no indica una división&lt;br /&gt;o separación del alma del espíritu. Eso habría demandado alguna&lt;br /&gt;preposición tal como metaksu y una fraseología que sugiera «dividido&lt;br /&gt;entre alma y espíritu». En realidad, los objetos del infinitivo «partir&lt;br /&gt;» son una serie de genitivos, cada uno en sí mismo nombrando algo&lt;br /&gt;que se divide. La versión Reina-Valera (1960) dice correctamente&lt;br /&gt;«hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos». Se&lt;br /&gt;dice que la Palabra parte el alma y parte el espíritu por su poder&lt;br /&gt;penetrante, tal como las coyunturas y los tuétanos se parten con la&lt;br /&gt;espada que mata al animal para el sacrificio.&lt;br /&gt;Que no se indica una división entre, sino una división de es evidente&lt;br /&gt;de la última parte del versículo: «Discierne los pensamientos y&lt;br /&gt;las intenciones del corazón». Obviamente, los pensamientos e intenciones&lt;br /&gt;no se pueden considerar como entidades sustantivas separbles. En realidad, las intenciones son un tipo de pensamiento. &lt;br /&gt;La Palabra es discernidora de los pensamientos y de las intenciones.&lt;br /&gt;El significado de Hebreos 4.12 se ve más claramente en el versículo&lt;br /&gt;13: «No hay cosa creada que no sea manifestada en su presencia;&lt;br /&gt;antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de&lt;br /&gt;aquel a quien tenemos que dar cuenta».&lt;br /&gt;Vemos, entonces, que Hebreos 4.12 no da ayuda alguna al punto&lt;br /&gt;de vista tricótomo de que el alma y el espíritu son entidades sustantivas&lt;br /&gt;distinguibles o separables. No son más separables que los pensamientos&lt;br /&gt;y las intenciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. 1 Tesalonicenses 5.23&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de Hebreos 4.12, los tricotomistas basan su argumento&lt;br /&gt;en 1 Tesalonicenses 5.23: «Y el mismo Dios de paz os santifique por&lt;br /&gt;completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma, y cuerpo, sea guardado&lt;br /&gt;irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo».&lt;br /&gt;Los tricotomistas a veces repiten con gran énfasis las palabras de&lt;br /&gt;este texto, «espíritu, y alma, y cuerpo», dando énfasis a la palabra&lt;br /&gt;«y», tal como si fuera prueba irrefutable de que el espíritu y el alma&lt;br /&gt;son entidades sustantivas, separables, y distinguibles. Pero el mismo&lt;br /&gt;argumento nos llevaría a una división cuádruple si uno quisiera citar&lt;br /&gt;Lucas 10.27, «Con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas&lt;br /&gt;tus fuerzas, y con toda tu mente», con el mismo énfasis.&lt;br /&gt;Es sorprendente que en la historia eclesiástica nunca se ha desarrollado&lt;br /&gt;una división cuádruple basada en este dicho de Jesús (Lc 10.27;&lt;br /&gt;cf. Mt 22.37; Mr 12.30). La teología cristiana no se ha tenido que preocupar&lt;br /&gt;nunca por algún partido que sostenga que el «corazón», «mente&lt;br /&gt;», y «entrañable amor» (splangchna) no son sinónimos; y los argumentos&lt;br /&gt;ordinariamente presentados para la tricotomía serían tan acertados&lt;br /&gt;para una distinción sustantiva entre lo que estos tres términos designan&lt;br /&gt;como para una distinción sustantiva entre «alma y espíritu».&lt;br /&gt;La mención del alma y del espíritu en 1 Tesalonicenses 5.23 no&lt;br /&gt;solamente no abunda más en favor de la tricotomía que la enumeración&lt;br /&gt;de corazón y mente y alma y fuerza en Lucas 10.27 hacia una&lt;br /&gt;división cuádruple sino que el contexto en Tesalonicenses apunta en&lt;br /&gt;la dirección opuesta. Las palabras «por completo» y «todo» muestran&lt;br /&gt;que Pablo no estaba pensando en las partes del hombre sino más&lt;br /&gt;bien en los aspectos del hombre como un todo. J.I. Marais, en su&lt;br /&gt;artículo sobre la psicología en International Standard Bible&lt;br /&gt;Encyclopedia, cita a Abraham Kuyper, quien dijo: «El apóstol no&lt;br /&gt;emplea la palabra jolomereis, «en todas vuestra partes», para luego&lt;br /&gt;resumir estas partes en cuerpo, alma y espíritu, sino joloteleis, una&lt;br /&gt;palabra que no se refiere a las partes...»&lt;br /&gt;Marais luego hace este comentario: «[En la Escritura] el hombre&lt;br /&gt;se representa como una unidad y los varios términos empleados para&lt;br /&gt;indicar la unidad en su diversidad de actividades o pasividades no&lt;br /&gt;implican necesariamente existencia de diferentes esencias, o de órganos&lt;br /&gt;separados, por las cuales estas se realizan». Esta es exactamente&lt;br /&gt;la posición que yo recomendaría al estudiante asumir, con la excepción&lt;br /&gt;de que donde Marais habla de «esencias» y «órganos» yo he&lt;br /&gt;usado las palabras «entidades sustantivas».&lt;br /&gt;La nota sobre 1 Tesalonicenses 5.23 en la edición Scofield de la&lt;br /&gt;Biblia dice en parte: «Alma y espíritu se distinguen decididamente en la&lt;br /&gt;sepultura y resurrección del cuerpo. Se siembra un cuerpo animal (soma&lt;br /&gt;psychikon —cuerpo del alma), resucitará cuerpo espiritual (soma&lt;br /&gt;pneumatikon —cuerpo espiritual), 1 Corintios 15.44. Por eso, decir&lt;br /&gt;que no hay diferencia entre el alma y el espíritu es lo mismo que aseverar&lt;br /&gt;que no hay diferencia entre el cuerpo mortal y el cuerpo resucitado».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. 1 Corintios 15.44&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esto replicaríamos que en primer lugar, el dicotomista no dice&lt;br /&gt;que «no hay diferencia» entre alma y espíritu. Estas palabras no son&lt;br /&gt;sinónimos sino nombres funcionales que difieren uno del otro como&lt;br /&gt;«corazón» y «mente» difieren uno del otro. En segundo lugar, el autor&lt;br /&gt;de esta nota debiera haber recordado que es una doctrina importante&lt;br /&gt;de la fe cristiana que la identidad numérica del cuerpo no se&lt;br /&gt;pierde en el cambio de la naturaleza del cuerpo, ya que el mismo&lt;br /&gt;cuerpo pasa por las experiencias de muerte, corrupción, y resurrección.&lt;br /&gt;Es parte fundamental de nuestro sistema de doctrina cristiana&lt;br /&gt;que el cuerpo de Cristo con que nació, en que vivió su vida en la&lt;br /&gt;carne, en que fue crucificado, es la misma identidad numérica que su&lt;br /&gt;cuerpo resucitado y glorioso, como el que seremos nosotros en nuestra&lt;br /&gt;resurrección (Flp 3.21).&lt;br /&gt;Las palabras soma psychikon, «cuerpo del alma», designan bien&lt;br /&gt;claramente al cuerpo humano como que tiene estos atributos que son&lt;br /&gt;apropiados para la vida de la persona en la carne en este mundo&lt;br /&gt;durante la época presente. De la misma manera, las palabras soma&lt;br /&gt;pneumatikon, «cuerpo espiritual», se refieren al mismo cuerpo, cambiado&lt;br /&gt;tal cual será en la resurrección, y apropiado para la vida de la&lt;br /&gt;persona, asociada con Cristo resucitado en su reino futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Delitzsch sobre la tricotomía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He hecho referencia anteriormente a la gran obra Biblical&lt;br /&gt;Psychology [Sicología bíblica] del profesor Franz Delitzsch. No hay&lt;br /&gt;duda de que fue un erudito de extraordinaria habilidad e influencia y&lt;br /&gt;que su obra contiene una tremenda cantidad de información detallada.&lt;br /&gt;Puesto que los tricotomistas lo citan con frecuencia como una&lt;br /&gt;autoridad en su punto de vista, será bueno examinar algunas de sus&lt;br /&gt;declaraciones para ver cuál en verdad era ese punto de vista. En una&lt;br /&gt;sección titulada «La falsa y la verdadera tricotomía» empieza con la&lt;br /&gt;declaración: «Es inútil decir que la dicotomía o la tricotomía es exclusivamente&lt;br /&gt;la representación bíblica de la constitución de la naturaleza&lt;br /&gt;humana. La Escritura habla en algunos lugares de una manera&lt;br /&gt;definitivamente dicotomista, como por ejemplo Mateo 6.25; Santiago&lt;br /&gt;2.26; 1 Corintios 6.20; (según la lectura del textus receptus), en&lt;br /&gt;otros, de una manera absoluta e innegablemente tricotomista, como 1&lt;br /&gt;Tesalonicenses 5.23; Hebreos 4.12. Porque hay una falsa tricotomía&lt;br /&gt;y en oposición a ella una dicotomía bíblica, y hay una falsa dicotomía&lt;br /&gt;y en oposición a ella una tricotomía bíblica». (p. 103)&lt;br /&gt;En una nota anterior indiqué que Delitzsch no hace distinción de&lt;br /&gt;categorías entre entidades sustantivas y atributos funcionales. Si se reconoce&lt;br /&gt;esta distinción, entonces la cuestión llega a definir claramente.&lt;br /&gt;No conozco a nadie que niegue que el ser no material del hombre tiene&lt;br /&gt;muchos atributos funcionales y estos se pueden llamar por numerosos&lt;br /&gt;nombres. La única tricotomía que es censurable es aquella que mantiene&lt;br /&gt;que hay dos entidades sustantivas en el ser no material del hombre, y&lt;br /&gt;esta tricotomía tiene que ser verdadera o falsa. Cuando Delitzsch habla,&lt;br /&gt;como lo hace en la cita de arriba, no sostiene una tricotomía sustantiva,&lt;br /&gt;ni cualquier clase de tricotomía a la cual se haga objeción aquí. En&lt;br /&gt;realidad, aunque Delitzsch no lo reconoce explícitamente, hay en el fondo&lt;br /&gt;de mucho de lo que él dice un reconocimiento inconsciente de la&lt;br /&gt;verdad del punto de vista dicotomista y la falsedad de la tricotomía que&lt;br /&gt;hemos rechazado. Dice él, por ejemplo: «Según su representación [de la&lt;br /&gt;Escritura], el hombre es la síntesis de dos elementos absolutamente distintos....&lt;br /&gt;El cuerpo no es el precipitado del espíritu ni el espíritu el sublimado&lt;br /&gt;de la materia». (p. 105 ss.)&lt;br /&gt;Que la distinción de Delitzsch entre alma y espíritu es una distinción&lt;br /&gt;de función y no de entidades sustantivas es evidente de esta declaración:&lt;br /&gt;«El alma es el aspecto externo del espíritu, y el espíritu el aspecto&lt;br /&gt;interno del alma; y la parte más interna de la naturaleza del hombre es&lt;br /&gt;su ego, que es distinto del espíritu, alma, y cuerpo». (p. 179) Debe ser&lt;br /&gt;evidente al lector que en esta cita la palabra «distinto» significa distinto&lt;br /&gt;funcionalmente y no distinto sustantivamente, una distinción de&lt;br /&gt;«aspecto», no de sustancia. Nada hay en la obra de Delitzsch que&lt;br /&gt;muestre que la diferencia entre «alma» y «espíritu» sea otra que una&lt;br /&gt;diferencia de nombres funcionales para la misma entidad sustantiva,&lt;br /&gt;el mismo tipo de diferencia que prevalece entre corazón y mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. El hombre no es una trinidad:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una idea bien establecida en la mente de la mayoría de los&lt;br /&gt;tricotomistas es que el hombre como cuerpo, alma, y espíritu es un&lt;br /&gt;reflejo de la Trinidad, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, y que esta naturaleza&lt;br /&gt;tricótoma del hombre es lo que constituye la imagen de Dios o&lt;br /&gt;por lo menos es un aspecto de esa imagen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1) Se ha mostrado más arriba, que «ciencia, justicia, y santidad,&lt;br /&gt;con dominio sobre las criaturas» o, en otras palabras, la naturaleza&lt;br /&gt;no material del hombre, en sus funciones intelectuales, morales,&lt;br /&gt;y espirituales, y su reinado potencial sobre lo demás de la&lt;br /&gt;creación son, según la Biblia, lo que constituye la imagen de&lt;br /&gt;Dios en el hombre. Se ha mostrado que el cuerpo del hombre no&lt;br /&gt;es en ningún sentido una parte o un aspecto de la imagen de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(2) Cuando se dice que Cristo, la segunda persona de la Trinidad, es&lt;br /&gt;la imagen del Padre debe ser argumento suficiente para mostrar&lt;br /&gt;que no hay base para la tricotomía en la doctrina de la imagen de&lt;br /&gt;Dios en el hombre. En 2 Corintios 4.4 Pablo hace referencia a&lt;br /&gt;«la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen&lt;br /&gt;de Dios». En Colosenses 1.15 se refiere a Cristo como «la imagen&lt;br /&gt;del Dios invisible». Si pues la segunda Persona de la Trinidad&lt;br /&gt;es en sí misma la imagen de Dios, «el resplandor de su gloria&lt;br /&gt;y la imagen misma de su sustancia» (Heb 1.3), sígase que la&lt;br /&gt;expresión «imagen de Dios» no tiene referencia a su naturaleza&lt;br /&gt;trina, sino que se refiere a su naturaleza personal espiritual. Por&lt;br /&gt;eso, la imagen de Dios en el hombre no es una trinidad, sino que&lt;br /&gt;es la semejanza de la naturaleza personal y espiritual de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(3) Cualquier tentativa por fabricar una analogía entre las personas&lt;br /&gt;de la Trinidad y la supuesta naturaleza tricótoma del hombre&lt;br /&gt;resultaría en una seria herejía. Según los tricotomistas el espíritu&lt;br /&gt;es muy superior al alma, y el alma y el espíritu son muy superio&lt;br /&gt;res al cuerpo. ¿Cómo entonces podría haber una analogía al Ser&lt;br /&gt;Trino de Dios, cuyas tres personas son «las mismas en sustancia,&lt;br /&gt;iguales en poder y en gloria»? 2 ¿A qué persona de la Trinidad&lt;br /&gt;correspondería el cuerpo, si el Dios Trino en la esencia de Su Ser&lt;br /&gt;pre-encarnado es incorpóreo?&lt;br /&gt;Cualquier tentativa de encontrar la imagen de Dios, desde el punto&lt;br /&gt;de vista tricótomo del hombre tiene pues que llevarnos a absurdas,&lt;br /&gt;contradicciones y serias herejías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teología Sistemática J.Oliver Buswell,Jr.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-7431267740888988664?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/7431267740888988664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/son-tres-o-dos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/7431267740888988664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/7431267740888988664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/son-tres-o-dos.html' title='¿Son tres o dos?'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-7799838326824509283</id><published>2010-11-16T05:40:00.000-08:00</published><updated>2010-11-18T12:39:23.646-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bíblia'/><title type='text'>I. Contra los que exaltan al Espíritu con detrimento de la Palabra.</title><content type='html'>Ahora bien, los que desechando la Escritura se imaginan no sé qué camino para llegar a Dios, no deben ser tenidos por hombres equivocados, sino más bien por gente llena de furor y desatino. De ellos ha surgido hace poco cierta gente de mal carácter, que con gran orgullo, jactándose de enseñar en nombre del Espíritu, desprecian la Escritura y se burlan de la sencillez de los que aún siguen la letra muerta y homicida, como ellos dicen. Mas yo querría que me dijeran quién es ese espíritu, cuya inspiración les arrebata tan alto, que se atreven a menospreciar la Escritura&lt;br /&gt;como cosa de niños y demasiado vulgar. Porque si responden que es el Espíritu de Cristo el fundamento de su seguridad, es bien ridículo, pues supongo que estarán de acuerdo en que los apóstoles de Jesucristo y, los otros fieles de la Iglesia primitiva estuvieron inspirados precisamente por el Espíritu de Cristo. Ahora bien, ninguno de ellos aprendió de Él a menospreciar la Palabra de Dios, sino, al contrario, la tuvieron en gran veneración, como sus escritos dan testimonio inequívoco de ello. De hecho, así lo había profetizado Isaías, pues cuando dice (Is. 59,21): "El Espíritu mío, que está sobre tí, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tu simiente, ni de la boca de la simiente de tu simiente, dijo Jehová, desde ahora y para siempre”, no se dirige con esto al pueblo antiguo para enseñarle como a los niños el A.B.C., sino más bien dice que el bien y la felicidad mayores que podemos desear en el reino de Cristo es ser&lt;br /&gt;regidos por la Palabra de Dios y por su Espíritu. De donde deducimos que estos falsarios, con su detestable sacrilegio separan estas dos cosas, que el profeta unió con un lazo inviolable. Añádase a esto el ejemplo de san Pablo, el cual, no obstante haber sido arrebatado hasta el tercer cielo, no descuida el sacar provecho de la Ley y de los Profetas; e igualmente exhorta a Timoteo, aunque era excelente y admirable doctor, a que se entregue a la lectura de la Escritura (1 Tim.4,13). Y es digna de perpetua memoria la alabanza con que ensalza la Escritura, diciendo que es útil para&lt;br /&gt;enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia" (2 Tim. 3, 16). ¿No es, pues, un furor diabólico decir que el uso de la Escritura es temporal y caduco, viendo que según el testimonio mismo del Espíritu Santo, ella guía a los hijos de Dios a la cumbre de la perfección? También querría que me respondiesen a otra cosa, a saber: si ellos han recibido un Espíritu distinto del que el Señor prometió a sus discípulos. Por muy exasperados que estén no creo que llegue a tanto su desvarío que se atrevan a jactarse de esto. Ahora bien, cuando Él se lo prometió,&lt;br /&gt;¿cómo dijo que había de ser su Espíritu? Tal, que no hablaría por sí mismo, sino que sugeriría e inspiraría en el ánimo de los apóstoles lo que Él con su palabra les había enseñado (Jn. 16,13). Por tanto no es cometido del Espíritu Santo que Cristo prometió, inventar revelaciones nuevas y nunca oídas o formar un nuevo género de doctrina, con la cual apartarnos de la enseñanza del Evangelio, después de haberla ya admitido; sino que le compete al Espíritu de Cristo sellar y fortalecer en nuestros corazones aquella misma doctrina que el Evangelio nos enseña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. La Escritura, juez del Espíritu&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por donde fácilmente se entiende que debemos ejercitarnos diligentemente en leer y en oír la Escritura, si queremos percibir algún fruto y utilidad del Espíritu de Dios. Como también san Pedro alaba (2 Pe. 1, 19) la diligencia de aquellos que oyen a "la palabra profética", la cual empero, pudiera parecer haber perdido su autoridad, después de haber llegado la luz del Evangelio; mas por el contrario, si alguno, menospreciando la sabiduría contenida en la Palabra de Dios, nos enseñare otra doctrina, este tal, con toda razón debe sernos sospechoso de fatuo y mentiroso. ¿Y por qué esto? Porque como quiera que Satanás se transforma en ángel de luz, (2&lt;br /&gt;Cor. 11, 14), ¿qué autoridad tendría entre nosotros el Espíritu Santo, si no pudiese ser discernido con alguna nota inequívoca? De hecho se nos muestra con suficiente claridad por la Palabra del Señor; sólo que estos miserables buscan voluntariamente el error para su perdición, yendo en pos de su propio espíritu, y no del de Dios.&lt;br /&gt;Mas dirán que no es conveniente que el Espíritu de Dios, a quien todas las cosas deben estar sujetas, esté Él mismo sometido a la Escritura. ¡Como si fuese una afrenta para el Espíritu Santo ser siempre semejante y conforme a sí mismo, ser perpetuamente constante sin variar en absoluto! Ciertamente, si se le redujera a una regla cualquiera, humana, angélica o cualquiera otra, entonces podría decirse que se le humillaba, y aun que se le reducía a servidumbre. Pero, cuando es comparado consigo mismo y considerado en sí mismo, ¿quién puede decir que con esto se le&lt;br /&gt;hace injuria? No obstante, dicen, es sometido a examen de esa manera. Estoy de acuerdo; mas con un género de examen querido por Él, para que su majestad quedara establecida entre nosotros. Debería bastarnos que se nos manifestara. Pero, a fin de que en nombre del Espíritu de Dios, no se nos meta poco a poco Satanás, quiere el Señor que lo reconozcamos en su imagen, que El ha impreso en la Escritura Santa. Él es su autor; no puede ser distinto de sí mismo. Cual se manifestó una vez en ella, tal conviene que permanezca para siempre. Esto no es afrenta para con Él, a no&lt;br /&gt;ser que pensemos que el degenerar de si mismo y ser distinto de lo que antes era, es un honor para Él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. La letra mata&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a tacharnos de que nos atamos mucho a la letra que mata, en eso muestran bien el castigo que Dios les ha impuesto por haber menospreciado la Escritura. Porque bien claro se ve que san Pablo (2 Cor. 3,6) combate en este lugar contra los falsos profetas y seductores que, exaltando la Ley sin hacer caso de Cristo, apartaban al pueblo de la gracia del Nuevo Testamento, en el cual el Señor promete que esculpirá su Ley en las entrañas de los fieles y la imprimirá en sus&lt;br /&gt;corazones. Por tanto la Ley del Señor es letra muerta y mata a todos los que la leen, cuando está sin la gracia de Dios y suena tan solo en los oídos in tocar el corazón. Pero si el Espíritu la imprime de veras en los corazones, si nos comunica a Cristo, entonces es palabra de vida, que convierte el alma y "hace sabio al pequeño" (Sal. 19,7); y más adelante, el Apóstol en el mismo lugar llama a su predicación, ministerio del Espíritu (2 Cor. 3,8), dando con ello a entender que el Espíritu de Dios está de tal manera unido y ligado a Su verdad, manifestada por Él en las&lt;br /&gt;Escrituras, que justamente Él descubre y muestra su potencia, cuando a la Palabra se le da la reverencia y dignidad que se le debe. Ni es contrario a esto lo que antes dijimos: que la misma Palabra apenas nos resulta cierta, si no es aprobada por el testimonio del Espíritu. Porque el Señor juntó y unió entre sí, como con un nudo, la certidumbre del Espíritu y de su Palabra; de suerte que la pura religión y la reverencia a su Palabra arraigan en nosotros precisamente cuando el Espíritu&lt;br /&gt;se muestra con su claridad para hacernos contemplar en ella la presencia divina. Y, por otra parte, nosotros nos abrazamos al Espíritu sin duda ni temor alguno de errar, cuando lo reconocemos en su imagen, es decir, en su Palabra. Y de hecho así sucede. Porque, cuando Dios nos comunicó su Palabra, no quiso que ella nos sirviese de señal por algún tiempo para luego destruirla con la venida de su Espíritu; sino, al contrario, envió luego al Espíritu mismo, por cuya virtud la había antes otorgado, para perfeccionar su obra, con la confirmación eficaz de su Palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. El Espíritu que vivifica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera abrió Cristo el entendimiento de los discípulos (Lc. 24,27), no para que menospreciando las Escrituras fuesen sabios por si mismos, sino para que entendiesen las Escrituras. Así mismo san Pablo, cuando exhorta a los tesalonicenses (1 Tes. 5,19-20) a que no apaguen el Espíritu, no los lleva por los aires con vanas especulaciones ajenas a la Palabra de Dios, sino que luego añade que no deben menospreciar las profecías; con lo cual quiere sin duda decir, que la luz del Espíritu se apaga cuando las profecías son menospreciadas.&lt;br /&gt;¿Qué dirán a esto esos orgullosos y fantaseadores que piensan que la más excelente&lt;br /&gt;iluminación es desechar y no hacer caso de la Palabra de Dios, y, en su lugar, poner por obra con toda seguridad y atrevimiento cuanto han soñado y les ha venido a la fantasía mientras dormían? Otra debe ser la sobriedad de los hijos de Dios, los cuales, cuando se ven privados de la luz de la verdad por carecer del Espíritu de Dios, sin embargo no ignoran que la Palabra es el instrumento con el cual el Señor dispensa a sus fieles la iluminación de su Espíritu. Porque no conocen otro&lt;br /&gt;Espíritu que el que habitó en los apóstoles y habló por boca de ellos, por cuya inspiración son atraídos de continuo a oír su Palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Institución de la religión cristiana I-XI&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-7799838326824509283?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/7799838326824509283/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/i-contra-los-que-exaltan-al-espiritu.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/7799838326824509283'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/7799838326824509283'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/i-contra-los-que-exaltan-al-espiritu.html' title='I. Contra los que exaltan al Espíritu con detrimento de la Palabra.'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-5400396355793838802</id><published>2010-11-15T12:22:00.000-08:00</published><updated>2010-11-18T12:40:28.732-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bíblia'/><title type='text'>Martín Lutero y la Bíblia I</title><content type='html'>Por José Grau&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Martín Lutero une al mundo ―en Eislaben (Alemania), el 10 de noviembre de 1483― la Biblia era considerada, en palabras del escolástico Buenaventura, «una selva&lt;br /&gt;intrinseca en la que es arriesgado meterse». Desde el siglo XIII. en que fue dada esta definición por el fraile franciscano promovido a cardenal, hasta el siglo XV en que nace Lutero, la Escritura aparece a los ojos de todo el mundo como un libro confuso, esotérico y casi ininteligible cuya interpretación solamente pueden&lt;br /&gt;llevar a cabo algunos iniciados: la élite de canonistas y teólogos al servicio del papa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA INTERPRETACIÓN MEDIEVAL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto Gregoriu VII como Inocencio 111 enseñaron que las dos espadas que se mencionan en Lucas 22:38 son sendos símbolos del poder papal y el poder real, los cuales&lt;br /&gt;pertenecen al Romano Pontífice, pero éste concede uno de ellos a los príncipes para que lo usen conforme a las instrucciones pontificias y en el servicio de la Iglesia Romana. Más tarde, el mismo papa Inocencio III apeló a Deuteronomio 17 en donde se&lt;br /&gt;dice que cualquier israelita puede acudir a los sacerdotes y al que en turno desempeñe las funciones de cal, con lo que se signino. que los judíos podían llevar a ios sacerdotes levitas, en la antigua alianza, los casos difíciles en litigio y que debían someterse a la sentencia de éstos. Mediante una ligera interpolación,&lt;br /&gt;Inocencio III convirtió a los sacerdotes levitas en el Sumo Sacerdote de Roma y le hizo decir al texto sagrado que quien quiera que no se somete a las decisiones del Sumo Pontífice, cuyo lugar ocupa el papa en la nueva alianza, ha de ser sentenciado a muerte. León X, el papa contemporáneo de Lutero, citó el mismo pasaje, con la misma&lt;br /&gt;corrupción textual, en una bula en la que lo daba como sacado del libro de Reyes, para demostrar que el que desobedece al papa es reo de muerte. Inocencio III escribió al patriarca griego de Constantinopla en estos términos: «Cristo ha dado el gobierno de todo el mundo a los papas» y, como evidencia conclusiva, añadió:&lt;br /&gt;«Pedro en cierta ocasión anduvo sobre las aguas las cuales representaban a las naciones y por lo tanto de ahí se colige que sus sucesores tenemos derecho a gobernar todo el mundo, lo cual incluye las sedes de los patriarcas griegos». Estos ni le hicieron caso. Pero Occidente se hallaba preso bajo la férrea dictadura teocrática del papado romano. La afirmación de Pablo en 1 Cor.&lt;br /&gt;2:15, de que «el hombre espiritual juzga todas las cosas», fue interpretada por Bonifacio VIII en la Bula «Una Sanctam», de 1302, como significando que el Papa ―el «hombre espiritual»― es juez supremo de naciones y reyes. Cuando los profetas anuncian los juicios de Dios, en e] Antiguo Testamento, y hablan de destrucción y desolación, Bonifacio VIII cree ver en todo ello alusiones al poder que le ha sido conferido por Dios para destruir y para arrancar a su antojo a todos los que se le oponen en lo eclesiástico y en lo civil; Las afirmaciones del salmista, cuando proclama que el Mesías reinará con vara de hierro, fueron tomadas como prueba del deber y el derecho de los papas a establecer la Inquisición con sus penas Capitales.&lt;br /&gt;Era también costumbre justificar la quema de brujas o de hechiceras amparándose en las palabras de Jesús cuando dijo que todo aquel que no tiene comunión con él es como un mal pámpano de la vid que se ha secado y ya no sirve más que para ser echado al fuego. Podríamos seguir la enumeración de ejemplos de la exégesis medieval ―y,&lt;br /&gt;a menudo, como hemos visto, pontificia― pero será suficiente, en último lugar, traer al recuerdo la predicación sobre Ap. 21:1 dio el cardenal Cayetano en el Quinto&lt;br /&gt;Concilio de Letrán (1512-1517), es decir: en vida ya de Lutero. Aquello fue la apoteosis del papado y la denigración de la hermenéutica. Cayetano identificó la Jerusalén celestial con la Iglesia Romana, la cual ―argumentaba― descendió ya del&lt;br /&gt;cielo y ha estado gobernada por el Vicario de Crisco. El mismo pensamiento fue luego repetido por Otros osadores aduladores en las sesiones IV, VIVII, IX y X. En la&lt;br /&gt;sesión VI, el obispo de Modrusium describe a la Iglesia romana como la «esposa de Cristo» y añade: «No llores, hija de Sión, porque ha venido el León de la tribu de Judá, la raíz de David ha llegado. He aquí Dios ha levantado a un Salvador que te salvará de manos de tus desoladores. ¡Oh muy bendito León (el papa León X), tenemos la confianza "La Escritura es su propio intérprete, y no necesita de una autoridad superior a ella" de que tú serás nuestro salvador». Así se interpretaban las Escrituras en aquella Iglesia medieval decadente e infiel, tanto en la ortopraxis como en la ortodoxia. DE LA «NARIZ DE CERA» AL MÉTODO GRAMATICOHISTÓRICO ¿Sobre qué base hermenéutica podía hacérsele decir al texto sagrado estos propósitos? En muchos casos no había la más mínima preocupación exegética y ni siquiera se intentaba justificar hermenéuticamenre las deducciones fantásticas que tan caprichosa y arbitrariamente se hacían.&lt;br /&gt;Sin embargo, detrás de esta práctica había una cierta manera de. usar el texto bíblico: la hermenéutica medieval que pretendía encontrar cuatro sentidos en cada pasaje de la Escritura: el sentido literal, el alegórico, el tropológlco y el&lt;br /&gt;anagógico. Se entiende por literal el significado histórico en la Edad Media. En segundo lugar, el alegórico por medio del cual un pasaje, fuere el que fuere, tenía que arrojar alguna enseñanza sobre la Iglesia, su culto y su gobierno. Luego venía el sentido tropológlco por el cual un pasaje era explicado en relación con cosas presentes; por ejemplo, los pasajes de Levitico que hablan de sacrificios de animales eran interpretados como lecciones para la mortificación de la pane animal del hombre, el cuerpo, y la penitencia en general Finalmente, el sentido anagógico, que lo referían a las últimas cosas, al cielo, al infierno, a la delicias de los bienaventurados y los tormentos de los condenados. Lutero se levantó contra esca&lt;br /&gt;manera de interpretar la Biblia. Propugnó un sentido literal gramático-histórico, guiado por una mentalidad cristocéntrica. Con su estilo gráfico, directo y colorista, Lutero comentaba que esta hermenéutica de los cuatro significados era como «una nariz de cera» con la que uno podía hacer lo que le diera la gana...&lt;br /&gt;No exageramos al afirmar que la  hermenéutica científica de la Escritura&lt;br /&gt;comienza con los reformadores, exactamente con Lutero. Sus precedentes fueron algunos de los llamados Padres de la Iglesia antigua, así Melanchton se gloriaba de&lt;br /&gt;esforzarse por restarurar la exégesis de la patrística, de un Crisóstomo, de un&lt;br /&gt;Basilio, etc, enterrada durante siglos por la Iglesia de Roma que, paradójicamente, creía ser la única intérprete autorizada de la Palabra de Dios pero que, de hecho, lo único que hacía era imponer su propia palabra de autoridad políticoeclesiástica.&lt;br /&gt;En hermenéutica se habla de un antes y un después de Lutero. Para todos los reformadores, Cristo es el centro y el soberano de la Escritura. Y si para Jerónimo ignorar las Escrituras equivalía a ignorar a Cristo, para los reformadores&lt;br /&gt;―además― ignorar a Cristo es ignorar las Escrituras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA ESCRITURA INTERPRETA LA&lt;br /&gt;ESCRITURA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Lutero no le interesaban los juegos de palabras de la sofisticada escolástica&lt;br /&gt;medieval. El problema fundamental para él no era tanto la descripción verbal de Dios como la expresión sincera del corazón que se abre totalmente a la existencia de Dios y a la verdad de su Palabra. Al escribir su comentario sobre Hebreos ―entre 1517-1518― el reformador alemán exclamaba: «¡Oh, cuan maravilloso es ser cristiano y tener nuestra vida escondida en Cristo! No a la manera de un ermitaño en una celda, ni en los impenetrables abismos del corazón humano, sino escondidos, amparados y protegidos por, y en, el Dios invisible que no se revela sino por la Palabra y mediante la escucha de la misma». Con éstas, y otras parecidas palabras, Lutero afirmaba una verdad múltiple y fundamental de la fe cristiana: nuestra confianza y nuestra seguridad no descansan en nada humano, ni nada nuestro, sino en la Revelación objetiva de Dios y en la revelación objetiva de Cristo. De ahí su firmeza, de ahí su equiparación a una Roca inconmovible. El método gramáticohfstóricocristológico condujo al principio consecuente de que la Escritura es su propio intérprete y no necesita de una autoridad superior a ella, pues entonces&lt;br /&gt;deberíamos admitir que alguien que no es Dios resulta más idóneo para expresarse y hacerse entender que Dios mismo. Equivaldría a pedir las luces de una vela para ayudar al sol «Scriptura Sacra sus ipsius interpres» era la afirmación reformada frente a la exégesis papal ¿Y los textos difíciles? ¿Y los más oscuros? Para Lutero, la claridad objetiva de la Escritura es Jesucristo y la subjetiva el Espíritu Santo. Cuando sostenía que la Escritura interpreta la Escritura, porque ella misma es su propio intérprete, utiliza el vocablo «Escritura» con dos significados. Con ello quiere decir que la totalidad de la Biblia constituye el intérprete de las partes de la Biblia que no pueden contradecirse entre sí y que deben armonizar con el contenido&lt;br /&gt;global de la Revelación. Así, ninguna pane de la Escritura debiera interpretarse de manera que deformara la enseñanza de la totalidad de la misma en algún punto. No basta con apoyarse en algunos versículos aislados, o en referencias incidentales a&lt;br /&gt;la Escritura; esto es lo que hacen las sectas. El principio reformado ―elaborado después del siglo XVI― se resume en la conocida frase «Ningún texto sin su contexto; porque un texto sin contexto es un pretexto».&lt;br /&gt;"A Lutero no le interesaban los juegos de palabras de la sofisticada escolástica medieval" "Ningún texto sin su contexto; porque un texto sin su contexto es un pretexto"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-5400396355793838802?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/5400396355793838802/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/martin-lutero-y-la-biblia-i.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/5400396355793838802'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/5400396355793838802'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/martin-lutero-y-la-biblia-i.html' title='Martín Lutero y la Bíblia I'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-1043320810878256724</id><published>2010-11-15T12:06:00.000-08:00</published><updated>2010-11-18T12:41:39.751-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bíblia'/><title type='text'></title><content type='html'>I. LA BIBLIA&lt;br /&gt;«Escríbile las grandezas de mi ley, y fueron tenidas por cosas ajenas»&lt;br /&gt;(Oseas 8:12).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He aquí la queja de Dios contra Efraim. Él nos muestra su bondad al reprender a sus descarriadas criaturas, y vemos su amor cuando inclina la cabeza atento a lo que ocurre en la tierra. Si quiere, puede hacerse un vestido con la noche, rodear sus brazos con pulseras de estrellas y ceñir su frente con los rayos del sol como diadema; puede morar solo, lejos, muy lejos de este mundo, más allá del séptimo cielo, y contemplar con serena y silenciosa indiferencia todo cuanto sus criaturas&lt;br /&gt;hacen. Puede hacer como Júpiter que, según creían los paganos, estaba siempre en eterno silencio, agitando a veces su terrible cabeza, mandando a las Parcas según su voluntad, ignorando las cosas pequeñas de esta tierra, y considerándolas indignas de llamar su atención; absorto en su propio ser, abstraído en sí mismo, viviendo solo y apartado. Y yo, como una de Sus criaturas, podría subir a la cima de las montañas en una noche estrellada, y a su mudo silencio decirles: “Vosotros sois los&lt;br /&gt;ojos de Dios, pero no me miráis a mí; vuestro brillo es don de su omnipotencia, pero vuestros rayos no son sonrisas de amor para mí. Dios, el Poderoso Creador, me ha olvidado; soy una gota despreciable en el océano de la creación, una hoja seca en el bosque de la vida, un átomo en el monte de la existencia. Él no me conoce, estoy solo, solo.” Pero no es así, amados. Nuestro Dios es muy diferente. Él repara en cada uno de nosotros. No existe pájaro ni gusano que escape a sus decretos. No hay ser sobre el que sus ojos no reposen; nuestros hechos más íntimos y secretos, Él&lt;br /&gt;los conoce; en todo cuanto hagamos, soportemos o suframos, su mirada esta pendiente de nosotros y su sonrisa nos cobija si somos su pueblo-, o estamos bajo su enojo -si nos hemos apartado de El- ¡Oh! Cuán infinitamente misericordioso es Dios, que contemplando a los hombres no retira su sonrisa de ellos para que perezcan. Vemos en este pasaje que Dios se acuerda del hombre, por cuanto dice a Efraim: “Escribíle las grandezas de mi ley, y fueron tenidas por cosas ajenas”. Observad cómo al ver el pecado del hombre no desecha a éste ni lo aparta despectivamente con su&lt;br /&gt;pie, ni tampoco lo suspende sobre el abismo del infierno hasta hacerle estallar el cerebro por el terror, para, finalmente, arrojarle en él para siempre; antes al contrario, Dios desciende del cielo para tratar con sus criaturas, pleitea con ellas, se rebaja, por así decirlo, al mismo nivel que los&lt;br /&gt;pecadores, les expone sus quejas y defiende sus derechos. ¡Oh! Efraim, te he escrito las grandezas de mi ley, pero las has tenido por cosa ajena.&lt;br /&gt;Estoy aquí esta noche como enviado de Dios, amigos míos, para tratar con vosotros como embajador suyo; para acusar de pecado a muchos de vosotros; para, con el poder del Espíritu Santo, mostraros vuestra condición; para que seáis redargüidos de pecado, de justicia y de juicio. El delito del que os acuso es el que leemos en este versículo. Dios os ha escrito las grandezas de su ley, pero las habéis tenido como cosa ajena. Es precisamente sobre este bendito libro, la Biblia, que os quiero hablar. Este será mi texto: la Palabra de Dios. Este es el tema de mi sermón, un&lt;br /&gt;tema que requiere más elocuencia de la que yo poseo, y sobre el que podrían hablar miles de oradores a la vez; grandioso, vasto e inagotable asunto que, aun consumiendo toda la elocuencia que hubiera hasta la eternidad, no quedaría agotado.&lt;br /&gt;Sobre la Biblia tengo tres cosas que deciros, y las tres están en el texto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primeramente su autor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Escribíle”; segundo, el tema: Las grandezas de la ley de Dios; y tercero, el trato que han recibido:&lt;br /&gt;Fueron tenidas por muchos como cosa ajena.&lt;br /&gt;I. ¿Quién es EL AUTOR? El mismo texto nos dice que es Dios. “Escribíle las grandezas de mi ley” He aquí mi Biblia, ¿quién la escribió? La abro y observo que se compone de una serie de opúsculos. Los cinco primeros fueron escritos por un hombre llamado Moisés. Paso las páginas y&lt;br /&gt;veo que hay otros escritores tales como David, y Salomón. Encuentro a Miqueas, Amós, Oseas. Sigo adelante y llego a las luminosas páginas del Nuevo Testamento, y allí están Mateo, Marcos, Lucas y Juan; Pablo, Pedro, Santiago y otros; pero cuando cierro el libro me pregunto: ¿Quién es su autor? ¿Pueden estos hombres, en conjunto, atribuirse la paternidad de este libro? ¿Son ellos No hay otro Evangelio. Charles Spurgeon 4 Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres realmente los autores de este extenso volumen? ¿Se reparten entre todos el honor? Nuestra fe santa&lt;br /&gt;nos dice que no. Este libro es la escritura del Dios viviente; cada letra fue escrita por el dedo del Todopoderoso, cada palabra ha salido de sus labios sempiternos; cada frase ha sido dictada por el Espíritu Santo. Aunque Moisés escribió su narración con ardiente pluma, fue Dios el que guió su mano. David tocaba el arpa haciendo que dulces y melodiosos salmos brotasen de sus dedos, pero era Dios quien movía sus manos sobre las cuerdas vivas de su instrumento de oro, Salomón&lt;br /&gt;entonó cánticos de amor, y pronunció palabras de profunda sabiduría, pero fue Dios el que dirigió sus labios, y Suya es la elocuencia del Predicador. Si sigo al atronador Nahum con sus caballos surcando las aguas, o a Habacuc cuando vio las tiendas de Cusán en aflicción; si leo de Malaquías&lt;br /&gt;con la tierra ardiendo como un horno; si paso a las plácidas páginas de Juan que nos hablan del amor, o a los severos y fogosos capítulos de Pedro que nos cuentan del fuego que devora a los enemigos de Dios; o a Judas, que lanza anatemas contra sus adversarios; siempre, y en cada uno de ellos, veo que es Dios quien habla. Es su voz, no la del hombre; son las palabras del Eterno,&lt;br /&gt;del Invisible, del Todopoderoso, de Jehová. La Biblia es la Biblia de Dios, y cuando la contemplo, paréceme oír una voz que sale de ella diciendo: “Soy el libro de Dios; hombre, ¡léeme! Soy su escritura; abre mis hojas, porque he sido escrito por El; léelas, porque Él es mi autor, y le verás visible y manifiesto en cualquier lugar”. “Escribíle las grandezas de mi ley.” ¿Cómo sabréis que Dios escribió este libro? No intentaré responder a esta pregunta. Podría hacerlo si quisiera, porque hay razones y argumentos suficientes, pero no pienso robaros el tiempo&lt;br /&gt;esta noche exponiéndolos a vuestra consideración. No, no lo haré. Si quisiera, os hablaría de la grandeza de estilo que está por encima de la de cualquier escrito humano, y que todos los poetas&lt;br /&gt;que en el mundo han sido, con todas sus obras juntas, no podrían ofrecernos tan poético y extraordinario&lt;br /&gt;lenguaje como encontramos en la Escritura. Los temas que en ella se tratan escapan al&lt;br /&gt;intelecto humano. ¿Qué hombre tendría capacidad para inventar las grandes doctrinas de la Trinidad de Dios? Nadie podría narrarnos la creación del universo. Ningún humano puede ser el autor de la sublime idea de la Providencia, por la que toda las cosas son ordenadas según el deseo de un Ser Supremo, y que todas ellas obran para bien. Podría hablaros de su sinceridad, pues vemos que no oculta las faltas y errores de sus escritores; de su unidad, pues nunca se contradice; de su subyugante sencillez, para que el más simple pueda leerla. Y así, un centenar más de cosas&lt;br /&gt;que nos probarían hasta la saciedad que este libro es de Dios; pero no he venido aquí a hacerlo. Soy ministro de Cristo, y vosotros cristianos, o al menos así lo profesáis, y ningún siervo de Dios necesita sacar a la luz razonamientos incrédulos para rebatirlos. Sería la necedad más grande del mundo. Los infieles, pobres criaturas, no conocen sus propios argumentos hasta que nosotros se los decimos, y ellos, juntándolos poco a poco, vuelven a arrojarlos como despuntadas lanzas&lt;br /&gt;contra el escudo de la verdad. Es un desatino sacar estos tizones del fuego del infierno, aunque se este bien preparado para apagarlos. Dejad que el mundo aprenda sus propios errores; no seamos propagadores de sus falsedades. En verdad que hay predicadores que, estando faltos de argumentos, los sacan de cualquier parte; pero los elegidos de Dios no tienen necesidad de esto,&lt;br /&gt;porque son enseñados por Él, y Él mismo les provee de temas, palabras y poder. Quizá, algunos de los que me escucháis habéis entrado aquí sin fe, hombres racionalistas, librepensadores. No argumentaré con los tales. Confieso que no estoy aquí para discutir, sino para predicar lo que conozco y siento. Pero sabed que yo también he sido como uno de ellos. Hubo un mal momento en mi vida, cuando leve el ancla de mi fe, solté las amarras de mis creencias y, no queriendo permanecer ya por más tiempo anclado firmemente en el puerto de la revelación, dejé que mi nave&lt;br /&gt;surcara la mar impulsada por el viento. Dije a la razón: “Sé tu mi capitán”, y a la inteligencia: “y tú mi timón”. Así comencé mi loco viaje; pero, ¡gracias a Dios! Todo acabó ya. Os contaré esta breve historia: Fue una travesía precipitada por el tempestuoso océano del librepensamiento. A&lt;br /&gt;medida que avanzaba, los cielos empezaron a oscurecerse; pero, en compensación, el agua era brillante con fulgores de esplendor. Saltaban centellas, cosa que me agradaba en gran manera, y pensé: “Si esto es el librepensamiento, es una cosa maravillosa”. Mis ideas parecían gemas podía esparcir las estrellas con mis manos; pero pronto, en lugar de aquel fulgor de gloria, horribles demonios surgieron de las aguas, y como quisiera golpearles, bramando me mostraron sus dientes rechinantes; se asieron a la proa de mi barco y me arrastraron. Yo, en cierto modo, me sentía&lt;br /&gt;No hay otro Evangelio. Charles Spurgeon 5 Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres feliz, embriagado por la velocidad, pero estremecido por la celeridad con que rebasaba los viejos límites de mi fe. Corría con tan terrible rapidez, que empecé a desconfiar hasta de mi propia existencia; dudé de si el mundo era verdad; pensé si era posible que existiera algo como yo. Llegué al borde mismo del reino sombrío de la incredulidad, al fondo mismo del mar de la infidelidad. Dudaba de todo. Pero aquí Satanás se engañó a sí mismo, porque lo disparatado de estas dudas me demostró lo absurdo de ellas. Y fue cuando vi el fondo de aquel mar que oí una voz que decía: “¿Y puede esta duda ser verdad?” Al grito de este pensamiento volví a la realidad. Salí de aquel sueño de muerte que, bien sabe Dios, podía haber condenado mi alma y destruido mi cuerpo si no hubiese despertado. Cuando me levanté, la fe tomó el timón; desde aquel momento nunca más dudé. La fe gobernó mi barca y la hizo regresar, mientras yo gritaba: “¡Fuera de aquí, fuera de aquí!” Eché mi ancla en el Calvario, levanté los ojos a Dios, y heme aquí vivo y libre del infierno. Por eso os hablo de lo que yo conozco, porque he hecho tan peligroso viaje y he regresado a puerto sano y salvo. ¡Pedidme que sea incrédulo otra vez! No, ya lo probé. Fue dulce&lt;br /&gt;al principio, pero amargo después. Ahora, atado más firmemente que nunca al Evangelio de Dios, firmes mis pies sobre una roca más dura que el diamante, desafío los razonamientos infernales a que me muevan, “porque yo sé a quien he creído, y estoy cierto que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día”. No voy a refutar ni a argumentar esta noche. Vosotros profesáis ser cristianos, pues de otro modo no estaríais aquí-, aunque vuestra profesión bien puede ser falsa, y&lt;br /&gt;lo que decís ser, tal vez sea todo lo contrario de lo que en realidad sois. Aun así, supongo que todos creéis que ésta es la Palabra de Dios. Permitid, pues, que exponga un par de pensamientos sobre esto: “Escribíle las grandezas de mi ley”.&lt;br /&gt;Examinad este libro, amigos míos, y admirad su autoridad. No es un libro corriente; no contiene las máximas de los sabios de Grecia, ni los discursos de los filósofos de la antigüedad. Si estas palabras hubiesen sido escritas por el hombre, podríamos desecharlas; pero, ¡oh!, dejadme meditar en este solemne pensamiento: este libro es el manuscrito de Dios, estas son sus palabras. Dejadme&lt;br /&gt;inquirir su antigüedad: está fechado en los collados del cielo. Permitid que considere sus palabras:&lt;br /&gt;son destellos de gloria para mis ojos. Dejad que lea sus capítulos: rebosan de grandeza y misterios&lt;br /&gt;escondidos. Sus profecías están henchidas de increíbles maravillas. ¡Oh, libro de los libros! ¡Y&lt;br /&gt;que tú hayas sido escrito por mi Dios! Me postro ante ti. Tú, libro, tienes plena autoridad; tú eres&lt;br /&gt;el edicto del Emperador del cielo. Lejos esté de mí usar de mi razón para contradecirte. ¡Razón!,&lt;br /&gt;tu lugar está en considerar y averiguar lo que este volumen quiere decir, no lo que debería decir.&lt;br /&gt;Venid, intelecto y razón míos, sentaos y escuchad, porque estas palabras son las palabras de Dios.&lt;br /&gt;Me siento incapaz de extenderme en este pensamiento. ¡Oh, si pudierais recordar que esta Biblia&lt;br /&gt;ha sido verdadera y realmente escrita por Dios!; Oh, si se os hubiese permitido la entrada en las&lt;br /&gt;cámaras secretas del cielo, y hubieseis podido contemplar a Dios empuñando la pluma mientras&lt;br /&gt;escribía estas maravillosas letras, seguro que las respetaríais! Mas podéis creer que es el&lt;br /&gt;manuscrito de Dios; tanto como si hubieseis estado presentes cuando lo escribía. La Biblia es un&lt;br /&gt;libro digno de crédito, es un libro autoritativo, porque lo escribió Dios. ¡Temblad, temblad, no sea&lt;br /&gt;que lo despreciéis; reparad en su autoridad, porque es la Palabra de Dios!&lt;br /&gt;Así pues, al ser obra de Dios, notemos su veracidad. Si yo fuese su autor, gusanos censuradores la&lt;br /&gt;poblarían inmediatamente, mancillándola con sus larvas diabólicas. Si la hubiese escrito yo, no&lt;br /&gt;faltarían hombres que la destrozaran en seguida, y tal vez con razón. Pero no; es la Palabra de&lt;br /&gt;Dios. ¡Venid y buscad en qué criticarla, y descubrid sus defectos; examinadla desde el Génesis al&lt;br /&gt;Apocalipsis y encontrad un error! Ella es veta de oro puro sin mezcla de materia terrena. Es&lt;br /&gt;estrella sin mácula, sol de perfección luz sin penumbra, luna resplandeciente, gloria sin sombra.&lt;br /&gt;¡Oh, Biblia!, no se puede decir de ningún libro que sea perfecto y puro; pero nosotros podemos&lt;br /&gt;decir de ti que toda la sabiduría se encuentra encerrada en tus páginas, pura y perfecta. Es el juez&lt;br /&gt;que pone fin a toda discusión cuando la inteligencia y la razón fracasan. Es el libro no manchado&lt;br /&gt;por el error, porque es puro, sin mixtura, verdad perfecta. ¿Por qué? Porque Dios lo escribió. ¡Ah!&lt;br /&gt;Acusad a Dios de error, si queréis; decidle que este libro no es lo que debiera ser. Sé de personas&lt;br /&gt;a las que, con orgullosa falsa modestia, les gustaría enmendar la Biblia, y (casi me ruborizo al&lt;br /&gt;decirlo) he oído ministros de Dios que han alterado Su palabra, porque la temían. ¿Nunca habéis&lt;br /&gt;oído decir: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere -¿qué dice la&lt;br /&gt;No hay otro Evangelio. Charles Spurgeon 6&lt;br /&gt;Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres&lt;br /&gt;Escritura?- “será condenado”? Pero esto no suena bien ni es muy fino; por eso dicen: “será&lt;br /&gt;culpable”. ¡Caballeros!, déjense de “hermosear” la Biblia, y prediquen la Palabra de Dios; no&lt;br /&gt;necesitamos ninguna de sus alteraciones. He oído a personas que, orando, en vez de decir: “hacer&lt;br /&gt;firme vuestra vocación y elección”, dicen: “hacer firme vuestra vocación y salvación”. ¡Qué&lt;br /&gt;lástima que no hubieran nacido cuando Dios moraba en los tiempos remotos; podrían haberle&lt;br /&gt;enseñado a escribir! ¡Oh, inconcebible impudicia y orgullo desmedido! ¡Tratar de dictar al Sabio&lt;br /&gt;de los sabios, enseñar al Omnisciente e instruir al Eterno! Singular cosa es que haya hombres tan&lt;br /&gt;viles que usen el cuchillo de Joacim para mutilar la Palabra de Dios, porque haya pasajes que no&lt;br /&gt;les sean gratos. ¡Oh, tú, que sientes aversión por ciertas partes de la Santa Escritura!, sabe con&lt;br /&gt;certeza que tu gusto está corrompido y que la voluntad de Dios no se sujeta a tu pobre opinión. Tu&lt;br /&gt;desagrado es la verdadera razón por la que El la escribió; porque no tenías por que estar de&lt;br /&gt;acuerdo, ni tienes derecho a ser complacido; por ello, Dios escribió lo que a ti no te gusta: la&lt;br /&gt;Verdad. Postrémonos reverentemente ante ella, porque es inspirada por Él. Es la verdad pura. De&lt;br /&gt;esta fuente mana agua vitae -”agua de vida”- sin una partícula de tierra; de este sol nacen rayos de&lt;br /&gt;esplendor sin sombra alguna. Bendita Biblia; tú eres toda la verdad.&lt;br /&gt;Antes de dejar este punto, parémonos a considerar la misericordia de Dios al escribirnos la Biblia.&lt;br /&gt;¡Ah! Él podía haber dejado que anduviésemos a tientas nuestro camino de tinieblas, como los&lt;br /&gt;ciegos palpan buscando la pared. Podía habernos dejado en nuestro extravío, guiados solamente&lt;br /&gt;por la estrella de la razón. Recuerdo un caso que le ocurrió al señor Hume, quien constantemente&lt;br /&gt;afirmaba que la luz de la razón es de sobra suficiente. Estando en casa de un buen ministro de&lt;br /&gt;Dios una noche, había estado discutiendo sobre este asunto, manifestando su firme convicción en&lt;br /&gt;la suficiencia de la luz natural. Al marchar, el siervo de Dios se ofreció a alumbrarse con una&lt;br /&gt;bujía, en tanto que bajaba la escalera. “No, me bastará con la luz de la naturaleza; con la luna será&lt;br /&gt;suficiente”, respondió. Pero ocurrió que la luna estaba oculta por una nube, y nuestro hombre,&lt;br /&gt;tropezando. cavó escaleras abajo. “¡Ah!”, dijo el ministro, “a pesar de todo. hubiese sido mejor&lt;br /&gt;haber tenido alguna lucecita desde arriba. señor Hume.” De manera que, aun suponiendo que la&lt;br /&gt;luz natural fuese suficiente, sería mejor que tuviéramos además alguna desde arriba, y así, si que&lt;br /&gt;estaríamos seguros de no tropezar, pues mejor son dos luces que una. La creación nos alumbra&lt;br /&gt;con brillante luz. Podemos ver a Dios en las estrellas, su nombre está escrito con letras de oro en&lt;br /&gt;el rostro de la noche; podéis descubrir su gloria en las olas del océano, y en los árboles del campo.&lt;br /&gt;Pero es mejor leer en dos libros que en uno. Le encontraréis aquí más diáfanamente revelado,&lt;br /&gt;porque Él mismo ha escrito este libro y os ha dado la clave para entenderlo, si tenéis el Espíritu&lt;br /&gt;Santo. Amados hermanos, demos gracias a Dios por esta Biblia. Amémosla y considerémosla&lt;br /&gt;más preciosa que el oro más fino.&lt;br /&gt;Una observación más, y paso al segundo punto. Si ésta es la Palabra de Dios, ¿qué será de los que&lt;br /&gt;no la habéis leído desde el mes pasado? “¿Desde el mes pasado? ¡Pero si no lo he hecho en todo&lt;br /&gt;el año!” Y muchos de vosotros no la habéis leído, nunca. La mayoría de la gente trata a la Biblia&lt;br /&gt;muy educadamente. Tienen una edición de bolsillo primorosamente encuadernada, la envuelven&lt;br /&gt;en un blanco pañuelo, y así la llevan al culto. Cuando regresan a casa la guardan en un cajón y..&lt;br /&gt;¡hasta el próximo domingo! Entonces, la vuelven a sacar para agradarla, y la llevan a la capilla;&lt;br /&gt;todo cuanto la pobre Biblia recibe es este paseo dominical. Esa es vuestra manera de tratar a tan&lt;br /&gt;celestial mensajero. Hay suficiente polvo sobre vuestras Biblias para que con vuestro propio dedo&lt;br /&gt;podáis escribir: “Condenación”. Muchos de vosotros no la habéis hojeado desde hace mucho,&lt;br /&gt;mucho, mucho tiempo, y, ¿qué pensáis? Os dio palabras bruscas, pero verdaderas. ¿Qué dirá&lt;br /&gt;Dios, finalmente, cuando vayáis a su presencia? “¿Leíste mi Biblia? “ “No.” “Te escribí una carta&lt;br /&gt;de misericordia, ¿la has leído?” “No.” “¡Rebelde! Te envié una carta invitándote a venir; ¿es que&lt;br /&gt;jamás la leíste?” “Señor, nunca rompí el lacre: siempre la guardé bien cerrada.” “¡Desdichado!”,&lt;br /&gt;dice Dios. “entonces, bien mereces el infierno; si te escribí esta carta de amor, y ni siquiera&lt;br /&gt;quisiste romper el sello, ¿qué haré contigo?” ¡Oh! No permitáis, que tal ocurra con vosotros. Sed&lt;br /&gt;lectores de la Biblia; sed escudriñadores de la Palabra.&lt;br /&gt;II. Nuestro segundo punto es: LOS TEMAS DE LOS QUE TRATA LA BIBLIA. Las&lt;br /&gt;palabras del texto son: “Escribíle las grandezas de mi ley. El Libro de Dios siempre habla sola y&lt;br /&gt;No hay otro Evangelio. Charles Spurgeon 7&lt;br /&gt;Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres&lt;br /&gt;exclusivamente de grandes cosas. No hay nada en el que no sea importante. Cada versículo&lt;br /&gt;encierra un solemne significado, y si todavía no lo hemos hallado, esperamos hacerlo. Habéis&lt;br /&gt;visto las momias cubiertas por vueltas de vendas. Bien, la Biblia de Dios es algo parecido; hay&lt;br /&gt;numerosos rollos de blanco lino, tejidos en el telar de la verdad, de manera que tendréis que&lt;br /&gt;devanar rollo tras rollo hasta encontrar el verdadero significado de lo que está escondido; y&lt;br /&gt;cuando creáis haberlo hallado, aun continuaréis desentrañando las palabras de este maravilloso&lt;br /&gt;volumen por toda la eternidad. No hay nada en la Biblia que no sea grandioso.&lt;br /&gt;Todas las cosas de la Biblia son grandes. Algunas personas piensan que no importa la doctrina&lt;br /&gt;que uno crea; que da lo mismo asistir a una iglesia que a otra, que todas las denominaciones son&lt;br /&gt;iguales. Hay un ser, el señor Fanatismo, al que detesto sobre todas las cosas, y al que jamás he&lt;br /&gt;hecho ningún cumplido ni he prodigado elogio; pero hay otro al que odio igualmente; se trata del&lt;br /&gt;señor Latitudinarismo, individuo bien conocido que ha descubierto que todos somos iguales. Yo&lt;br /&gt;doy por cierto que una persona puede ser salva en cualquier iglesia. Algunas lo han sido en la de&lt;br /&gt;Roma, unos pocos benditos hombres cuyos nombres podría citaros. También sé, ¡bendito sea&lt;br /&gt;Dios!, que gran número son salvas en la iglesia Anglicana; en ella hay una hueste de sinceros y&lt;br /&gt;piadosos hombres de oración. Creo que todas las ramas del protestantismo cristiano tienen un&lt;br /&gt;remanente según la elección de gracia, remanente que en todas ellas ha sido la sal que ha evitado&lt;br /&gt;la corrupción. Pero cuando me expreso en estos términos, ¿creéis que las sitúo a todas al mismo&lt;br /&gt;nivel? ¿Están todas igualmente en lo cierto? Una dice que el bautismo de infantes es correcto,&lt;br /&gt;otras que no. Vosotros decís que ambas tienen razón, pero yo no lo veo así. Una enseña que&lt;br /&gt;somos salvos por la gracia de Dios, otra que no, sino que es nuestro libre albedrío el que nos&lt;br /&gt;salva; con todo, vosotros creéis que las dos están en lo cierto; yo no lo entiendo así. Una dice que&lt;br /&gt;Dios ama a su pueblo y nunca dejará de amarle; otra, que no, que Él no les amó hasta que ellos le&lt;br /&gt;amaron a Él; que unas veces lo ama y otras deja de hacerlo, volviéndole la espalda. Ambas&lt;br /&gt;pueden tener razón en lo esencial, pero nunca cuando una dice “si” y otra “no”. Para verlo así&lt;br /&gt;necesitaría unas gafas que me ayudaran a ver hacia atrás y hacia adelante al mismo tiempo. No&lt;br /&gt;puede ser, señores, que ambas tengan razón, a pesar de que hay quien dice que las diferencias no&lt;br /&gt;son esenciales. Este texto dice: “Escribíle las grandezas de mi ley”. No hay nada en la Biblia de&lt;br /&gt;Dios que no sea grande. ¿Os habéis parado a pensar alguna vez cual será la más pura de todas&lt;br /&gt;ellas? “¡Oh!”, decís, “nunca nos hemos planteado ese problema. Nosotros vamos donde nuestros&lt;br /&gt;padres fueron.” ¡Magnífico! Es una convincente razón naturalmente. Vais donde vuestros padres&lt;br /&gt;fueron. Creía que erais gente sensata, y nunca pensé que os dejaríais llevar por otros en vez de por&lt;br /&gt;vuestra propia convicción. Amo a mis padres sobre todo lo que alienta, y el solo hecho de que&lt;br /&gt;creyeran que una cosa es verdad, me ayuda a pensar que lo es; pero yo no les he seguido.&lt;br /&gt;Pertenezco a diferente denominación, y doy gracias a Dios por ello. Puedo recibirles como&lt;br /&gt;hermanos en Cristo, pero nunca pensé que, porque ellos sean una cosa, yo he de ser lo mismo.&lt;br /&gt;Nada de esto. Dios me dio un cerebro y he de utilizarlo; y si vosotros también lo tenéis, haced uso&lt;br /&gt;de él. No digáis nunca que no importa. Si que importa. Todo cuanto Dios ha escrito aquí, tiene&lt;br /&gt;suprema importancia: Él jamás hubiera puesto algo que fuera indiferente. Todo cuanto hay aquí&lt;br /&gt;tiene valor; por lo tanto, escudriñad todos los temas, probadlo todo por la Palabra de Dios. No&lt;br /&gt;tengo ningún reparo en que lo que yo predique sea probado por este libro. Dadme solamente un&lt;br /&gt;auditorio imparcial y la Biblia. y si digo algo que la contradiga, me retractaré de ello el próximo&lt;br /&gt;domingo. Buscad y mirad, pero no digáis: “No vale la pena. no tiene importancia”. Cuando Dios&lt;br /&gt;habla, siempre es importante.&lt;br /&gt;Pero, aunque todo en la Palabra de Dios es importante. no todo lo es en la misma medida. Hay&lt;br /&gt;ciertas verdades básicas y fundamentales que deben ser creídas para ser salvo. Si queréis saber&lt;br /&gt;qué es lo que debéis creer para ser salvos. encontraréis las grandezas de la ley de Dios entre estas&lt;br /&gt;cubiertas; todas están aquí. Como compendio o resumen de ellas recuerdo lo que siempre decía&lt;br /&gt;un amigo mío: “Predica las tres “erres” y Dios no dejará de bendecirte”. “¿Qué son las tres&lt;br /&gt;“erres”?” le dije, y me respondió “Ruina, Redención y Regeneración”. Estas tres cosas contienen&lt;br /&gt;la esencia y el todo de la teología. “R” de ruina. Todos fuimos arruinados en la caída, nos&lt;br /&gt;perdimos cuando Adam pecó y nos perdemos por nuestras propias transgresiones, por la&lt;br /&gt;perversidad de nuestro corazón, por nuestros malos deseos, y nos perderemos a menos que la&lt;br /&gt;No hay otro Evangelio. Charles Spurgeon 8&lt;br /&gt;Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres&lt;br /&gt;gracia nos salve. “R” de redención Somos redimidos por la sangre de Cristo como la de un cordero&lt;br /&gt;sin mancha ni contaminación, rescatados por su poder, redimidos por sus méritos, y libres por su&lt;br /&gt;potencia. “R” de regeneración. Si queremos ser perdonados, tenemos que ser regenerados, porque&lt;br /&gt;nadie puede ser partícipe de la redención sin ser regenerado. Podemos ser tan buenos como&lt;br /&gt;queramos, y servir a Dios a nuestro modo tanto cuanto gustemos, pero si no hemos sido&lt;br /&gt;regenerados, si no tenemos un corazón nuevo, si no nacemos otra vez, aún estamos en la primera&lt;br /&gt;“R”, en la ruina, en la perdición. Esto es un pequeño resumen del Evangelio, pero creo que hay&lt;br /&gt;otro mejor en los cinco puntos del calvinismo: Elección conforme a la presciencia de Dios, natural&lt;br /&gt;depravación y pecaminosidad del hombre, redención limitada por la sangre de Cristo, llamamiento&lt;br /&gt;eficaz por el poder del Espíritu, y perseverancia final por el poder de Dios. Creo que, para ser&lt;br /&gt;salvos, hemos de creer estos cinco puntos; pero no me agradaría escribir un credo como el de&lt;br /&gt;Atanasio, que empieza así: “Todo aquel que quiera ser salvo, deberá creer en primer lugar la fe&lt;br /&gt;católica, la cual es ésta”; al llegar a este punto tendría que pararme porque no sabría cómo&lt;br /&gt;continuar. Sostengo la fe católica de la Biblia, toda la Biblia y nada más que la Biblia. No es cosa&lt;br /&gt;mía el redactar credos, sino el deciros que escudriñéis las Escrituras, porque ellas son la palabra de&lt;br /&gt;vida.&lt;br /&gt;Dios dice: “Escribíle las grandezas de mi ley”. ¿Dudáis de estas grandezas? ¿Creéis que no son&lt;br /&gt;dignas de prestarles atención? Piensa un momento, hombre, ¿dónde te hallas ahora?&lt;br /&gt;“Heme aquí, en este desfiladero,&lt;br /&gt;Cabalgando entre dos mares eternos;&lt;br /&gt;Una franja, un segundo en el sendero,&lt;br /&gt;Puede hundirme por siempre en los infiernos&lt;br /&gt;O alojarme en la Casa del Cordero.”&lt;br /&gt;Recuerdo que una vez estaba yo en la playa, paseando sobre una estrecha faja de tierra, sin pensar&lt;br /&gt;que la marea pudiera subir. Las olas lamían constantemente ambas orillas, y abstraído en el mar&lt;br /&gt;de mis pensamientos permanecí allí por largo rato. Cuando quise regresar, me encontré ante una&lt;br /&gt;dificultad: las olas habían cortado el camino. De la misma manera, todos nosotros caminamos&lt;br /&gt;cada día por una estrecha senda, y hay una ola que sube más y más; ved cuán cerca está de&lt;br /&gt;vuestros pies, y detrás de ésta siguen otra y otra; a cada tictac del reloj “nuestros corazones, como&lt;br /&gt;sordos tambores, redoblan marchas fúnebres camino de la tumba”. Cada día que transcurre es un&lt;br /&gt;paso más hacia el sepulcro. Pero, este libro me dice que, si soy convertido, un cielo de gozo y&lt;br /&gt;amor me recibirá cuando muera; brazos de ángeles me estrecharán, y yo, llevado por querúbicas&lt;br /&gt;alas, con el alba me elevaré, y más allá de las estrellas, donde Dios tiene su trono, moraré para&lt;br /&gt;siempre.&lt;br /&gt;«Lejos de un mundo de pecado y llanto, Con Dios eternamente moraré.»&lt;br /&gt;¡Oh!, cálidas lágrimas brotan de mis ojos, el corazón se me hace demasiado grande para mi pecho,&lt;br /&gt;y la cabeza se me va al solo pensamiento de:&lt;br /&gt;«Jerusalén, mi hogar feliz,&lt;br /&gt;Tu nombre es siempre dulce para mí».&lt;br /&gt;¡Oh!, cuán deleitosa escena allende las nubes; placenteros prados de delicados pastos y ríos de&lt;br /&gt;delicia. ¿No son éstas grandes cosas? Pobre alma no regenerada: la Biblia dice que, si estás&lt;br /&gt;perdido, lo estás para siempre; que si mueres sin Cristo y sin Dios, no hay esperanza para ti; que&lt;br /&gt;hay un lugar donde leerás en letras de fuego: “Sabías tu obligación, pero no la cumpliste”. Serás&lt;br /&gt;echado de su presencia con un: “Apártate de mí”. ¿No son grandes estas cosas? Señores, tanto&lt;br /&gt;como el cielo es deseable y el infierno aborrecible, el tiempo breve y la eternidad infinita, el alma&lt;br /&gt;No hay otro Evangelio. Charles Spurgeon 9&lt;br /&gt;Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres&lt;br /&gt;preciosa, el castigo eludido y el cielo buscado, tanto como Dios es eterno y sus palabras ciertas,&lt;br /&gt;estas cosas son grandes; son cosas que debéis escuchar.&lt;br /&gt;Nuestro último punto a considerar es: EL TRATO QUE LA POBRE BIBLIA RECIBE EN&lt;br /&gt;ESTE MUNDO. La Biblia es tenida como cosa ajena. ¿Qué quiere decir esto? En primer lugar,&lt;br /&gt;que es completamente ajena a muchas personas porque nunca la han leído. Recuerdo que,&lt;br /&gt;leyendo en cierta ocasión el pasaje de David y Goliat, como me oyera una persona más bien&lt;br /&gt;entrada en años, me dijo: “¡Dios mío! Qué historia tan interesante; ¿en que libro está?” También&lt;br /&gt;me viene a la memoria otra persona que, hablando conmigo, expresaba cuán profundo era su&lt;br /&gt;sentimiento, ya que tenía enormes deseos de servir al Señor, pero encontraba otra ley en sus&lt;br /&gt;miembros. Abrí la Biblia y le leí en Romanos: “Porque no hago el bien que quiero; mas el mal&lt;br /&gt;que no quiero, éste hago”. “¿Está esto en la Biblia?”, dijo ella, “pues no lo sabía.” No la censuré&lt;br /&gt;por su falta de interés por este libro, pero me pareció imposible poder hallar personas que&lt;br /&gt;ignorasen tal pasaje de la Escritura. Sabéis más del libro Mayor de vuestros negocios que de la&lt;br /&gt;Biblia, más de vuestro diario particular que de lo que Dios ha escrito. Muchos leeréis novelas de&lt;br /&gt;cabo a rabo, y, ¿qué provecho sacáis de ello? Alimentaros con pompas de jabón. Pero no podéis&lt;br /&gt;leer la Biblia; este manjar sólido, perdurable, substancioso y que satisface, permanece intacto,&lt;br /&gt;guardado en la alacena del abandono, mientras que todo cuanto escribe el hombre, el plato del día,&lt;br /&gt;es ávidamente devorado. “Escribíle las grandezas de mi ley, y fueron tenidas por cosas ajenas.”&lt;br /&gt;Tengo una dura acusación contra vosotros: No leéis la Biblia. Podéis decir, quizás, que no debo&lt;br /&gt;inculparos de tal cosa; pero más vale tener una mala opinión de vosotros, que no una demasiado&lt;br /&gt;buena. Algunos nunca la habéis leído entera, y vuestro corazón os dice que mis palabras son&lt;br /&gt;ciertas. No sois lectores de la Biblia. Tenéis una en vuestra casa, ya lo se, ¿o creéis que os&lt;br /&gt;considero tan paganos?; pero, ¿cuanto hace que no la habéis leído? ¿Cómo sabéis que las gafas&lt;br /&gt;que perdisteis hace tres años no están en el mismo cajón que ella? Muchos no habéis leído una&lt;br /&gt;sola página desde hace tiempo, y Dios puede decir de vosotros: “Escribíle las grandezas de mi ley,&lt;br /&gt;y fueron tenidas por cosas ajenas”.&lt;br /&gt;Hay otros que leen la Biblia, pero dicen que es terriblemente árida. Aquel joven de allá opina que&lt;br /&gt;es una “lata”; ésta es la palabra con que la describe, y nos cuenta su experiencia: “Mi madre me&lt;br /&gt;dijo: “Cuando vayas a la ciudad lee un capítulo cada día”. Y yo por complacerla, se lo prometí.&lt;br /&gt;Ojalá no lo hubiera hecho. Ni ayer ni anteayer leí una sola letra. Estuve muy ocupado, no pude&lt;br /&gt;evitarlo”. No te gusta la Biblia, ¿verdad? “No, no hallo en ella nada que sea interesante.” ¡Ah!,&lt;br /&gt;no hace mucho tiempo que a mí me ocurría igual que a ti; no encontraba nada en ella. ¿Sabéis por&lt;br /&gt;qué? Porque los ciegos no pueden ver. Pero cuando el Espíritu tocó mis ojos, las escamas&lt;br /&gt;cayeron de ellos y, al influjo del ungüento sanador, descubrí sus tesoros. Un pastor fue un día a&lt;br /&gt;visitar a una señora ya anciana para llevarle el consuelo de algunas de las maravillosas promesas&lt;br /&gt;de la Palabra de Dios. Buscando, encontró en la Biblia de ella, escrito al margen, una “P”, y&lt;br /&gt;preguntó: “¿Qué significa esto?” “Esto quiere decir preciosa”, señor.” Poco más adelante&lt;br /&gt;descubrió una “P” y una “E” juntas, y como volviese a preguntar su significado, ella le respondió&lt;br /&gt;Esto, quiere decir “probada y experimentada”, porque yo la he probado y experimentado”. Si ésta&lt;br /&gt;es vuestra experiencia, si la consideráis lo más preciado para vuestras almas, sois cristianos; pero&lt;br /&gt;aquellos que desprecian la Biblia, “no tienen parte ni suerte en este negocio”. Si os parece árida,&lt;br /&gt;peor os parecerá el infierno en el que estaréis vosotros al fin. Si no la deseáis más que vuestra&lt;br /&gt;comida, no hay esperanza para vosotros, porque os falta la prueba más grande y evidente de&lt;br /&gt;vuestra fe cristiana.&lt;br /&gt;Pero, ¡ay!, no es esto lo peor. Hay personas que, además de despreciarla, odian la Biblia. Si&lt;br /&gt;tenemos algunas entre estas paredes, seguramente se habrán dicho: “Vamos a ver lo que dice ese&lt;br /&gt;joven predicador”. Pues bien, he aquí lo que os digo: “Mirad, oh menospreciadores, y entonteceos&lt;br /&gt;y desvaneceos”. Os digo que “los malos serán trasladados al infierno, todas las gentes que se&lt;br /&gt;olvidan de Dios”. Y que “en los postrimeros días vendrán burladores, andando según sus propias&lt;br /&gt;concupiscencias.” Es más, si sois salvos, debéis encontrar vuestra salvación aquí. Por lo tanto, no&lt;br /&gt;menospreciéis la Biblia: escudriñadla, leedla, venid a ella. Estad seguros, oh burladores, que&lt;br /&gt;vuestras carcajadas no pueden alterar la verdad, ni vuestras burlas libraros de la perdición&lt;br /&gt;inevitable. Si en vuestra temeridad hicierais alianza con la muerte y firmarais un pacto con el&lt;br /&gt;No hay otro Evangelio. Charles Spurgeon 10&lt;br /&gt;Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres&lt;br /&gt;infierno, aun así, veloz justicia os alcanzaría, y poderosa venganza os derribaría. En vano os&lt;br /&gt;mofáis pues las verdades eternas son más poderosas que todos nuestros sofismas; no pueden&lt;br /&gt;vuestros ingeniosos dichos trastornar la veracidad divina ni variar una sola palabra de este libro de&lt;br /&gt;revelación. ¡Oh! ¿Por qué altercáis con vuestro mejor amigo y maltratáis vuestro único refugio?&lt;br /&gt;Aun hay esperanza para el que se burla. Esperanza en la obra omnipotente del Espíritu Santo y en&lt;br /&gt;la misericordia del Padre.&lt;br /&gt;Una palabra más y termino. Amigo mío, el filósofo dice que esta muy bien el que yo exhorte a la&lt;br /&gt;gente a leer la Biblia; pero que hay otras muchas ciencias más interesantes y útiles que la teología.&lt;br /&gt;Muy agradecido, señor, por su opinión. ¿A qué ciencia se refiere usted? ¿A la de disecar&lt;br /&gt;escarabajos y coleccionar mariposas? “No, ciertamente no es a ésa.” ¿A la de tomar muestras de&lt;br /&gt;la tierra y hablarnos de sus diferentes estratos? “No, tampoco a esa precisamente.” ¿Qué ciencia,&lt;br /&gt;pues? “Todas ellas en general son más importantes que la Biblia.” ¡Ah!, ésa será su opinión, y&lt;br /&gt;habla de esa manera porque está lejos de Dios, pues la ciencia de Jesucristo es la más maravillosa&lt;br /&gt;de todas. Que nadie deje la Biblia porque no sea un libro de enseñanza y sabiduría, porque lo es.&lt;br /&gt;¿Queréis saber de astronomía? Ella os habla del Sol de Justicia y de la Estrella de Belén. ¿De&lt;br /&gt;botánica? Sólo ella habla de plantas famosas como el Lirio de los Valles y la Rosa de Sarón. ¿De&lt;br /&gt;geología y mineralogía? En ella encontraréis la Roca de los Siglos y la Piedrecita Blanca con un&lt;br /&gt;nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce, sino aquel que lo recibe. ¿Queréis estudiar&lt;br /&gt;historia? Aquí están los anales más antiguos del género humano. Cualquier ciencia que sea, venid&lt;br /&gt;y buscadla en este libro. Vuestra ciencia está aquí. Venid, y bebed de esta plácida fuente de&lt;br /&gt;conocimiento y sabiduría, y seréis enseñados para vida eterna. Sabios e ignorantes, niños y&lt;br /&gt;hombres, los de blancos cabellos, jóvenes y muchachas, a vosotros hablo, os pido y suplico:&lt;br /&gt;respetad la Biblia y escudriñadla, porque pensáis que en ella tenéis vida eterna, y ella es la que da&lt;br /&gt;testimonio de Cristo.&lt;br /&gt;He terminado. Vayamos a casa y pongamos por obra cuanto hemos oído. Conozco a una&lt;br /&gt;señora que, al ser preguntado sobre lo que recordaba del sermón de su pastor, dijo: “No recuerdo&lt;br /&gt;nada del mismo. Sólo se que dijo algo de pesos faltos y medidas fraudulentas, y que cuando&lt;br /&gt;llegué a casa he de quemar mis medidas de grano.” Si quemáis también vuestras medidas, si os&lt;br /&gt;acordáis de leer la Biblia, yo habré hablado suficiente. Quiera Dios, en su infinita misericordia,&lt;br /&gt;poner en vuestras almas, cuando cojáis su Santo Libro, los rayos iluminadores del Sol de Justicia,&lt;br /&gt;por la acción del siempre adorable Espíritu; de este modo, todo cuanto leáis será para vuestro&lt;br /&gt;provecho y salvación.&lt;br /&gt;Podemos decir de la Biblia que&lt;br /&gt;Es el arca de Dios, donde ha ordenado&lt;br /&gt;Su plan revelador; de tal manera&lt;br /&gt;La gloria y el tormento están mostrados,&lt;br /&gt;Que sabe el hombre el fin de su carrera,&lt;br /&gt;Si no le da un sentido equivocado.&lt;br /&gt;Es de la eternidad la Santa Guía;&lt;br /&gt;No ha de faltarle vida perdurable&lt;br /&gt;Al que, estudiando esta cartografía,&lt;br /&gt;Se lanza por sus mares admirables,&lt;br /&gt;Ni puede errar quien habla en su armonía.&lt;br /&gt;Es el Libro de Dios: su vasta ciencia&lt;br /&gt;Se vierte de sus hojas a raudales.&lt;br /&gt;Es el Dios de los libros. La conciencia&lt;br /&gt;Que como osada a mi expresión señale,&lt;br /&gt;Ahogue en el silencio su creencia,&lt;br /&gt;Mientras encuentra otra que la iguale».&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-1043320810878256724?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/1043320810878256724/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/i.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/1043320810878256724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/1043320810878256724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/i.html' title=''/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-1515703409515618051</id><published>2010-11-15T11:54:00.000-08:00</published><updated>2010-11-15T11:58:08.181-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jonathan Edwards'/><title type='text'>La Paz que Cristo da a sus Verdaderos Seguidores</title><content type='html'>La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No&lt;br /&gt;se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. (Juan 14:27)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESTAS palabras forman parte de la conversación más cariñosa y&lt;br /&gt;conmovedora que Cristo tuvo con sus discípulos la misma noche que&lt;br /&gt;fue traicionado, sabiendo que iba a ser crucificado el día siguiente. La&lt;br /&gt;conversación comienza con el verso 31 del capítulo 13, y continua hasta&lt;br /&gt;el final del capítulo 16. Cristo comienza su discurso después de hablarles&lt;br /&gt;acerca de su partida, después de haber instituido y administrado el&lt;br /&gt;sacramento de la cena, y después de que Judas se hubiera ido, y ningún&lt;br /&gt;otro quedara sino sus verdaderos y fieles discípulos, a los cuales él&lt;br /&gt;ahora se dirige como a sus queridos hijos. Esta fue la última&lt;br /&gt;conversación que Cristo tuvo con ellos antes de su muerte. Como se&lt;br /&gt;trataba de su discurso de despedida y como también se trataba de su&lt;br /&gt;postrer discurso, por ello entre muchos relatos es el más notable de los&lt;br /&gt;que están registrados en nuestras Biblias.&lt;br /&gt;Es evidente que esta conversación causó una profunda impresión en las&lt;br /&gt;mentes de los discípulos y suponemos que también lo fue de una&lt;br /&gt;manera muy especial en la mente de Juan su discípulo amado, cuyo&lt;br /&gt;corazón estaba especialmente lleno de amor por él, y quien había&lt;br /&gt;estado reposando en su pecho. En esta conversación Cristo les había&lt;br /&gt;dicho a sus queridos discípulos que partía, lo que les llenó de tristeza y&lt;br /&gt;pesadumbre. Las palabras de este texto son dadas para consolarles y&lt;br /&gt;para aliviar su tristeza, les confirma con la promesa de la paz que les&lt;br /&gt;dejará y que tendrán en él y con él cuando se haya ido.&lt;br /&gt;Esta promesa se la entrega en tres expresiones enfáticas que se ilustran&lt;br /&gt;las unas a las otras. "Paz os dejo. 77 " Lo que es lo mismo que decir,&lt;br /&gt;aunque yo me voy, sin embargo no me llevaré el consuelo conmigo.&lt;br /&gt;Mientras he estado con vosotros he sido vuestro apoyo y consuelo y&lt;br /&gt;vosotros habeis tenido paz en mi en medio de las pérdidas que habéis&lt;br /&gt;sufrido, y los problemas con los que habéis tropezado en esta perversa&lt;br /&gt;generación. Esta paz no me la llevaré de vosotros, sino que la dejaré&lt;br /&gt;con vosotros como una posesión más completa.&lt;br /&gt;"Mi paz os doy." Cuando Cristo lo llama su paz, quiere decir dos cosas:&lt;br /&gt;1. Que era suya propia, y que la tenía para darla. Era el peculiar&lt;br /&gt;beneficio que él tenía para otorgárselo a sus hijos, ahora estaba a&lt;br /&gt;punto de dejar el mundo es decir en su presencia humana. No tenía&lt;br /&gt;ni plata ni oro, pues, mientras en cuanto a patrimonio de humillación&lt;br /&gt;era pobre. “Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos;&lt;br /&gt;mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza.” Lucas&lt;br /&gt;9:58. El no tenía patrimonio terrenal que dejar a sus discípulos que&lt;br /&gt;eran como su familia, pero si tenía paz para darles.&lt;br /&gt;2. Era su paz lo que les dio, ya que era la misma clase de paz que el&lt;br /&gt;mismo disfrutaba. La misma excelente y divina paz que él siempre&lt;br /&gt;tuvo en Dios, y que estaba a punto de recibir en su estado exaltado,&lt;br /&gt;en una más inmensa y amplísima perfección y plenitud, pues la&lt;br /&gt;felicidad que Cristo da a su gente es una participación de su propia&lt;br /&gt;felicidad, conforme al capítulo 15: 11. "Estas cosas os he hablado,&lt;br /&gt;para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.” Y&lt;br /&gt;en su oración con sus discípulos al concluir su discurso, capítulo&lt;br /&gt;17:13. “Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que&lt;br /&gt;tengan mi gozo cumplido en sí mismos.” Y verso 22. " La gloria que&lt;br /&gt;me diste, yo les he dado.”&lt;br /&gt;Cristo aquí hace alusión a hombres que hacen su testamento antes de&lt;br /&gt;morir. Cuando los padres van a abandonar a sus hijos tras su muerte&lt;br /&gt;quieren dejarles en sus últimas voluntades y testamento su patrimonio,&lt;br /&gt;ese mismo patrimonio que ellos han tenido y disfrutado. Así sucedió&lt;br /&gt;también con Cristo con respecto a la paz que dio a sus discípulos cuando&lt;br /&gt;estaba a punto de dejar este mundo, sólo con esta diferencia, los padres&lt;br /&gt;terrenales cuando mueren, a pesar de que dejan a sus hijos el mismo&lt;br /&gt;patrimonio que ellos mismos disfrutaron hasta ese momento, sin&lt;br /&gt;embargo cuando sus hijos toman plena posesión de este patrimonio los&lt;br /&gt;padres no lo disfrutan ya más, los padres no lo disfrutan con sus hijos.&lt;br /&gt;El tiempo de la posesión completa de padres e hijos no es juntos.&lt;br /&gt;Mientras que con respecto a la paz de Cristo él no solamente la poseía&lt;br /&gt;antes de su muerte, cuando se la legaba a sus discípulos, sino también&lt;br /&gt;más tarde de forma más completa, ya que fueron recibidos para&lt;br /&gt;poseerla con él.&lt;br /&gt;La tercera y última expresión es: “yo no os la doy como el mundo la da.”&lt;br /&gt;78 " Lo que es lo mismo que decir, mis dones y legados, ahora que voy&lt;br /&gt;a dejar este mundo, no son como los de los que los grandes hombres y&lt;br /&gt;los ricos del mundo suelen dejar a sus herederos cuando mueren. Ellos&lt;br /&gt;legan a sus hijos sus posesiones terrenales, estas pueden ser inmensos&lt;br /&gt;tesoros de plata y oro, e incluso a veces un reino terrenal, pero lo que&lt;br /&gt;yo os doy es mi paz, algo enormemente diferente de lo que ellos suelen&lt;br /&gt;dejar y que no se puede obtener ni con todo lo que ellos pueden&lt;br /&gt;conceder, o sus hijos puedan heredar de ellos.&lt;br /&gt;DOCTRINA&lt;br /&gt;La paz que Cristo, cuando murió, dejó como legado a todos sus&lt;br /&gt;verdaderos santos es muy diferente de todas esas cosas que los&lt;br /&gt;hombres de este mundo cuando mueren conceden a sus hijos.&lt;br /&gt;I. Cristo en su muerte hizo nuevas las bendiciones del nuevo pacto para&lt;br /&gt;los creyentes, como si estuviesen en unas últimas voluntades o en un&lt;br /&gt;testamento.&lt;br /&gt;II. Una gran bendición que Cristo hizo nueva para los creyentes en su&lt;br /&gt;testamento fue su paz.&lt;br /&gt;III. Este legado de Cristo es extremadamente diferente de todos los que&lt;br /&gt;los hombres de este mundo puedan dejar a sus hijos cuando ellos&lt;br /&gt;mueran.&lt;br /&gt;I. Cristo con su muerte hizo nuevas las bendiciones del nuevo pacto&lt;br /&gt;para los creyentes, como si estuvieran en las últimas voluntades o en un&lt;br /&gt;testamento.&lt;br /&gt;El nuevo pacto es representado por el apóstol como las últimas&lt;br /&gt;voluntades y testamento de Cristo. Hebreos 9:15-16 “Así que, por eso&lt;br /&gt;es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la&lt;br /&gt;remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los&lt;br /&gt;llamados reciban la promesa de la herencia eterna.&lt;br /&gt;9:16 Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte&lt;br /&gt;del testador.” Lo que los hombres transmiten con sus últimas voluntades&lt;br /&gt;o testamento, es su propia propiedad. Por eso Cristo en el nuevo pacto&lt;br /&gt;transmite a los creyentes su propia herencia. En la medida en que son&lt;br /&gt;capaces de poseerla y disfrutar de ella tienen esa vida eterna que se les&lt;br /&gt;a dado en su medida, vida eterna que Cristo mismo también posee.&lt;br /&gt;Viven en él, y con él, y por una participación de su vida. Porque él vive&lt;br /&gt;ellos también viven. Heredan su reino; el mismo reino que el Padre le&lt;br /&gt;designó. Lucas 22:29. “Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me&lt;br /&gt;lo asignó a mí.” Reinarán en su trono, Apocalipsis 3:21. Se les dará su&lt;br /&gt;gloria, Juan 17. Y porque todas las cosas son de Cristo, por ello en&lt;br /&gt;Cristo todas las cosas son de los santos, 1ª Corintios 3:21-22.&lt;br /&gt;Los hombres en sus últimas voluntades o testamentos comúnmente dan&lt;br /&gt;sus propiedades a sus hijos, por eso los creyentes son representados en&lt;br /&gt;las Escrituras como hijos de Cristo. Hebreos 2:13. “Y otra vez: Yo&lt;br /&gt;confiaré en él. Y de nuevo: He aquí, yo y los hijos que Dios me dio.” Los&lt;br /&gt;hombres normalmente escriben sus últimas voluntades un poco antes&lt;br /&gt;de su muerte, así hizo Cristo la noche antes del día de su crucifixión, de&lt;br /&gt;una manera muy especial y solemne hizo nuevas las bendiciones y&lt;br /&gt;confirmó a sus discípulos las bendiciones del nuevo pacto, en esa&lt;br /&gt;conversación de la cual mi texto es una parte. Las promesas del nuevo&lt;br /&gt;pacto nunca fueron tan particularmente expresadas y tan solemnemente&lt;br /&gt;dadas por Cristo en todo el tiempo que estuvo en la tierra como en su&lt;br /&gt;conversación. Cristo les promete mansiones en la casa de su Padre,&lt;br /&gt;capítulo 16:1,2,3. Aquí él les promete todo tipo de bendiciones que&lt;br /&gt;puedan necesitar y pidan en su nombre. Capítulo 15:7, 14:23-24. Aquí&lt;br /&gt;de una manera más solemne y completa que en cualquier otro sitio&lt;br /&gt;emite y confirma la promesa del Espíritu Santo, la cual es la suma de las&lt;br /&gt;bendiciones del pacto de la gracia. Capítulo 14:18, 17:26, 15:25, 16:7,&lt;br /&gt;15:25. 16:7. Les promete el favor y la misericordiosa presencia de su&lt;br /&gt;padre y la suya propia. Capítulo 14:18, 19:20:21. Les promete paz,&lt;br /&gt;como en el texto. Les promete su gozo. Capítulo 15:11. Promete gracia&lt;br /&gt;que produzca frutos santos. Capítulo 15:16, y victoria sobre el mundo,&lt;br /&gt;Capítulo 16:33. Y claro está que no parece haber en ningún otro sitio en&lt;br /&gt;toda la Biblia una edición tan detallada y completa del pacto de gracia&lt;br /&gt;como en esta postrera conversación de Cristo con sus once verdaderos&lt;br /&gt;discípulos.&lt;br /&gt;Este pacto entre Cristo y sus hijos es como las últimas voluntades o&lt;br /&gt;testamento también en este sentido, que se hace efectivo y se ha&lt;br /&gt;buscado la forma de ejecutarlo, y no hay otra forma más que a través&lt;br /&gt;de su muerte. Como el apóstol observa, así es también entre los&lt;br /&gt;hombres a través de un testamento o últimas voluntades, “Porque el&lt;br /&gt;testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto&lt;br /&gt;que el testador vive.” Hebreos 9:17. Pues aunque el pacto de la gracia&lt;br /&gt;estaba vigente antes de la muerte de Cristo, sin embargo no estaba&lt;br /&gt;vigente de otro modo que a través de su muerte; de modo que su&lt;br /&gt;muerte entonces prácticamente intervino” siendo ya asumida y&lt;br /&gt;comprometida. Como los herederos de un hombre adquieren los legados&lt;br /&gt;que heredan únicamente a través de la muerte del testador, así los&lt;br /&gt;hombres no pueden adquirir la herencia espiritual y eterna sino a través&lt;br /&gt;de la muerte de Cristo. Si no hubiera sido por la muerte de Cristo nunca&lt;br /&gt;la podrían haber adquirido.&lt;br /&gt;II. Una gran bendición que Cristo en su testamento ha legado a sus&lt;br /&gt;verdaderos seguidores es su paz. Aquí hay dos cosas que yo observaría&lt;br /&gt;particularmente: Que Cristo ha legado a los creyentes verdadera paz, y&lt;br /&gt;que la paz que les ha dado es su paz.&lt;br /&gt;1. Nuestro Señor Jesucristo ha legado verdadera paz y consuelo a sus&lt;br /&gt;seguidores. Cristo es llamado Príncipe de paz. Isaías 9:6. Y cuando&lt;br /&gt;nació en este mundo, los ángeles en esa feliz y maravillosa ocasión&lt;br /&gt;cantaron, Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra. Porque de&lt;br /&gt;esa paz que él procurará y legará a los hijos de los hombres es&lt;br /&gt;especialmente el beneficio del que habla este texto. Este Cristo ha&lt;br /&gt;provisto para sus seguidores, y ha puesto fundamentos para poder&lt;br /&gt;disfrutar de ello, en esto él ha procurado para ellos las otras dos&lt;br /&gt;cosas: Paz con Dios, y paz los unos con los otros. El ha provisto para&lt;br /&gt;ellos paz y reconciliación con Dios y su favor y amistad, en esto se&lt;br /&gt;satisfizo por sus pecados y estableció fundamentos para la perfecta&lt;br /&gt;eliminación de la culpa del pecado, y el perdón de todas sus&lt;br /&gt;transgresiones, alcanzó para ellos una perfecta y gloriosa justicia&lt;br /&gt;aceptable ante Dios y suficiente para recomendarles para la&lt;br /&gt;aceptación completa de Dios, para la adopción como hijos y para los&lt;br /&gt;eternos frutos de su paternal favor.&lt;br /&gt;Por estos medios los verdaderos santos son llevados a un estado de&lt;br /&gt;libertad de condenación y de todas las maldiciones de la ley de Dios.&lt;br /&gt;Romanos 8:34 “¿Quién es el que condenará?.” Y por estos medios&lt;br /&gt;son salvos de ese terrible y eterno sufrimiento al cual están por&lt;br /&gt;naturaleza expuestos, y son puestos en alto fuera del alcance de sus&lt;br /&gt;enemigos, para que las puertas del infierno y poderes de la oscuridad&lt;br /&gt;nunca puedan destruirlos, ni tampoco puedan los hombres malvados&lt;br /&gt;aunque los persigan, incluso les hieran. Romanos 8:31 “Si Dios es&lt;br /&gt;por nosotros, ¿quién contra nosotros?.” Números 23:8 “¿Por qué&lt;br /&gt;maldeciré yo al que Dios no maldijo?.” Verso 23 “Porque contra Jacob&lt;br /&gt;no hay agüero,, Ni adivinación contra Israel.” Por medio de esto están&lt;br /&gt;fuera del alcance de la muerte, Juan 6:4 , 9:50-51 “Este es el pan&lt;br /&gt;que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera.”. Por&lt;br /&gt;medio de lo cual la muerte con respecto a ellos ha perdido su&lt;br /&gt;aguijón, y no es digna ya del nombre de muerte. 1ª Corintios 15:55&lt;br /&gt;“¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?.” Por estos medios no tienen&lt;br /&gt;necesidad de estar temerosos del día del juicio, cuando los cielos y la&lt;br /&gt;tierra serán disueltos. Salmo 46: 1-2." 1 Dios es nuestro amparo y&lt;br /&gt;fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 46:2 Por tanto,&lt;br /&gt;no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los&lt;br /&gt;montes al corazón del mar;" Sí, un verdadero santo tiene razones&lt;br /&gt;para descansar en la seguridad de que nada le puede separar del&lt;br /&gt;amor de Dios. Romanos 8:38-39.&lt;br /&gt;Por tanto el que está en Cristo está en un refugio seguro a salvo de&lt;br /&gt;cualquier cosa que pudiera perturbarle, Isaías 32:2 " Y será aquel&lt;br /&gt;varón como escondedero contra el viento, y como refugio contra el&lt;br /&gt;turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra&lt;br /&gt;de gran peñasco en tierra calurosa.” Y por consiguiente los que&lt;br /&gt;moran en Cristo tienen esa promesa cumplida para ellos, que&lt;br /&gt;tenemos en el versículo 18 de ese mismo capítulo" Y mi pueblo&lt;br /&gt;habitará en morada de paz, en habitaciones seguras, y en recreos de&lt;br /&gt;reposo.”&lt;br /&gt;Y los verdaderos seguidores de Cristo están arraigados no sólo en&lt;br /&gt;descanso y paz de alma por razón de su protección contra el&lt;br /&gt;malvado, sino por su título asegurado y por la seguridad de su gozo&lt;br /&gt;de todo lo bueno que ellos necesitan, en vida, en muerte y por toda&lt;br /&gt;la eternidad. Están sobre un fundamento seguro para la felicidad, han&lt;br /&gt;sido establecidos sobre una roca que no puede ser removida nunca, y&lt;br /&gt;tienen una fuente que es suficiente, y que no se agota nunca. El&lt;br /&gt;pacto está ordenado en todas las cosas y es seguro, y Dios ha&lt;br /&gt;aprobado su palabra y juramento, 79 " para que por dos cosas&lt;br /&gt;inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un&lt;br /&gt;fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la&lt;br /&gt;esperanza puesta delante de nosotros.” El infinito Jehová se ha&lt;br /&gt;convertido en su Dios, que puede hacer todo por ellos. El es su&lt;br /&gt;porción y tiene una infinita plenitud de bondad en sí mismo. "El es su&lt;br /&gt;escudo y su rebosante gran recompensa.” 80 Un gran bien les es&lt;br /&gt;hecho nuevo para ellos, más de lo que pueden desear o concebir y es&lt;br /&gt;hecho tan cierto como puedan desear. Por tanto tienen razones para&lt;br /&gt;hacer descansar sus corazones y tener paz en sus mentes.&lt;br /&gt;Además, el ha legado paz a las almas de su pueblo pues ha provisto&lt;br /&gt;para ellos y ha hecho nuevo para ellos el espíritu de gracia y&lt;br /&gt;verdadera santidad, el cual tiene una tendencia natural a la paz y&lt;br /&gt;tranquilidad del alma. 91 Ello implica un descubrimiento y deleite de&lt;br /&gt;un bien apropiado y suficiente. Trae a las personas hacia una visión&lt;br /&gt;de divina belleza y a un deleite de ese bien que es la verdadera&lt;br /&gt;felicidad del hombre y también trae al alma a su verdadero centro. El&lt;br /&gt;alma por este medio es llevada a descansar y cesa de inquirir&lt;br /&gt;inquietantemente como otros hacen,¿ quién nos mostrará algún&lt;br /&gt;bien?. Y cesa de vagar de un lado a otro como una oveja perdida&lt;br /&gt;buscando descanso y no encontrando ninguno.&lt;br /&gt;El alma le encuentra a él que es el manzano entre los árboles del&lt;br /&gt;bosque y se sienta bajo la sombra con gran deleite, y su fruta es&lt;br /&gt;dulce a su paladar. Cantares 2:2 De este modo las palabras de Cristo&lt;br /&gt;se cumplen, Juan 4:14 " mas el que bebiere del agua que yo le daré,&lt;br /&gt;no tendrá sed jamás.” Y además la verdadera gracia tiende por&lt;br /&gt;naturaleza hacia la paz y tranquilidad, ya que asienta las cosas en el&lt;br /&gt;alma en el orden debido, coloca a la razón en el trono y somete los&lt;br /&gt;sentidos y afectos que antes estuvieron más altos, a su gobierno. La&lt;br /&gt;Gracia tiende a la serenidad ya que humilla los tumultuosos deseos y&lt;br /&gt;pasiones, somete los ansiosos e insaciables apetitos de la naturaleza&lt;br /&gt;sensual y la codicia por las vanidades del mundo. Humilla principios&lt;br /&gt;tales como el odio, discrepancias, emulación, ira, envidias y otras&lt;br /&gt;parecidas, que son una fuente continua de desasosiego y&lt;br /&gt;perturbación, y provee esos principios agradables, suaves y&lt;br /&gt;tranquilizadores, de humildad, sumisión, resignación paciencia,&lt;br /&gt;gentileza, perdón y dulce dependencia en Dios. También tiende a la&lt;br /&gt;paz, y sujeta el objetivo del alma a un cierto fin, para que el alma ya&lt;br /&gt;no sea distraída y arrastrada a la búsqueda de otros propósitos&lt;br /&gt;contrarios y a obtener porciones opuestas, o buscar muchos&lt;br /&gt;maestros de deseos y órdenes contrarias a los que servir, sino que el&lt;br /&gt;corazón está fijo en la elección de un seguro y suficiente e&lt;br /&gt;indefectible bien y el objetivo del alma es esto, y espera en ello, es&lt;br /&gt;como un ancla que se mantiene firme para que no sea llevado de&lt;br /&gt;aquí para allá por cualquier viento.&lt;br /&gt;2. Esta paz que Cristo ha dejado como su legado a sus verdaderos&lt;br /&gt;seguidores, es su paz, es la paz que el mismo disfruta. Esta es la&lt;br /&gt;principal intención que yo considero se quiere transmitir con esta&lt;br /&gt;expresión. Es la paz que él disfrutó cuando estaba en la tierra, en su&lt;br /&gt;estado de humillación, aunque él fue un hombre de dolores,&lt;br /&gt;conocedor de profundas penas, y fue odiado en todas partes y&lt;br /&gt;perseguido por los hombres y demonios y no tuvo lugar de descanso&lt;br /&gt;en este mundo, sin embargo en Dios, su Padre, él tuvo paz. Leemos&lt;br /&gt;de su júbilo en el espíritu en Lucas 10:21. Así es que los verdaderos&lt;br /&gt;discípulos de Cristo, a pesar de que en este mundo tienen tribulación,&lt;br /&gt;sin embargo en Dios tienen paz.&lt;br /&gt;Cuando Cristo hubo terminado su trabajo y sus sufrimientos, resucitó&lt;br /&gt;de los muertos y ascendió al cielo y entró en su descanso. Un estado&lt;br /&gt;de mayor bendición, perfecta y perenne paz, entregada por sus&lt;br /&gt;propios sufrimientos por la imputación de nuestra culpa, absuelta y&lt;br /&gt;justificada por el Padre en su resurrección. Habiendo obtenido una&lt;br /&gt;victoria perfecta sobre todos sus enemigos ha recibido de su Padre en&lt;br /&gt;el cielo el descanso que había preparado para él, para disfrutar del&lt;br /&gt;deseo total y completo de su corazón por toda la eternidad. Y&lt;br /&gt;después tenemos esas palabras en los seis primeros versículos del&lt;br /&gt;salmo 21, que se han cumplido respecto a Cristo. Esta paz y&lt;br /&gt;descanso del Mesías es excelentemente gloriosa. Isaías 11:10 " y su&lt;br /&gt;habitación será gloriosa." Este descanso es lo que Cristo ha provisto,&lt;br /&gt;no solo para si mismo, sino también para su gente por su muerte, y&lt;br /&gt;él se lo ha legado a ellos para que lo disfruten con él,&lt;br /&gt;imperfectamente en este mundo y de forma perfecta y eterna en otro&lt;br /&gt;mundo.&lt;br /&gt;Esa paz que ha sido descrita y que los creyentes disfrutan, es una&lt;br /&gt;participación de la paz que su glorioso Señor y Maestro disfruta por&lt;br /&gt;virtud de la misma sangre por la cual Cristo mismo ha entrado en el&lt;br /&gt;reposo. Es en una participación de la misma justificación por la que&lt;br /&gt;los creyentes son justificados con Cristo. Como él fue justificado&lt;br /&gt;cuando resucitó de los muertos, y como él fue liberado de nuestra&lt;br /&gt;culpa la cual él tenía como nuestra garantía, del mismo modo los&lt;br /&gt;creyentes son justificados en él y por él, siendo aceptados por Dios&lt;br /&gt;en la misma justificación. Es a través del favor del mismo Dios y&lt;br /&gt;Padre celestial que ellos disfrutan de paz. " Subo á mi Padre y á&lt;br /&gt;vuestro Padre, á mi Dios y á vuestro Dios.” Es en una participación&lt;br /&gt;del mismo Espíritu como los creyentes tienen el Espíritu de Cristo. A&lt;br /&gt;él se le dio el Espíritu y no por medida, y de su plenitud reciben&lt;br /&gt;todos, y gracia sobre gracia. Como el aceite derramado sobre la&lt;br /&gt;cabeza de Aaron cayó sobre los bordes de su ropa, así el Espíritu&lt;br /&gt;derramado en Cristo, la cabeza, desciende sobre todos sus&lt;br /&gt;miembros. Es a través de la participación de la misma gracia del&lt;br /&gt;Espíritu que los creyentes disfrutan de esta paz, Juan 1:16.&lt;br /&gt;Es como estar unido a Cristo, y vivir por una participación de su vida,&lt;br /&gt;como una rama viva por la vida de la viña. Es como tomar parte del&lt;br /&gt;mismo amor de Dios, Juan 17:26. " para que el amor con que me has&lt;br /&gt;amado, esté en ellos, y yo en ellos." Es como tener una parte con él&lt;br /&gt;en su victoria sobre los mismos enemigos y también como tener una&lt;br /&gt;participación de la misma clase de descanso y paz eternos. Efesios&lt;br /&gt;2:5-6 “Efesios 2:5-6 “aun estando nosotros muertos en pecados, nos&lt;br /&gt;dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)” 6 “y&lt;br /&gt;juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los&lt;br /&gt;lugares celestiales con Cristo Jesús.”&lt;br /&gt;III. Este legado de Cristo a sus verdaderos discípulos es muy&lt;br /&gt;diferente del que los hombres de este mundo jamás puedan dejar a&lt;br /&gt;sus hijos cuando mueran. Los hombres de este mundo, muchos de&lt;br /&gt;ellos cuando mueren, tienen grandes bienes que legar a sus hijos,&lt;br /&gt;una abundancia de las cosas buenas de este mundo, inmensas&lt;br /&gt;extensiones de tierra, quizás en terreno fructífero cubierto de&lt;br /&gt;rebaños y manadas. A veces dejan a sus hijos majestuosas&lt;br /&gt;mansiones e inmensos tesoros de plata, oro, joyas y cosas preciosas&lt;br /&gt;traídas tanto de las Indias como de todas partes de la tierra. Les&lt;br /&gt;dejan en tal situación de magnificencia en la vida, que pueden hacer&lt;br /&gt;alarde entre los hombres de vivir suntuosamente y nadar en placeres&lt;br /&gt;mundanos. Algunos tienen coronas, cetros, palacios y grandes&lt;br /&gt;monarquías que pueden dejar a sus herederos, pero ninguna de&lt;br /&gt;estas cosas se pueden comparar a la bendita paz de Cristo que ha&lt;br /&gt;sido legada a sus seguidores. Estas cosas son las que Dios&lt;br /&gt;comúnmente en su providencia da a sus peores enemigos, a los&lt;br /&gt;cuales él detesta y menosprecia más. Pero la paz de Cristo es un&lt;br /&gt;precioso bien que el reserva para sus peculiares favoritos. Estas&lt;br /&gt;cosas materiales, incluso las mejores de ellas, que los hombres y los&lt;br /&gt;príncipes del mundo dejan a sus hijos, son cosas que Dios en su&lt;br /&gt;providencia arroja a aquellos a los que considera como perros, pero&lt;br /&gt;la paz de Cristo es el pan de sus hijos.&lt;br /&gt;Todas estas cosas terrenales no son más que sombras vacías, que&lt;br /&gt;aunque los hombres ponen sus corazones en ellas, no son pan, y&lt;br /&gt;nunca pueden satisfacer sus almas, pero esta paz de Cristo es un&lt;br /&gt;alimento sustancial que verdaderamente llena. Isaías 55:2. Ninguna&lt;br /&gt;de esas cosas si los hombres las tienen para su provecho e incluso en&lt;br /&gt;gran abundancia, pueden dar verdadera paz y descanso al alma,&lt;br /&gt;como es abundantemente manifiesto no sólo con la razón, sino&lt;br /&gt;también con la experiencia. Siendo evidente a lo largo de todos los&lt;br /&gt;tiempos, que quienes poseen la mayoría de estas cosas tienen menos&lt;br /&gt;serenidad de mente. Es cierto, puede haber una cierta clase de&lt;br /&gt;tranquilidad, una falsa paz en el disfrute de las cosas materiales, los&lt;br /&gt;hombres pueden pueden bendecir sus almas y pensar que son las&lt;br /&gt;únicas personas felices y menospreciar a los demás, pueden decir a&lt;br /&gt;sus almas como el hombre rico hizo: Lucas 12:19 “ y diré a mi alma:&lt;br /&gt;Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate,&lt;br /&gt;come, bebe, regocíjate." Pero la paz de Cristo, que él da a sus&lt;br /&gt;verdaderos seguidores, difiere de la paz que los hombres tienen en&lt;br /&gt;sus disfrutes del mundo en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;1. La paz de Cristo es una paz razonable y descanso del alma, tiene su&lt;br /&gt;fundamento en la luz y en el conocimiento, en los ejercicios propios&lt;br /&gt;de la razón, y en una visión correcta de las cosas. Mientras que la&lt;br /&gt;paz del mundo está fundada en la ceguera y en la vana ilusión o&lt;br /&gt;engaño. La paz que la gente de Cristo tiene, emerge de tener los ojos&lt;br /&gt;abiertos y ver las cosas tal y como son. Cuanto más lo consideran y&lt;br /&gt;más conocen de la verdad y de la realidad de las cosas también&lt;br /&gt;conocen más lo que es verdad en lo que concierne a ellos mismos, el&lt;br /&gt;estado y condición en la que están. Cuanto más conocen de Dios, y&lt;br /&gt;de su manera de ser, también están más seguros de la existencia de&lt;br /&gt;otro mundo y de un juicio venidero, así como de la verdad acerca de&lt;br /&gt;las amenazas y promesas de Dios. Cuanto más despiertas e&lt;br /&gt;iluminadas están sus conciencias y cuanto más luminosas y más&lt;br /&gt;ansiosas de la búsqueda de luz, más se establece su paz. Mientras&lt;br /&gt;que por el contrario, la paz que los hombres del mundo tienen de sus&lt;br /&gt;disfrutes materiales no puede subsistir más que continuando en su&lt;br /&gt;ignorancia. Deben estar con los ojos vendados y engañados, de otro&lt;br /&gt;modo no pueden tener paz. Dejemos pues que la luz entre en sus&lt;br /&gt;conciencias para que puedan conocer acerca de si mismos y ver lo&lt;br /&gt;que son, y en qué circunstancias están, y esto inmediatamente&lt;br /&gt;destruirá toda su tranquilidad y comodidad.&lt;br /&gt;Su paz no puede sobrevivir si no es en la oscuridad, la luz cambia&lt;br /&gt;toda su calma en tormento. Cuanto más conocen acerca de lo que es&lt;br /&gt;cierto concerniente a Dios y concerniente a ellos mismos, más&lt;br /&gt;sensibles estarán a los verdaderos placeres que poseen y más&lt;br /&gt;sensibles estarán acerca de cómo son ahora las cosas y acerca de&lt;br /&gt;cómo serán las cosas en lo sucesivo y aún más se tornará su calma&lt;br /&gt;en tormenta. La paz del hombre de este mundo no puede&lt;br /&gt;mantenerse si no es evitando la consideración y reflexión. Si se&lt;br /&gt;permite a si mismo pensar y ejercitar debidamente la razón esto&lt;br /&gt;destruye su calma y comodidad. Si el mismo establece su propia paz&lt;br /&gt;carnal también le concierne a él poner luz en su mente y dar media&lt;br /&gt;vuelta tan rápido como pueda.&lt;br /&gt;La facultad de la razón, si somos libres, es un enemigo mortal para&lt;br /&gt;su paz. Depende de él que su paz siga viva, dejar estupefacta su&lt;br /&gt;mente y engañarse a si mismo e imaginar que las cosas son de otro&lt;br /&gt;modo a como en realidad son. Pero con respecto a la paz que Cristo&lt;br /&gt;da, la razón es un gran amigo. Cuanto más se ejercita esta facultad,&lt;br /&gt;más se afianzará. Cuanto más ven y consideran ellos las cosas con&lt;br /&gt;verdad y exactitud, más firme es su consuelo y su alegría. ¡Cuán&lt;br /&gt;inmensa es la diferencia entre la paz de un Cristiano y la de uno del&lt;br /&gt;mundo!&lt;br /&gt;¡Cuán desdichados son los que no pueden disfrutar de paz de otro&lt;br /&gt;modo que escondiendo sus ojos de la luz, y confinándose a sí mismos&lt;br /&gt;a la oscuridad. Su paz es estupidez, es como la calma que tiene un&lt;br /&gt;hombre que ha tomado una dosis de veneno pasmoso, la calma y&lt;br /&gt;placer que un hombre ebrio puede tener dentro de una casa ardiendo&lt;br /&gt;sobre su cabeza, o el gozo de un hombre distraído pensando que es&lt;br /&gt;un rey, aunque es un infeliz confinado en un psiquiátrico! Por el&lt;br /&gt;contrario, la paz que Cristo da a sus verdaderos seguidores es la luz&lt;br /&gt;de la vida, un poco de la serenidad del cielo, la paz del paraíso&lt;br /&gt;celestial que tiene la gloria de Dios para iluminarla.&lt;br /&gt;2. La paz de Cristo es una paz virtuosa y santa. La paz que los&lt;br /&gt;hombres disfrutan en el mundo es viciosa, es vil, deprava y envilece&lt;br /&gt;la mente, hace a los hombres brutos. Pero la paz que los santos&lt;br /&gt;disfrutan en Cristo no es sólo su tranquilidad, sino una parte de su&lt;br /&gt;belleza y dignidad. La serenidad cristiana, descanso y gozo de los&lt;br /&gt;verdaderos santos no son únicamente privilegios indescriptibles, sino&lt;br /&gt;también virtudes y gracias del Espíritu de Dios que son una parte de&lt;br /&gt;su imagen. Esta paz tiene su fuente en aquellos principios que son en&lt;br /&gt;el grado más alto virtuosos y afables, tales como la pobreza de&lt;br /&gt;espíritu, resignación santa, confianza en Dios, amor divino,&lt;br /&gt;mansedumbre y caridad, el ejercitar de los benditos frutos del&lt;br /&gt;Espíritu, Gálatas versos 22, 23.&lt;br /&gt;3. Esta paz difiere enormemente de la que es disfrutada por los&lt;br /&gt;hombres del mundo con respecto a su exquisita dulzura. Es una paz&lt;br /&gt;tan superior a la que los hombres naturales disfrutan en los bienes&lt;br /&gt;materiales que sobrepasa su entendimiento y nociones. Filipenses&lt;br /&gt;4:7. Es exquisitamente dulce y segura porque tiene un fundamento&lt;br /&gt;tan firme, la roca eterna que nunca puede ser movida. Porque encaja&lt;br /&gt;perfectamente con la razón, pues emerge de principios divinos y&lt;br /&gt;santos, que como son la virtud así son ellos.&lt;br /&gt;La verdadera felicidad de los hombres, y por la grandeza del buen&lt;br /&gt;objetivo que los santos disfrutan, no es otra que la munificencia y&lt;br /&gt;plenitud de ese Dios que es la fuente de todo bien. La plenitud y&lt;br /&gt;perfección de esa provisión es hecha en Cristo y con el nuevo pacto.&lt;br /&gt;Es un fundamento establecido para la perfecta paz de los santos y&lt;br /&gt;que de aquí en adelante deberían realmente disfrutar, y aunque su&lt;br /&gt;paz no es perfecta ahora, no es debida a ningún defecto en la&lt;br /&gt;provisión que se ha hecho sino en la propia imperfección de ellos y a&lt;br /&gt;su oscuridad. Y como todavía en parte se aferran al mundo y buscan&lt;br /&gt;de ahí la paz, y no se aferran de manera perfecta a Cristo, se&lt;br /&gt;encierran cuanto más hacen esto. Y cuanto más ven la provisión que&lt;br /&gt;se ha hecho y la aceptan y se aferran únicamente a ella, más cerca&lt;br /&gt;serán traídos hacia la perfecta serenidad, Isaías 26:5.&lt;br /&gt;4. La paz del cristiano difiere infinitamente de la de los del mundo en&lt;br /&gt;que es indefectible y eterna. La paz que los hombres carnales tienen&lt;br /&gt;en las cosas del mundo es conforme al fundamento sobre el que está&lt;br /&gt;construida, de corta continuidad, como la comodidad de un sueño. 1ª&lt;br /&gt;de Juan 2; 1ª Corintios 7:31. Estas cosas, las mejores y más&lt;br /&gt;duraderas de ellas, son como burbujas en la superficie del agua, se&lt;br /&gt;desvanecen en un momento. Oseas 10:7. Pero el fundamento de la&lt;br /&gt;paz del Cristiano es eterno, que ni el tiempo ni ningún cambio&lt;br /&gt;pueden destruir. Permanecerá cuando el cuerpo muera, permanecerá&lt;br /&gt;cuando las montañas se muevan y cuando las colinas sean&lt;br /&gt;removidas, y cuando los cielos sean enrollados como un rollo de&lt;br /&gt;pergamino. La fuente de su consuelo no disminuirá, y las corrientes&lt;br /&gt;nunca se secarán. Su consuelo y alegría es un manantial vivo en el&lt;br /&gt;alma, un pozo de agua brotando para vida eterna.&lt;br /&gt;APLICACIÓN&lt;br /&gt;El uso que yo haría de esta doctrina es mejorarla como un incentivo&lt;br /&gt;para renunciar al mundo, no buscando ya más la paz y descanso de sus&lt;br /&gt;vanidades y aferrándonos a Cristo y siguiendo le. Felicidad y descanso&lt;br /&gt;es lo que todos los hombres persiguen, pero las cosas de este mundo&lt;br /&gt;donde la mayoría de los hombres las buscan nunca se las pueden&lt;br /&gt;facilitar. Están trabajando y desgastándose a sí mismos en vano. Pero&lt;br /&gt;Cristo os invita a venir a él, y os ofrece su paz, la cual da a sus&lt;br /&gt;verdaderos seguidores, y excede a todo lo que el mundo pueda ofrecer.&lt;br /&gt;Isaías 55:2-3.&lt;br /&gt;Vosotros que habéis pasado el tiempo hasta la fecha en busca de la&lt;br /&gt;satisfacción en las ganancias o en la gloria del mundo, o en los placeres&lt;br /&gt;y vanidades de la juventud, en este día se os ofrece la excelente y&lt;br /&gt;eterna paz y bendición que Cristo ha comprado con el precio de su&lt;br /&gt;propia sangre. Durante el tiempo que continuéis rechazando estos&lt;br /&gt;ofrecimientos e invitaciones de Cristo, y continuéis estando en la&lt;br /&gt;condición de estar sin Cristo, nunca disfrutareis de una verdadera paz y&lt;br /&gt;consuelo, sino que seréis como el hijo pródigo, que en vano se esforzaba&lt;br /&gt;en saciarse con la farfolla que comían los cerdos.&lt;br /&gt;La ira de Dios y la aflicción es lo que te espera, de los cuales no podrás&lt;br /&gt;escapar. Cristo da paz al más pecador y miserable que viene a él. Sana&lt;br /&gt;aquellos que tienen los corazones desgarrados y venda sus heridas.&lt;br /&gt;Pero es imposible que tengan paz mientras continúan en sus pecados.&lt;br /&gt;Isaías 57:19,20, 21. No hay paz entre Dios y ellos, dado que tienen la&lt;br /&gt;culpa del pecado que permanece en sus almas, y están bajo su dominio,&lt;br /&gt;por ello la indignación de Dios pesa sobre ellos y por tanto trabajan con&lt;br /&gt;penalidades todos sus días.&lt;br /&gt;Mientras vosotros continuéis en tal estado vivís en una espantosa&lt;br /&gt;incertidumbre acerca de lo qué será de vosotros y en un continuo&lt;br /&gt;peligro, mientras estéis disfrutando de las cosas que más os agradan y&lt;br /&gt;que se adecuan más a los deseos de vuestro corazón y que son las que&lt;br /&gt;más se disfrutan, sin embargo os encontráis al filo de la condenación.&lt;br /&gt;Colgáis del foso infernal, con la espada de la divina venganza colgando&lt;br /&gt;sobre vuestra cabeza, no teniendo seguridad ni un momento de la&lt;br /&gt;completa e irremediable destrucción. ¿Qué paz razonable puede nadie&lt;br /&gt;disfrutar en tal estado, aunque le vistas de un maravilloso atavío, o le&lt;br /&gt;coloques en un trono o lo sientes a la mesa de un príncipe y le alimentes&lt;br /&gt;con las más excepcionales exquisiteces que se puedan conseguir en la&lt;br /&gt;vida? ¡Cuan mísera es la calma y alegría que ellos tienen! ¡ Que pobre&lt;br /&gt;clase de comodidad y gozo es la que tienen en su riqueza y en sus&lt;br /&gt;placeres del momento, mientras son los prisioneros de la justicia divina,&lt;br /&gt;y desdichados cautivos del diablo.! ¡No hay nadie que haga amistad con&lt;br /&gt;ellos estando sin Cristo, extranjeros de la mancomunidad de Israel,&lt;br /&gt;forasteros del pacto de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el&lt;br /&gt;mundo!&lt;br /&gt;Os invito ahora a tener una porción mejor, hay cosas mejores que se&lt;br /&gt;han provisto para los pecadores y miserables hijos de los hombres. Hay&lt;br /&gt;un consuelo más seguro y una paz más duradera, consuelo que podéis&lt;br /&gt;disfrutar en un estado de seguridad, y sobre un fundamento seguro.&lt;br /&gt;Una paz y un descanso que podéis disfrutar con la razón, y con los ojos&lt;br /&gt;abiertos. Vuestros pecados pueden ser perdonados, vuestras mayores y&lt;br /&gt;más graves transgresiones pueden ser borradas como una nube,&lt;br /&gt;enterradas como si se encontraran en las profundidades del mar, de&lt;br /&gt;modo que jamás puedan ser encontradas y no sólo siendo perdonadas&lt;br /&gt;sino aceptadas para congraciaros y llegar a ser el objeto del deleite y&lt;br /&gt;complacencia de Dios. Siendo admitidos a la familia de Dios y siendo&lt;br /&gt;hechos sus hijos podéis tener clara evidencia de que vuestros nombres&lt;br /&gt;están escritos en el corazón de Cristo desde antes de la fundación del&lt;br /&gt;mundo, y que tenéis participación en el pacto de gracia que está bien&lt;br /&gt;ordenado en todas las cosas y seguro, donde se promete nada menos&lt;br /&gt;que vida e inmortalidad, una herencia incorruptible e improfanable, una&lt;br /&gt;corona de gloria que no se desvanece. En tales circunstancias nada os&lt;br /&gt;impedirá ser felices para toda la eternidad, teniendo el fundamento de&lt;br /&gt;vuestra esperanza, ese amor de Dios que es desde la eternidad y hasta&lt;br /&gt;la eternidad, y sus promesas y juramento, y su poder omnipotente,&lt;br /&gt;cosas infinitamente más firmes que montañas de metal. Las montañas&lt;br /&gt;se moverán y las colinas serán removidas, aún los cielos se&lt;br /&gt;desvanecerán como humo y la tierra se envejecerá como un vestido, sin&lt;br /&gt;embargo estas cosas nunca serán abolidas.&lt;br /&gt;En tal estado tendréis un fundamento de paz y descanso a través de&lt;br /&gt;todo cambio, y en tiempo de gran alboroto y de calamidad externa&lt;br /&gt;seréis defendidos de toda tormenta y morareis por encima de las&lt;br /&gt;inundaciones, Salmo 32:6-7. Y estaréis en paz con todas las cosas, y&lt;br /&gt;Dios hará que todas las criaturas de todas partes de su dominio tengan&lt;br /&gt;amistad vosotros, Job 5:19-24. No estéis temerosos acerca de lo que&lt;br /&gt;vuestros enemigos puedan haceros, Salmo 3:5-6. Esas cosas que ahora&lt;br /&gt;son las más terribles para vosotros, como son la muerte, el juicio y la&lt;br /&gt;eternidad, serán entonces las más tranquilas, los más dulces y&lt;br /&gt;placenteros objetos de vuestra contemplación. Al menos habrá razones&lt;br /&gt;para que lo sean.&lt;br /&gt;¡Escuchad pues atentamente el amistoso consejo que se os da hoy,&lt;br /&gt;volved vuestros pies al camino de paz, abandonad la insensatez y vivid.&lt;br /&gt;Abandonad aquellas cosas que no son sino el cebo del diablo, y buscad&lt;br /&gt;la excelsa paz y descanso de Jesucristo, la paz de Dios que sobrepasa&lt;br /&gt;todo entendimiento. Gustad y ved, nadie que lo haya intentado ha sido&lt;br /&gt;jamás decepcionado, proverbios 24:13-14. No sólo encontrareis los&lt;br /&gt;consuelos espirituales que Cristo os ofrece en el presente y que son de&lt;br /&gt;una incomparable dulzura, sino que serán para vuestra alma como la luz&lt;br /&gt;del alba que brilla más y más hasta que el día es perfecto, y el&lt;br /&gt;desenlace de todo será vuestra llegada al cielo, esa tierra de descanso,&lt;br /&gt;esas regiones de gozo sin fin donde vuestra paz y felicidad serán&lt;br /&gt;perfectas, sin el más mínimo rastro de preocupación o de aflicción, y&lt;br /&gt;nunca se interrumpirá ni tendrá fin.&lt;br /&gt;76 Fechado, Agosto de 1750.&lt;br /&gt;77 Juan 14:27&lt;br /&gt;78 ibídem (allí mismo)&lt;br /&gt;79 Hebreos 6:18&lt;br /&gt;80 Genesis 15:1 citada libremente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-1515703409515618051?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/1515703409515618051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/la-paz-que-cristo-da-sus-verdaderos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/1515703409515618051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/1515703409515618051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/la-paz-que-cristo-da-sus-verdaderos.html' title='La Paz que Cristo da a sus Verdaderos Seguidores'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-7933042645103302375</id><published>2010-11-07T06:30:00.000-08:00</published><updated>2010-11-07T06:31:11.074-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paul Washer'/><title type='text'>Escapa para estar con Dios</title><content type='html'>&lt;iframe src="http://player.vimeo.com/video/14902574" width="400" height="225" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/14902574"&gt;Orar y estar solo con Dios - Paul Washer&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://vimeo.com/delevangelio"&gt;Descubriendo el Evangelio&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-7933042645103302375?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/7933042645103302375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/escapa-para-estar-con-dios.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/7933042645103302375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/7933042645103302375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/11/escapa-para-estar-con-dios.html' title='Escapa para estar con Dios'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-8724321844051593666</id><published>2010-09-19T11:00:00.001-07:00</published><updated>2010-09-19T11:00:53.982-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paul Washer'/><title type='text'>Diez cosas para redescubrir #2</title><content type='html'>&lt;iframe src="http://player.vimeo.com/video/11662714" width="400" height="265" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/11662714"&gt;Diez cosas que redescubrir prt2 de 2&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://vimeo.com/heartcrymedia"&gt;HeartCry Missionary Society&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-8724321844051593666?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/8724321844051593666/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/diez-cosas-para-redescubrir-2.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/8724321844051593666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/8724321844051593666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/diez-cosas-para-redescubrir-2.html' title='Diez cosas para redescubrir #2'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-5452252633911423097</id><published>2010-09-19T10:58:00.000-07:00</published><updated>2010-09-19T11:01:31.654-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paul Washer'/><title type='text'>Diez cosas para redescubrir #1</title><content type='html'>&lt;iframe src="http://player.vimeo.com/video/11610427" width="400" height="265" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/11610427"&gt;Diez cosas que redescubrir - prt1 de 2&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://vimeo.com/heartcrymedia"&gt;HeartCry Missionary Society&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-5452252633911423097?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/5452252633911423097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/diez-cosas-para-redescubrir.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/5452252633911423097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/5452252633911423097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/diez-cosas-para-redescubrir.html' title='Diez cosas para redescubrir #1'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-4239408550796128358</id><published>2010-09-19T10:52:00.000-07:00</published><updated>2010-09-19T10:53:05.774-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paul Washer'/><title type='text'>El Matrimonio el Ministerio Principal</title><content type='html'>&lt;iframe src="http://player.vimeo.com/video/11769392" width="400" height="265" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/11769392"&gt;Paul Washer - El Matrimonio - El Ministerio Principal&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://vimeo.com/heartcrymedia"&gt;HeartCry Missionary Society&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-4239408550796128358?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/4239408550796128358/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/el-matrimonio-el-ministerio-principal.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/4239408550796128358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/4239408550796128358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/el-matrimonio-el-ministerio-principal.html' title='El Matrimonio el Ministerio Principal'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-9220481822669917223</id><published>2010-09-19T10:51:00.001-07:00</published><updated>2010-09-19T10:51:50.888-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paul Washer'/><title type='text'>Dejando un Legado</title><content type='html'>&lt;iframe src="http://player.vimeo.com/video/11727498" width="400" height="265" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/11727498"&gt;Paul Washer  - Dejando Un Legado - España 2010&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://vimeo.com/heartcrymedia"&gt;HeartCry Missionary Society&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-9220481822669917223?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/9220481822669917223/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/dejando-un-legado_19.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/9220481822669917223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/9220481822669917223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/dejando-un-legado_19.html' title='Dejando un Legado'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-6338867840537262253</id><published>2010-09-19T10:47:00.001-07:00</published><updated>2010-09-19T10:47:59.221-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paul Washer'/><title type='text'>Dejando un Legado</title><content type='html'>&lt;iframe src="http://player.vimeo.com/video/11727482" width="400" height="265" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/11727482"&gt;Paul Washer - Dejando Un Legado - FIEIDE Retiro Juvenil España 2010&lt;/a&gt; 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from &lt;a href="http://vimeo.com/heartcrymedia"&gt;HeartCry Missionary Society&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-3107541989639582663?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/3107541989639582663/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/una-mente-renovada.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/3107541989639582663'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/3107541989639582663'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/una-mente-renovada.html' title='Una Mente Renovada'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-1186790341932635786</id><published>2010-09-19T10:39:00.000-07:00</published><updated>2010-09-19T10:40:17.421-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paul Washer'/><title type='text'>Testimonio y Evangelio</title><content type='html'>&lt;iframe src="http://player.vimeo.com/video/11686236" width="400" height="265" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/11686236"&gt;Paul Washer - Testimonio &amp; El Evangelio - FIEIDE Retiro Juvenil 2010 - Primera Parte&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://vimeo.com/heartcrymedia"&gt;HeartCry Missionary Society&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-1186790341932635786?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/1186790341932635786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/testimonio-y-evangelio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/1186790341932635786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/1186790341932635786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/testimonio-y-evangelio.html' title='Testimonio y Evangelio'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-8695676757304953249</id><published>2010-09-19T10:32:00.000-07:00</published><updated>2010-09-19T10:33:26.694-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paul Washer'/><title type='text'>Un Sacrificio vivo</title><content type='html'>&lt;object width="400" height="265"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true" /&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always" /&gt;&lt;param name="movie" value="http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=11671132&amp;amp;server=vimeo.com&amp;amp;show_title=1&amp;amp;show_byline=1&amp;amp;show_portrait=1&amp;amp;color=&amp;amp;fullscreen=1&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;loop=0" /&gt;&lt;embed src="http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=11671132&amp;amp;server=vimeo.com&amp;amp;show_title=1&amp;amp;show_byline=1&amp;amp;show_portrait=1&amp;amp;color=&amp;amp;fullscreen=1&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;loop=0" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always" width="400" height="265"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/11671132"&gt;Paul Washer - Un Sacrificio Vivo - Rom 12 - FIEIDE Retiro Juvenil 2010 - Segunda Parte&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://vimeo.com/heartcrymedia"&gt;HeartCry Missionary Society&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-8695676757304953249?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/8695676757304953249/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/un-sacrificio-vivo_19.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/8695676757304953249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/8695676757304953249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/un-sacrificio-vivo_19.html' title='Un Sacrificio vivo'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-403768966850401136</id><published>2010-09-19T10:27:00.000-07:00</published><updated>2010-09-19T10:28:20.538-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arrepentimiento'/><title type='text'>Un Sacrificio vivo</title><content type='html'>&lt;object width="400" height="265"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true" /&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always" /&gt;&lt;param name="movie" value="http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=11671132&amp;amp;server=vimeo.com&amp;amp;show_title=1&amp;amp;show_byline=1&amp;amp;show_portrait=1&amp;amp;color=&amp;amp;fullscreen=1&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;loop=0" /&gt;&lt;embed src="http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=11671132&amp;amp;server=vimeo.com&amp;amp;show_title=1&amp;amp;show_byline=1&amp;amp;show_portrait=1&amp;amp;color=&amp;amp;fullscreen=1&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;loop=0" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always" width="400" height="265"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/11671132"&gt;Paul Washer - Un Sacrificio Vivo - Rom 12 - FIEIDE Retiro Juvenil 2010 - Segunda Parte&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://vimeo.com/heartcrymedia"&gt;HeartCry Missionary Society&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-403768966850401136?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/403768966850401136/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/un-sacrificio-vivo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/403768966850401136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/403768966850401136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/un-sacrificio-vivo.html' title='Un Sacrificio vivo'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-8248356889132532558</id><published>2010-09-19T10:05:00.000-07:00</published><updated>2010-09-19T10:06:51.240-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adoración'/><title type='text'>La Esperanza es un don glorioso</title><content type='html'>Por Dr. John Owen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cristo en vosotros la esperanza de gloria” – Colosenses 1:27&lt;br /&gt;La esperanza es un don glorioso, cuyas bendiciones se encuentran en la Biblia, y una operación eficaz que sustenta y consuela a los creyentes. Por ella somos purificados, santificados y salvos. Y, además de su excelencia y eficacia, es una de las formas principales en que Cristo habita en nosotros: “Cristo en vosotros la esperanza de gloria” (Col. 1:27). Cuando Cristo manifiesta su presencia en nosotros, nos da una infalible esperanza de gloria; Él nos da una garantía segura de la misma y trabaja en nuestra alma para que estemos a su expectativa. La esperanza no es una expectativa incierta sobre el porvenir que esperamos; sino que es un don del evangelio y, por lo tanto, quita toda inseguridad que pueda despejarnos de sus ventajas. Es un anhelo ardiente que proviene de la fe, confianza y seguridad, acompañado de un profundo anhelo de bienestar. Debido a un concepto equivocado, los cristianos trabajan y se esfuerzan por obtener sus beneficios; porque suponen que vivir en esperanza es un estado que existe no sólo en una vida de fe y de seguridad en esa fe, sino también en ellos mismos. Piensan que tener la esperanza de ser salvos es una condición de aquellos que no tienen una fe o seguridad fundamentada. Sin embargo, esto es transformar un fruto del espíritu en un simple afecto natural. La esperanza del evangelio es fruto de la fe, confianza y seguridad. La grandeza de los asuntos de la gracia con una esperanza bien fundamentada no puede ser superada. (Rom. 5:2-5)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La razón por la cual el hombre no ejercita, ni se beneficia por, este don es porque no contempla ni medita en las cosas que espera. El principal objetivo de la esperanza es la gloria eterna (Col. 1:27, Rom. 5:2). Su propósito característico es sustentar, consolar y alentar el alma en toda prueba, cansancio y abatimiento, con la firme expectativa de una pronta entrada en esa gloria que trae como consecuencia un anhelo ardiente por alcanzarla. Por lo tanto, a menos que nos familiaricemos con la realidad de esta gloria mediante la meditación continua en ella, será imposible que sea el objeto de una esperanza vigorosa y activa por la cual el apóstol decía “somos salvos”. Sin esta meditación, no podemos tener evidencias de lo eterno, ni valorarlas, así como tampoco estaremos preparados mentalmente para ellas como deberíamos estarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongamos que varias personas se involucran en un viaje hacia un país muy lejano, del cual todos perciben que es un lugar de descanso y que hay una herencia que los espera. Según esta percepción, emprenden el viaje para alcanzar lo que está preparado para ellos. Sin embargo, algunos de ellos sólo tienen una noción general de cuáles son esas cosas. No saben nada específico sobre ellas y están tan ocupados en otros asuntos que no tienen tiempo para investigarlas; o simplemente no pueden llegar a un conocimiento particular de ellas y se conforman con sus esperanzas y expectativas generales. Sin embargo, hay quienes hacen lo posible por conocer particularmente el entorno del lugar a donde van, junto con la excelencia de la herencia y las cosas que están preparadas para ellos. El viaje se hace largo y cansador, enfrentan muchas dificultades y grandes peligros, y no hay nada que los tranquilice y anime, sólo la esperanza y la expectativa que pusieron en el país al que se dirigen. La primera clase de personas se desalentará y debilitará; sus esperanzas generales no podrán tranquilizarlas. Sin embargo, aquellas personas que tengan una noción y percepción definida de las cosas del país al que se dirigen, y de su incomparable excelencia, estarán preparados para animarse y mantenerse en pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es seguro que en nuestro viaje o peregrinaje hacia la patria celestial nos encontraremos con toda clase de peligros, dificultades y pruebas. Una noción general de las bendiciones que nos esperan no hará funcionar en nosotros una esperanza viva y espiritual. Sin embargo, cuando pensamos y meditamos en la gloria futura de la manera en que debemos, esa esperanza que se desconoce, principalmente sus beneficios y su ejercicio, será la más activa y vigorosa y estará presente en cada situación. Por lo tanto, es un beneficio invaluable que encontrarán aquellos que tienen una mente espiritual.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-8248356889132532558?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/8248356889132532558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/la-esperanza-es-un-don-glorioso.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/8248356889132532558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/8248356889132532558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/la-esperanza-es-un-don-glorioso.html' title='La Esperanza es un don glorioso'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-287482198459189581</id><published>2010-09-19T09:52:00.000-07:00</published><updated>2010-09-19T09:53:53.704-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adoración'/><title type='text'>El Amen</title><content type='html'>El Púlpito del Tabernáculo Metropolitano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NO. 679&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sermón predicado la mañana del Domingo 4 de marzo de 1866&lt;br /&gt;por Charles Haddon Spurgeon&lt;br /&gt;En el Tabernáculo Metropolitano, Newington, Londres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El Amén." -- Apocalipsis 3:14 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sermones &lt;br /&gt;La palabra "Amén" tiene mucho más significado de lo que pudiera suponerse, y como título de nuestro Señor Jesucristo es eminentemente sugestiva. Como ustedes saben, se trata de una palabra hebrea que ha sido adoptada adecuadamente no solamente por nuestro idioma, sino por la mayor parte, o más bien por todos los idiomas de la Cristiandad. Es una feliz circunstancia que algunas de estas palabras hayan tenido la suficiente vitalidad en sí mismas para poder ser transplantadas a otras lenguas y aún así florecer. Nos da un tenue presagio de la adoración unida de los espíritus celestiales, e indica la voluntad del Señor de que la raza hebrea no sea olvidada por su iglesia, y que la lengua de Su bien amado Israel aún suene dulcemente en Su oído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AMÉN significa, verdadero, fiel, cierto, pero su sentido se comprenderá mejor tomando cuidadosa nota de sus usos. Tenía por lo menos tres formas de significado práctico. Primero, era utilizada en el sentido aseverativo. Cuando una persona quería darle una especial autoridad a sus palabras, comenzaba o concluía con la palabra "Amén" y así declaraba como si fuera el solemne "sí, sí," de un hombre honesto amante de la verdad: ciertamente, con toda seguridad, así es. Nuestro Salvador utiliza el término frecuentemente. La palabra que nosotros traducimos "de cierto, de cierto" es esta palabra "Amén."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ustedes deben haber observado que Juan, que tenía una visión aguda para los divinos estados de ánimo del Señor Jesús, observa con una fidelidad que nunca falla, la repetición de esa palabra afirmativa. Cada vez que nuestro bendito Señor estaba a punto de decir algo especialmente solemne, algo a lo que Él quería otorgar todo el peso de Su autoridad, Él lo establecía repitiendo dos veces la palabra "Amén, Amén," o "de cierto, de cierto," al principio de lo que iba a decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo sentido de la palabra Amén varía ligeramente del sentido aseverativo, y puede ser más adecuadamente descrito como consentir. Hay un ejemplo memorable de esto en el caso de la mujer que tenía que beber las aguas amargas que traen maldición. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la mujer bebía las aguas amargas, estaba establecido que si había sido culpable del crimen que se imputaba ante su puerta, ciertos resultados terribles seguirían como efecto de esta agua. Ella, al momento que las bebía, decía: "Amén, amén." Es decir, ella daba su consentimiento para que tales y tales dolores cayeran sobre ella, si había sido realmente culpable de adulterio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y un ejemplo más memorable aún es el del pueblo reunido sobre el Monte Ebal y el Monte Gerizim; cuando las amenazas y las bendiciones eran leídas para que todo el pueblo las escuchara, la gente decía "Amén, amén." Que así sea. De similar carácter es el caso en el libro de Nehemías; cuando Ezra bendecía a Jehová, el grandioso Dios, toda la multitud respondía, Amén, alzando sus manos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tercer significado de la palabra Amén es el que podríamos llamar peticionario. En este sentido lo utilizamos al final de nuestras oraciones. "Padre nuestro que estás en el cielo" no es un modelo completo de oración pública hasta que no concluya con "Amén."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la iglesia primitiva era una costumbre que la congregación entera dijera Amén. Pablo alude a esta costumbre en ese pasaje en la carta a los Corintios en donde habla de personas que oran en lenguas desconocidas, y dice, "El que ocupa lugar de simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias? Pues no sabe lo que has dicho." Tenemos el reporte de Jerónimo que en Roma la gente estaba acostumbrada a decir Amén en las reuniones de los primeros cristianos, tan sinceramente, y yo agregaría con tanta fuerza, que era como el rugido de una catarata o el estallido de un trueno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo quisiera que nosotros dijéramos Amén de una manera más uniforme y universal, al fin de la oración pública. Estoy seguro que esto es bíblico y apostólico, y creo que sería útil para todos ustedes. Tal vez la costumbre fue abandonada por la forma irregular en la que los hermanos decían Amén. He oído la misma irregularidad en ciertas rústicas congregaciones Metodistas, donde me ha parecido que el Amén se expresaba en el lugar equivocado, habiendo yo deseado que la costumbre se descontinuara completamente, debido a que ciertos ignorantes, atolondrados, pero entusiastas hermanos decían Amén cuando no había nada que llevara a decirlo. Más bien causaban el ridículo que la reverencia, mostrando niveles tanto de insensatez como de fervor. Sin embargo no dudo que un juicioso reavivamiento de la costumbre sería útil en la iglesia de Dios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También significa, "Así sea, que así sea," y es virtualmente el consentimiento de la congregación entera a la oración recién formulada. Observen el devoto Amén de Benaía, al cierre de la oración del moribundo David, con la notable adición: "Amén. Así lo diga Jehová, Dios de mi señor el rey." (1 Reyes 1:36) Observen también cómo finaliza el salmista varios de sus salmos, tales como el cuarenta y uno y el setenta y dos con la enfática conclusión: "Amén y Amén."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Que toda criatura se levante y ofrezca&lt;br /&gt;Honores especiales a nuestro Rey;&lt;br /&gt;Ángeles, desciendan con himnos nuevamente,&lt;br /&gt;Y tú, tierra, repite el largo AMÉN."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quisieran investigar aún más el uso y el significado de esta notable palabra, hay un valioso sermón acerca del tema, en las obras de Abraham Booth, que pueden leer como yo lo he hecho, con gran beneficio. Cualquier cosa que lleve a revivir su uso de manera más generalizada en la adoración pública, será asunto de gran congratulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece que podría haber dividido mi sermón el día de hoy muy adecuadamente en estas tres categorías: aseveración, consentimiento, petición. Pues en cada una de ellas nuestro adorado Señor Jesucristo es ciertamente "el Amén." Él afirma la voluntad de Dios, Él asevera a Dios mismo. Dios el Hijo es llamado constantemente el Logos, la Palabra: el que afirma, declara y da testimonio de Dios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar, sabemos que Jesucristo da su consentimiento a la voluntad, el designio y el propósito de Jehová. Da un Amén a la voluntad de Dios, es de hecho el eco, en su vida y en su muerte, de los propósitos eternos del Altísimo. Y en tercer lugar, Él es "el Amén" en el sentido de petición; pues a todas nuestras oraciones Él les da la fuerza y el poder que tienen. Es Su Amén a nuestras súplicas, lo que las hace prevalecer ante el trono del Altísimo. En estos tres sentidos Cristo puede ser llamado: "EL AMÉN."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hemos preferido dividir el sermón de otra manera. Nuestro bendito y por siempre adorado Señor Jesús es, primero, "el Amén" en referencia a Dios; segundo, "el Amén" visto en Él mismo; y, tercero, espero que algunos de nosotros hemos confiado claramente en Él como "el Amén" en relación a nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. Refresquen su memoria acerca esta gran verdad, nuestro SEÑOR ES, EN GRADO SUMO, EL AMÉN DE DIOS. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revisemos los varios puntos en los que Él es "el Amén" de Dios. Debemos hablar, por supuesto, de Dios según la manera de los hombres; que se entienda que ese grano de sal es para dar sabor a todo lo que decimos. Jesús es "el Amén" de los propósitos divinos. Hubo un día antes de todos los días, cuando no había día sino el Anciano de días; un tiempo antes de todos los tiempos, cuando Él, que hizo todo el tiempo, habitaba solo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces en su mente augusta Él concibió el plan de redención. Él vio de antemano al mundo arruinado por el pecado. Él determinó que un número que ningún hombre podría contar, sería redimido para Él para que fueran sus hijos para siempre, amados de Su alma. Él hizo estos propósitos, y los fijó con firmeza: habría un pueblo que declararía Su alabanza por toda la eternidad. Estos propósitos no eran sino propósitos hasta que Dios les dijo Amén, y los convirtió en decretos definitivos y válidos al determinar que daría a Su propio Hijo amado. Si Dios no hubiera resuelto dar al Señor Jesucristo como redentor, el propósito de la redención no hubiera tenido ningún Amén. Si no hubiera designado a Cristo para que fuera la cabeza del cuerpo, a Su propósito relativo al cuerpo le hubiera hecho falta el Amén.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dar nuestras almas a Cristo de acuerdo a las Escrituras, fue una muy antigua transacción del pacto; y el don del Hijo a nosotros también es de fecha igualmente muy antigua, pues Él es considerado por Dios como el Cordero inmolado desde antes de la fundación del mundo. Ese don de Cristo a nosotros en el pacto eterno fue el sello virtual del Padre poderoso sobre Su decreto para hacerlo válido y bueno. Mucho antes que ustedes y yo tuviéramos el ser, antes de que este grandioso mundo comenzara de la nada, Dios había hecho que todos los propósitos de Su eterno consejo permanecieran seguros y firmes por el don de Su Hijo querido a nosotros. Él fue entonces el Amén de Dios a su propósito eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando nuestro Señor realmente vino a la tierra, Él fue entonces el Amén de Dios a la larga lista de profecías. Uno a uno los siervos de Dios habían testificado en lo concerniente a la llegada del Mesías. Algunos habían hablado evangélicamente, como Isaías; otros con un sabor más legal, como Moisés; pero su testimonio tenía el mismo efecto: que en el cumplimiento del tiempo un profeta sería levantado, y que un hombre nacería de una virgen que sería al mismo tiempo el "Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas promesas se siguieron de manera abundante y veloz, todas ellas coherentes, cada una manifestando la mismísima venida del Justo; pero no había un Amén a ellas, eran cosas esperadas, pero todavía no la sustancia; hasta que por fin, en el silencio de la medianoche, los ángeles cantaron dulcemente su advenimiento, "¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!" "Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor." Ese niño entre bueyes de largas cornamentas, ese hijo de un carpintero, era la declaración de Dios que la profecía era la voz del cielo. Ahora, ustedes profetas, que duermen en sus tumbas, tenemos el testimonio de que ustedes no mintieron. Ahora el mismo Dios se ha revelado y ha puesto su sello dando testimonio que ustedes son verdaderos. En la forma bendita del hijo de María, el Amén de Dios aparece tanto a los pastores como a los magos del oriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mismo sentido Cristo fue el Amén de Dios a todos los tipos levíticos. El cordero ofrecido en la mañana y a la caída de la tarde, la vaca alazana, las tórtolas, y los dos pichones cuya sangre rociaba el altar, el novillo del sacrificio, el macho cabrío del sacrificio de expiación, el rociado abundante de la sangre, todos eran el reconocimiento del hombre de su fe en Dios, y a la vez la declaración de Dios diciéndole al hombre que Él había provisto un sacrificio. Aquel novillo humeante ofrecido por Aarón y sus hijos no es nada todavía, es sólo una figura, le falta el Amén que le dé cuerpo, fuerza, sustancia. Ese cuchillo levantado, ese sacerdote vestido de fino lino blanco, esa sangre vertida sobre el altar, todas esas cosas no son nada, necesitan que se ponga un alma en ellos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Cristo vino, y especialmente cuando fue a la cruz como una víctima hacia el altar, Él fue colocado en ella, y entonces fue que Dios solemnemente agregó el Amén a lo que de otra manera eran tipos y sombras. "Consumado es," dijo el Salvador, y entonces fue, como dice nuestro poeta,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¡Cumplidos son todos los tipos y sombras&lt;br /&gt;De la ley ceremonial!&lt;br /&gt;Cumplido todo lo que Dios había prometido;&lt;br /&gt;La muerte y el infierno ya no atemorizarán:&lt;br /&gt;¡Todo se ha consumado!&lt;br /&gt;Santos, de allí obtengan su consuelo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El Amén" está fijado para los propósitos, para las profecías, y para los tipos. Debe ser sumamente merecedor de la consideración de ustedes, que Cristo es el Amén de Dios a la Majestad de su ley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un Amén muy solemne el que dio Dios en la cima del Sinaí, cuando llegó acompañado de diez mil de sus santos, y el monte humeaba bajo Sus pies. Cuando oigo esas palabras, "Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas;" y ese sonido de la bocina aumentando cada vez más, haciéndose muy fuerte y prolongado, ese estallido del trueno y esos poderosos, potentes resplandores de grandes relámpagos, fueron el Amén de Dios. Un Amén que rodó con estruendos a lo largo del desierto de Kadesh, que hizo a las tiendas de Cedar temblar e hizo parir a las gacelas y hasta quebrantó a los majestuosos cedros del Líbano. Fue un Amén tan terrible que la gente suplicaba para no tener que oír más; sus corazones estaban sobrecogidos por el terror del surgimiento espantoso de la ley de Dios, aunque Él la reveló en las manos de un mediador por medio de ángeles. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero queridos amigos, puedo señalarles a ustedes un Amén más solemne que ese, más terrible que el del Sinaí, aunque ustedes puedan soportar mejor su espectáculo. Dios ha dicho, "El alma que pecare, esa morirá." "Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas." Allí está el Hijo de Dios. Él mismo no ha pecado, pero se le han imputado todos los pecados de su pueblo. Nunca ha quebrantado la ley, pero todas nuestras trasgresiones fueron colocadas sobre Él. Ahora, ¿qué le dirá Dios? Dios lo encuentra como una vez encontró a Adán en el huerto, pero Jesús no se esconde como lo hizo Adán. Él se enfrenta a la severa justicia cara a cara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí está Él, el sustituto del pecador; ¿qué dirá ahora el infinitamente justo Jehová? La ley dice que Él es maldito, pues tiene al pecado sobre Él; ¿consentirá el Padre que su propio Amado sea hecho maldición por nosotros? Escuchen y oigan el Amén del Señor. "Levántate, oh espada, contra el pastor, y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos." ¿Cómo? ¿Acaso Dios el Padre dice Amén? ¿Puede ser eso así? ¡Sí, así es! Él dice: Amén. Y qué terrible Amén, cuando el sudor de sangre que corre brota de todos los poros de Su cuerpo sumamente bendito e inmaculado y cae en terribles coágulos sobre el helado suelo. Oh Dios tu dijiste ciertamente Amén, a todo el terror de Tu ley cuando Cristo tuvo que exclamar: "Mi alma está muy triste, hasta la muerte." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo es más sonoro ese Amén en el Gólgota donde está el Salvador, escarnecido, despreciado, rechazado; atado a la columna romana, quebrantado por el flagelo y en el asiento de los escarnecedores, coronado con espinas. Ahí la ley pareció decir, "El pecador debe ser despreciado y rechazado, el pecador es algo vergonzoso, que merece que se le escupa, el pecador merece ser coronado con espinas." Y Dios dice, Amén, y su propio Hijo amado que estaba en el lugar del pecador, tuvo que publicar la temible aprobación de Dios a las demandas de justicia. Allí, a lo largo de las calles de Jerusalén, sobre piedras tan duras como los corazones de los hijos e hijas de Jerusalén, más duros no podrían ser, Él va dejando un rastro de sangre hasta el Monte Calvario. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y allí, cuando sus manos y sus pies son perforados, y su alma es atravesada con algo peor que clavos, y su corazón es obligado a beber tragos más amargos que el ajenjo mezclado con hiel, y su alma es sujeta a peores tentaciones que el simple desprecio o el abucheo y las burlas de la multitud; allí donde su alma murió en Su interior porque Dios lo abandonó, Él clamó, "Elí, Elí, ¿lama sabactani?" Allí fue que Dios pronunció el severo y terrible Amén a esa sentencia, "Maldito todo el que es colgado en un madero."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amados hermanos, si quieren saber hasta qué grado Dios odia al pecado, y con qué venganza persigue la iniquidad, deben verlo perseguir a ese pecado justo hasta el refugio donde pensó que lo iba a encontrar, en Su propio Hijo amado. Aunque nunca fue Su pecado, sino nuestro pecado puesto sobre Él, sin embargo Dios no perdonó a Su propio Hijo. Tan sólo vean cómo fue golpeado duramente por Dios y afligido, porque el castigo de nuestra paz cayó sobre Él, y con sus azotes somos sanados, y de inmediato verán que Jehová no considera que el pecado sea algo sin importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debe haber sido un espectáculo grandioso estar en el valle entre Ebal y Gerizim y escuchar la lectura de la ley, y luego oír a las seis tribus colocadas sobre el monte Gerizim responder solemnemente a todas las bendiciones: Amén; como un trueno tremendo debe haber brotado ese Amén de los diez mil labios de los hijos de Israel. Y luego cuán terrible, en qué tonos avasallados por el miedo, como el profundo murmullo de una tempestad amenazante, debe haber sonado el terrible Amén en Ebal, cuando todas las amenazas eran leídas: "Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dirá todo el pueblo: Amén." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero consideren esta palabra, fue algo mucho más solemne cuando Dios habló, que cuando las tribus hablaban, y Él ciertamente habló sobre el Calvario en tonos cuyos truenos reverberan a través de todas las edades, y se oyen en murmullos terribles en el abismo del infierno. Jehová, a Quien los querubines cantan como "Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos," entonces dijo "Amén, ¡que así sea! Venganza, ¡sáciate! Justicia, ¡sacrifica a la víctima! Que el inocente sustituya con Su sangre a los hombres." Nuestro Señor Jesús, lejos de destruir la ley, vino a ser el Amén de Dios para su castigo, y para sancionarla y establecerla como la ley de Dios para siempre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no hemos terminado con este tema. Jesucristo es, como ustedes saben, el muy bendito Amén de Dios a todas Sus promesas del pacto, porque está escrito que: "Todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén." El apóstol Pablo parece haber discernido atinadamente acerca del espíritu del nombre de Cristo, Amén, cuando dice, "El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?" Cuando Dios entregó a su Hijo, Él virtualmente dio todas las bendiciones del pacto a su pueblo. En el don de Jesucristo, Dios hizo que cada promesa que había sido hecha antes de la venida de Cristo, fuera segura y cierta. Cristo fue la cera derretida en el fuego sobre la cual Dios puso el sello de Su propio honor de que Él sería fiel a los compromisos del pacto que Él había hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hermanos, si el decir Amén sobre el Monte Gerizim a la bendición de la ley tenía algo deliciosamente consolador y confortable, ¿cuánto más divinamente dulce no fue el Amén de Jehová cuando Jesucristo se levantó triunfador de la muerte? ¡Cuánto más cuando sobre las colinas eternas se remontó en un glorioso triunfo, y subiendo a lo alto llevó cautiva a la cautividad! Espíritus devotos, vengan y fíjense en el Amén de Dios a las bendiciones del pacto. Vean allá la poderosa multitud de ángeles y oigan su himno cuando cantan: "Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos, vosotras puertas eternas, y entrará el Rey de gloria." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Desean oír ustedes el Amén de Dios? Óiganlo cuando le pide a su Hijo, en medio de aclamaciones universales, que se siente en Su trono y reine con Él, esperando hasta que sus enemigos sean hechos Su escabel. ¡Oh, grandemente benditos son ustedes los santos que son uno con Jesús, pues Dios lo ha bendecido a Él y por consiguiente a ustedes! Ustedes tienen sus tronos en los alto, oh santos, pues Cristo está sobre su elevado trono! Dios lo ha enaltecido y Él ha enaltecido a todos sus santos en Él! Él no sólo se goza por Él, el cristiano más insignificante tiene una participación en todas las glorias del Salvador. La entronización de Cristo es la declaración solemne de Dios y el Amén, que Él bendecirá a todo Su pueblo y lo hará un pueblo de reyes y sacerdotes que reinarán para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez más, Jesucristo será el Amén de Dios en la conclusión de esta dispensación, en el cumplimiento de los tiempos. No me voy a adentrar en preguntas curiosas acerca de cómo terminará esta dispensación. Tengo mis propias nociones acerca de ello, y otras personas tienen las suyas. Creo que si algunas personas fueran tan reticentes acerca de ellas como yo lo soy de las mías, no venderían tantos libros que valen dos centavos, ni harían tantas adivinaciones insensatas acerca del futuro. Yo solamente sé esto, que Jesucristo vendrá a su debido tiempo, y que cuando Él venga, ya sea inmediatamente, o después de un reino del milenio, sucederán con certeza dos cosas: el justo será recompensado, y el impío será condenado. De esas dos cosas podemos estar completamente seguros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, cuando Dios ponga en la boca de Su amado Hijo esas palabras: "Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo," eso será un Amén muy solemne al propósito de Dios en lo que concierne a esos santos; ciertamente, será el Amén al pacto en todo su alcance, y a toda la obra de gracia desde el principio hasta el fin: entonces, cuando suban en torrentes al cielo en gloriosa pompa, para reinar con Jesucristo para siempre, la muerte y el infierno, y el mundo reunido observarán con vergüenza y consternación el Amén de Dios a Sus propios propósitos eternos, y al trabajo de Su Hijo glorificado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando, volviéndose a Su izquierda, el Juez dirá, "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno," antes que se pronuncie la palabra, los impíos reconocerán que Cristo es "el Amén" a todas las amenazas de Dios; en sus gritos a las rocas para que los oculten, en sus chillidos a las montañas para que caigan sobre ellos, manifestarán ante las multitudes reunidas que ellos perciben que Jesús es "el Amén", haciendo verdaderas las amenazas de Dios: y cuando su voz los haya maldecido para siempre, será el poderoso Amén a través de toda la eternidad, la enfática reconfirmación tanto de su culpa como de su castigo, que su sentencia vino de Jesús, ese mismo Jesús que murió por los pecadores, y a Quien los pecadores crucificaron y rechazaron. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hubiera venido de otros labios, la sentencia no habría sido tan terrible; pero viniendo del Hombre así como de Dios, será la humanidad asintiendo al veredicto de Dios, así como Dios declarando e imponiendo las sanciones de Su ley. ¡OH, pecador! Que Cristo nunca sea el Amén de Dios en ese sentido; sino que, por el contrario, tú puedas esconderte en las heridas de Jesús, y puedas encontrar todas las bendiciones ¡en Él, sí, y en Él, Amén! Así he dicho lo suficiente sobre ese punto si Dios lo bendice para ustedes; y entonces pasemos a nuestro segundo tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II. Nuestro redentor tomó esto como un título personal para Sí mismo. Él se llamó a Sí mismo "el Amén;" y lo es. Nuestro segundo punto, entonces, es QUE ÉL ES NUESTRO AMÉN EN SÍ MISMO. Él mismo demostró ser Amén; el Dios de la verdad, sinceridad y fidelidad en Su cumplimiento de los compromisos del pacto. El Señor Jesucristo se comprometió a llevar a muchos santos a la gloria. Su Padre le dio un pueblo para que fuera Suyo para siempre; y se comprometió, con una garantía ineludible, que cada uno de estos sería entregado perfecto y completo cuando se le requiriera de Sus manos. Para hacer esto se comprometió a que sufriría, sangraría, y moriría por su Iglesia; que todas las deudas serían descargadas por sus propias venas; que una perfecta justicia sería obrada para ella, y por tanto será encontrada toda hermosa cuando venga a la vista de Dios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hermanos, lo dejo a su propio juicio, ustedes que conocen al Señor Jesús, que respondan si Él no ha guardado fielmente sus compromisos. Él ha sido "el Amén" al máximo, en este respecto. "He aquí, vengo; en el rollo del libro está escrito de mí; el hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado." Desde toda la eternidad Él se declaró listo para llevar la obra hasta el fin, y cuando llegó el tiempo Él fue estrechado hasta que la obra fue realizada. Cuando era un siervo en la casa de Su Padre, podría haberse salido libre si lo hubiera querido, podría haber dejado el servicio si lo hubiera deseado, pero Él dijo, "Yo amo a mi Señor, y amo a los hijos de mi Señor;" y así, como un hombre que no aceptaba la libertad bajo la vieja ley judía, Su oreja fue fijada a la puerta de la casa de Dios, y se convirtió en el siervo de su pueblo para siempre. "Has abierto mis oídos." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queridos hermanos, Él ha cumplido con Su servicio. Siete años de trabajo por Raquel fueron cumplidos por Jacob, y siete años después, y nuestro Señor ha conseguido lo mismo. Ha pagado el precio de sus Amados hasta el último centavo, y hasta ahora se puede decir de Él, "Como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin." "De los que me diste, no perdí ninguno.." Alabemos y bendigamos Su nombre cuando lo vemos fiel y verdadero en los compromisos del pacto, "el Amén." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él fue también "el Amén" en todas Sus enseñanzas. Ya hemos observado que Él constantemente comenzaba con un: "De cierto, de cierto." Los fariseos en sus enseñanzas comenzaban con dudas insinuantes, nublando la mente con mistificaciones, y presentando dificultades innecesarias. Era considerado lo correcto que un filósofo nunca enseñara dogmáticamente; pero Cristo nunca habló de ninguna otra manera. Lo verán comenzando, "De cierto, de cierto os digo." Cristo como maestro no recurre a la tradición, ni siquiera al razonamiento, sino que Él se da a Sí mismo como autoridad. Ciertamente Él cita a la autoridad: "Escrito está;" y habla de las cosas que Él había visto y oído de su Padre, pero las presenta con la autoridad de Su propia unidad con el Padre. Él viene revestido con autoridad divina, y no se digna disputar o argumentar, sino que establece que sus palabras son el Amén. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos aceptado sus enseñanzas, así lo espero, en ese mismo espíritu. Yo no abro a los evangelistas para encontrar que se le puede poner objeciones a las palabras de Cristo. No me vuelvo a las epístolas para criticar las enseñanzas de mi Señor, ni hacer preguntas difíciles para discutir con el gran Maestro. La posición de un cristiano está a los pies de su Señor, no disputando sino recibiendo; no cuestionando, sino creyendo; y en este sentido Cristo reclama como profeta y maestro ser "el Amen."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También Él es "el Amén" en todas Sus promesas. Pecador, quisiera consolarte con esta reflexión. Jesucristo dijo, "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar." Si vienen a Él, encontrarán que Él no ha revocado esa promesa, sino que les dirá "Amén" en su alma; esa promesa será verdadera para ustedes. Él dijo en los días de su carne, "No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare." ¡Oh tú, pobre corazón herido, quebrantado, si vienes a Él, Él te dirá Amén, y eso será verdadero para tu alma como ha sido en cientos de casos en años pasados!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas son sus propias palabras, que dijo a su siervo Juan: "Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente." Él dice Amén a todos los que vienen, y cuando tú vienes y estás ansioso de beber, Él dirá Amén a tu venida y a tu bebida, porque Él te declara, "al que a mí viene, no le echo fuera." Desde el trono de Dios en donde es altamente glorificado, pronuncia la mismísima sentencia ahora, y dice Amén a lo que ha declarado antes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cristiano, ¿no es muy consolador para ti también, que no hay una sola palabra salida de los labios del Salvador, de la que se haya retractado? "No hablé en secreto, en un lugar oscuro de la tierra; no dije a la descendencia de Jacob: en vano me buscáis." Nunca se ha detenido el pago de las cuentas de Cristo; serán debidamente honradas cuando llegue el momento. Si tú tienes al menos la mitad de una promesa, la encontrarás verdadera. Cuídate de quien es llamado "Promesa Recortada," que escapará llevándose mucho del consuelo de la palabra de Dios; pero si tú obtienes aunque sea una promesa recortada, Dios la honrará, Él mantendrá Su palabra. "antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso." Tú tienes que tratar con Jesucristo, "el mismo ayer, y hoy y por los siglos." Por consiguiente no tengas miedo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Su misma palabra de Gracia es fuerte&lt;br /&gt;Como la que construyó los cielos&lt;br /&gt;La voz que hace rodar las estrellas&lt;br /&gt;Pronuncia todas las promesas." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, yo no debo detenerme aquí. Jesucristo es sí y Amén en todos sus oficios. Él fue un sacerdote para perdonar y limpiar al mismo tiempo. Él es Amén como sacerdote todavía. Él fue un Rey para mandar y reinar sobre su pueblo, y para defenderlo con Su brazo poderoso. Él es un Rey Amén, siempre el mismo. Él fue un profeta de la antigüedad para decir con anticipación las buenas cosas por venir. Sus labios son muy dulces, y todavía vierten miel; Él es un Profeta Amén. Él es Amén en cuanto al mérito de su sangre:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Amado Cordero moribundo,&lt;br /&gt;Tu preciosa sangre&lt;br /&gt;Nunca perderá su poder."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él es Amén lo que respecta a Su justicia. Ese sagrado manto permanecerá sumamente bello y glorioso cuando la naturaleza se corrompa. Él es Amén en cada uno de los títulos que Él posee: tu Esposo, que nunca busca un divorcio, tu Cabeza, a la que nunca se le dislocará el cuello. Tu Amigo, que está más cerca aún de ti que un hermano, tu Pastor, acompañándote en el oscuro valle de la muerte; tu Ayuda y tu Liberador. Tu Castillo y tu Torre Alta, el cuerno de tu fortaleza, tu confianza, tu gozo, tu todo en todo y Amén en todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo concluir esto recordándote que Él es Amén en lo relativo a Su persona. Él es siempre fiel y verdadero, inmutablemente el mismo. ¡No menos que Dios! No hay arrugas en esa frente eterna, no hay parálisis en ese poderoso brazo, no hay desmayo en ese corazón Todopoderoso. No hay falta de plenitud en toda Su suficiencia, ni disminución en la agudeza de sus ojos, no hay malversación en el propósito de su corazón. ¡Siempre omnipotente, inmutable, eterno, omnipresente! Dios sobre todo, bendito por siempre. ¡Oh, Jesús, te adoramos, Tú que eres el grandioso Amén!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él es el mismo, también, en lo que respecta a su humanidad. Todavía es hueso de nuestro hueso; todavía afligido en todas nuestras aflicciones. Nuestro Hermano con lazos de sangre tanto como cuando usaba la ropa de un campesino, y dijo, "Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza." Él tiene el mismo corazón de comprensión, las mismas entrañas de compasión, recordándonos y pidiéndonos que lo recordemos a Él. Ni por un momento ha cambiado debido al cambio de Su condición. Ni por un instante nos ha descuidado por causa de las arpas de los ángeles y los himnos de los redimidos. Tan presto hoy para oír un suspiro o recoger una lágrima, como cuando en los días de su carne, Él consolaba a Su pueblo y cargaba a los corderos en su regazo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡El Salvador Amén! ¡Oh! bendito sea su nombre. Adorémosle como el grandioso Mediador entre Dios y nuestras almas, sintiendo gozo al pensar que en todo esto Él no sufre ni una sombra de cambio: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Bendiciones para siempre sean al Cordero&lt;br /&gt;Que llevó la maldición por los hombres desdichados.&lt;br /&gt;Que los ángeles proclamen su nombre sagrado,&lt;br /&gt;Y toda criatura diga, AMÉN."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III. Pero debo enrollar todo esto y dejar que ustedes digieran y disfruten las dulzuras de las verdades de Dios que están contenidas en ese título tan corto, "el Amén." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que terminar ahora diciendo que EL SEÑOR JESÚS ES POR EXPERIENCIA EL AMÉN DE DIOS PARA TODA ALMA CREYENTE. Podemos decir en primer lugar que Él es el Amén de Dios en nosotros. Amados hermanos, no es imposible probar la existencia de Dios por argumentos. De ninguna manera es difícil demostrar la validez del Evangelio por medio de silogismos y de lógica. Nadie sino el hombre que tiene deficiencias en su cerebro, pienso, necesita mucho para asegurarse de la autenticidad de la Escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero déjenme decirles que, todo lo que esos argumentos, razonamientos y lógica pueden hacer por ustedes es menos que nada y vanidad. Ustedes dudarán a pesar de la fuerza de un argumento, y serán escépticos ante una demostración mientras el corazón de ustedes no ame la verdad. Su mente puede estar convencida pero el corazón de ustedes le suministrará suficiente ateísmo para que la cabeza se mantenga trabajando. Y su mente siempre estará deseosa de recibir una cantidad abundante del suministro de la caverna más profunda de la depravación de ustedes. Pero déjenme decirles si quieren conocer a Dios deben conocer a Cristo. Sin quieren estar seguros de la verdad de la Biblia deben creer en Jesús. Y les garantizo que cuando hayan levantado la mirada y hayan visto al Dios encarnado cargando con sus pecados; cuando ustedes se hayan arrojado sobre la Roca de la Edades y hayan sentido la alegría íntima y la paz que fluye de la fe en Dios, ustedes habrán oído un Amén para ese viejo Libro, y un Amén para la existencia de Dios, y un Amén para el Evangelio que ni el mismo Satán podrá nunca eliminar de sus recuerdos. Ustedes tendrán ahora confianza allí donde alguna vez fueron desconfiados. Ustedes creerán con un vigor luterano cuando se hayan aferrado a Jesucristo. Yo creo que ésta es la nota principal de todo verdadero creyente, aferrarse a Jesucristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Hasta que no vea a Dios en carne humana&lt;br /&gt;Mis pensamientos no hallarán consuelo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cuando tengo a Cristo, mis pensamientos no solamente tienen consuelo sino que tienen una convicción sólida de que las cosas son verdaderas. Tal vez haya unos cuantos de ustedes que están afligidos con dudas escépticas. Las dudas siempre afligirán a algunos de nosotros, y puedo decir en lo que respecta a esas dudas, cuando se cruzan en mi alma llevando cualquier forma o figura, encuentro que la respuesta breve y rápida es ésta: yo sé una cosa, a saber, que no soy el que solía ser. Sé que he entrado en un nuevo mundo. Yo siento una palpitación espiritual en mi alma, anhelos espirituales, emociones, deseos, que anteriormente eran totalmente desconocidos para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sé que ha sido una metamorfosis tan grande en mí como si un cerdo repentinamente se convirtiera en un serafín. Sé que el mero pensamiento de Jesús me preserva del pecado y me impulsa en la senda del deber. Yo sé que su nombre ejerce tal encanto sobre mí que ni la vara de un mago jamás ejecutó maravillas tales. Mi corazón de roca se derrite, mi alma congelada se disuelve al toque de Su amor. Y yo, un terrón de tierra muerta, de repente poseo alas y vuelo y tengo comunión con el Dios eterno. Debe ser verdadero eso que ha hecho todo esto por mí. No puede ser mentira, tiene que ser verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo siento dentro de mí que mi propia conciencia me dice la verdad, y que el Señor Jesús se ha entretejido y entrelazado con mi ser, más aún, que reviste y cubre mi ser, que aunque yo dudara de todo lo demás, no podría dudar de la existencia y el poder divino de mi Señor Jesucristo. Puedes estar seguro, querido amigo, que si quieres conocer el Evangelio debes recibir a Jesucristo, y cuando lo conozcas, conocerás el Evangelio. Mahoma, tú sabes, no es el mahometanismo, pero Jesús es el Cristianismo. Jesús mismo es la Biblia; Jesús es la Palabra de Dios. Confía en Él y no dudarás más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A continuación, Jesucristo es "el Amén," no solamente en nosotros, sino "el Amén" para nosotros. Cuando oras, querido amigo, dices Amén. ¿Pensaste en Cristo? ¿Miraste sus heridas? ¿Ofreciste tu oración por medio de Él? ¿Le pediste que Él la presentara ante Dios? ¿Esperaste ser oído en virtud de su intercesión? Si no es así, no hay Amén a tu oración. ¡Pero si has orado aunque no fuera sino un suspiro o una lágrima, si mirabas hacia la cruz, la sangre de Cristo dijo Amén y es tan cierto que tu oración será oída en el cielo como fue oída en la tierra! Tan seguro como que si viniera desde lo más interno de tu alma y la súplica fuera por medio de Cristo, la respuesta debe llegar ciertamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora quiero, queridos amigos, que Jesucristo sea el Amén de Dios en los corazones de ustedes, en relación a todas las buenas cosas del pacto de gracia el día de hoy. Estoy seguro que Él lo será, si ustedes lo reciben. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros que hemos creído hemos entrado en el descanso. Si tú tienes a Cristo has entrado en el descanso. "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios." Ustedes que tienen a Cristo, tienen paz con Dios esta mañana. "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios." "El que creyere y fuere bautizado, será salvo;" si tienes a Cristo, eres salvo. Cristo es el Amén de Dios. Si obtienes a Cristo, tienes las promesas; obtén a Cristo, y serás como el hombre que posee un bien raíz y está seguro de su propiedad porque es dueño de las escrituras. Dice: "tengo la propiedad" ¿Dónde está? Él te muestra las escrituras. "Oh" dice otro hombre "esa no es la propiedad; eso está muy lejos, al norte del país." "Sin embargo, tengo la propiedad," dice el propietario y dobla sus escrituras, las ata con una cuerda y las guarda cuidadosamente en su baúl. "Tengo la posesión de la propiedad."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, queridos amigos, nosotros tenemos el cielo, tenemos al propio Dios, porque tenemos a Cristo, y Cristo es la escritura de propiedad de todas las cosas. Que ustedes puedan: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Leer claramente sus títulos,&lt;br /&gt;Para las mansiones de los cielos,"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y que el Señor haga que Jesús sea para los corazones de ustedes, hoy, con mucho gozo y bendición, Su propio Amén.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-287482198459189581?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/287482198459189581/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/el-amen.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/287482198459189581'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/287482198459189581'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/el-amen.html' title='El Amen'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-1349742099477608578</id><published>2010-09-13T09:26:00.000-07:00</published><updated>2010-09-13T09:31:03.090-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='George Whitefield'/><title type='text'>El método de la gracia</title><content type='html'>“Y curan el quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo, Paz, paz; y no hay paz.” Jeremías 6.14 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ASÍ COMO DIOS NO PUEDE ENVIAR A UNA NACIÓN O PUEBLO una bendición más grande que la de darle pastores fieles, sinceros y rectos, la maldición más grande que Dios puede enviar a un pueblo de este mundo, es darles guías ciegos, no regenerados, carnales, tibios y no calificados. No obstante, en todas las épocas, encontrarnos que han habido muchos ‘lobos vestidos de ovejas’, muchos que manejaban displicentemente conceptos fundamentales que no hablan asimilado en toda su profundidad, que restaban importancia a las profecías, desobedeciendo así a Dios.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Tal como sucedía en el pasado, sucede ahora. Hay muchos que corrompen la Palabra de Dios y la manejan con engaño. Fue así de una manera especial en la época del profeta Jeremías; y él, fiel a su Señor, fiel a ese Dios que lo habla empleado, no dejó de abrir su boca para profetizar en contra de ellos, y para presentar un noble testimonio para honra de aquel Dios en cuyo nombre hablaba.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Si lee usted sus profecías, vera que nadie ha hablado más en contra de tales ministros que Jeremías, y especialmente aquí, en el capítulo del cual ha sido tornado el texto, habla severamente contra ellos —los acusa de varios crímenes, particularmente, los acusa de avaricia: ‘Porque’ dice en el versículo 13, ‘desde el más chico de ellos hasta el más grande de ellos, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores.’ Y luego, en las palabras del texto da más específicamente un ejemplo de cómo han engañado, cómo han traicionado a pobres almas. Dice: ‘Y duran el quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo, Paz, paz; y no hay paz.’ El profeta, en el nombre de Dios, había denunciado que habría guerra contra el pueblo, les había estado diciendo que su casa quedaría desolada, y que el Señor visitarla la tierra trayendo guerra. ‘Por tanto’, dice en el versículo 11, ‘estoy lleno de saña de Jehová, trabajado he por contenerme; derramaréla sobre los niños en la calle, y sobre la reunión de los jóvenes juntamente; porque el marido también será preso con la mujer, el viejo con el lleno de días. Y sus casas serán traspasadas a otros, sus heredades y también sus mujeres: porque extenderé mi mano sobre los moradores de la tierra, dice Jehová.’&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;El profeta presenta un estruendoso mensaje a fin de que se espanten y sientan algo de convicción y se arrepientan; pero parece que los falsos profetas, los falsos sacerdotes, se dedicaron a acallar las convicciones del pueblo, y cuando sufrían y sentían un poco espantados, preferían tapar la herida, diciéndoles que Jeremías no era más que un predicador entusiasta, que era imposible que hubiera guerra entre ellos, diciendo al pueblo: ‘Paz, paz’ cuando el profeta les decía que no habla paz.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Las palabras, entonces, se refieren primordialmente a las cosas externas, pero yo creo que también se refieren al alma, y se deben aplicar a esos falsos profetas quienes, cuando el pueblo estaba convencido de su pecado, cuando el pueblo comenzaba a mirar al cielo, preferían acallar sus convicciones y decirles que ya eran lo suficientemente buenos. Y, por supuesto, a la gente por lo general le encanta que sea así; nuestros corazones son muy traicioneros y terriblemente impíos; nadie sino el Dios eterno sabe lo traicionero que son. ¡Cuántos somos los que clamamos: Paz, paz a nuestras almas, cuando no hay paz! Cuántos hay que ahora están sumergidos en sus impurezas, que creen que son cristianos, que se jactan de que se interesan en Jesucristo; pero si fuéramos a examinar sus experiencias, descubriríamos que su paz no es más que una paz proveniente del diablo –no es una paz dada por Dios— no es un paz que escapa a la comprensión humana. Por lo tanto, mis queridos oyentes, es de suma importancia saber si podemos hablar de paz a nuestro corazón. Todos anhelamos la paz; la paz es una bendición inefable; ¿cómo podemos vivir sin la paz? y, por ello, las personas de cuando en cuando tienen que comprobar lo lejos que deben ir, y qué cosas les tienen que suceder, antes de poder hablar de paz a su corazón.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Esto es lo que anhelo ahora, poder librar mi alma, poder ser libre de la sangre de aquellos a quienes predico —no dejar de declarar todo el consejo de Dios, Procuraré, con las palabras del texto, mostrarles lo que deben sufrir y lo que debe suceder en ustedes antes de que puedan hablar de paz a su corazón.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Pero antes de entrar directamente en esto, permítanme hacerles una o dos advertencias. La primera es que doy por sentado que ustedes creen que la religión es algo interior; que creen que es una obra en el corazón, una obra realizada en el alma por el poder del Espíritu de Dios. Si no creen esto, no creen lo que dice su Biblia. Si no creen esto, aunque tienen sus Biblias en sus manos, odian al Señor Jesucristo en sus corazones; porque en todas las Escrituras se presenta la religión como la obra de Dios en el corazón. ‘El reino de Dios está dentro de nosotros ‘dice nuestro Señor, y ‘no es cristiano el que lo es de afuera; sino que es cristiano el que lo es en su interior’. Si alguno de ustedes basa su religión en cosas externas, quizá se conforme a sí mismo esta mañana, ya no me entenderá cuando hablo de la obra de Dios en el corazón del pobre pecador, será como si les hablara en una lengua desconocida.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Además, les recomiendo cautela, de ninguna manera voy a circunscribir a Dios a una sola manera de actuar. De ninguna manera diría que todos, antes de haber hecho las paces con Dios, están obligados a pasar por los mismos grados de convicción. No; Dios tiene diversas maneras de atraer a sus hijos; su Espíritu Santo sopla cuándo, y dónde y cómo quiere. No obstante, me atrevo a afirmar esto: que antes de que ustedes puedan hablar de paz en su corazón, ya sea por  aplazar o alargar sus convicciones, o hacerlo de un modo más agresivo o más suave, deben pasar por lo que de aquí en adelante explicaré en el siguiente discurso.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Primero, antes de poder hablar de paz en sus corazones, deben sentirse obligados a ver, obligados a percibir, obligados a llorar, obligados a lamentar sus transgresiones contra la ley de Dios. Según el pacto de las obras: ‘el alma que pecare, esa morirá’; maldito es aquel hombre, sea quien fuere, que no sigue todas las cosas escritas en el libro de la ley para realizarlas. No sólo debemos cumplir algunas cosas, sino que debemos cumplirlas todas, y debemos perseverar en cumplirlas; de manera que la menor desviación del pacto de las obras, sea en pensamiento, palabra u obra, merece la muerte eterna en manos de Dios. Y si un pensamiento impío, si una palabra impía, si una acción impía, merece condenación eterna, ¡cuántos infiernos, mis amigos, merecemos cada uno de nosotros, cuyas vidas se han rebelado continuamente contra Dios! Por lo tanto, antes de poder hablar de paz a sus corazones, tienen que ver, tienen que creer, qué desgracia es separarse del Dios viviente.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Y ahora, mis queridos amigos, examinen sus corazones, porque espero que hayan venido aquí con el propósito de mejorar sus almas. Permítanme preguntarles, en la presencia de Dios: ¿saben el momento?, o si no saben exactamente el momento, ¿saben que hubo un momento cuando Dios escribió cosas amargas contra ustedes, cuando las flechas del Todopoderoso estaban dentro de ustedes? ¿Sucedió alguna vez que el recuerdo de sus pecados les causó dolor? ¿Fue la carga de sus pecados demasiado intolerable como para pensar en ellos? Consideraron alguna vez que la Ira de Dios podría caer sobre ustedes con justicia, debido a sus transgresiones contra Dios? ¿Hubo algún momento en su vida cuando se arrepintieron de sus pecados? ¿Han podido decir alguna vez: Los pecados sobre mi cabeza son demasiado pesados para cargar? ¿Han sentido alguna vez algo así? ¿Sucedió alguna vez algo así entre Dios y el alma de ustedes? Si no, en nombre de Jesucristo, no se llamen cristianos; pueden hablar de paz a sus corazones, pero no tienen paz. ¡Quiera el Señor despertarlos, quiera el Señor convertirles, quiera el Señor darles paz, si es su voluntad, antes de que partan de este mundo!&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Pero además: ustedes pueden estar convencidos de sus verdaderos pecados, de manera que les hacen temblar, y aun así ser extraños para Jesucristo, no tener en sus corazones La auténtica obra de gracia. Por lo tanto, antes de poder hablar de paz a sus corazones, sus convicciones tienen que ser más profundas. No tienen que estar convencidos únicamente de sus verdaderas transgresiones contra la ley Dios, sino también del fundamento de sus transgresiones.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;¿Y cuál es? Me refiero al pecado original, esa corrupción original que cada uno de nosotros trae al mundo, que nos expone a la ira y la condenación de Dios. Existen muchas pobres almas que se creen muy razonadoras, no obstante, pretenden afirmar que no existe tal cosa como el pecado original. Acusarán de injusticia a Dios por imputarnos el pecado de Adán, aunque tenemos la marca de la bestia y del diablo sobre nosotros. Sin embargo, nos dicen que no nacimos en pecado. Dejen que miren lo que sucede en el mundo y vean Los desórdenes en él y piensen, si pueden, que este es el paraíso en que Dios puso al hombre. ¡No! todo en el mundo está desordenado. He pensado muchas veces, cuando salía de viaje, que si no hubiera otro argumento que dé prueba del pecado original, los ataques de los zorros y tigres contra el hombre, y sI, hasta el ladrido de un perro contra nosotros, es una prueba del pecado original. Los tigres y leones no se atreverían a atacarnos si no fuera por el primer pecado de Adán; porque cuando los animales se levantan contra nosotros, es como si dijeran: Han pecado ustedes contra Dios, y defendemos la causa de nuestro Señor.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Si miramos hacia nuestro interior, veremos bastantes lascivias, y el temperamento del hombre contrario al temperamento de Dios. Hay orgullo, malicia y deseos de venganza en todos nueStros corazones; y este temperamento no puede provenir de Dios; proviene de nuestro primer padre, Adán, quien después de caer de las manos Dios, cayó en las del diablo. Algunas personas pueden negar esto, no obstante, cuando llega la convicción, todas las razones carnales son arrasadas inmediatamente y la pobre alma comienza a sentir y ver la fuente de la cual fluyen todas las corrientes contaminadas.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Cuando el pecador despierta por primera vez, empieza a preguntarse: ¿Cómo es que llegue a ser tan malvado? El Espíritu de Dios entonces interviene, y muestra que, por naturaleza, no tiene nada de bueno en él. Entonces ye que se ha apartado totalmente del camino, que es totalmente abominable, y la pobre criatura es impulsada a caer al pie del trono de Dios, y a reconocer que Dios serla justo silo condenara, silo rechazara aunque nunca hubiera cometido un pecado en su vida. ¿Han sentido y experimentado esto algunos de ustedes —para justificar que pesa sobre ustedes la condenación de Dios— que son por naturaleza hijos de ira, y que Dios puede, en su justicia rechazarlos aunque en realidad nunca lo han ofendido en toda su vida? Si alguna vez han sentido una auténtica convicción, si sus corazones fueron verdaderamente quebrantados, si el yo realmente les ha sido extirpado, habrán visto y comprendido esto.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Y si nunca han sentido el peso del pecado original, no se llamen cristianos a sí mismos. Estoy convencido de que el pecado original es la carga más grande del verdadero convertido; esto entristece siempre al alma regenerada, al alma santificada. El pecado que mora en el corazón es la carga de la persona convertida; es la carga del verdadero cristiano. Este clama continuamente; ‘¡Oh! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte’, esta corrupción que mora en mi corazón? Esto es lo que más perturba a la pobre alma. Y, por lo tanto, si nunca sintieron ustedes esta corrupción interior, si nunca pensaron que Dios podría maldecirlos justamente, entonces, mis queridos amigos, pueden hablar de paz al corazón pero, me temo que, no, estoy seguro de que no tienen verdadera paz.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Es más: antes de poder hablar de paz a sus corazones, no solo deben estar compungidos por los peca do en su vida, los pecados de su naturaleza, sino también por los pecados de sus mejores deberes y obras. Cuando una pobre alma despierta un poco por los terrores del Señor, entonces la pobre criatura, habiendo nacido bajo el pacto de las obras, vuela otra vez a él. Y así como Adán y Eva se escondieron entre los árboles del jardín, y cosieron hojas de higuera para cubrir su desnudez, el pobre pecador, al despertar, vuela a sus deberes y sus obras, para esconderse de Dios, y trata de coserse una justicia propia. Dice: ahora seré muy bueno —me reformaré— haré todo lo que esté a mi alcance; y seguramente así Jesucristo tendrá misericordia de mí. Pero antes de poder hablar de paz a su corazón, tiene que llegar al punto de ver que Dios puede condenarlo aun por la mejor oración que haya elevado; tiene que llegar a comprender que todos sus deberes —toda su justicia— como lo expresa elegantemente el profeta— todo eso junto, dista tanto de recomendarlo a Dios, dista tanto de ser un motivo e incentivo para que Dios tenga misericordia de su pobre alma, que los vera, como trapos sucios, paños menstruales —que Dios los odia y no puede quitárselos si se los presenta como una recomendación a su favor.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Mis queridos amigos, ¿qué puede haber en nuestras obras para recomendarnos a Dios? Nuestra persona se encuentra, por naturaleza, en un estado no justificado, merecemos ser condenados diez mil veces y más; ¿y qué son nuestras obras? Por naturaleza, no podemos hacer nada bueno; ‘Los que andan conforme a la carne no pueden agradar a Dios.’ Uno puede realizar cosas materialmente buenas, pero no puede hacer nada bueno que sea contado para justicia porque la naturaleza no puede actuar contra si misma. Es imposible que el hombre inconverso pueda actuar para la gloria de Dios; no puede hacer nada por fe, y ‘y lo que no se obra por fe es pecado.’ Después de ser renovados, en realidad somos renovados solo en parte, el pecado sigue morando en nosotros. Hay una mezcla de corrupción en cada uno de nuestros deberes de manera que después de habernos convertido, si es que Jesucristo nos aceptara por nuestras obras, nuestras obras nos condenarían, porque no podemos elevar una oración que esté dentro de la perfección que la ley moral exige. No sé que pensarán ustedes, pero yo no puedo orar sin pecar, no puedo predicarles a ustedes ni a nadie más sin pecar, no puedo hacer nada sin pecado y, como alguien lo ha expresado, mi arrepentimiento quiere arrepentirse y mis lagrimas quieren ser lavadas en la preciosa sangre de mi querido Redentor. Nuestras mejores obras no son más que pecados espléndidos.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Antes de poder hablar de paz a sus corazones, necesitan no sólo odiar su pecado original y los que de hecho cometen, sino que deben odiar su propia justicia, todos sus deberes y obras. Tiene que haber una convicción profunda antes de que se les pueda quitar su farisaísmo; es el último ídolo que se les quita a sus corazones. El orgullo de nuestro corazón no nos deja someternos a la justicia de Jesucristo. Pero si nunca sintieron que no contaban con una justicia propia, si nunca sintieron la deficiencia de su propia justicia, no se acercarán a Jesucristo. Hay muchos que dirían: Bueno, creernos todo esto; pero hay una gran diferencia entre decir y sentir. ¿Alguna vez han sentido ustedes que quieren un amante Redentor? ¿Han sentido alguna vez la necesidad de Jesucristo, conscientes de la deficiencia de su propia justicia? ¿Y pueden decir ahora de corazón: Señor, puedes en tu justicia condenarme por las mejores obras que jamás realice? Si no dejan a un lado el yo, pueden hablarse a sí mismos de paz, pero no tienen paz.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Pero entonces, antes de poder hablar de paz a sus almas, hay un pecado en particular por el cual deben estar muy preocupados; pero me temo que a pocos de ustedes se les puede ocurrir de cuál se trata; es el pecado reinante, maldito del mundo cristiano; no obstante, el mundo cristiano casi nunca o nunca piensa en él. ¿Y cuál es? Es aquel del cual muchos de ustedes no se sienten culpables —a saber, el pecado de la incredulidad. Antes de poder hablar de paz a sus corazones, deben estar compungidos por la incredulidad que hay en ellos. Pero, ¿se puede suponer que haya incrédulos aquí en este lugar, nacidos en Escocia, en un país reformado, que van a la iglesia todos los domingos? ¿Puede ser que alguno de ustedes que recibe el sacramento una vez por año — ¡Oh que fuera administrada con más frecuencia!— se puede suponer que ustedes que tenían ofrendas para el sacramento, que ustedes que son constantes en la oración familiar, que alguno de ustedes no crea en el Señor Jesucristo? Apelo a sus corazones, y no me crean cruel, y no piensen que dudo que algunos de ustedes crean en Cristo; aun así, me temo que bajo escrutinio, descubriríamos que la mayoría de ustedes no tiene tanta fe en el Señor Jesucristo como la tiene el diablo mismo. Estoy convencido de que el diablo cree más acerca de la Biblia que la mayoría de nosotros. Cree en la divinidad de Jesucristo; eso es más de lo que creen muchos que pretenden ser cristianos; así es, cree y tiembla, y eso es más de lo que hacemos muchos de nosotros.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Mis amigos, confundimos una fe histórica con una fe auténtica, puesto en el corazón por el Espíritu de Dios. Ustedes piensan que creen, porque creen que existe un libro que llamamos la Biblia, porque van a la iglesia; pueden hacer todo esto y no tener una fe auténtica en Cristo. Meramente creer que existió Cristo, creer meramente que hay un libro llamado la Biblia, no les servirá de nada, como no les sirve para nada creer que existió César o Alejandro Magno. La Biblia es un depósito sagrado. Cuánto debemos agradecer a Dios por estos oráculos vivientes! No obstante, podemos tenerlos y no creer en el Señor Jesucristo. Mis queridos amigos, tiene que existir un principio puesto en el corazón por el Espíritu del Dios viviente. Si les preguntara cuánto hace que creen en Jesucristo, supongo que muchos me dirían que han creído en Jesucristo desde que tienen uso de razón —nunca hubo un momento cuando no creyeron en él. Entonces, no podrían darme mejor prueba de que nunca creyeron en Jesucristo a menos que hayan sido santificados temprano, desde antes de nacer, porque los que realmente creen en Cristo saben que hubo una época cuando no creían en él.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Ustedes dicen que aman a Dios con todo su corazón, su alma y sus fuerzas. Si les preguntara cuánto hace que aman a Dios, dirían: Siempre, nunca odiaron a Dios, nunca hubo una época en que sus corazones estuvieron enemistados con Dios. Entonces, a menos que hubieran sido santificados muy temprano, nunca en su vida amaron a Dios.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Queridos amigos, soy muy específico en cuanto a esto porque es una falsa ilusión en que cae mucha gente que piensa que ya cree. Por ejemplo, se cuenta que el Sr. Marshall, al relatar sus experiencias, que había trabajado toda su vida y había organizado sus pecados bajo los diez mandamientos, y luego, acercándose a un pastor, le preguntó la razón por la cual no podía obtener paz. El pastor miró su lista y dijo: ‘A ver, no encuentro en su lista ni una palabra sobre el pecado de la incredulidad.’ Es la obra singular del Espíritu de Dios convencemos de nuestra incredulidad —de que no tenemos fe. Dice Jesucristo: ‘El Consolador, el cual yo enviaré del Padre… él… redargüirá al mundo de pecado’ del pecado de la incredulidad; ‘de pecado’, dice Cristo, ‘por cuanto no creen en mí’. Ahora bien, mis queridos amigos, les mostró Dios alguna vez que no tenían fe? ¿Les impulsó alguna vez a lamentar un corazón duro de incredulidad? ¿Ha sido alguna vez el lenguaje de sus corazones, decir: Señor, dame fe; Señor, capacítame para creer en ti; Señor, capacítame para llamarte mi Señor y mi Dios? ¿Los convenció alguna vez Cristo de esta manera? ¿Los convenció alguna vez de su incapacidad de acercarse a Cristo, haciéndolos clamar a Dios que diera fe? Si no, no le hablen de paz a sus corazones. ¡Quiera el Señor despertarles y darles una paz auténtica, sólida antes de que sea demasiado tarde!&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Entonces, digámoslo una vez más: antes de poder hablar de paz a sus corazones, no solo tienen que estar convencidos de los pecados que de hecho cometen y de su pecado original, los pecados de su propia justicia, el pecado de la incredulidad, tienen que estar capacitados para apropiarse de la justicia perfecta, la justicia suficiente para todo, del Señor Jesucristo; tienen que apropiarse, por fe, de la justicia de Jesucristo y entonces, tendrán paz. ‘Venid a mí’ dice Jesús, ‘todos los que estáis trabajados y cargados, que O os haré descansar’. Esto alienta a todos los cansados y cargados; pero la promesa es para los que vienen a él y creen, haciéndolo su Dios y su todo. Antes de poder tener paz con Dios, tenemos que ser justificados por la fe por medio de nuestro Señor Jesucristo, tenemos que estar capacitados para aceptar a Cristo en nuestros corazones, debemos dar cabida a Cristo en nuestras almas, a fin de que su justicia sea nuestra justicia, para que sus méritos sean imputados a nuestras almas. Mis queridos amigos, ¿se han desposado alguna vez con Jesucristo? ¿Se entrego Jesucristo alguna vez por ustedes? ¿Se han acercado alguna vez a Cristo con una fe viva, a fin de oírle hablar de paz a sus almas? ¿Fluyó alguna vez la paz en sus corazones como un río? ¿Han sentido alguna vez esa paz de la cual Cristo habló a sus discípulos? Ruego a Dios que venga y les hable de paz.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Tienen que experimentar estas cosas. Me refiero ahora a las realidades invisibles de otro mundo, de una religión interior, de la obra de Dios en el corazón del pobre pecador. Hablo ahora de una cuestión muy importante, mis queridos oyentes; algo que les concierne a todos, les concierne a sus almas, les concierne a su salvación. Quizá todos estén en paz, peno puede ser que el diablo los haya hecho caer en un letargo y una seguridad carnal; y procurará mantenerlos en ese estado, hasta llevarlos al infierno, donde despertarán; pero será un despertar terrible y descubrirán que se han equivocado tremendamente, cuando la gran separación ya se haya completado, cuando clamarán eternamente por una gota de agua para saciar su sed, y no la obtendrán.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Permítanme, entonces, dirigirme a varios tipos de personas y, ¡quiera Dios, en su infinita misericordia, bendecir su aplicación! Quizá haya entre ustedes quienes pueden decir: Por la gracia, coincidimos con usted, Bendito sea Dios, nos ha convencido de nuestros propios pecados, nos ha convencido del pecado original, nos ha convencido de nuestro fariseísmo, hemos sentido la amargura de la incredulidad y, por gracia, nos hemos acercado a Jesucristo, podemos hablarle de paz a nuestro corazón porque Dios nos ha dado paz. ¿Pueden ustedes afirmarlo? Entonces, les saludo como el ángel saludó a las mujeres el primer día de la semana: ‘No temáis!, mis queridos hermanos, son ustedes almas felices; pueden acostarse y estar ciertamente en paz, porque Dios les ha dado paz; pueden tener contentamiento viviendo de acuerdo con todas las dispensaciones de la Providencia, porque ya nada puede sucederles nada que no sea el efecto del amor de Dios en sus almas; no tienen por qué temer los conflictos que puedan haber a su alrededor, porque tienen paz en su interior. ¿Se han acercado ustedes a Cristo? ¿Es Dios su amigo? ¿Es Cristo su amigo? Entonces, encaren su futuro con seguridad; todo les pertenece, y ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios. Todo obrará para su bien; cada cabello de su cabeza ha sido contado; el que los toca a ustedes, toca a los favoritos de Dios.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Pero después, mis queridos amigos, tengan cuidado de detenerse en su conversión. Ustedes, que son creyentes nuevos en Cristo, ustedes deben estar buscando nuevos descubrimientos acerca del Señor Jesucristo a cada momento; no deben edificar sobre sus experiencias pasadas, no deben edificar sobre una obra en su interior, sino siempre buscar fuera de ustedes mismos la justicia de Jesucristo; deben seguir acercándose siempre como pobres pecadores para sacar agua de las fuentes de salvación; deben olvidar lo que queda atrás, y extenderse a lo que está por delante.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Mis queridos amigos, debemos mantener un andar dócil, íntimo con el Señor Jesucristo. Muchos de nosotros perdemos nuestra paz por nuestro andar indisciplinado; alguna cosa u otra se interpone entre Cristo y nosotros, y caemos en la oscuridad; una cosa u otra nos aparta de Dios y esto entristece al Espíritu Santo, y el Espíritu Santo nos deja librados a nuestros propios recursos, Permítanme, pues, exhortarles a ustedes que tienen paz con Dios, que se cuiden de no perder esta paz. Es cierto que una vez que están en Cristo, no pueden apartarse permanentemente de Dios: ‘Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús’. Pero aunque no pueden apartarse permanentemente, si pueden apartarse desastrosamente, y pueden vivir el resto de sus días con huesos rotos. Cuídense de retro ceder en nombre de Jesucristo, no entristezcan al Espíritu Santo —porque puede ser que nunca en su vida recobren su bienestar. Oh, cuídense de no andar rodando por este mundo de Dios después de haber acudido a Jesucristo. Mis queridos amigos, yo he pagado caro mi infidelidad. Nuestros corazones son tan malditamente impíos, que si no nos cuidamos, si no nos mantenemos continuamente en guardia, nuestro impío corazón nos engañará y desviará. Será triste ser objeto del azote de un Padre que corrige; recuerde los azotes de Job, David y otros santos en las Escrituras. Por lo tanto, permítanme exhortarles a ustedes que tienen paz, que anden cerca de Cristo.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Me entristece ver el andar libertino de los que siendo cristianos, habiendo conocido a Jesucristo, se diferencian tan poco de los demás que casi ni se reconocen como verdaderos cristianos. Son cristianos que tienen miedo de hablar por Dios —se dejan llevar por la corriente; habían del mundo como si estuvieran en su elemento; esto no lo hacen cuando recién descubren el amor de Cristo; entonces pueden hablar sin parar de la luz del Señor que brilló en su corazón. Hubo una época cuando tenían algo que decir a favor de su querido Señor; pero ahora pueden sumarse a un grupo y escuchar a otros hablar del mundo abiertamente, y tienen miedo de que se rían de ellos si hablan a favor de Jesucristo.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Muchísimas personas se han convertido en conformistas en el peor sentido de la palabra; se quejan de las ceremonias de la iglesia, como pueden hacerlo con razón; pero después se aferran a ceremonias en su conducta; se conforman al mundo, lo cual es mucho peor. Muchos se quedarán hasta que el diablo aparezca con nuevas ideas. Cuídense, entonces de no conformarse al mundo. ¿Que tienen que ver los cristianos con el mundo? Los cristianos deben ser singularmente buenos, valientes para su Señor, de modo que todos a su alrededor noten que han estado con Jesús. Les exhorto a llegar a un acuerdo con Jesucristo, a fin de que Dios more continuamente en sus corazones. Edificamos sobre una fe basada en la unidad y perdemos así nuestra consolación; cuando deberíamos estar desarrollando una fe basada en la seguridad, saber que somos de Dios, y de esta manera andar en la consolación del Espíritu Santo y ser edificados.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Jesucristo recibe muchas heridas en la casa de sus amigos. Discúlpenme, mis amigos, por ser específico, pero me entristece más que Jesucristo sea herido por sus amigos que por sus enemigos. No podemos esperar otra cosa de los deístas, pero el hecho de que los que han sentido su poder se aparten y no anden en la vocación a la que fueron llamados —causan, con ello, que la religión de nuestro Señor sea objeto de desprecio, que sea comidilla para los paganos. Les ruego, por Cristo, Si conocen a Cristo, que permanezcan cerca de el; si Dios les ha dado paz, oh, mantengan esa paz fijando sus ojos en Jesucristo a cada momento. Si tienen paz con Dios y sufren tribulaciones, no teman porque todas las cosas obrarán para su bien; Si sufren tentaciones, no teman, si él ha concedido paz a sus corazones, todas las cosas resultarán para bien.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Pero, ¿qué les diré a ustedes que no tienen paz con Dios? —y estos son, quizá, la mayoría de esta congregación. El solo pensarlo me hace llorar. La mayoría de ustedes, si examinan sus corazones tienen que confesar que Dios nunca les ha dado paz; ustedes son hijos del diablo si Cristo no está en ustedes, si Dios no ha hablado de paz a sus corazones. ¡Pobres almas! ¡en qué condición de condenación se encuentran! No quisiera estar en su lugar por nada del mundo. ¿Por qué? Porque están suspendidos sobre el infierno. ¿Qué paz pueden tener cuando Dios es su enemigo, cuando la ira de Dios mora en sus pobres almas? Despierten, entonces, ustedes que duermen en una paz falsa, despierten, ustedes profesores carnales, ustedes hipócritas que asisten a la iglesia, reciben los sacramentos, leen sus Biblias y nunca han sentido el poder de Dios en sus corazones. Ustedes que son profesores formales, que son paganos bautizados, despierten, y no descansen en un fundamento falso. No me culpen por dirigirme a ustedes; lo hago por amor a sus almas. Los veo entretenidos en su Sodoma, y queriendo permanecer allí. Pero me acerco a ustedes como se cercó el ángel a Lot, para tomarles de la mano. Apártense de ese lugar, queridos hermanos —corran, corran, corran a Jesucristo para salvar sus vidas, vuelen a un Dios sangrante, corran a un trono de gracia; ruéguenle a Dios que quebrante sus corazones, ruéguenle a Dios que los convenza de su fariseísmo —ruéguenle a Dios que les dé fe, y que les dé poder para acercarse a Jesucristo. Oh ustedes que están seguros, debo series un hijo del trueno, y oh quiera Dios despertarles, aunque sea con truenos; es por amor, sí, que les hablo.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Sé por triste experiencia, lo que es confiar demasiado en una paz falsa; por mucho tiempo estuve adormecido, por mucho tiempo me creí cristiano cuando no sabía nada del Señor Jesucristo. Quizá hice más que lo que hacen muchos de ustedes: solía ayunar dos veces por semana, solla orar a veces nueve veces al día, solía recibir el sacramento constantemente cada día del Señor; y, no obstante, nada sabía en mi corazón de Jesucristo, no sabía que tenía que ser una nueva criatura —no sabía nada de una religión interior en mi alma. Y, quizá, muchos de ustedes estén engañados como lo estaba yo, pobre criatura; y, por lo tanto les hablo por el amor que les tengo. Oh, si no se cuidan, las prácticas religiosas destruirán sus almas; confiarán en ellas, y no se acercarán para nada a Jesucristo; cuando, en realidad, estas cosas son solo el medio, no el fin de la religión. Cristo es el fin de la ley de justicia para todos los que creen. Oh, entonces, despierten, ustedes que están descansando en sus impurezas, despierten ustedes, profesores de la iglesia, ustedes que viven cuidando su reputación, que son ricos y se creen que nada necesitan, que no se consideran pobres, están ciegos y desnudos; les aconsejo que vengan y compren de Jesucristo oro, vestiduras blancas y colirio.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Pero espero que haya algunos cuyos corazones han sido tocados. Espero que Dios no me deje predicar en vano. Espero que Dios alcance algunas de sus almas preciosas y despierte a algunos de ustedes que descansan en su seguridad carnal. Espero que haya algunos dispuestos a venir a Cristo, y que comiencen a pensar que han estado edificando sobre un fundamento falso. Quizá el diablo los ataque y los incite a no confiar en que hay misericordia; pero no teman, lo que les he estado diciendo es por amor a ustedes —es sólo para despertarlos, y hacerles ver el peligro en que se encuentran. Si algunos de ustedes están dispuestos a reconciliarse con Dios, Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, está dispuesto a reconciliarse con usted. Oh, entonces, aunque todavía no tienen paz, acérquense a Jesucristo; es nuestra paz, nuestro pacificador —él ha hecho las paces entre Dios y el hombre que lo ofendió. ¿Anhelan tener paz con Dios? Entonces, acérquense ya a Dios por medio de Jesucristo, quien ha comprado la paz; el Señor Jesús ha derramado su sangre por esto. Murió por esto; resucitó por esto; ascendió al más alto de los cielos e intercede ahora a la diestra de Dios.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Quizá creen que no hay paz para ustedes. ¿Por qué? ¿Porque son pecadores? ¿Porque han crucificado a Cristo —lo han avergonzado publicamente— han pisoteado la sangre del Hijo de Dios? ¿Qué importa? A pesar de todo eso, hay paz para ustedes. ¿Qué les dijo Jesucristo a sus discípulos cuando se les apareció el primer día de la semana? La primera palabra que dijo fue: ‘Paz a vosotros’; les mostró sus manos y su costado, y dijo: ‘Paz a vosotros’. Es como si hubiera dicho: No teman, mis discípulos; vean mis manos y mis pies, cOmo han sido traspasados por ustedes; por lo tanto, no teman. ¿Qué le dijo Cristo a sus discípulos? ‘Id y decid a mis hermanos y a Pedro en particular, quien está desconsolado, que Cristo resucitó y ha ascendido a su Padre y a tu Padre, a su Dios y tu Dios’. Y después de que Cristo se levantó de los muertos, vino predicando paz, con una rama de olivo, como la paloma de Noé: Mi paz os dejo.’ ¿Quiénes eran ellos? Eran enemigos de Cristo al igual que nosotros, habla negado a Cristo en el pasado, tal como lo hicimos nosotros.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Quizá algunos de ustedes hayan retrocedido y perdido su paz, y creen que no merecen paz, y es la verdad. Pero, entonces, Dios curará sus faltas, él los amará libremente. En cuanto a ustedes que están heridos, si están dispuestos a acercarse a Cristo, vengan ya. Quizá algunos de ustedes quieran vestirse de sus obras, pero no son más que trapos podridos. No, es mejor que vengan desnudos como están porque deben descartar sus trapos y venir en su inmundicia. Algunos de ustedes quizá digan: Vendríamos, pero tenemos un corazón duro. Pero no se les ablandará hasta que hayan venido a Cristo; él tomará el corazón de piedra y les dará un corazón de carne; él dará paz a sus almas; él será la paz de ustedes, aunque lo hayan traicionado.&lt;br /&gt;¿Puedo convencer a algunos de ustedes esta mañana de que vengan a Jesucristo? Hay aquí una gran multitud de almas; ¡qué pronto morirán todos ustedes y serán juzgados! Aun antes de esta noche, o mañana a la noche, algunos de ustedes estarán rumbo a este cementerio. ¿Y cómo les ira si no han hecho las paces con Dios —si el Señor Jesucristo no les ha dado paz a sus corazones? Si Dios no les da paz aquí, serán condenados para siempre. No puedo adularlos, mis queridos amigos; les hablaré sinceramente acerca de sus almas. Quizá algunos de ustedes piensen que exagero. Pero, ciertamente, ante el juicio descubrirán que lo que digo es cierto, ya sea para su eterna condenación o salvación. ¡Quiera Dios influenciar sus corazones para que vengan a él!&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;No quiero retirarme sin convencerlos. Yo no puedo hacerlo, pero quizá Dios me use como el medio para convencer a algunos de ustedes que vengan al Señor Jesucristo. ¡Oh, que sintieran la paz que tienen los que aman al Señor Jesucristo! ‘Mucha paz’ dice el salmista, ‘tienen los que aman tu ley; y no hay para ellos tropiezo.’ Pero no hay paz para los impíos. Se lo que es vivir una vida de pecado; yo tenía que pecar a fin de acallar la convicción que sentía. Y estoy seguro de que éste es el camino que muchos de ustedes toman; al juntarse con sus amigos, ahogan la convicción. Pero deben ir al fondo de las cosas inmediatamente; tienen que hacerlo —la herida tiene que ser escarbada o serán condenados. Si fuera una cuestión sin importancia, no diría ni una palabra acerca de ello. Pero serán condenados Sin Cristo. El es el camino, la verdad y la vida. No quiero aceptar que se vayan al infierno sin Cristo. ¿Cómo habrán de aguantar el fuego eterno? ¿Cómo pueden aguantar el pensamiento de vivir para siempre con el diablo? ¿No es mejor tener algunas luchas con el alma aquí que ser enviado al infierno por Jesucristo en la vida venidera? ¿Qué es el infierno, más que estar ausente de Cristo? Si no hubiera ningún otro infierno, eso sería infierno suficiente. Será un infierno ser atormentado por el diablo por siempre jamás. Entonces, amíguense con Dios y estén en paz. Les ruego, como un pobre e inútil embajador de Jesucristo, que se reconcilien con Dios.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Mi propósito esta mañana, el primer día de la Semana es contarles que Cristo está dispuesto a reconciliarse con ustedes. ¿Se reconciliarán algunos de ustedes con Jesucristo? Entonces, él les perdonará todos sus pecados, borrará todas sus transgresiones. Pero si continúan rebelándose contra Cristo, y lo apuñalan diariamente —si siguen maltratando a Jesucristo, tengan por seguro que la ira de Dios caerá sobre ustedes. Dios no puede ser burlado: todo lo que el hombre sembrare, eso también segará; y si no quieren estar ustedes en paz con Dios, Dios no estará en paz con ustedes. ¿Quien puede permanecer de pie ante un Dios airado? Es espantoso caer en las manos de un Dios lleno de ira. Cuando la gente se acercó para aprehender a Cristo, cayeron al suelo cuando éste dijo: ‘Yo soy’.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Y si no podían resistir la presencia de Cristo cuando estaba vestido de los trapos de mortalidad, ¿cómo podrán resistir su presencia cuando está en el trono de su Padre? Me parece ver a los pobres desgraciados arrastrados de sus tumbas por el diablo; me parece verlos temblando, clamando a los montes y las rocas para que los cubran. Pero el diablo dirá: Vengan, yo los llevaré; y comparecerán temblando ante el tribunal de Cristo. Aparecerán ante él para verlo una vez, para escucharle pronunciar la sentencia irrevocable: ‘Apartaos de mí, obradores de maldad.’ Me parece oír a las pobres criaturas decir: Señor, si he de ser condenado, deja que un ángel pronuncie la sentencia.’ No, el Dios de amor, Jesucristo, la pronunciará.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;¿No quieren creer esto? No crean que estoy diciendo cualquier cosa, hablo de acuerdo con las Escrituras de verdad. Si lo creen, muestren su valentía y retírense esta mañana totalmente resueltos, con el poder de Dios, de aferrarse a Cristo. ¡Y que sus almas no descansen hasta descansar en Jesucristo! Podría seguir, porque mis palabras son palabras dulces de Cristo. ¿No anhelan el momento cuando tendrán cuerpos nuevos —cuando serán inmortales, a semejanza del glorioso cuerpo de Cristo? Entonces hablarán de Jesucristo para siempre. Pero es hora, quizá, de que se retiren a fin de prepararse para sus respectivos cultos, y no quiero impedirles esto. Mi propósito es llevar a pobres pecadores a Jesucristo. ¡Oh, quiera el Señor atraer a si a algunos de ustedes! ¡Quiera el Señor Jesús despedirlos ahora con su bendición, y quiera el amado Redentor convencerles a ustedes, los que no han despertado, a los impíos, para que se aparten de la maldad de sus caminos! Y quiera el amor de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, llenar sus corazones. Concede esto, Oh Padre, en nombre de Cristo; para quien, junto contigo y el bendito Espíritu, será toda honra y gloria, ahora y para siempre. Amen&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-1349742099477608578?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/1349742099477608578/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/y-curan-el-quebrantamiento-de-la-hija.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/1349742099477608578'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/1349742099477608578'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/y-curan-el-quebrantamiento-de-la-hija.html' title='El método de la gracia'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-6793596854195759004</id><published>2010-09-13T06:37:00.000-07:00</published><updated>2010-09-13T06:42:40.989-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='George Whitefield'/><title type='text'>El Espíritu Santo</title><content type='html'>“y cuando Él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas palabras contienen parte de una grandiosa promesa, que el Bendito Jesús tuvo bien a hacer a sus llorosos y afligidos discípulos. El momento se acercaba, en el que el hijo del hombre iba primero a ser alzado en la cruz, y después en el cielo. Comprensivo, ¡persona  maravillosa! Este Sumo Sacerdote había sido misericordioso para sus discípulos durante el tiempo de su tabernáculo entre ellos. Él tuvo compasión de sus enfermedades, respondió por ellos cuando eran asaltados por sus enemigos, y los puso en el camino correcto ya sea en principio o en la práctica. El no los llamó, ni los usó como sirvientes, si no como amigos; y les reveló sus secretos de vez en cuando. Él les abrió su entendimiento, para que ellos pudieran comprender las escrituras; les explicó los misterios ocultos del reino de Dios, cuando habló a los demás en parábolas: más aun, Él se convirtió en sirviente de todos ellos, y aun condescendió a lavarles los pies. El pensamiento de separarse de tan querido y amoroso maestro como este, especialmente por un periodo largo, debió haberles afectado mucho. Cuando en cierta ocasión Él intentó estar ausente de ellos solo por una noche, se nos dice, que Él estaba obligado a constreñirlos para que lo dejaran. No es de extrañarse entonces, que cuando Él les informó que debía irse completamente, y que en su ausencia los fariseos los expulsarían de sus sinagogas, y que los excomulgarían; si, que vendría la hora, que cualquiera que los matara, pensaría que le haría un servicio a Dios (una profecía, que uno podría imaginar, diseñada en una manera especial para los sufrientes ministros de su generación); no es de extrañarse digo, considerando todo esto se nos dice en el verso 6; Que la tristeza ha llenado sus corazones: "Antes, porque os he hablado estas cosas, tristeza ha henchido vuestro corazón". La expresión es muy enfática; sus corazones estaban tan llenos de preocupación, que estaban a punto de estallar. Por lo tanto para reconciliarlos de su triste dispensación, nuestro querido y compasivo redentor les mostró la necesidad en la que se encontraba de dejarlos; "sin embargo les digo la verdad; es conveniente para ustedes que me vaya:’’ como les había dicho, no piensen, mis queridos discípulos, que yo los dejo con enojo: "no, es por su bien, para su beneficio que yo me vaya: porque si yo no me fuera, si yo no muriera en la cruz por sus pecados, y me levantara otra vez para su justificación, y ascendiera al cielo para hacer intercesión, e implorara mis méritos ante el Trono de mi Padre; el confortador, El Espíritu Santo, no podría venir a ustedes; pero si me voy, se los enviaré ustedes. Y para que supiesen lo que iba a hacer, cuando El venga, convencerá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio.’’ La persona referida en las palabras del texto, es claramente el confortador, el Espíritu santo; y la promesa fue primeramente hecha a los apóstoles de nuestro Señor. Pero aunque fue primeramente hecha a ellos, y fue literalmente y remarcablemente cumplida en el día de pentecostés, cuando el Espíritu Santo vino como un viento recio, y también cuando tres mil fueron compungidos del corazón por el sermón de Pedro; aún como los apóstoles eran los representantes de todo el cuerpo de creyentes, debemos entender, que esta promesa debe ser vista, como si hablada a nosotros, y a nuestros hijos, y a tantos como el Señor nuestro Dios, llamaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi idea de estas palabras, es mostrar la manera en que el Espíritu santo generalmente trabaja en los corazones de aquellos, quienes a través de su gracia, son hechos vasijas de misericordia, y trasladados del reino de la oscuridad al reino del querido Hijo de Dios. Digo, generalmente: Porque así como Dios es Agente Soberano, su Santo Espíritu sopla no solo a quien quiere, sino cuando y como quiere soplar. Por lo tanto lejos esté de mí confinar al Todopoderoso a solo una manera de actuar, o decir que todo se somete a un solo grado de convicción: no, hay una santa variedad en los métodos de Dios para llamar a casa a sus elegidos. Pero esto podemos afirmar con seguridad, que donde quiera que hay un trabajo de verdadera convicción y conversión forjado en los corazones de los pecadores, El Espíritu Santo, si por un mayor o menor grado de problemas hacia el interior del alma, hace lo que nuestro Señor le dijo a sus discípulos, en las palabras del texto, que Él haría cuando viniere. Si cualquiera de sus ridículas religiones al interior, o pensamientos de que no hay tal cosa, como nuestro sentir o recibir El Espíritu Santo, temo que mi predicación sería bastante locura para ustedes, y que no me entenderían más, como si les hablara en una lengua desconocida. Pero como la promesa en el texto, es hecha al mundo, y como sé será cumplida hasta que el tiempo no sea más, yo procedería a explicarles la manera general mediante el cual El Espíritu Santo trabaja en cada corazón de los pecadores convertidos o transformados; y espero que el Señor, aún mientras estoy hablando, se complazca en cumplirlas en los corazones de muchos, "y cuando El venga, reprobará al mundo de pecado, o justicia, y de juicio." La palabra que nosotros traducimos como reprobar, debería ser "convencer" a los entregados; y en lo original implica una convicción por medio del razonamiento, y que venga con un poder a la mente igual que una demostración. Muchos burladores de estos últimos días preguntarán ¿cómo ellos pretenden llamar al Espíritu, cómo sienten el Espíritu, y cómo conocen el Espíritu? Podrían preguntar también, ¿cómo saben, y cómo sienten el sol cuando resplandece en sus cuerpos? Con igual poder y demostración El Espíritu de Dios trabaja y convence al alma. Y.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2 - Convence de pecado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1- Convence de pecado; y generalmente de algún enorme pecado, el peor quizás de la cual la persona convertida siempre fue culpable. Así que, cuando nuestro Señor estaba conversando con la mujer de Samaria, Él la convenció primero de su adulterio. "Mujer, ve y llama a tu esposo. La mujer le contestó, no tengo marido. Jesús le dijo has dicho bien, no tengo marido: Porque has tenido cinco maridos, y con el que ahora vives, no es tu marido: en esto verdad dijiste. Con esto hubo una poderosa convicción de todos sus otros actuales pecados, que poco después, ella dejó su cántaro de agua, y fue a la ciudad, y le dijo a aquellos hombres, venid, ved un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho: ¿no es éste el Cristo? Así que nuestro Señor trató también con Saulo el perseguidor: lo convenció primero de su horrible pecado de persecución; Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Tal sensación de todos sus otros pecados, probablemente revivieron en su mente al mismo tiempo, que inmediatamente él murió; es decir, murió a todas sus falsas confidencias, y fue arrojado en una tremenda agonía de espíritu, que continuó por tres días, en los que no comió ni bebió. Este es el método que el Espíritu Santo generalmente usa para tratar con pecadores; primero los convence de algún pecado atroz actual, y al mismo tiempo les recuerda todos sus otros pecados, y así fue como se puso en orden de batalla ante ellos: Cuando Él venga reprobará al mundo de pecado. ¿Y así fue siempre con vosotros mis queridos oyentes? (porque debo preguntar a medida que avanzo, porque yo intento, con la ayuda divina, predicar no solamente a vuestras mentes, sino también a vuestros corazones). ¿Alguna vez el Espíritu Santo os trajo a vuestras mentes todos vuestros pecados y os hizo llorar a Dios? ¿Escribes cosas amargas contra mí? ¿Alguna vez tu actual pecado se apareció ante ti como dibujado en un mapa? Si no, tienes una gran razón (Al menos que hallas sido santificado desde el vientre) para sospechar que tú no estás convencido, mucho menos convertido, y que la promesa del texto nunca fue cumplida en tu corazón. Más aún: cuando el confortador viene dentro del corazón de un pecador, aunque generalmente convence primero al pecador de su pecado actual, todavía lo lleva a ver y llorar su pecado original, la fuente de donde brotan todas estas aguas contaminadas. Aunque todo en la tierra, aire y agua; todo, ya sea fuera o dentro; concurre para probar la Verdad de la afirmación en las Escrituras (en Adán todos hemos muerto;) sin embargo, sois tan endurecidos por el engaño del pecado, que tenéis que dar un dictamen conforme a la Verdad de la proposición en vuestras mentes, pero nunca lo sentisteis realmente en vuestros corazones. Más aún, algunos que profesáis ser lo negáis en las palabras, aunque con vuestras obras también, con demasiada claridad demuestran que sois hijos degenerados de padres degenerados. Pero cuando el Confortador, El Espíritu de Dios, arresta un pecador, y lo convence de su pecado, todo razonamiento carnal contra la corrupción original, todo orgullo y alta imaginación, que se exalta por sí mismo, contra esa doctrina, es inmediatamente derribada; y lo hace llorar (¿quién me librará de este cuerpo de muerte?), el pecador se da cuenta que concupiscencia es pecado, y no llora tanto por sus actuales pecados si no por la perversidad en el interior de su corazón, ya que ahora se da cuenta no solamente que es un enemigo, sino que también de que es una enemistad directa contra Dios. Y el confortador, mis queridos amigos siempre viene con tal poder de convencimiento dentro de los corazones. ¿Alguna vez te hizo ver y sentir, que en tu carne no habita nada bueno; que tú eres concebido y nacido en pecado; que tú eres por naturaleza hijo de ira, que Dios sería justo si Él te maldijera, aunque nunca hayan cometido pecado en sus vidas? Muy a menudo cuando has estado en la iglesia y en los sacramentos, ¿alguna vez sentiste confesar, que no había salud en ti; que la remembranza de tú original y actual pecado era agravante a ti, y que la carga de ello era insoportable? Si no, tú has estado ofreciendo solamente oblaciones vanas, ni siquiera nunca has orado en tu vida; El confortador nunca ha venido eficazmente dentro de tu alma: por consecuencia, tú no estás propiamente en la así llamada Fe; no, tú actualmente estás en un estado de condenación y muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo, el confortador, cuando viene a trabajar efectivamente dentro de un pecador, lo convence no solamente del pecado de su naturaleza, y del pecado de su vida, sino también del pecado de sus obras. Todos nosotros somos legalistas por naturaleza, pensando ser justificados por los trabajos de la ley. Cuando algo despierta el terror del Señor, inmediatamente como los antiguos fariseos, vamos a establecer nuestra propia justicia, y pensamos que deberíamos encontrar aceptación con Dios. Si la buscamos con lágrimas, encontrándonos nosotros mismos malditos por naturaleza y nuestros actuales pecados, entonces pensamos recomendarnos nosotros mismos ante Dios por nuestras obras; y esperar, por nuestras propias obras de una forma u otra heredar vida eterna. Pero cuando el confortador viene a vuestros corazones, convence al alma de estos falsos restos, y hace ver al pecador que todas sus obras son como trapos de inmundicia; aún en los servicios más pomposos. Se merece un castigo no mejor que el del siervo inútil (para ser arrojado a las tinieblas de afuera, donde hay llanto y gemido, y crujir de dientes). ¿Alguna vez ha sido forjado éste grado de convicción en tu espíritu? ¿El confortador vino alguna vez a tu corazón como para enfermarte de tus deberes, y también de sus pecados? ¿Alguna vez, como el gran apóstol de los gentiles, te hizo aborrecer tu propia justicia que es por la ley, y te hizo saber que tu mereces ser maldito, aunque dieras todas tus pertenencias a las pobres? ¿Te hizo sentir que tu arrepentimiento necesitaba ser arrepentido, y que todo en ti es estiércol y escoria? ¿Y que todos los argumentos que tú puedas buscar para misericordia, deben estar fuera del corazón, y hallarlos en el amor puro inmerecido de Dios hacia nosotros? ¿Alguna vez mentiste a los pies de la Gracia soberana, y seguidamente dijiste: "Señor, si tú quieres, puedes salvarme; y puedes justamente maldecirme; No tengo nada que alegar, no puedo justificarme a mí mismo en tu mirada, aún mis mejores acciones, veo que me condenan, y de lo único que puedo depender es de tu Gracia que es gratuita"? ¿Qué dices? ¿Fue esto alguna vez, o es ahora, el lenguaje habitual de tu corazón? ¿Has estado frecuentemente en el templo; pero alguna vez te acercaron al temperamento del publicano pobre, y después de que hiciste todo, te diste cuenta, que no has hecho nada; Y, que encima de eso experimentas un sentimiento de tu propia indignidad y de cualquier forma pecaminosa, hiere tu pecho y dice "Dios, sé misericordioso con nosotros los pecadores"? Si tú nunca sentiste esto, el confortador nunca ha venido eficazmente dentro de tu alma, estás fuera de Cristo; Y si Dios requiriera tu alma en esa condición, no iba a ser mejor para ti que un fuego consumidor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay un cuarto pecado, del cual el Confortador, cuando viene convence al alma y que es el único (es muy notable) que menciona nuestro Señor, como si fuera, el único pecado que vale la pena mencionar; pues de hecho es la raíz de todos los otros pecados cualquiera que sean: Es el pecado que el mundo impera, también el que maldice. ¿Y qué te imaginas que podría ser ese pecado? Es ese pecado maldito, la raíz de todos los perversos. Quiero decir el pecado de incredulidad. Dice nuestro Señor, verso 9 "de pecado porque no creyeron en mí". ¿Pero acaso el mundo cristiano, o alguno de ustedes que me oyen éste día, quieren que el Espíritu Santo los convenza de su incredulidad? ¿Hay algunos infieles aquí? Si, (¡cómo si yo no tuviera suficientes razones para pensar así!) me temo que la mayoría lo son: no ciertamente tales infieles que niegan al Señor que nos compró (Aunque me temo que demasiados de éstos monstruos existen aún en todos los países); sino que yo quiero decir los creyentes que no tienen más fe que la de los mismos demonios. Quizás tu puedes creer que tú crees, porque repites el credo, o porque te suscribes a una confesión de fe; o porque vas a la iglesia o a reuniones, o porque recibes el sacramento, o porque eres llevados en una completa comunión. Estas son bendiciones privilegiadas, pero todo esto puede ser hecho, sin ser nosotros creyentes verdaderos. Y no sé cómo detectar su falsa e hipócrita fe mejor que haciéndoles ésta pregunta: ¿Por cuánto tiempo has creído? ¿No dirían la mayoría de ustedes, tanto como podamos recordar; nunca no creímos? Entonces ésta es una señal muy cierta que tu fe para nada es verdadera, no, no tanto como un grano de mostaza; Porque si tú crees ahora&lt;br /&gt;(y al menos que fueras santificado desde tu infancia, que es el caso de algunos), debes saber que hubo un tiempo que no creías en el Señor Jesucristo; y el Espíritu Santo, si alguna vez lo recibiste, te convence de esto. Verdad eterna ha declarado "Cuando el venga convencerá al mundo de pecado porque no creyeron en mí". Ninguno de nosotros cree por naturaleza; sino después que el Espíritu Santo nos ha convencido del pecado de nuestra naturaleza, y del pecado de nuestras obras y vidas, con el fin de convencernos de nuestra incapacidad total para salvarnos a nosotros mismos y que debemos ser agradecidos con Dios así como por todo lo demás, por la fe (Porque sin fe es imposible agradar, o ser salvo por Cristo) Él nos convence también, que no tenemos fe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Creen ustedes en el hijo de Dios? Es la gran pregunta que el Espíritu Santo hace al alma: al mismo tiempo que trabaja con tal poder y demostración, que el alma ve, y queda obligada a confesar, que no tiene fe. La mayoría de los que se llaman a sí mismos creyentes piensan que esto es algo insignificante. Sueñan que son creyentes, porque viven en un país cristiano, si hubieran nacido turcos, creerían en Mahoma; porque es comúnmente lo que los hombres llaman fe ¿un consentimiento exterior hacia la religión establecida? Pero no te engañes a ti mismo, porque la fe verdadera es simplemente otra cosa. Pregúntate a ti mismo. Por lo tanto, ¿Alguna vez el Espíritu Santo los convenció poderosamente del pecado de incredulidad? Quizás eres muy devoto (como te puedes imaginar) como para tener un catálogo de pecados; que tú observas y confiesas de una manera formal, tan seguido como tú vas al sagrado sacramento: ¿Pero dentro de todos tus pecados, alguna vez has confesado y llorado ese maldito pecado de incredulidad? ¿Alguna vez has llorado "Señor dame fe; Señor hazme creer en ti; oh, quién me diese fe o que yo creyese"? Si nunca te angustiaste, por tanto, si nunca viste ni sentiste que no tenías fe, es una señal cierta que el Espíritu Santo, el Confortador, nunca vino a ti ni obró para la salvación de tu alma. ¿Pero entonces no es de extrañar que el Espíritu Santo es llamado el Confortador, cuando es claro por la experiencia de los hijos de Dios que este trabajo de convencimiento es usualmente atendido con dolor en los conflictos hacia el interior, y de gran cantidad de problemas para el alma? Contesto, el Espíritu Santo puede bien ser llamado un Confortador, aún en este trabajo; porque es la única manera, y terminan en un verdadero y sólido consuelo. Bendecidos aquellos que son condenados por Él, porque ellos serán consolados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más aún, no solamente eso, sino que hay un consuelo presente aún en medio de éstas condenas: El alma se regocija secretamente en la vista de sus propias miserias, bendice Dios por traer lo nuestro de la oscuridad a la luz, y mira adelante con un prospecto confortable de futuras liberaciones, sabiendo que, aunque la tristeza dura una noche el gozo vendrá por la mañana. Así es como el Espíritu Santo convence al alma de pecado. Y si es así ¿qué tan miserablemente equivocados están los que mezclan la luz del Espíritu con la luz de la conciencia?, como lo hacen, quienes dicen, que Cristo ilumina cada hombre que viene al mundo, y esa luz, si mejora nos traerá a Jesucristo. Si tal doctrina fuera verdad, la promesa en el texto era innecesaria: Los apóstoles de nuestro Señor ya tendrían esa luz; El mundo en lo sucesivo para ser convencido, tendría esa luz, y, si eso era suficiente para traerlos a Cristo, ¡por qué fue requerido que Cristo debiera irse al cielo, para mandar al Espíritu Santo que hiciera esto por ellos! ¡Ay de todos los que no tengan éste Espíritu!: Es el regalo especial de Dios, y, sin éste regalo especial, nunca podremos venir a Cristo. La luz de la conciencia nos acusará o nos convencerá de cualquier pecado común; pero la luz de la conciencia natural nunca lo hizo así, nunca lo hará, y, nunca podrá convencer de incredulidad. Si pudiera como es que pasa, que nadie de los paganos, que mejoraron la luz de lo natural en tal grado de eminencia, nunca fueron convencidos de incredulidad. No, la conciencia natural no puede hacer esto; Es la propiedad peculiar del Espíritu Santo el consolador: “cuando venga convencerá al mundo de pecado, de justicia, y de juicio”. Hemos oído como convence de pecado; que no viene a mostrar,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3 - Convence de Justicia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿QUÉ ES LA JUSTICIA DE LA CUAL EL CONFORTADOR CONVENCE AL MUNDO?&lt;br /&gt;Por la palabra justicia, en algunos lugares de la Escritura, comprendemos la justicia común que deberíamos practicar entre los hombres como cuando Pablo dijo a razón de templanza y justicia ante un tembloroso Félix. Pero aquí (como en una multitud de otros lugares en las Sagradas Escrituras) hemos de entender por la palabra rectitud, la obediencia pasiva y activa de nuestro querido Señor Jesús; aún esa perfecta, personal, toda suficiente justicia, que Él ha forjado para ese mundo al cual el Espíritu Santo tiene que convencer "de justicia, (dice nuestro Señor) porque Yo voy al Padre, y no me verán más". Este es un argumento del cual el Espíritu Santo hace uso para probar la justicia de Cristo, porque El se ha ido al Padre, y no lo vemos más. Porque si El no hubiera forjado una justicia suficiente. El Padre lo tendría que mandar de regreso, por no haber hecho lo que se comprometió; y lo hubiéramos visto otra vez. ¡Oh! La justicia de Cristo conforta tanto mi alma, que me deben de disculpar si lo menciono en casi todos mis discursos. No debería, si yo lo pudiera evitar, tener un sermón sin mencionarlo. Cualquiera que sea infiel puede objetar, armiñamos sofisticadamente protestan contra una justicia imputada; a pesar de todo cualquiera que se conozca a sí mismos y a Dios, debe reconocer, que Jesucristo es el final de la ley por la justicia (y perfecta justificación a la vista de Dios), para cualquiera que cree, y que nosotros somos para que sea hecha la justicia de Dios en Él. De esto y solamente de esto, un pobre pecador se puede agarrar, como un ancla segura de su esperanza. En cualquier otro esquema de salvación, el hombre puede determinar que se da cuenta que no puede ver otra salvación donde construir sus esperanzas de salvación, más que en la justicia personal de la Roca de Cristo, imputada a mi alma, muchos, yo creo tienen una convicción racional de ello, y están de acuerdo conmigo en esto:&lt;br /&gt;Pero las convicciones racionales si descansan en un poco de aprovechamiento, debe ser una espiritual y experimental convicción de la verdad que está salvando. Y por lo tanto nuestro Señor dijo, cuando el Espíritu Santo venga en el día de su poder, convencerá de esta justicia, de la realidad, lo completo, y lo suficiente de ello, para salvar un pobre pecador. Hemos visto como el Espíritu Santo convence al pecador del pecado de su naturaleza, vida, obras, y del pecado de incredulidad; y ¿entonces qué debe hacer la pobre criatura? Debería inevitablemente desesperarse, si no hubiera esperanza más que en él mismo. Entonces cuando el Espíritu Santo ha cazado al pecador fuera de sus falsa comodidades y de sus escondites, y ha quitado las lamentables hojas de higuera de sus propias obras, conduciéndolo fuera de los árboles del jardín (sus exteriores reformas) y colocándolo desnudo ante el tribunal de un Dios Soberano, Santo, Justo, y Vengador del pecado; entonces es, cuando el espíritu, teniendo la sentencia de muerte dentro de él mismo por su incredulidad, tiene una dulce demostración de la Justicia de Cristo hecha por el Espíritu Santo de Dios. Aquí es que comienza más inmediatamente a actuar en la calidad de un Confortador, y convence al alma tan poderosamente de la realidad y la autosuficiencia de la justicia de Cristo, que el alma es inmediatamente colocada en hambre y sed después de ello. Ahora el pecador comienza a ver, que a pesar de que él se ha destruido a sí mismo, todavía su ayuda está en Cristo, que, a pesar que él no tiene justicia propia para recomendarse, hay Plenitud de Gracia, Plenitud de Verdad y Plenitud de Justicia en el querido Señor Jesús, y una vez imputada a él (al pecador), lo haremos feliz para siempre. Nadie lo puede contar, solo aquellas almas felices que han experimentado, con qué demostración del Espíritu esta convicción viene. Que tan amable y Todo suficiente se aparece ahora el Señor Jesús. ¡Con qué nuevos ojos ahora el alma ve al Señor que es su justicia! Hermanos, es indecible. Si tú nunca estuviste tan convencido de la justicia de Cristo en tu propia alma, aunque puedas creerlo doctrinalmente, no te aprovechará para nada, si el Confortador nunca vino a ti salvadoramente dentro de tu alma, entonces estás ante una incómoda verdad. ¿Pero, en qué te aprovechará ésta justicia, si no está en posesión de tu alma?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4- Convence de Juicio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;POR LO TANTO LO SIGUIENTE DE LO QUE EL CONFORTADOR CONVENCE AL ALMA CUANDO VIENE ES DE; JUICIO.&lt;br /&gt;Por la palabra juicio, entiendo esa bien fundada paz, ese juicio reiterado, que el alma se forma de sí misma, cuando es activada por el Espíritu de Dios, que echa mano de la justicia de Cristo, que yo creo que siempre lo hace, cuando convence del asunto antes mencionado. “De juicio (dice nuestro Señor) porque el príncipe de éste mundo es juzgado”; El alma, siendo activada para echar mano de la perfecta justicia de Cristo por una fe viva, tiene una convicción forjada por el Espíritu Santo, de que el príncipe de éste mundo es juzgado. El alma siendo ahora justificada por fe, tiene paz con Dios a través de nuestro Señor Jesucristo, y puede triunfantemente decir, es Cristo quien me justifica, ¿quién es el que me condena? El hombre fuerte es ahora expulsado; mi alma está en una paz verdadera; El príncipe de éste mundo vendrá y me acusará, pero él ahora no tiene parte conmigo. El bendito Espíritu que he recibido, y mediante el cual estoy activado a aplicar la justicia de Cristo en mi pobre alma, poderosamente me convence de esto: ¿Por qué debería yo temer? ¿O de qué debería yo tener miedo, si el Espíritu de Dios testifica con mi espíritu, que soy un hijo de Dios? El Señor es ascendido arriba en lo alto; Él ha llevado al cautiverio cautivo; Él ha enviado al Espíritu Santo el Confortador, el mejor de los regalos para la humanidad: Y ese Consolador entra en mi corazón: Él es fiel con lo que ha prometido: Yo, aún yo, soy poderosamente, racionalmente, espiritualmente convencido de pecado, justicia y juicio. Por esto yo se que el príncipe de éste mundo es juzgado.&lt;br /&gt;Así, digo, supongamos que el alma triunfa, en que la promesa del texto es felizmente cumplida. Y aunque , al principio de éste discurso, Yo dije, que la mayoría nunca habían experimentado nada de esto, y que por lo tanto ésta predicación debe ser una tontería para tales personas; más aún no dudo que haya algunas almas felices, quienes a través de la gracia, han sido habilitados para seguirme paso a paso; y no obstante el Espíritu Santo puede que no trabaje directamente en el mismo orden como lo he descrito, y quizás no puedan decir exactamente la hora cuando tengan una bien fundada confianza de que el trabajo está hecho, y que han sido realmente convencidos de pecado, de justicia y de juicio, de alguna manera , o en algunas otras veces. ¿Y ahora qué debería decirte? Oh gracias a Dios, gracias al Señor Jesús, gracias a la siempre bendita Trinidad, por éste inexpresable regalo: porque nunca habías estado tan altamente favorecido, no había quien hubiese llamado por primera vez luz a la oscuridad, amándote con tan eterno amor, e iluminándote con su Santo Espíritu, y que también, no en cuenta de algo bueno previsto en ti, si no por su Santo Nombre. Por lo tanto sé humilde, oh creyente, sé humilde: Mira a la roca de la cual has sido labrado: Alaba la gracia que no tiene precio; Admira esa elección de amor, que te ha hecho diferir del resto de tus hermanos. ¿Te ha traído Dios a la luz? Camina como conviene a los niños de la luz. No provoques que el Espíritu Santo se aparte de ti: Pues aunque él te ha sellado para el día de la redención, y sabes que el príncipe de éste mundo es juzgado; pero si reincides, creces tibio, u olvidas tu primer amor, el Señor visitará tus ofensas con la vara de la aflicción, y tu pecado con castigo espiritual, por lo tanto no seas de mente brillante, más bien sé temeroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regocíjate, pero hazlo temblante. Como escogido de Dios, ponte no solo humilde de mente, sino también de compasión desde las entrañas; Y ora, ¡oh ora por tus hermanos no convertidos! Ayudadme, ayudadme ahora, oh hijos de Dios, y sostened mis manos, como Aarón y Hur una vez lo hicieron a Moisés. Orad mientras yo estoy predicando, que el Señor pueda habilitarme para decir, este día es la promesa en el texto, cumplida en el corazón de algunos pobres pecadores. Clamad fuertemente a Dios, y con las cuerdas de la violencia Santa, bajad bendiciones sobre las cabezas de vuestros vecinos. Cristo todavía vive y reina en los cielos: El residuo del Espíritu todavía está en sus manos, y un derrame abundante de sus promesas en los últimos días de la iglesia. ¡Y oh! ¡Que el Bendito Espíritu, el Bendito Confortador, viniera, y convenza a aquellos que estáis sin Cristo entre vosotros, de pecado, de justicia, y de juicio! ¡Oh que fueseis una vez hechos disponibles para ser convencidos! Pero quizás prefieras ser lleno de vino que del Espíritu, y estar diariamente ahuyentando ese Espíritu de tu alma. ¿Qué le diría a Dios de ustedes? "Padre perdónalos porque no saben lo que hacen." ¿Qué le diría a Dios de vosotros? ¿Por qué? Que "Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo consigo mismo”: Por eso os ruego, como en lugar de Cristo, reconciliaos con Dios. No os alejéis contradiciendo y blasfemando. Sé que Satán os soltará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos de vosotros puede que estéis inquietos. Y estáis listos para llorar. "¡Qué cansado es esto!" Pero no los dejaré ir. Yo he luchado con Dios por mis oyentes en privado, y debo luchar con vosotros aquí en público. Aunque de mí mismo no puedo hacer nada, y vosotros no podéis más venir y creer en Cristo por vosotros mismos, pero Lázaro pudo salir de la tumba; sin embargo, ¿quién sabe si Dios pueda engendrar a alguno de vosotros de nuevo a una esperanza viva por ésta tontería de predicación, y que tú puedas ser algo de ese mundo, que el Confortador está para convencer de pecado, de justicia, y de juicio? ¡Pobres almas sin Cristo! ¿Sabéis en qué condición os encontráis? Porque, estáis recostados en el perverso, el diablo; él os domina, él camina y vive en ustedes, al menos que vivas en Cristo, y el Confortador haya venido a tu corazón. ¿Y permanecerás contentamente en ese malvado diablo? ¿Qué pago te dará? Muerte eterna. ¡Oh! ¡Qué tú vinieras a Cristo! El regalo de Dios que no tiene precio a través de Él es vida eterna. Él te aceptará aún ahora, si tú creyeras en él.&lt;br /&gt;El confortador todavía puede venir a tu corazón. Aún el de ustedes. Todos los que son ahora sus templos vivos, algunas vez estaban recostados en el malvado, también como vosotros. Este bendito regalo, éste bendito Espíritu, el bendito Jesús lo envió aún para los rebeldes. Yo veo a muchos de ustedes afectados. ¿Pero son vuestras pasiones solamente un poco reparadas? ¿O están vuestras almas realmente tocadas con una sensación viva de la enormidad de vuestros pecados, vuestra falta de fe, y la preciosura de la justicia de Jesucristo? Si es así, espero que el Señor haya sido clemente, y que el confortador esté viniendo ahora a tu corazón. No sofoques estas convicciones. No te alejes, y olvides inmediatamente qué forma de doctrina has escuchado, y de éste modo muestres que estas son solamente obras comunes de unas pocas convicciones pasajeras, flotando en la superficie de tu corazón. Ruégale a Dios que tú puedas ser sincero (porque solamente Él te puede hacer así) y que puedas verdaderamente desear que la promesa del texto sea cumplida en tu alma. ¿Quién sabe si el Señor pueda ser clemente? Recuerda, no tienes excusa si no una misericordia soberana; Y también para tú estimulo, recuerda que el mundo es tal como tú eres, a quien el Confortador está por venir, y a quien está por convencer: Espera por lo tanto a las puertas de la Sabiduría. La probabilidad de tener una puerta de misericordia abierta, es suficiente para que te sigas esforzando. Cristo Jesús vino a éste mundo a salvar pecadores, el jefe de ellos: tú no sabes pero Él vino a salvarte. No vayas quejándote de los decretos de Dios, diciendo, si yo soy un reprobado, debería estar condenado; si soy un elegido, seré salvo; y por lo tanto no haré nada. ¿Qué tienes que hacer con los decretos de Dios? Los secretos pertenecen a Él; es tu deber “dar toda diligencia para hacer tu llamado y elección seguros”. ¿Si hay pero son pocos quienes encuentran el camino que lleva a la vida, te esfuerzas para ser uno de ellos?: No sabes pero tú puedes estar en el número de esos pocos, y que tu esfuerzo puede ser el significado que Dios intenta bendecir, para darte entrada. Si tú no actúas así, no eres sincero; y , si tú lo haces, quién sabe si puedas encontrar misericordia, pues aunque, después de que hallas hecho todo lo que puedes. Dios puede justamente decidir dejarte fuera, aunque nunca fue ninguna sola persona condenada por hacer todo lo que pudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque tanto tus manos están marchitas, extiéndelas; aunque eres impotente, enfermo, y lisiado, ven, reposa en el estanque. ¿Quién sabe si luego el Señor Jesús pueda tener compasión de ti, y mandar al confortador a que te convenza de pecado, de justicia, y de juicio? Él es un Dios lleno de compasión y paciencia, de otra manera tú y yo desde hace mucho tiempo hubiéramos levantado nuestros ojos al borde del agotamiento. ¡Pero Él todavía es paciente con nosotros! ¡Oh pecadores sin Cristo!, estáis vivos y, ¿quién sabe si Dios intenta traeros al arrepentimiento? Podrían mis oraciones y lágrimas tener afecto, deberías descargarte de ello y llenarte de lo otro. Mi corazón está tocado con una sensación de tu corazón. ¡Pueda que nuestro Alto Sacerdote misericordioso no mande ahora al Confortador, y que te haga sensible de eso también! Oh el amor de Cristo. Me constriñe para rogarte que vengas a Él; que es lo que rechazas si rechazas a Cristo, ¡al Señor de la Gloria! Pecadores, dad al querido Redentor un alojamiento en vuestras almas. Dad a Cristo vuestro corazón, todo vuestro corazón. De hecho Él es digno. Él os hizo, y no vosotros a vosotros mismos. No os pertenecéis a vosotros mismos. ¡Dad a Cristo entonces vuestros cuerpos y vuestras almas, que son de Él! ¿No es suficiente para ablandarte pensar que el Alto y Soberano, quien habita en la Eternidad, se digna a invitarte por sus ministros? ¿Qué tan pronto puede desaprobarte para el infierno, y cómo saberlo -pero Él puede en este preciso instante-, si tu no oyes su voz? ¿Acaso alguien endureció su corazón contra Cristo y prosperó? ¡Venid entonces, no hagáis que me vaya triste: no me dejéis tener razones para llorar, oh mi flaqueza, mi flaqueza! No me dejen ir sollozando a mi closet, y decir “Señor ellos no creerán mi informe; señor, los he llamado, y no responderán, yo voy a ellos como una agradable canción, y como alguien que toca un agradable instrumento; pero sus corazones corren en pos de la lujuria de los ojos, la lujuria de la carne y el orgullo de la vida.” ¿Estaríais dispuestos a que hiciera un reporte como este, o hiciera oración diciéndole esto a Dios? Y no solo debo hacer esto, sino también aparecer en juicio contra vosotros en lo sucesivo, al menos que vengáis a Cristo. Por lo tanto una vez más, te suplico que vengas. ¿Qué objeciones tienes que hacer? Mirad, yo estoy aquí en el nombre de Dios. Para contestar todo lo que se te ofrezca. Pero también sé que nadie puede venir, al menos que el Señor lo traiga: Por lo tanto dirigiré uno a mi Dios. E intercederé con él para mandar al Confortador a sus corazones. ¡Oh bendito Jesús, eres un Dios cuya compasión nunca falta, y en el que todas las promesas son sí y amén, tú que estás sentado entre los querubines, muéstrate entre nosotros, veamos tus salidas! Oh déjanos probar que eres misericordioso, y revela tu brazo todopoderoso! Consigue la victoria en los corazones de estos pobres pecadores, no dejemos que la palabra hablada pruebe como el agua se divide en el piso, bajad ,bajad, oh gran Sumo Sacerdote, el Espíritu Santo, para convencer al mundo de pecado, de justicia, y de juicio. Te daremos gracias y te adoraremos, oh Padre, a ti oh Hijo, y a ti oh bendito Espíritu; a quien, como tres personas, pero un solo Dios. Sea atribuida por ángeles y arcángeles, por querubines y serafines, y todas las huestes celestiales, todo el poder posible, fuerza, majestad, y dominio, ahora y para siempre. Amen, Amen, Amen.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-6793596854195759004?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/6793596854195759004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/el-espiritu-santo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/6793596854195759004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/6793596854195759004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/el-espiritu-santo.html' title='El Espíritu Santo'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-9208658764010717355</id><published>2010-09-13T05:53:00.000-07:00</published><updated>2010-09-13T05:54:18.305-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paul Washer'/><title type='text'>El don que nadie quiere.</title><content type='html'>&lt;iframe src="http://player.vimeo.com/video/14725831" width="400" height="225" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/14725831"&gt;El don que nadie quiere - Paul Washer&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://vimeo.com/delevangelio"&gt;Descubriendo el Evangelio&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-9208658764010717355?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/9208658764010717355/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/el-don-que-nadie-quiere.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/9208658764010717355'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/9208658764010717355'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/el-don-que-nadie-quiere.html' title='El don que nadie quiere.'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-1852070096300391682</id><published>2010-09-13T05:48:00.000-07:00</published><updated>2010-09-13T05:49:26.181-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paul Washer'/><title type='text'>Orar y estar solo con Dios</title><content type='html'>&lt;iframe src="http://player.vimeo.com/video/14902574" width="400" height="225" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/14902574"&gt;Orar y estar solo con Dios - Paul Washer&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://vimeo.com/delevangelio"&gt;Descubriendo el Evangelio&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-1852070096300391682?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/1852070096300391682/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/orar-y-estar-solo-con-dios.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/1852070096300391682'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/1852070096300391682'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/orar-y-estar-solo-con-dios.html' title='Orar y estar solo con Dios'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-4375373241452789015</id><published>2010-09-05T11:24:00.000-07:00</published><updated>2010-09-05T11:28:42.928-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libre Albedrío'/><title type='text'>Al momento de dar gloria, ¿a quien se la das?</title><content type='html'>Hace mucho tiempo el mono y el cerdo tenían mucho en común. Eran buenos amigos, muy inteligentes y sus colas eran muy parecidas. Un día el cerdo vino a visitar a su amigo y lo halló colgando de la cola en la rama de un árbol de mango. Esa posición le fascinó al cerdo y lo intentó, pero la rama del árbol se dobló por el peso del cerdo. Él siguió buscando donde colgarse de la cola hasta que vio un poste de hierro en la finca de su amo. Subió al poste, enredó el rabo alrededor de él y soltó sus manos, pero el pobre cerdo se cayó nuevamente y así llegó a tener su rabo rizado hasta el día de hoy. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Cuando leemos relatos así, sabemos que son fábulas y mitos. Tienen lugar en los cuentos de hadas, leyendas, y otra literatura ficticia, pero sabemos que no hallaremos tales mitos en las enciclopedias y libros de ciencia porque en esos tomos esperamos encontrar lo que es verdad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Dios en su misericordia ha establecido un organismo para proclamar la verdad a las naciones. Esta entidad es la iglesia. Ella se llama la columna y baluarte de la verdad porque es fundada sobre la verdad del Señor Jesucristo como instruyó a sus apóstoles. Esa instrucción es el fundamento de la iglesia (Efe. 2:20) y es la fe encomendada una vez a los santos. Dicha fe es veraz, histórica, y confiable. Nos acercamos a la casa de Dios precisamente porque queremos saber la verdad sobre la naturaleza del Dios único y verdadero y para saber lo que él quiere de nosotros. Cuando vamos a una iglesia, no queremos oír la exposición de mentiras ni fábulas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No obstante, la iglesia ha permitido la introducción de un mito que es sumamente pernicioso porque contamina la verdad y roba a Dios la gloria que él merece. Por años, muchos hombres han intentado matar a este monstruo que ha puesto su ídolo en la casa de Dios para ser adorado y exaltado. Sin embargo, el monstruo sigue vivo y capaz de alejar nuestras mentes de exaltar al Dios verdadero. Además, este mito es una raíz de engaño que permite que muchos se crean salvos sin mostrar los frutos de la salvación verdadera. ¿Qué es este mito? Es el mito del libre albedrío. Antes de continuar permítame definir este término y explicarlo. El libre albedrío es la innata capacidad humana por la cual el pecador clama a Dios para que le salve. Esta capacidad puede ser excitada por el Espíritu Santo y la Palabra de Dios, pero no admite la necesidad de una divina intervención soberana, autoritaria, y final. En otras palabras, aunque Dios tomó muchos pasos para salvar a los pecadores, al fin de cuentas, la salvación depende de la voluntad del hombre. Sin querer, muchos predicadores y laicos evangélicos atribuyen la eficacia de la obra de Cristo a la voluntad del hombre. Según ellos, la muerte en la cruz, la victoria sobre los muertos manifestada en la resurrección, y la mediación actual de Cristo logran nada más excitar la voluntad del hombre para que él pueda tomar la decisión salvífica. En otras palabras, estos hombres dicen que la salvación es del Señor, pero con su enseñanza de que la salvación es eficaz por la voluntad del pecador ellos se contradicen. Afirman que Dios no puede salvar hasta que el hombre esté dispuesto a abrir su corazón al Señor. De verdad, Dios ayuda a los que se ayudan a sí mismos, algo que enseñó Benjamín Franklin pero es una falsedad que está sin ningún apoyo bíblico. Ellos dicen que Dios espera pacientemente esa decisión humana cuando el hombre se decide a responder a los esfuerzos del Espíritu Santo para persuadirlo de su necesidad de Cristo. Sin la cooperación humana, no obstante, el Espíritu divino no puede realizar lo que desea: la salvación del pecador. Según los protagonistas del libre albedrío, la voluntad humana es la bisagra que abre la puerta de la salvación del individuo y Dios voluntariamente se sujeta a dicha voluntad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  A pesar de la popularidad de esta creencia, la Biblia dice otra cosa. La Biblia dice que Dios es el que abre los corazones para que todos los que han creído, creen, y creerán el evangelio pongan su fe en el Señor. Hechos 16:14 dice, “Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía.” La Palabra de Dios dice explícitamente que el Señor tocó a Lidia para que recibiera las buenas nuevas de Dios. El caso de Lidia no es único. El libro de Hechos se enfoca sobre el poder de Dios para salvar a los que quiera. No es la voluntad del hombre que inicia o termina la obra de la salvación, sino la voluntad de Dios para salvar a los que son ordenados para vida eterna (Hechos 13:48). A lo largo de este libro de la historia del evangelio se notará que Dios mismo añadirá a la iglesia los que habían de ser salvos (Hechos 2:47). Él dará la fe y el arrepentimiento a los que creen por su gracia (Hechos 11:18). La Biblia en toda parte atribuye la fe y salvación a la voluntad soberana de Dios. Por consiguiente, debemos de notar tres peligros de esta doctrina humanista: no es bíblica, es ridícula y roba al Señor de la gloria que se le debe por su salvación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libre albedrío y las Escrituras &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El primer peligro es que el libre albedrío es contrario a la enseñanza bíblica del evangelio. Si somos de verdad un pueblo del Libro, debemos procurar de todo corazón ajustar nuestros pensamientos a la luz de las Escrituras. He aquí, un reto sencillo para los que creen en el libre albedrío: busque un solo pasaje que contenga esas palabras libre albedrío. Tal vez te sorprenda, pero esas palabras no se hallan en las páginas de las Escrituras. Ahora bien, admito que la ausencia de las palabras no prueba nada. Por ejemplo, todo cristiano cree en la Trinidad y esa palabra tampoco se halla en la Biblia. No obstante, es interesante que algo tan aceptado por tantos dentro de la iglesia no tenga ninguna mención en la Biblia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, otro reto: halle un solo pasaje que diga explícitamente que la salvación es mediante la voluntad del hombre. Por supuesto, no pudiste hallar tal versículo porque no hay. Por supuesto, hay versículos que asumen nuestra responsabilidad de arrepentimiento y de creer en el Señor y hay muchos versículos que prometen la salvación a los que invocan el nombre del Señor, pero no hay ningún pasaje que dice que Dios espera o depende de la voluntad del hombre para salvarlo. No existen tales pasajes porque sencillamente el libre albedrío no tiene ningún papel en el plan de la redención. No son mis palabras, sino las palabras del Señor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas á todos los que le recibieron, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre: Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios . Juan 1:12-13. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas á Moisés dice: Tendré misericordia del que tendré misericordia, y me compadeceré del que me compadeceré. Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia . Romanos 9:15-16. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  ¿Qué nos dicen estos versículos? Nos dicen claramente que la voluntad divina es la que determina quienes reciben misericordia salvífica. Nos dicen que la voluntad del hombre no tiene nada que ver con nuestra adopción como hijos de Dios. Dios es Padre y un padre es el que engendra a hijos. El Padre celestial no es estéril. No requiere la vitamina de nuestro consentimiento para tener hijos. Él no depende de la fertilidad del corazón del pecador— ¡gloria y gracias sean dadas a Dios porque los pecadores son espiritualmente estériles!—sino que él engendra a hijos conforme a su poder soberano. Como mis cinco hijos no pudieron controlar su nacimiento, tampoco puede el pecador controlar su nacimiento espiritual. Por esta razón, Juan escribió que los que son hijos de Dios no nacieron por la voluntad de la carne ni tampoco por la voluntad de varón, sino de Dios. Cualquier persona que dice que el hombre tiene parte en la determinación de su salvación hace una afirmación sin apoyo bíblico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, si la Biblia dice que la salvación no se debe a la voluntad humana, ¿cómo es que hay tantos que afirman que sí? La realidad es que este pensamiento se debe a un prejuicio humano. ¿Cuál es esa presunción? La presunción consiste en pensar que donde existe un mandamiento divino y la responsabilidad humana de obedecer, debe existir la capacidad de cumplir con ese mandamiento. La Biblia nos dice que el hombre tiene que creer en el Señor Jesucristo en su corazón y confesarlo con su boca. La Biblia manda a todos los hombres que dejen la iniquidad y que se vuelvan a Dios. Pero, la pregunta aquí es si los hombres tienen la capacidad para obedecer estos mandamientos. ¿Tiene el pecador que está muerto en sus delitos y pecados la capacidad de dejar de seguir a su padre espiritual Satanás y seguir en pos de Dios? La respuesta bíblica es no. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repetidamente Dios manda a revelar al hombre su voluntad. Él, siendo misericordioso, quiere que sepamos cual es su expectativa de nosotros. Siendo santo, Dios no puede pedir nada menos que la perfección. No obstante, nosotros siendo pecadores, corruptos desde lo interior hasta lo exterior, hallamos que sus justas demandas son imposibles para nosotros. Él dice, por ejemplo, “Sed perfectos como Dios es perfecto.” Esto es un mandamiento dado a los oyentes pecaminosos del famoso Sermón del Monte predicado por Cristo Mismo. La expectativa de Dios es sumamente alta. ¿Esperaba Cristo que sus oyentes apuntaran una lista de las perfecciones de Dios e intentaran imitarlas? ¡Jamás! Toda imitación sería lejos de la gloriosa perfección de Dios. Sin embargo, Cristo está exigiendo algo imposible. Si usted no me cree, ¿le gustaría intentar cumplir con este mandamiento con su “libre albedrío, dedicación y compromiso? Por supuesto que no. Entonces, ¿por qué exige esta gran imposibilidad? ¿Para frustrarnos? ¡Claro que no! Entonces ¿por qué hace Dios esa demanda que nos es imposible obedecer? Hay por lo menos dos razones. Primero, su carácter exige que él demande la perfección. No puede darles a los hombres luz verde para seguir pecando. Él odia el pecado y ama la justicia. Por esta razón, exige lo que es conforme a su carácter santo. Pero en segundo lugar, Dios frecuentemente exige lo que humanamente es imposible para mostrarnos nuestra necesidad de la salvación en Cristo. Lo que Cristo hizo fue mostrar la incapacidad del ser humano de producir una sola obra que fuera aceptable por un Dios tres veces Santo. Con este solo mandamiento, él destruyó todo pretexto de los moralistas y religiosos de entrar en el cielo por medio de sus “buenas obras.” Además, él demostró la debilidad de la voluntad del hombre. Los fariseos fueron considerados justos, pero Cristo les indicó que su justicia no fue suficiente. Sus propósitos y disciplina y decisiones estaban muy lejos de lo que Dios exige. Lo que cada oyente debía haber hecho fue clamar por la misericordia y perdón que hay en Cristo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue igual con los diez mandamientos. Dios no podría mandar algo en contra de su naturaleza. No podría decir, “Miente cincuenta veces en la vida, pero no cien veces.” Del corazón malvado—mi corazón y su corazón, Sr. Lector—salen las mentiras. ¿Somos capaces por nuestro libre albedrío evitar la mentira? Si usted responde que sí, está mintiéndose a sí mismo. No entiende la maldad de su corazón y mucho menos la santidad y expectativa altísima de Dios. Pero san Pablo explica por qué Dios nos dio la Ley. Fue diseñado para ser una guía al arrepentimiento. En otras palabras, la Ley perfecta de Dios fue creada para mostrarnos la gran pecaminosidad del hombre (Gálatas 3:19, 24). En resumen, Dios exige lo que nos es imposible hacer para mostrarnos su expectativa santa de nosotros y para que busquemos la justicia perfecta de Su Hijo quien obedeció perfectamente por los que confían en él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una ilustración final nos ayudará aquí. Como criaturas hechas a la imagen de Dios, nos portamos en una manera parecida, pero obviamente imperfecta. Como padre, yo soy la autoridad del hogar. Siendo un padre que ha recibido perdón divino, yo conozco la maldad de mi propio corazón y, lastimosamente, la maldad de los corazones de mis hijos. Sabiendo todo esto, es interesante que mis leyes no se conforman a la capacidad moral de mis hijos, sino a un estándar recto y bíblico. Exijo que mis hijos no mientan, no roben, no se peguen, no sean idólatras. No obstante, yo sé que mis hijos nunca podrán cumplir esas exigencias. ¿Qué hago? ¿Les excuso por tener corazones contaminados por la caída de Adán? ¿Les felicito por sus buenos intentos? ¿Quito las leyes por unas más tolerantes? No. Corrijo a mis hijos y les instruyo sobre la necesidad de correr al Señor para recibir perdón y ayuda para evitar la violación de las leyes de la casa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como resumen hemos dicho que no hay ningún pasaje bíblico que atribuya que la salvación se debe a la voluntad humana. Más bien, hemos visto que la Biblia afirma lo opuesto: la salvación desde el principio hasta el fin tiene todo que ver con la voluntad de Dios. Además hemos manifestado que el concepto del libre albedrío se debe a una presunción de parte de muchos que asumen falsamente que la responsabilidad humana de obedecer los mandamientos de Dios requiere la habilidad de hacerlo. Precisamente aquí, muchos fallan al entender que los mandamientos de Dios y nuestra responsabilidad de obedecerlos deben impulsarnos a clamar a Dios por misericordia. Lo que Dios no quiere que hagamos con sus mandamientos santos, justos y buenos es intentar cumplirlas con más ganas y el esfuerzo de una voluntad excitada. Ahora con esto en mente, veremos qué el concepto del libre albedrío es, según la Biblia, una contradicción de términos. Es, referente al pecador perdido en sus pecados, una gran paradoja. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La naturaleza de las cosas &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé simiente; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su simiente esté en él, sobre la tierra: y fue así. Y produjo la tierra hierba verde, hierba que da simiente según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya simiente está en él, según su género: y vio Dios que era bueno. (Génesis 1:11-12). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Dios creó el mundo, él estableció una ley: todo engendra conforme a su naturaleza. Un león tiene leoncillos. Un perro tiene perritos. Solamente en las revistas más sensacionalistas se hallan cosas como mujeres dando a luz a un bebé con cara de cerdo y cuerpo humano. Nos burlamos de esas noticias. Son fábulas de la peor clase y solamente los más tontos de la sociedad creerían sus noticias grotescas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Pero hay una fábula más grotesca que cualquiera de ésas. La fábula es que el hombre carnal, muerto en sus pecados, puede engendrar cosas espirituales como la fe y el arrepentimiento y amor para el Hijo de Dios. El mito es que el pecador por su “libre albedrío” puede tener ganas de recibir al Señor sin nacer de nuevo. Cristo mismo dijo, “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  ¿Qué significan estas palabras? Primero, todo produce conforme su naturaleza. El árbol se conoce por sus frutos. El árbol de manga no produce sandia y una vaca no produce pollo. La vaca produce carne y el árbol de manga produce mangas. De igual manera, el corazón malo produce solamente cosas malas. No puede producir la fe o el arrepentimiento que son en otros pasajes llamados dones de Dios (Hechos 11:18, 18:27; Efesios 2:8-9; Fil. 1:29; II de Tim. 2:24-25). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Pero hay otro significado a las palabras de Cristo. Los apetitos de la carne son carnales y los apetitos del espíritu son espirituales. Expresado de otra manera, nuestra naturaleza determina lo que haremos. Cristo sabía que el problema de la voluntad del hombre es la esclavitud a su naturaleza pecaminosa y dijo, “Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz para que sus obras no sean reprendidas” (Juan 3:20). Por esta razón, el hombre perdido en sus pecados tiene que nacer de nuevo, algo imposible para el hombre sin la intervención del Espíritu (Juan 3:5-8). Si algo no cambia en el pecador, seguirá huyendo de la luz porque su voluntad es esclava a su naturaleza pecaminosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podríamos darle al león hambriento solamente melones, sandía, y naranjas y el león moriría de hambre con toda esa fruta rica enfrente de su boca. La razón es que el carnívoro no tiene ningún apetito para el fruto. Así, los autores bíblicos compararon la carne con el espíritu. Pablo, por ejemplo dijo, “Porque los que son de la carne piensan es las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del espíritu.” Pablo continúa y afirma que el libre albedrío no es libre sino un esclavo: Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden .” El mejor teólogo en la historia de la iglesia, un hombre que amaba y no se avergonzaba del evangelio, dice aquí que la carne odia las cosas del Espíritu no puede sujetarse.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, es imposible que el hombre ejerza libre albedrío, dado que tiene un albedrío esclavizado. Isaías niega rotundamente la existencia del libre albedrío escribiendo, “Nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para apoyarse en ti...Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro” (Isaías 64:7-8). Según Isaías el problema de la humanidad es que ellos no tienen la habilidad para apoyarse en el gran Salvador que es capaz de perdonarlos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El profeta Jeremías también niega la existencia del libre albedrío con una pregunta, “¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal?” Obviamente, el leopardo por su voluntad no puede remover sus manchas ni tampoco puede el hombre con toda su capacidad elevada de razonar cambiar el color de su piel. De igual manera, los pecadores no pueden hacer otra cosa que seguir en la esclavitud de su pecado, no porque sus cuerpos sean malos, sino porque sus corazones son esclavizados al pecado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Biblia asume en todas partes que el hombre no es capaz de tomar una decisión por Dios sin la intervención soberana del poder del Espíritu Santo. Juan 6:44 dice que nadie puede venir a Cristo, si el Padre no le trajere. Si expresamos este versículo en una forma positiva podríamos decir, “Si alguno viene a Cristo es porque el Padre lo trajo.” Más tarde en el mismo capítulo Cristo dice que el espíritu da vida, la carne para ninguna bondad espiritual aprovecha. Y cierra sus argumentos con estas palabras, “Ninguno puede venir a mí si no le fuere dado del Padre.” Pero, ¿por qué es así? ¿No nos parece que el hombre tiene libertad para hacer muchas cosas? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El famoso predicador Jonathan Edwards nos ayudará a contestar esta pregunta. Edwards entendió que hay dos tipos de libertad. La primera, él llamó libertad natural y la segunda llamó la libertad moral. La libertad natural es la capacidad innata del cuerpo y la libertad moral es la libertad del corazón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ilustraré estos conceptos para usted. Hablemos de la mano. La mano actúa conforme a la disposición de los hombres. Hay personas que roban con sus manos y dedos y hay otros que no. No es la esencia de la mano que difiere en la persona honesta y el ladrón. No hay ningún gene que haga que los dedos roben plata, comida y otras cosas. Tampoco, no hay ningún gene que hace que la mano de la persona honesta evite el robar. El problema no es la mano. La mano tiene libertad natural para robar o no robar. El ladrón, por ejemplo, tiene libertad natural para controlar sus manos para no robar hasta que tenga una oportunidad de hacerlo en secreto. El problema yace más bien en la naturaleza de la mente y corazón de la persona. Lo que falta es la libertad moral. No es ladrón porque roba sino que él roba porque su corazón es malvado y desea robar. Cristo dijo que del corazón salen los hurtos y otros pecados. Así que los que piensan que pueden eliminar el crimen al quitar las armas de las manos de la ciudadanía estarán tristes al descubrir que ellos matarían hasta con un destornillador. Cada persona actúa conforme a su corazón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, ¿qué dice la Biblia respecto a la disposición del corazón? ¿Hay un solo pasaje que nos indique que unos hombres tienen disposiciones menos malas que los que rechazan a Cristo? La Biblia afirma que nuestra disposición antes de experimentar la gracia del Señor fue igual a todos los pecadores. Fuimos hijos de desobediencia como los demás Efe. 2:3. Fijémonos que aquí Pablo habla no tanto de nuestras acciones. Hay una variedad de acciones que condenan a los hombres en el juicio final. Habrá ladrones condenados; mentirosos, condenados; etc. Pero, hay algo común en todos ellos, un corazón no arrepentido e incrédulo. Para el apóstol no había ninguna diferencia dentro de nosotros que nos hizo salvarnos. Él nos dio vida cuando estábamos muertos en delitos y pecados. Él nos resucitó de la muerte espiritual. Efesios 2 y de verdad todo el libro nos afirma que cada paso de nuestra salvación sucedió porque Dios hace todas las cosas conforme a su voluntad (Efesios 1:11). El énfasis de este pasaje es la voluntad soberana en la salvación de los elegidos. He aquí, una gran verdad: Dios, no nosotros, tiene libre albedrío. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría hacer una pausa aquí para considerar la última oración. Muchos defienden el libre albedrío porque, según ellos, Dios no tiene derecho de interferir con la voluntad del hombre. Eso haría del hombre un robot o títere, controlados por la voluntad de Dios y así no serían libres los hombres. Quiero enfatizar que el hombre no es un robot y ejerce su voluntad cientos de veces cada día. Además quiero enfatizar que Dios capacita la voluntad de todos los elegidos para que voluntariamente crean en el Señor Jesucristo. No obstante, se me ocurre que los defensores de libre albedrío están dispuestos a privar a Dios de su libre albedrío. Estos hombres afirman que Dios desea salvar a todos los hombres pero su voluntad se frustra por el libre albedrío del hombre que lo rechaza (y siempre lo hará si el Espíritu no actúa). Entonces, Dios no consigue lo que quiere para que el hombre consiga lo que quiera. Tal pensamiento, hace que Dios, por lo menos en el tiempo presente, sea controlado en contra de su voluntad para hacer lo que no quiere. Pero Dios es libre, mi hermano y “todo lo que Jehová quiere, lo hace en los cielos, y el la tierra, en los mares y en todos los abismos” (Salmo 135:6). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Con quién estamos agradecidos por nuestra fe: nosotros mismos o Dios? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El comediante Bill Cosby relata la ironía de ser padre de un atleta famoso. El padre entrena a su hijo para ser un deportista excelente. Él pasa horas con su hijo, disciplinando su cuerpo y mente. A los tres años, él niño juega a nivel de los de doce y a los doce, su hijo está frustrando a los de diez y ocho. Por fin, ese hijo está listo para jugar los deportes y sobresale. Pronto tiene una beca a una universidad. Su padre prende el televisor para ver a su hijo demostrar los talentos que él le había inculcado. Sobresale en el partido y cuando la victoria es garantizada, la cámara de televisor se enfoca sobre ese atleta. Con el índice levantado y viendo que las cámaras están enfocadas sobre él, él mira a su padre por la lente de esa cámara y dice esas palabras: “¡Hola, Mamá!” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo... (II de Tes.1:3). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Según Efesios 1:6, 12, 14 somos salvos para resaltar la gloria de Dios. El fin de todo decreto divino es su propia gloria. Siendo Dios, él lo ha establecido así y será así. Un poco más tarde en esta carta, Pablo nos informa:   “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El peligro y la razón por la que tantos han pasado horas refutando esta enseñanza es porque la persona que dice que su voluntad fue el factor determinante de su salvación intenta robarle a Dios de su gloria. Dios es tanto el Autor como el Consumador de nuestra fe. Él nos dice: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues, mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. (I de Corintios 1:26-29). . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría resaltar tres verdades aquí. El primero es que Dios nos escogió. Tres veces hallamos esta palabra repetida. Muchos son llamados pero pocos son escogidos. Dios escoge al pecador; el pecador no puede escoger a Dios porque Dios es odiado (Juan 3:19-20). Dios es la peor opción de su vida. Muchos odian la doctrina bíblica de la elección soberana. Ellos suavizan esta doctrina que Dios escoge a los que cooperan con Él. Pero, Él no llama a los que cooperan con él. Ciertamente, Pablo no lo consideró así. Dios lo había apartado desde el vientre de su madre y un día eficazmente lo llamó. El perseguidor de los cristianos que anhelaba destruir el cristianismo de una vez y para siempre fue escogido por Dios no porque estaba dispuesto a cooperar, sino porque así lo quiso Dios. Ciertamente, el mejor teólogo de la iglesia, el apóstol Pablo, no conocía nada de la salvación por la voluntad humana, sino que todo se debió a la gracia del Señor. Él no nos llama a la luz de lo que él sabe que haremos con la salvación ofrecida. Si fuera así, no habría consolación para nosotros que aunque perdonados seguimos tan débiles y tan inadecuados para amar y servir de una manera digna a nuestro Redentor. Si Dios por su omnisciencia nos escogiera porque él puede ver nuestra decisión para él, nos escoge por lo que haremos y así la gracia es de mérito. Hay otros que dicen que este pasaje no tiene nada que ver con la salvación sino con el servicio. Pero esto no coincide con el siguiente versículo que dice que “Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención.” Este pasaje tiene todo que ver con nuestra salvación, desde el principio hasta el fin. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda verdad es observar a los que son escogidos. Son viles, débiles, y necios. Entonces, si Dios no me escogió debido a mi fe y obediencia, ¿por qué me escogió? Leí recientemente un libro que atribuye la elección de Dios a una necesidad. El autor decía creer en la elección pero dijo que cuando Dios necesitaba a un siervo, él escoge a uno. Casi es una blasfemia y no me consuela nada. No puedo creer que Dios me escogió porque me necesitaba para servirle a Él en Costa Rica. Me acuerdo de una fiesta navideña cuando muchos misioneros estaban hablando del ministerio y comenté inocentemente que éramos los más afortunados para servirle a Dios en esta capacidad. Seguía diciendo que Dios ciertamente no nos necesitaba. La reacción de un misionero me sorprendió cuando me replicó que Dios sí nos necesitaba. No podría vivir ni un día si yo pensara que Dios me necesita para hacer su obra. Renunciaría mañana si me enterara que fuera así. Entonces, ¿por qué nos escogió? Me encantan las palabras de Deuteronomio 7:7-8: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues erais el más insignificante de todos los pueblos; sino por cuanto Jehová os amó .... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué alivio que Dios puso su mirada amorosa sobre mí, no por algo dentro de mí, sino porque libremente me amó! No hay nada más consolador para un hijo que saber que es amado a pesar de todas sus fallas, fracasos y defectos. Así nos ha amado y escogido Dios del principio hasta el fin. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, quiero llamar su atención sobre el propósito del escoger divino: “a fin de que nadie se jacte en su presencia.” Dios escoge conforme a su voluntad salvar a personas como nosotros para que no nos jactemos. He oído a muchos cristianos menospreciar a los impíos que rechazan el evangelio. Pero, ¿por qué no lo rechazamos nosotros? La Biblia nos responde que nuestro creer nos ha sido concedido por Dios (Fil. 1:29). Dios ha producido tanto el querer como el hacer por su—no nuestra—voluntad (Fil. 2:13). ¿Qué nos hace diferentes? ¿Algo dentro de nosotros? Pablo sabiamente nos ayuda aquí diciendo, “Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?” (I de Cor. 4:7). ¿Por qué no hemos rechazado el evangelio como tantos? La respuesta bíblica no es el libre albedrío sino el cegamiento del diablo. “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos” (II de Cor. 4:3-4). Entonces, ¿por qué vemos nosotros? ¿Por qué clamamos a que Cristo nos salvara? ¿Debido a nuestro ejercicio del libre albedrío? Nuevamente, la respuesta es negativa. La respuesta es que “Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo” (II de Corintios 4:6). El poderoso Creador que habló y así creó el mundo entero ejerció su voluntad en hacernos ver nuestra necesidad profunda de la salvación que se halla únicamente en Jesucristo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conocido teólogo Juan Murray escribió un libro llamado La redención consumada y aplicada . En ese libro él dice que cada aspecto de nuestra salvación desde nuestra elección hasta nuestra glorificación venidera se debe a la gracia de Dios. Los defensores del libre albedrío, no obstante, no pueden afirmar la verdad de este título. Para ellos la salvación fue consumada, aunque solamente hipotéticamente—algo contrario a lo que Cristo dijo en la cruz—y su aplicación depende de nosotros. Me pregunto que harían estos creyentes del libre albedrío si publicara un libro, Cómo hice eficaz la obra de Cristo . ¿Comprarían los defensores del libre albedrío ese libro? ¡Jamás! Ese título priva al Señor Jesucristo de su gloria merecida. Me alegraría que estos hombres se enojaran con un libro así. Es una blasfemia. Pero, muchos de estos mismos hombres nos dirán que Cristo hizo su parte; ahora le toca a usted a escoger a Cristo. Pero, hermano, considere la gran contradicción. Si nosotros tenemos que hacer nuestra parte para ser salvo, cooperamos con Dios en procurar nuestra salvación. Y tal cosa no es salvación por gracia sino por un poquito de mérito. ¿Qué mérito tenemos? ¿Qué hemos contribuido a nuestra salvación? Me encanta la respuesta de James Boice: “solamente la maldad de nuestro pecado.” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ende, James Boice, junto con Martín Lutero, Jonathan Edwards, los apóstoles Juan, Pedro y amado Pablo y David, Moisés y todos los santos durante todos los siglos están unidos en cantar este himno: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digno eres de tomar el libro y abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra (Apoc. 5:9-10). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Solí Deo Gloria! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amén.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-4375373241452789015?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/4375373241452789015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/al-momento-de-dar-gloria-quien-se-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/4375373241452789015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/4375373241452789015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/al-momento-de-dar-gloria-quien-se-la.html' title='Al momento de dar gloria, ¿a quien se la das?'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-6192737764985126157</id><published>2010-09-03T10:34:00.000-07:00</published><updated>2010-09-03T10:35:34.547-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libre Albedrío'/><title type='text'>Juan Calvino Interpreta el Libre Albedrío</title><content type='html'>Los que defienden el libre arbitrio más bien lo echan por tierra, que no lo confirman.&lt;br /&gt;JUAN CALVINO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Introducción &lt;br /&gt;Acaso no hay tema más importante en el campo de la antropología filosófica y teológica como el de la libertad humana. Es, también, uno de los temas que menos se aborda en los ámbitos eclesiales protestantes y, sobre todo, evangelicales. En algunos casos, porque no se acomete la tarea de indagar en un asunto tan profundo y difícil y, en otros, porque deliberada o solapadamente, la libertad ha sido desplazada como tema de interés por parte de los predicadores y pastores. En lo que se refiere a la “voluntad libre” conocida también como “libre albedrío”, la opinión generalizada es que el ser humano, por naturaleza y, a pesar del pecado, dispone de esa facultad. Pero ¿qué dice la Biblia? ¿Cómo la han interpretado los padres de la Iglesia, los escolásticos y, sobre todo, los padres de la Reforma? En el presente ensayo vamos a referirnos a la interpretación de Juan Calvino sobre el libre albedrío en el amplio espacio que dedica al tema en su Institución de la Religión Cristiana.[1] Recorreremos el largo camino que transita Calvino para exponer el tema comenzando con su referencia a los filósofos griegos, los padres de la Iglesia, especialmente San Agustín, para llegar a su propia definición del tema. Finalmente, veremos qué implicaciones tiene el tema para la teología y la comprensión de la condición humana en su relación con el bien, el mal y la voluntad de Dios.[2] &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. El libre albedrío según los griegos&lt;br /&gt;La tesis central que expone Calvino en el capítulo II del volumen I de la Institución es enunciada claramente en estos términos: “El hombre se encuentra ahora despojado de su arbitrio, y miserablemente sometido a todo mal.”[3] Admite, a modo de presupuesto, que “si concedemos que no hay que quitar al hombre nada que sea suyo, también es evidente que es necesario despojarle de la gloria falsa y vana.”[4] Con ello, indica el propósito de lograr un equilibrio entre lo que hay que reconocer de virtuoso en el ser humano y, a su vez, despojarle de su vanagloria ya que, como dice casi a renglón seguido: “que se nos prive de toda alabanza de sabiduría y virtud, que es necesario para mantener la gloria de Dios.”[5] Es dentro de estos prolegómenos del tema donde Calvino hace referencia a una sentencia de San Agustín que el gran maestro africano repite varias veces en sus textos: “los que defienden el libre arbitrio más bien lo echan por tierra, que lo confirman.”[6] Esta es la conclusión a la que ha de arribar luego Calvino como resultado de su exposición. En la primera parte de la misma su referencia es a los filósofos, mostrando una vez más el error de quienes piensan que Calvino se refiere pura y exclusivamente a los datos bíblicos para elaborar su teología. Muy por el contrario, su marco teórico es muy amplio ya que recurre no solamente a la Biblia sino que en primer lugar hace referencia a los filósofos y a la patrística para luego derivar su enfoque a la Biblia. Pues bien, en su apelación a los filósofos, Calvino dice que en general piensan que la razón es “como una antorcha alumbra y dirige nuestras deliberaciones y propósitos, y rige como una reina a la voluntad.”[7] Refiriéndose a las facultades del alma, dice que según los filósofos son: entendimiento, sensualidad, apetito o voluntad. La voluntad es puesta en el medio entre la razón y la sensualidad lo cual coloca al ser humano en la disyuntiva entre obedecer a la razón o someterse a la sensualidad.&lt;br /&gt;Para Calvino, los filósofos expresan cierta perplejidad porque “forzados por la experiencia misma, no niegan cuán difícil le resulta al hombre erigir en sí mismo el reino de la razón [...]”[8] A veces, dice Calvino, el ser humano es seducido por el placer[9], en otras, se ve fuertemente engañado por la apariencia del bien y todavía en otras circunstancias se ve fuertemente combatido por afectos desordenados. Citando la figura que usa Platón en su obra De las leyes dice que esos afectos desordenados son como cuerdas que tiran del ser humano y lo llevan de un lado para otro. Cita también a Cicerón y su referencia a las “chispitas de bien” que son apagadas por las falsas opiniones y malas costumbres. Apelando a otra metáfora, Calvino dice que el alma es como caballo salvaje que echa por tierra al jinete, que respinga y tira coces y “al dejar de la mano a la razón, entregándose a la concupiscencia se desboca y rompe del todo los frenos.”[10] Esta metáfora del desenfreno es usada varias veces en el Nuevo Testamento en pasajes como 1 Pedro 4.3 que se refiere a los gentiles que estaban “entregados al desenfreno”.&lt;br /&gt;A modo de resumen de las ideas de los filósofos, citando la Ética de Aristóteles[11], Calvino dice que si tenemos opción de hacer el bien o el mal, también la tendremos para abstenernos de hacerlo y si somos libres de abstenernos, también lo seremos para hacerlo. De modo que parece que todo cuanto hacemos lo hacemos por libre elección. Calvino resume las ideas de los filósofos sobre el libre albedrío, diciendo: “En resumen, ésta es la doctrina de los filósofos: La razón, que reside en el entendimiento, es suficiente para dirigirnos convenientemente y mostrarnos el bien que debemos hacer; la voluntad, que depende de ella, se ve solicitada al mal por la sensualidad; sin embargo, goza de libre elección y no puede ser inducida a la fuerza a desobedecer a la razón”.[12]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. El libre albedrío según los Padres de la Iglesia&lt;br /&gt;Calvino pasa luego a analizar la visión que han reflejado los Padres de la Iglesia respecto al libre albedrío. Entiende que los Padres han aceptado las nociones de los filósofos griegos en una medida que es mucho mayor de lo que hubiera sido de desear. Y ello, entiende, por dos razones: a) temían que si quitaban toda la libertad al ser humano para hacer el bien los filósofos de ideas contrarias se mofarían de ellos; b) para que la carne, que es débil y tarda para el bien, no encontrara en ello nuevo motivo de indolencia y descuido para hacer el bien. Cita entonces varias sentencias de Crisóstomo: “Dios nos ha dado la facultad de obrar bien o mal, dándonos el libre arbitrio para escoger el primero y dejar el segundo; no nos lleva a la fuerza, pero nos recibe si voluntariamente vamos a Él.”[13] Y: “Muchas veces el malo se hace bueno si quiere, y el bueno cae por su torpeza y se hace malo, porque Dios ha conferido a nuestra naturaleza el libre albedrío [...]”[14] Cita a San Jerónimo que afirmó: “A nosotros compete el comenzar, a Dios el terminar; a nosotros, ofrecer lo que podemos; a Él hacer lo que no podemos.”[15] Esta muestra de las ideas patrísticas sobre el libre albedrío, Calvino las juzga como imprecisas, variables, dudosas y oscuras. Exceptúa, sin embargo, a San Agustín, que es el único escritor dentro de los Padres que ha sido claro en su exposición. Todos fueron de mal en peor, hasta llegar a afirmar que el hombre está corrompido solamente en su naturaleza sensual, pero que su razón es perfecta y conserva casi en plenitud la libertad de la voluntad. En cambio, San Agustín se ha destacado por la claridad de su posición cuando dice: “Los dones naturales se encuentran corrompidos en el hombre, y los sobrenaturales –los que se refieren a la vida eterna– le han sido quitados del todo.”[16]&lt;br /&gt;Calvino cita luego algunas definiciones del libre albedrío. Primeramente consigna la definición de Orígenes: “el libre albedrío es la facultad de la razón para discernir el bien y el mal, y de la voluntad para escoger lo uno de lo otro.”[17] San Bernardo: “un consentimiento de la voluntad por la libertad, que nunca se puede perder, y un juicio indeclinable de la razón.”[18] San Anselmo: “una facultad de guardar rectitud a causa de sí misma.”[19] Por su parte el Maestro de las Sentencias, o sea Pedro Lombardo y los doctores escolásticos, dice Calvino que prefirieron la definición de San Agustín “por ser más clara y no excluir la gracia de Dios, sin la cual sabían muy bien que la voluntad del hombre no puede hacer nada.”[20] Recogiendo toda esta información que surge de la patrística, Calvino entiende que todos los Padres están de acuerdo en que “albedrío” se refiere ante todo a la razón, que tiene como oficio discernir entre el bien y el mal. Por su parte el adjetivo “libre” se refiere a la voluntad que puede decidirse por una cosa u otra. Esto se sintetiza bien en la cita que Calvino hace de la definición de Santo Tomás de Aquino: “el libre albedrío es una facultad electiva que, participando del entendimiento y de la voluntad, se inclina sin embargo más a la voluntad.”[21]&lt;br /&gt;Calvino dedica un párrafo aclaratorio al tema “De la potencia del libre arbitrio. Distinciones” para decir que en el libro de la vocación de los Gentiles, que se atribuye a San Ambrosio, se distinguen tres maneras de voluntad: sensitiva, animal y espiritual. Que las dos primeras están en la facultad del hombre pero la tercera es obra del Espíritu Santo en él. Y es allí donde el gran maestro francés enuncia su método: “Después veremos si esto es verdad o no. Ahora mi propósito es exponer brevemente las opiniones de los otros; no refutarlas.”[22] Cita en ese párrafo las distinciones que las escuelas teológicas han hecho de la libertad, hablando de tres géneros: libertad de necesidad, de pecado y de miseria. Comentan que la primera no puede de ninguna manera estar ausente del ser humano porque es constitutiva de su naturaleza, pero que las otras dos se perdieron por el pecado. Y admite: “Yo acepto de buen grado esta distinción, excepto el que en ella se confunda la necesidad con la coacción. A su tiempo se verá cuanta diferencia existe entre estas dos cosas.”[23] Lo que es destacable aquí es la claridad de método que sigue Calvino. Cita perspectivas, las evalúa, pero suspende el juicio sobre ellas para más adelante.[24] Luego se refiere a la “gracia cooperante” de los escolásticos. Cita al Maestro de las Sentencias, Pedro Lombardo, quien decía que hay dos clases de gracia necesarias para el hombre a fin de hacerlo idóneo para obrar el bien: la gracia operante (que obra) y la gracia cooperante (que obra juntamente). Con esa perspectiva coincidía San Bernardo diciendo que toda buena voluntad es obra de Dios, pero que el hombre por su propio impulso puede desear esa buena voluntad. Sin embargo, Calvino critica a Lombardo diciendo que “el Maestro de las Sentencias entendió mal a san Agustín, aunque él piensa que le sigue con su distinción.”[25]&lt;br /&gt;A modo de conclusión de esta revisión que Calvino hace de la patrística, dice el pensador francés que la expresión “libre albedrío” es desafortunada y peligrosa. Porque, según lo expuesto, el hombre tiene libre albedrío no porque sea libre para elegir entre lo bueno y lo malo sino porque el mal que hace lo realiza voluntariamente y no por coacción. Entonces, juzga de “título tan arrogante” llamar a eso “libre albedrío”. Por el contrario, Calvino afirma “que conociendo nuestra natural inclinación a la mentira y la falsedad, más bien encontraremos ocasión de afianzarnos más en el error por motivo de una simple palabra, que de instruirnos en la verdad mediante una prolija exposición de la misma.”[26] A partir de este enunciado, Calvino se dedica a exponer la correcta opinión de San Agustín sobre el tema. Comienza por indicar que San Agustín no duda en llamar al libre albedrío como “siervo”.[27] Admite que en otros lugares de su obra Agustín se vuelve contra los que niegan el libre albedrío, pero aclara que es para refutar a quienes pretenden excusar al ser humano de su pecado. Pero en otro lugar “confiesa que la voluntad del hombre no es libre sin el Espíritu de Dios, pues está sometida a la concupiscencia, que la tiene cautiva y condenada.”[28] El hombre perdió su libre albedrío[29], el cual “está cautivo, y no puede hacer nada bueno.”[30] Por lo tanto, la voluntad del hombre no es libre sino cuando el Espíritu viene en su ayuda y es liberada por Dios.[31] Calvino cita el texto de 2 Corintios 3.17 que afirma que “donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.” Y remata toda esta recorrida por los textos agustinianos, citando la contundente conclusión del teólogo africano: “El libre albedrío, sin duda alguna es libre, pero no liberado; libre de justicia, pero siervo del pecado.”[32] Como exhortación final de esta sección de la Institución, Calvino insta a renunciar al uso de la expresión “libre albedrío” por ser un término enojoso ya que no permite glorificar a Dios y recibir sus gracias. Para estos asertos, se apoya en textos clave como: Jeremías 17.5; Salmo 147.10; Isaías 40.29-31 y Santiago 4.6. Pero no todo está solucionado y explicado cabal y satisfactoriamente en la exposición de Calvino. Él mismo es consciente del problema que implica negar el libre albedrío y, por otra parte, reconocer que el ser humano, aún en el estado de pecado puede hacer buenas obras. Es esto lo que nos ocupará en el próximo acápite:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. El libre albedrío, los dones naturales y sobrenaturales&lt;br /&gt;En este punto, Calvino cita una sentencia de San Agustín: “Los dones naturales están corrompidos en el hombre por el pecado, y los dones sobrenaturales los ha perdido del todo."[33] Cuando el hombre abandonó el Reino de Dios, entonces fue privado de los dones espirituales para alcanzar la vida eterna. Desterrado del Reino, todas las cosas referidas a la vida bienaventurada están muertas. Sólo por la gracia de la regeneración el ser humano podrá recobrar la fe, el amor a Dios, la caridad del prójimo, el deseo de la santidad y la justicia. Al sufrir la corrupción de los dones naturales, tanto la voluntad como el entendimiento han sido afectados por el pecado de modo que, aunque todavía el ser humano distingue entre el bien y el mal, esa intelección ha sido debilitada y dañada por el pecado. Citando las palabras del Evangelio “la luz luce en las tinieblas, mas las tinieblas no la comprendieron” (Jn. 1.5), Calvino dice que “en la naturaleza humana, por más pervertida y degenerada que esté, brillan ciertos destellos que demuestran que el hombre participa de la razón y se diferencia de las fieras brutas puesto que tiene entendimiento.”[34] Pero esa luz está sofocada por una oscuridad de ignorancia que no puede tornarla eficaz. Calvino es consciente de todas las implicaciones que estas cuestiones encierran y, por lo tanto, procede a una extensa referencia a la “corrupción de la inteligencia.”&lt;br /&gt;Calvino comienza por distinguir entre inteligencia de las cosas terrenas e inteligencia de las cosas celestiales, postulando que “la inteligencia de las cosas terrenas es distinta de la inteligencia de las cosas celestiales”.[35] Bajo la primera clase están comprendidas realidades como el Estado, la familia, las artes mecánicas y liberales. Primeramente, se refiere al orden social y, siguiendo a Aristóteles –aunque en este contexto no lo mencione específicamente– dice que “el hombre es por su misma naturaleza sociable, siente una inclinación natural a establecer y conservar la compañía de sus semejantes.”[36] Admite que en todos los hombres hay cierto germen de orden político. En lo que se refiere a las artes mecánicas y liberales se ve que en ellas también tiene el entendimiento humano alguna virtud. Pero criticando a Platón, dice que el maestro ateniense “se engañó pensando que esta comprensión no era más que acordarse de lo que el alma sabía ya antes de entrar en el cuerpo.”[37] Sin embargo esa crítica no le conduce a rechazar del todo a Platón ya que “la razón nos fuerza a confesar que hay como cierto principio de estas cosas esculpido en el entendimiento humano.”[38] Más adelante, y reflejando cierta influencia tomista[39], Calvino dice: “Si reconocemos al Espíritu de Dios como única fuente y manantial de la verdad, no desecharemos ni menospreciaremos la verdad donde quiera que la halláremos; a no ser que queramos hacer una injuria al Espíritu de Dios, porque los dones del Espíritu no pueden ser menospreciados sin que Él mismo sea menospreciado y rebajado”.[40]&lt;br /&gt;El principio axiomático de que toda verdad viene de Dios, Calvino lo aplica a tres ejemplos: los juristas, los médicos y los filósofos. Los primeros, porque constituyeron con equidad un orden recto y una política justa. En cuanto a los médicos, los artistas y los filósofos, porque “es imposible leer los libros que sobre estas materias escribieron los antiguos, sin sentirnos maravillados y llenos de admiración.”[41] Aporta luego el ejemplo bíblico de Bezaleel y Aholiab que tuvieron la inspiración del Espíritu de Dios para hacer la obra de arte para el tabernáculo (Ex. 31.2 y 35.30-40) de lo cual deriva que “no hay que maravillarse si decimos que el conocimiento de las cosas más importantes de la vida nos es comunicado por el Espíritu de Dios.”[42] Para que se tergiverse su pensamiento, Calvino aclara que la residencia del Espíritu se da sólo en los fieles, lo cual ha de entenderse como Espíritu de santificación. Pero, al mismo tiempo, “Dios no cesa de llenar, vivificar y mover con la virtud de ese mismo Espíritu a todas sus criaturas; y ello conforme a la naturaleza que a cada una de ellas le dio al crearlas.”[43] Este concepto es sumamente importante y digno de ser destacado cuando observamos las tendencias “antimundo” y “anticultura” que se dan en ciertos ámbitos de perfil fundamentalista, donde ser santo significa aislarse de la cultura, de la sociedad y del arte porque “son del diablo”.[44] Tenemos aquí un concepto mucho más abarcador y más bíblico que nos permite percibir la presencia del Espíritu aún en las esferas de la cultura y del arte humanos. Desde una perspectiva cósmica, el teólogo reformado Jürgen Moltmann reflexiona: “Tiene sentido, por lo tanto, hablar de la comunión de la creación y reconocer la actuación del Espíritu divino creador de vida en la formación de las comunidades de las criaturas.”[45] Calvino concluye esa sección diciendo que “la razón es propia de nuestra naturaleza, la cual nos distingue de los animales brutos, como ellos se diferencian por los sentidos de las cosas inanimadas.”[46] La gracia general de Dios limita la corrupción de la naturaleza, porque si Dios no nos hubiera preservado, la caída de Adán hubiera destruido por completo lo que se nos había dado en la creación.&lt;br /&gt;Ahora bien, ¿cómo podemos conocer las cosas celestiales? Porque ya ha quedado establecido que por la razón y la acción del Espíritu Santo en las criaturas, estas pueden conocer las cosas terrenales. Pero cuando nos referimos a las cosas celestiales, la sabiduría celestial que consiste en conocer a Dios, su voluntad paternal y cómo regirnos en nuestras vidas, las cosas son diferentes. Porque no podemos por nosotros mismos conocer al Dios verdadero. Aquí, Calvino es rotundo: los seres humanos están incapacitados para conocer por sí mismos esa sabiduría divina. Ciertamente, él es consciente de que los seres humanos tienen algún gusto de la divinidad. Pero ese conocimiento es a la manera del relámpago que ilumina un trecho de espacio de un caminante pero que una vez que intenta moverse, ya está de nuevo rodeado por las tinieblas. En cuanto a los filósofos: “aquellas gotitas de verdad que los filósofos vertieron en sus libros ¡con cuántas horribles mentiras no están mezcladas!”[47] Una vez más recurre al testimonio bíblico, citando textos clave: Juan 1.4-5 y 13 y Mateo 16.17 que muestran que las tinieblas no comprendieron a la luz que resplandecía, que sólo los creyentes que reciben a Cristo son engendrados por Dios y que las cosas de Dios sólo se comprenden por revelación especial del Padre. Por lo tanto, sin regeneración e iluminación no es posible conocer a Dios. Porque “el entendimiento humano en las cosas espirituales no puede entender más que en cuanto es iluminado por Dios.”[48]&lt;br /&gt;Del modo expuesto, Calvino ha desarrollado el tema de la corrupción de la inteligencia. Ahora pasa a estudiar el tema de la corrupción de la voluntad. Su tesis es que el deseo natural del bien no prueba la libertad de la voluntad. Aquí, el argumento se fundamenta en el pasaje de Pablo en Romanos 7.14-25 que, para Calvino, contradice a los teólogos escolásticos. Conocemos el pasaje: Pablo expresa que desea hacer el bien pero termina haciendo el mal. Lo que en nuestros tiempos, y con magistral creatividad comenta el biblista mexicano Juan Mateos: “El bien que quiero hacer, no lo hago; el mal que no quiero hacer, eso es lo que me sale. Entonces, si hago precisamente lo que no quiero, señal que no soy yo quien actúa, sino el pecado que llevo dentro” (7.20). Es la esquizofrenia: ‘Yo, que con mi razón estoy sometido a la Ley de Dios, por mis bajos instintos soy esclavo de la ley del pecado’ (7.26)”.[49]&lt;br /&gt;Se ha debatido mucho sobre el significado de esta lucha que refleja Pablo en el texto.[50] Para Calvino, se trata del hombre regenerado porque, a modo de pregunta retórica dice: “¿Quién puede llevar en sí mismo tal lucha, sino el que, regenerado por el Espíritu de Dios lleva siempre en sí restos de su carne?”[51] Calvino pone en evidencia una interpretación que San Agustín hizo del pasaje paulino como una aplicación a la naturaleza del hombre. Pero luego se retractó, admitiendo su errónea exposición.[52] En conclusión, Calvino recuerda las palabras de Jesús: “Todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado” (Jn. 8.34). Por lo tanto, todos somos pecadores por nuestra naturaleza, estamos sometidos al pecado y, por necesidad, nuestra voluntad “sede principal del pecado, tiene que estar estrechamente ligada. Pues no podría ser verdad en otro caso lo que dice san Pablo, que Dios es quien produce en nosotros el querer (Flp. 2.13), si algo de nuestra voluntad precediese a la gracia del Espíritu Santo.”[53] Como no podría ser de otro modo, Calvino concluye su argumentación sobre el libre albedrío, citando a San Agustín: “Dios te ha prevenido en todas las cosas; prevén tú alguna vez su ira. ¿De qué manera? Confiesa que todas estas cosas las tienes de Dios, que todo cuanto de bueno tienes viene de Él, y todo el mal viene de ti.” Y concluye él: “Nosotros no tenemos otra cosa sino el pecado.”[54]&lt;br /&gt;La argumentación de Calvino sobre el libre albedrío no concluye exactamente aquí. Todavía, el gran reformador francés continúa con los temas de la naturaleza corrompida del hombre, de la necesidad de la regeneración, del cambio de la voluntad, de la gracia y del modo en que Dios obra en el corazón del ser humano. Su conclusión es que hay que distinguir bien de qué se trata cuando hablamos del libre albedrío. No hay que examinarlo según los acontecimientos exteriores sino considerarlo en el interior mismo del hombre. Y en este sentido, aclara: “Lo que se pregunta es si tiene en todas las cosas libertad de elección en su juicio para discernir entre el bien y el mal y aprobar lo uno y rechazar lo otro; y asimismo, la libertad de afecto en su voluntad, para apetecer, buscar y seguir el bien, y aborrecer y evitar el mal. Porque si el hombre posee estas dos cosas, no será menos libre respecto a su albedrío encerrado en una prisión [...]”.[55]&lt;br /&gt;No cabe duda de que, planteado de ese modo, el ser humano está lejos de poseer el libre albedrío que le permita tener en todas las cosas libertad de elección, discernimiento cabal del bien y el mal, aprobación de lo primero y rechazo de lo segundo y, sobre todo, libertad de afecto para apetecer, buscar y seguir siempre el bien. La conclusión a la que arriba Calvino es coherente con toda su larga argumentación, la que nos conduce a una serie de implicaciones importantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conclusiones&lt;br /&gt;El tema del libre albedrío es uno de los más importantes dentro del campo de la antropología bíblica y teológica. Existe la sospecha de que hay poca precisión sobre el tema, con cierta tendencia a reconocer su existencia en el ser humano, aunque sin saber sus alcances y limitaciones.&lt;br /&gt;La exposición de Calvino sobre el tema es amplia, razonada y documentada. Comienza por apelar a los filósofos griegos, citando a Platón, Cicerón y Aristóteles. A modo de resumen de sus ideas, dice que según ellos, la razón, que reside en el entendimiento, es suficiente para dirigirnos convenientemente y mostrarnos el bien que debemos hacer. En cuanto a la voluntad, que depende de ella, se ve solicitada al mal por la sensualidad, pero pese a ello, goza de libre elección y no puede ser inducida a la fuerza a desobedecer a la razón. Esta perspectiva es criticada por Calvino porque pareciera mostrar que el ser humano peca sin estar obligado a ello, sino que de alguna manera lo hace voluntaria y libremente.&lt;br /&gt;En lo que se refiere a la patrística, Calvino recorre varios autores, entre los que menciona a Orígenes, Crisóstomo, el Maestro de las Sentencias y, sobre todo, San Agustín. Fuera de este último, juzga a todos como demasiado dependientes de los filósofos griegos, a los cuales han seguido de un modo que no es conveniente. Sólo San Agustín se distingue de ellos a mostrar que el ser humano, por la caída, ha sufrido un deterioro en sus dones naturales mientras los dones sobrenaturales los ha perdido totalmente. Pero Calvino es consciente de que en los seres humanos brillan ciertos destellos de la razón. ¿Cómo explicar el fenómeno? Pues apelando al argumento de que por los dones naturales el ser humano puede captar y entender las cosas terrenales. En cuanto a las celestiales, es imposible que las entienda a menos que obre el Espíritu de Dios en iluminación y regeneración.&lt;br /&gt;Hay un tema que merece ser ampliamente destacado. Calvino reconoce la existencia de verdades que son transmitidas por los juristas, los médicos, los artistas y los filósofos. Coincidiendo con lo que Santo Tomás decía al respecto, afirma que toda verdad, en último análisis, viene de Dios. Esta acción del Espíritu de Dios en la creación y en toda manifestación humana, no hay que confundirla con la presencia especial de ese Espíritu en los hijos de Dios. Es muy importante ver que Calvino lejos está de representar la actitud y postura de muchos evangélicos que hacen una ruptura con la cultura, la filosofía, el derecho y toda manifestación artística. Por el contrario, reivindica todas esas manifestaciones que atribuye a la gracia general de Dios y que al fin nos deben conducir a las gloria del Creador.&lt;br /&gt;Fiel al pensamiento de San Agustín, lo cual a veces lo conduce a expresar una visión negativa del placer, Calvino llega a la conclusión de que la “caída” ha afectado la inteligencia y la voluntad humanas. Luego, sólo por una operación de regeneración e iluminación operadas por el Espíritu de Dios, el ser humano puede alcanzar una verdadera libertad de pensamiento y de acción porque “donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.” (2 Co. 3.17). Los datos bíblicos y la experiencia humana en la historia, prueban la veracidad del punto de vista de Calvino. Es evidente que si bien el ser humano peca no por estar coaccionado a ello –podría decirse, ejerciendo mal su libertad– no tiene un libre albedrío en términos de distinguir siempre y con exactitud el bien del mal, aprobar el primero y rechazar el segundo y gozar de una libertad de afecto en su voluntad para apetecer y seguir el bien evitando el mal. Se trata, en todo caso, de un “albedrío encerrado en una prisión”.La exposición del libre albedrío elaborada por Calvino pone en claro que el ser humano, muy a pesar de las posibilidades que todavía le asisten para distinguir de alguna manera entre el bien y el mal, elaborar pensamientos filosóficos y obras de jurisprudencia y artísticas, ha quedado fatalmente afectado por el pecado. Por lo tanto, su libre albedrío es totalmente relativo e insuficiente. Sólo la gracia especial de Dios y la obra regeneradora e iluminadora del Espíritu Santo pueden restituirle un libre albedrío que le permita discernir cabalmente entre el bien y el mal, y desear ardientemente hacer la voluntad de Dios. Sin esa asistencia, ese pretendido libre albedrío sería mejor un servum arbitrium como antes lo había denominado Lutero en su fuerte polémica con Erasmo. Resultaría muy interesante comparar la visión de Calvino precisamente con la de su predecesor Lutero.[56] Pero eso ya es harina de otro costal. Creemos que lo expuesto es suficiente como material de análisis de un tema que, como lo dijera el propio Calvino al final de su exposición, debe ser visto no tanto en las manifestaciones exteriores de la persona humana sino, sobre todo, en lo que acontece en su interioridad, es decir, su inteligencia y su voluntad, que necesitan de la asistencia del Espíritu de &lt;br /&gt;Dios para ser restauradas a la intención original del Creador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notas&lt;br /&gt;[1] En este trabajo citamos de la siguiente versión española: Juan Calvino, Institución de la Religión Cristiana, vol. I, Rijswijk, Países Bajos, Fundación editorial de literatura reformada, 1968, Libro II, capítulo II.&lt;br /&gt;[2] La importancia que ha tenido la antropología de Calvino supera el tratamiento meramente teológico para entrar en la consideración de la filosofía. Por caso, cabe mencionar a Martin Heidegger quien en su Ser y Tiempo cita a la Institución de Calvino como un ejemplo de la idea de trascendencia, es decir, de que el hombre es algo que alcanza más allá de sí mismo. Heidegger específicamente cita el texto latino: “His praeclaris dotibus excelluit prima hominis conditio, ut ratio, intelligentia, prudentia, iudicium non modo ad terrenae vitae gubernationem suppeterent, sed quibus transcenderat usque ad Deum et aeternam felicitatem.” El ser y el tiempo, Barcelona: RBA Coleccionables S. A., 2002, p. 54. El párrafo citado por Heidegger corresponde a la Institución, vol. I, Libro I, capítulo XV (p. 123) que reza: “Éstas son las excelentes dotes con que el hombre en su primera condición y estado estuvo adornado; tuvo razón, entendimiento, prudencia y juicio, no solamente para dirigirse convenientemente en la vida presente, sino además para llegar hasta Dios y a la felicidad perfecta.”&lt;br /&gt;[3] Op. cit., p. 171.&lt;br /&gt;[4] Ibíd.., p. 172.&lt;br /&gt;[5] Ibíd.&lt;br /&gt;[6] Ibíd.&lt;br /&gt;[7] Ibíd..,&lt;br /&gt;[8] Ibíd.., p. 173.&lt;br /&gt;[9] El tono como se expresa Calvino cuando se refiere al “placer” muestra la influencia agustiniana, rayana con la negación del deleite sensitivo como parte constitutiva del ser humano.&lt;br /&gt;[10] Ibíd..&lt;br /&gt;[11] Aristóteles, Ética, Libro III, capítulo V.&lt;br /&gt;[12] Op. Cit., p. 174.&lt;br /&gt;[13] Crisóstomo, Homilías de la traición de Judas, I, 3, citado por Calvino, Ibíd..&lt;br /&gt;[14] Crisóstomo, Sobre el Génesis, homilía XIX, 1, citado en Ibíd..&lt;br /&gt;[15] Citado en Ibíd., sin referencia a la fuente.&lt;br /&gt;[16] Citado en Ibíd.., p. 175, sin referencia a la fuente.&lt;br /&gt;[17] De Principiis, libro III, citado en Ibíd.., p. 176.&lt;br /&gt;[18] De la gracia y el libre albedrío, capítulo II, 4, citado en Ibíd..&lt;br /&gt;[19] Diálogo sobre el Libre Albedrío, capítulo III, citado en Ibíd..&lt;br /&gt;[20] Ibíd..&lt;br /&gt;[21] Summa Teologica, Parte I, cues. 83, art. 3, citado en Ibíd..&lt;br /&gt;[22] Ibíd.&lt;br /&gt;[23] Ibíd.., p. 177&lt;br /&gt;[24] Este estilo de argumentación y metodología puede percibirse hoy en textos del filósofo protestante francés Paul Ricoeur. Por ejemplo, dice en uno de sus ensayos: “Mi hipótesis de trabajo es ésta: desde los orígenes de la fe de Israel y de la fe de la Iglesia primitiva, es posible distinguir una dialéctica de la fe y la religión, un movimiento de la fe originalmente dirigido contra su propio soporte y su propio vehículo religioso.” El lenguaje de la fe, Buenos Aires: La Aurora, 1978, p. 54. Otro ejemplo: “Considero que, en lo referente a la figura del padre, pueden retenerse de la obra de Freud tres temas que corresponden a tres momentos de mi hipótesis de trabajo. Son los mismos que nos permitirán construir, ulteriormente el esquema de la paternidad cuando hayamos atravesado los demás planos de articulación de la figura del padre.” El conflicto de las interpretaciones. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2003, pp. 422-423.&lt;br /&gt;[25] Op. Cit., p. 177.&lt;br /&gt;[26] Ibíd., p. 178.&lt;br /&gt;[27] San Agustín, Contra Juliano, Libro II, capítulo 8. Cit. en Ibíd.&lt;br /&gt;[28] San Agustín, Epístola a Atanasio, 145, 3, Cit. en Ibíd., p. 179.&lt;br /&gt;[29] San Agustín, Enquiridión, 9, 30. Cit. en Ibíd.&lt;br /&gt;[30] San Agustín, A Bonifacio, Libro III, capítulo 8. Cit. en Ibíd.&lt;br /&gt;[31] San Agustín, A Bonifacio, Libro III, capítulo 7. Cit. en Ibíd.&lt;br /&gt;[32] San Agustín, De la corrección y de la gracia, XIII, 42. Cit. en Ibíd.&lt;br /&gt;[33] Ibíd. p. 182. Sin referencia a la fuente.&lt;br /&gt;[34] Ibíd., p. 183.&lt;br /&gt;[35] Ibíd., p. 184.&lt;br /&gt;[36] Ibíd.&lt;br /&gt;[37] Ibíd., p. 185.&lt;br /&gt;[38] Ibíd.&lt;br /&gt;[39] En efecto, Santo Tomás dice respecto a Dios y la verdad: “Si, pues, hay verdad en Dios, se sigue que todo lo verdadero proviene de El.” Suma Teológica, tomo I, 3ra. Edición, Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1964, 1, q. 16 a. 5, p. 643.&lt;br /&gt;[40] Ibíd., p. 186.&lt;br /&gt;[41] Ibíd. Por su parte Timothy George, aunque admite que ciertos pasajes de la Institución (por caso Vol. I, 5.4) parecieran ser fundamento para mostrar el pesimismo de Calvino hacia la humanidad, dice que no debemos hacer de ello una caricatura, porque “no está de acuerdo con el profundo aprecio de Calvino por los logros humanos en ciencia, medicina, literatura, arte y otras disciplinas.” Theology of reformers, Nashville: Broadman Press, 1988, p. 213.&lt;br /&gt;[42] Ibíd.&lt;br /&gt;[43] Ibíd.&lt;br /&gt;[44] Para una crítica de esta tendencia y una invitación a ampliar el horizonte de comprensión del término “mundo” en el Nuevo Testamento, véase Alberto F. Roldán, Señor Total, Buenos Aires: Publicaciones Alianza, 1998, pp. 126-145.&lt;br /&gt;[45] Jürgen Moltmann, O Espírito de vida. Uma pneumatologia integral, Petrópolis: Vozes, 1999, p. 214. (Versión española: El Espíritu de la vida, Sígueme). Allí, Moltmann cita el salmo 104 como un texto que habla de la “comunión de la creación.”&lt;br /&gt;[46] Op. cit., p. 187.&lt;br /&gt;[47] Ibíd., p. 188.&lt;br /&gt;[48] Ibíd., p. 189.&lt;br /&gt;[49] Juan Mateos, Cristianos en fiesta, Madrid: Cristiandad, 1975, p. 172. “Bajos instintos” es la traducción dinámica de sarx vertido generalmente por “carne” en las versiones de la Biblia más clásicas como Reina Valera. Nos parece una traducción creativa, sólo que puede conducir al lector a pesar que “lo carnal” sólo tiene que ver con lo sexual. Véase la lista de las “obras de la carne” en Gálatas 5.19-21.&lt;br /&gt;[50] Para las varias interpretaciones véase especialmente John Murray, The epistle to the Romans, The New International Commentary on the New Testament, Grand Rapids: Eerdmans, 1968, pp. 256-257. Por su parte Karl Barth en su influyente comentario a Romanos, trata esta sección como un ejemplo de “la realidad de la religión” porque “cuando reconocemos la peculiar pecaminosidad del hombre religioso y vemos el pecado abundar en él, estamos capacitados para comprender el significado de la gracia más excedentemente abundante (v. 20) y la necesidad de que la misericordia divina pueda actuar a pesar del pecado.” The epistle to the Romans, New York: Oxford University Press, 1968, p. 257. Hay traducciones al español y al portugués.&lt;br /&gt;[51] Op. Cit., p. 196.&lt;br /&gt;[52] Como prueba, cita Retractaciones, Libro I, 23. Cit. en Ibíd.&lt;br /&gt;[53] Ibíd.&lt;br /&gt;[54] San Agustín, Sermón 176. Cit. en Ibíd, p. 197.&lt;br /&gt;[55] Ibíd., pp. 219-220.&lt;br /&gt;[56] El texto fundamental de Lutero es La voluntad determinada (De servo arbitrio), Obras de Martín Lutero, vol. 4, Buenos Aires: Paidós, 1976, especialmente pp. 123-137&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-6192737764985126157?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/6192737764985126157/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/juan-calvino-interpreta-el-libre.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/6192737764985126157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/6192737764985126157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/juan-calvino-interpreta-el-libre.html' title='Juan Calvino Interpreta el Libre Albedrío'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-4240937348015160140</id><published>2010-09-01T19:32:00.000-07:00</published><updated>2010-09-01T19:34:22.020-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libre Albedrío'/><title type='text'>Martín Lutero le contesta a Erasmo</title><content type='html'>El Albedrío Humano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consecuentemente, partiremos de aquella misma definición en la que tú determinas el libre albedrío: "Además, por libre albedrío entendemos en este lugar la fuerza de la voluntad humana por la cual el hombre se puede aplicar a aquello que conduce a la salvación eterna, o apartarse de ello". Por cierto, tuviste buen cuidado en poner esta definición así en esta forma desnuda, sin aclarar ni una sola partícula de ella (como acostumbran hacerlo otros), en el temor de sufrir un naufragio, y posiblemente no uno solo. Así, pues, me veo ante la obligación de analizar estas partículas una por una. Evidentemente, un examen riguroso revela que la coa misma que tú tratas de definir, va más allá de los términos de tu definición. A una definición tal, los sofistas la llamarían viciosa, toda vez que la definición no abarca la cosa definida. Pues anteriormente hemos demostrado que el libre albedrío es propio de Dios y de nadie más. Quizá puedas atribuirle al hombre con alguna razón un albedrío. Pero atribuirle un libre albedrío en cosas divinas, esto es demasiado; porque según el juicio de todos los que oyen la expresión "libre albedrío", con ella se designa en sentido propio un albedrío que frente a Dios puede hacer y hace todo cuanto le place, sin estar trabado por ninguna ley ni por autoridad [imperio] alguna. En efecto a un siervo, que vive bajo la autoridad de un amo, no lo habrías llamado libre; ¡con cuánta menos razón llamamos libre a un hombre o a un ángel que bajo la absoluta autoridad de Dios (para no hallar del pecado y de la muerte) llevan su vida de manera tal que ni por un momento pueden subsistir con sus propias fuerzas! Por lo tanto, ya aquí en el comienzo mismo están en pugna la definición de la palabra y la definición de la cosa, puesto que la palabra significa algo distinta de lo que se entiende con la cosa misma. Más correcto empero seria hablar de un "albedrío inconstante" o "albedrío mutable" [yertibile arbitrium vel mutablte arbitrium]. Pues en esta forma Agustín y después de él los sofistas menguan la gloria y la fuerza de aquella palabra "libre" agregándole ese calificativo diminutivo y hablando de la inconstancia del libre albedrío. Y así debiéramos hablar también nosotros para no engañar los corazones de los hombres con palabras infladas y fastuosas pero vacías de contenido, como opina también Agustín al decir que, siguiendo una línea clara, nos corresponde hablar en términos sobrios y adecuados. Pues del que enseña se requiere que se exprese con simplicidad y de un modo apropiado para la discusión, y no con ampulosidad y figuras retóricas tendientes sólo a persuadir. Pero para no crear la impresión de que nos deleitamos en lides de terminología, hagamos por ahora al abuso  si bien es un abuso grande y peligroso  esa concesión de que el libre albedrío sea lo mismo que el albedrío inconstante. Concedamos también a Erasmo que presente la fuerza del libre albedrío como fuerza de la voluntad del hombre, como si lo de los ángeles no fuera libre albedrío, ya que en este libro él se propuso hablar solamente del libre albedrío de los hombres;' de no ser así, también en este punto la definición sería más estrecha que el asunto definido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vayamos a aquellos puntos en torno de los cuales gira lo verdaderamente esencial del problema. Algunos de estos puntos son lo suficientemente claros, otros rehuyen la luz, como si se sintieran culpables y tuvieron miedo de todo, cuando en realidad nada debe publicarse en forma más manifiesta y precisa que una definición; pues dar una definición oscura es lo mismo que no dar ninguna. Puntos claros son éstos: “la fuerza de la voluntad humana"; además: "por la cual el hombre se puede", y "a la salvación eterna". En cambio, estocadas a ciegas son éstas: "aplicar"; "a aquello que conduce", y "apartarse". ¿Qué cosa, pues, habremos de adivinar tras aquello de "aplicar" y "apartarse"? ¿Y qué es "aquello que conduce a la salvación eterna"? ¿A dónde se quiere llegar con todo esto? Ya veo que tengo que habérmelas con un verdadero Escoto o Heráclito, de modo que no puedo menos que fatigarme con una doble labor: primero, buscar afanosamente a mi adversario, palpando y a tientas, en fosos y tinieblas (lo cual es empresa llena de riesgos y peligros), y si no lo encuentro, luchar en vano y con fantasmas, golpeando el aire en la oscuridad. Y luego, habiéndolo sacado una vez a la luz, y exhausto ya de tanto buscar, sólo entonces puedo trabarme en lucha con él en igualdad de condiciones. Pues bien: "la fuerza de la voluntad humana" creo que es la expresión con que designas la potencia o facultad o habilidad o aptitud de querer, no querer, elegir, despreciar, aprobar y rechazar, y otras acciones volitivas que hubiere. Pero, qué quieres decir con que esta fuerza "se aplica" y "se aparta", no lo veo, a no ser que sea el mismo querer y no querer, elegir, despreciar, ::probar, rechazar, a saber, precisamente la acción volitiva, de modo que habríamos de imaginarnos que aquella fuerza es cierta cosa intermedia entre la voluntad misma y su acción, de manera que por ella, la voluntad misma produce la acción de querer y no querer, y por ella es producida la misma acción de querer y no querer. Otra cosa no es posible imaginar ni pensar aquí. Si me equivoco, échese la culpa al autor que dio la definición, y no a mí que la examino. Pues bien se dice entre los juristas: las palabras del que habla oscuramente a pesar de que podría haber hablado con mayor claridad, deben ser interpretadas en contra de él mismo. Y no quiero acordarme aquí, por el momento, de mis teólogos modernos con sus sutilezas; pues para que el enseñar y el entender sean efectivos, hay que hablar sin artificio. "Aquello empero que conduce a la salvación eterna", estimo que son las palabras y obras de Dios que son ofrecidas a la voluntad humana para que se aplique a ellas o se aparte de ellas. Mas con `palabras de Dios' yo entiendo tanto la ley como el evangelio. Por la ley se exigen obras, por el evangelio se exige fe. Pues no hay otra cosa que conduzca a la gracia de Dios o a la salvación eterna sino únicamente la palabra y la obra de Dios, por cuanto la gracia o el espíritu es la vida misma a la cual somos conducidos por la palabra y obra de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vida empero o salvación eterna es algo que la comprensión humana no puede captar, como afirma Pablo en 1ª Corintios 2 citando un pasaje de Isaías: "Cosas que ojo no vio ni oído oyó ni han subido en corazón de hombre, las cuales Dios ha preparado para los que le aman”. Pues entre los artículos supremos de nuestra fe se cuenta también aquel donde decimos: "Y la vida eterna". Pero lo que en este artículo es capaz de hacer el libre albedrío, lo atestigua Pablo en 1ª Corintios 2. "Dios  dice  nos las reveló a nosotros por su Espíritu", esto es, si el Espíritu no lo hubiese revelado, ningún corazón humano sabría algo de estas cosas ni pensaría en ellas, tan lejos está el libre albedrío de poder aplicarse a ellas o de poder desearlas. Fíjate en la experiencia: ¿qué opinión respecto de la vida futura y la resurrección tuvieron los más destacados ingenios de entre los gentiles? ¿Acaso no es así que cuanto más destacados fueron por su ingenio, tanto más ridícula fue para ellos la resurrección y la vida eterna? Filósofos ingeniosos, y nada menos que griegos, fueron también aquellos hombres que llamaron "siembra palabras" y pre¬dicador de nuevos espíritus" a Pablo cuando les habló de estas co¬sas. Porcio Festo, según Hechos 24, llamó loco a Pablo por su predicación acerca de la vida eterna. ¿Qué sandeces profiere Plinio respecto de estas cosas en su Libro Séptimo?, ¿y Luciano, un tan grande ingenio? ¿Acaso todos éstos fueron unos estúpidos? En una palabra: Hasta hoy día la mayoría de los hombres se ríes de este articulo y lo consideran una fábula, tanta más cuanto mayor es su ingenio y erudición, y eso públicamente. Pues en lo oculto de su corazón ningún hombre, a menos que esté lleno del Espíritu Santo, conoce, cree o desea la salvación eterna, aunque en palabras y escritos la mencionen y ponderen a menudo. ¡Y quiera Dios, Erasmo mío, que tú y yo estuviésemos libres de esta levadura!, tan escasos son los corazones creyentes en cuanto a este artículo. ¿He acertado ahora el sentido de tu definición?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que según Erasmo, el libre albedrío es una fuerza de la voluntad la cual (fuerza) puede por si misma querer y no querer la palabra y la obra de Dios por las cuales el libre albedrío es llevado a aquello que está más allá de su capacidad de comprensión e imaginación. Pero si puede querer y no querer, puede también amar y odiar. Y si puede amar y odiar, puede también en cierta modesta medida [aliquantulum] cumplir la ley y creer el evangelio; porque si quieres algo, o no lo quieres, forzosamente puedes, con esta voluntad, hacer siquiera parte de la obra intentada, aun cuando por impedimento de otro no lo puedas llevar a cabo. Y bien: ya que entre las obras de Dios que conducen a la salvación figuran la muerte, la cruz y todos los males de este mundo, la voluntad humana podrá querer también la muerte y su propia perdición. Más aún: si puede querer la palabra y la obra de Dios, puede quererlo todo; pues ¿qué puede haber debajo, encima, dentro o fuera de la palabra y obra de Dios en lugar alguno, sino Dios mismo? Pero ¿qué queda aquí para la gracia y el Espíritu Santo? Esto significa directamente atribuirle carácter divino [divinitatem] al libre albedrío; porque querer la ley y el evangelio, no querer el pecado, y querer la muerte, es cosa del poder divino solamente, como Pablo afirma en más de un Pasaje'". Resulta pues que después de los pelagianos, nadie escribió acerca del libre albedrío cosas más acertadas que Erasmo. En efecto: en párrafos anteriores dijimos que el libre albedrío es un título divino y significa un poder divino. Sin embargo, hasta ahora nadie le atribuyó este poder excepto los pelagianos; porque los sofistas, sea cual fuere su opinión, se expresan en forma muy distinta. Y hasta a los mismos pelagianos, Erasmo los supera ampliamente: éstos atribuyen esa divinidad al libre albedrío entero; Erasmo en cambio al medio, por cuanto los pelagianos establecen dos partes del libre albedrío, la fuerza de discernir y la fuerza de elegir, y atribuyen la una a la razón, la otra a la voluntad, cosa que hacen también los sofistas; pero Erasmo, poniendo a un lado la fuerza de discernir destaca la fuerza de elegir sola, y así convierte en dios a un albedrío cojo y semilibre. ¿Qué crees que habría hecho si su propósito hubiese sido describir el libre albedrío entero?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no contento con esto, Erasmo sobrepuja también a los filósofos. Entre ellos, en efecto, aún no se llegó a definir si una cosa puede moverse a si misma. Sobre este punto hay una discusión entre platónicos y peripatéticos que se evidencia en todo el campo de la filosofía. Pero para Erasmo, el libre albedrío no sólo se mueve a si mismo con su propia fuerza, sino que también se aplica a lo que es eterno, vale decir, incomprensible para él; en verdad, un definidor enteramente novedoso e inaudito del libre albedrío, que deja muy lejos tras sí a los filósofos, pelagianos, sofistas y demás. Y como si esto fuera poco, no para ni ante sí mismo sino que disiente y lucha consigo mismo mucho más que con todos los otros: antes había dicho que la voluntad humana sin la gracia divina es totalmente ineficaz (a no ser que lo haya dicho en broma), aquí, empero, donde da una definición en serio dice que la voluntad humana posee esa fuerza por la cual es capaz de aplicarse a lo que es pertinente a la salvación eterna, esto es, a lo que supera incomparablemente aquella fuerza. Así que en este punto Erasmo se sobrepuja aun a si mismo. ¿Viste, Erasmo querido, que con esta definición te delataste a ti mismo (creo que por imprudencia) evidenciando que no tienes el más remoto conocimiento de estas cosas, o que escribes acerca de ellas en forma totalmente irreflexiva y despreocupada, sin noción de lo que dices o afirmas? Y como ya dije antes, dices menos del libre albedrío y sin embargo le atribuyes más que todos los otros, puesto que no describes el libre albedrío entero, y no obstante le atribuyes todo. Mucho más tolerable es lo que enseñan los sofistas, o al menos el padre de ellos, Pedro Lombardo: ellos dicen que el libre albedrío es la facultad de discernir, y además también de elegir, a saber, de elegir el bien si está presente la gracia (divina), el mal empero si la gracia falta. Y expresamente observa Pedro Lombardo, en coincidencia con Agustín, que por su propia fuerza, el libre albedrío sólo puede caer y no es capaz sino de pecar. De ahí que en su libro II contra Juliano, Agustín llama al albedrío "esclavizado" [servum] más bien que libre. Tú en cambio estableces por ambas partes una fuerza igual del libre albedrío, de modo que ese albedrío, sin la gracia, por su sola fuerza, puede aplicarse a sí mismo al bien como que puede también apartarse a sí mismo del bien. Pues no piensas cuánto le atribuyes al libre albedrío con ese pronombre SE o A SI MISMO; no piensas que al decir que SE puede aplicar, excluyes por entero al Espíritu Santo con todo su poder, como si fuera superfluo y no necesario. Por ende, tu definición es condenable hasta entre los sofistas, quienes si no rabiasen de tal manera contra mí cegados por la envidia, más bien se lanzarían con furia contra el libro tuyo. Ahora, por cuanto atacas a Lutero, a pesar de estar hablando contra ti mismo y contra ellos, sólo dices cosas santas y católicas. Tan grande es la paciencia de esos santos varones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No digo esto porque la opinión de los sofistas respecto del libre albedrío cuente con mi aprobación, sino porque la considero más tolerable que la de Erasmo, puesto que se acercan más a la verdad. En efecto: no dicen, como lo digo yo, que el libre albedrío es una nada; sin embargo, por el hecho de que ellos, ante todo el Maestro de las Sentencias, afirman que el libre albedrío sin la gracia no es capaz de nada, están en desacuerdo con Erasmo; y más aún, parece que están en desacuerdo también entre ellos mismos, y que corren en círculo empeñados sólo en controversia verbal, más ávidos de disputa que de la verdad, como cuadra a sofistas. Pues imagínate que me sea presentado un sofista, y no precisamente uno de los ma¬los, con quien yo pudiera discutir estas cosas confidencialmente, en diálogo amistoso, y al que pudiera pedir un juicio sincero y libre, en esta forma: Si alguien te dijese: libre es aquello que por su propio poder sólo es capaz de obrar en una dirección, a saber, en dirección a lo malo, mientras que en la otra dirección, a saber, en dirección a lo bueno, por cierto puede obrar, pero no por su propio poder, sino únicamente con la ayuda de otro, ¿podrías contener la risa, amigo mío? Pues de esta manera me será fácil demostrar que hasta una piedra o un tronco posee un libre albedrío; ya que puede dirigirse hacia arriba y hacia abajo, por su propia fuerza sin embargo sólo hacia abajo, hacia arriba en cambio únicamente con la ayuda de otro. Y como ya dije antes, al fin y al cabo podríamos invertir el uso de todas las lenguas y palabras y afirmar: "Ninguno es todos, nada es todo", refiriendo lo uno a la cosa misma, lo otro a una cosa ajena que podría pertenecerle, o agregársele accidentalmente. Así, por discutir en exceso, finalmente convierten también el libre albedrío accidentalmente en libre, ya que de vez en cuando puede ser hecho libre por otro. Pero la pregunta es: qué puede el libre albedrío "por sí mismo", cuál es la esencia de la libertad del albedrío. Si esta pregunta se ha de resolver, del libre albedrío no quedará más que la palabra vacía, quieran o no. También en esto fracasan los sofistas: en que atribuyen al libre albedrío la fuerza de discernir lo bueno,  y desdeñan [premunt] la regeneración y renovación en el Espíritu, asignándole, como algo externo, aquella ayuda ajena; de esto hablaré más tarde. En cuanto a la definición, basta lo que se acaba de exponer. Veamos ahora los argumentos con que se ha querido inflar a aquella vana palabrita. En primer lugar está aquel pasaje de Eclesiástico 16: "Dios desde el principio creó al hombre y le dejó en mano de su decisión. Añadió sus mandamientos y preceptos. Si quieres guardar sus mandamientos, y conservar perpetuamente una fe grata, ellos te guardarán. Ante ti he colocado el fuego y el agua; a lo que quieras, extiende tu mano. Ante el hombre está la vida y la muerte, lo bueno y lo malo; lo que le plugiere, le será dado". Aunque pudiera rechazar este libro con buenas razones, sin embargo por ahora lo acepto para no envolverme, con pérdida de tiempo, en una disputa acerca de los libros que fueron recibidos en el canon hebreo al que tú criticas con bastante mordacidad y sorna, comparando los Proverbios de Salomón y el Cántico amatorio (como tú lo llamas con ambigua ironía) con los dos libros de Esdras, con Judith, con la Historia de Susana y el Dragón y con Ester  este último, por más que lo tengan en el canon, es a juicio mío de todos los nombrados el más digno de no figurar entre los libros canónicos. Podría, sin embargo, responder brevemente con sus propias palabras: En este lugar, la Escritura es oscura y ambigua, por eso no prueba nada concreto. Mas como nosotros estamos en el bando que niega el libre albedrío, exigimos de vosotros que nos indiquéis un pasaje que compruebe con claras palabras qué es el libre albedrío y qué poder tiene. Esto lo haréis quizás para las calendas griegas, a pesar de que tú, para eludir esta necesidad, derrochas muchas buenas palabras y entre tanto andas como pisando huevos recitando tantas opiniones sobre el libre albedrío que por poco lo conviertes a Pelagio en evangélico. Asimismo inventas una cuádruple gracia para poder atribuir incluso a los filósofos una especie de fe y amor, e igualmente esa triple ley, a saber, ley de la naturaleza, de las obras y de la fe  una nueva fábula, por supuesto, para poder afirmar que los preceptos de los filósofos concuerdan estrechamente con los preceptos evangélicos. Después está aquel pasaje del Salmo 4: "Perceptiblemente está sobre nosotros, oh Señor, la luz de tu rostro". Allí se habla de conocimiento del propio rostro de Dios, esto es, de la fe. Y tú lo aplicas a la razón enceguecida. Si un cristiano colacionase todo esto, no podría menos que sospechar que tú te burlas y te ríes de los dogmas y de la religión de los cristianos. Porque atribuir semejante ignorancia a un hombre que con tanta diligencia analizó todo lo que nosotros presentamos y lo conservó en la memoria, esto me resulta sumamente difícil. Pero por el momento no proseguiré con esto y me conformaré con haberlo indicado, hasta que se ofrezca una oportunidad mejor. Te ruego sin embargo, Erasmo mío, que no nos pongas a prueba de esta manera como si fueses uno de aquellos que dicen: "¿Quién nos ve?". Además, en una cuestión de tanta importancia es peligroso bromear continuamente ante cualquiera con palabras versátiles. Pero vayamos al caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De una opinión sola en cuanto al libre albedrío, tú construyes una opinión triple. Dura, sin embargo bastante aceptable, te parece la opinión de aquellos que dicen que sin una gracia peculiar, el hombre no puede querer lo bueno, no puede hacer el comienzo, no puede avanzar, no puede terminar, etc.; esta opinión la apruebas porque le reconoce al hombre la capacidad para la aspiración y el esfuerzo, pero no le reconoce nada que él pueda atribuir a sus propias fuerzas. Más dura te parece la opinión de los que sostienen que el libre albedrío no es capaz de nada sino de pecar, y que solamente la gracia obra en nosotros lo bueno, etc. Pero la más dura de todas es para ti la opinión de aquellos que dicen que el libre albedrío es una palabra vacía, y que antes bien, Dios obra en nosotros tanto lo bueno como lo malo, y todo lo que es hecho, es hecho por pura necesidad. Contra esta última opinión confiesas dirigirte con tu escrito. ¿Sabes también lo que dices, Erasmo? Tú presentas aquí opiniones como si fuesen las de otras tantas escuelas, porque no tiendes que la misma cuestión ha sido discutida de varias maneras ya con estas palabras, ya con aquellas, por nosotros que todos profesamos públicamente la convicción de una y la misma "escuela" Pero queremos llamar tu atención a este hecho y demostrarte cuán superficial o embotado es tu juicio. Te pregunto: aquella definición del libre albedrío que diste en un párrafo anterior, ¿cómo cuadra con esa primera y bastante aceptable opinión? Dijiste, en efecto, que el libre albedrío es la fuerza de la voluntad humana por la cual el hombre se puede aplicar a lo bueno. Aquí en cambio dices, y aceptas que se diga, que sin la gracia el hombre no puede querer lo bueno. La definición afirma lo que su ejemplificación niega; y en tu libre albedrío se halla simultáneamente un Si y un No, de modo que al mismo tiempo nos apruebas y condenas, y te condenas y apruebas también a ti mismo, en uno y el mismo dogma y articulo. ¿O crees acaso que no es algo bueno el aplicarse a lo que es pertinente a la salvación eterna  acción ésta que tu definición atribuye al libre albedrío , dado que ni habría necesidad de gracia si en el libre albedrío hubiera tanto de bueno que él se puede aplicar a sí mismo a lo bueno? Así que una cosa es el libre albedrío que tú defines, y otra el que defiendes. Y resulta así que Erasmo tiene sobre los demás hombres la ventaja de poseer dos libres albedríos, que están en franca oposición el uno al otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero dejemos a un lado lo que inventó la definición, y veamos lo que la opinión misma propone como lo contrario. Admites que sin una gracia peculiar el hombre no puede querer lo bueno (pues no está en discusión ahora lo que puede la gracia de Dios, sino lo que puede el hombre sin la gracia). Admites por lo tanto que el libre albedrío no puede querer lo bueno, y esto no es otra cosa que: el libre albedrío no se puede aplicar a sí mismo a lo que es pertinente a la salvación eterna, como rezaba tu definición. Más aún: poco antes dices que la voluntad humana después de la caída [post peccatum] es tan depravada que el hombre, perdida ya su libertad, está obligado a servir al pecado y no tiene la capacidad de volver a mejorarse. Y si no me equivoco, sostienes que ésta fue la opinión de los pelagianos. Creo que aquí Proteo ya no tiene ninguna escapatoria. Lo tienen aprisionado claras palabras, a saber, que "perdida ya la libertad, la voluntad está bajo coacción [cogit] y es retenida en la esclavitud del pecado". ¡Oh excelso libre albedrío, del cual el mismo Erasmo dice que perdió la libertad y es esclavo del pecado! Si esto lo dijera Lutero, nunca se habría oído nada más absurdo, ni se podría poner en conocimiento del pueblo nada más inútil que esta paradoja, de modo que sería imprescindible escribir también unas Disquisiciones contra él. Pero quizás nadie me crea que estas cosas son afirmaciones de Erasmo. Bien, léanse el párrafo correspondiente en su Disquisición, y quedarán asombrados. Sin embargo, yo ya no me asombro mayormente. Pues el que no toma en serio esta cuestión ni es afectado por lo menos en algo por ella, sino que siente en su corazón una verdadera aversión contra ella, un tedio o una frialdad, o si le produce náuseas, ¿cómo un hombre tal no habría de decir por doquier cosas absurdas, improcedentes y contradictorias mientras discute el problema como un ebrio o dormido y eructa entre ronquido y ronquido "Si" y "No" al son de las distintas palabras que llegan a sus oídos? Por eso los maestros de retórica requieren afecto de parte del que defiende una causa; con mucha más razón, la teología requiere un afecto tal que haga al defensor de su causa vigilante, perspicaz, activo, prudente y decidido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, si el libre albedrío sin la gracia, perdida ya la libertad, está obligado a servir al pecado y no puede querer lo bueno, yo quisiera saber qué es esa aspiración, y qué ese esfuerzo para los cuales aquella primera y aceptable opinión le reconoce al hombre la capacidad. No puede ser una aspiración buena ni un esfuerzo bueno, puesto que el libre albedrío no puede querer lo bueno, como dice la opinión aquella y como también se admite. Lo que queda, por lo tanto, es aspiración mala y esfuerzo malo, que tras la pérdida de la libertad están obligados a servir al pecado. ¿Y qué  te preguntase quiere decir a su vez con esto? ¿Esta opinión reconoce al hombre la aspiración y el esfuerzo, y no obstante no le reconoce nada que él pueda atribuir a sus propias fuerzas? ¿En qué mente cabe esto? Si a las fuerzas del libre albedrío les quedan la aspiración y el esfuerzo, ¿por qué no se las habría de atribuir? Si no se las debe atribuir, ¿cómo pueden quedar con ellas? ¿0 será que esa aspiración y ese esfuerzo previos a la gracia son dejados también ala futura gracia misma y no al libre albedrío, de modo que a un tiempo se los deja con el libre albedrío, y no se los deja? Si esto no son paradojas o mejor dicho monstruosidades, ¿qué son entonces monstruosidades? Pero quizás la Disquisición sueñe con la idea de que entre estos dos, el poder querer lo bueno y el no poder querer lo bueno, exista algo neutral [medium quod], a saber, el Querer en sí [absolutum Velle], que de por sí no tiende hacia lo bueno ni hacia lo malo, de modo que con cierta argucia dialéctica podamos sortear los escollos y decir: En la voluntad del Nombre hay cierto querer que sin la gracia por cierto no es capaz de obrar nada en dirección a lo bueno; sin embargo, tampoco es el caso que sin la gracia inmediatamente quiera sólo lo malo, sino que es un puro y mero querer, que por la gracia puede ser vertido hacia arriba a lo bueno, y por el pecado puede ser vertido hacia abajo a lo malo. Pero ¿dónde queda entonces la afirmación de que el libre albedrío, perdida la libertad, está obligado a servir al pecado? ¿Dónde queda aquella aspiración que aún permanece, y el esfuerzo?, ¿dónde la fuerza de aplicarse a aquello que es pertinente a la salvación eterna? Pues esa fuerza de aplicarse a la salvación no puede ser un puro querer, a menos que se quiera decir que la salvación misma es una nada. Además, tampoco el aspirar y esforzarse puede ser un puro querer, ya que puede extenderse hacia algo (por ejemplo hacia lo bueno) y hacer esfuerzos por alcanzarlo, y no puede arrojarse al vacío o sofrenar el empeño. En resumen: por más que la Disquisición se haya dirigido ya en esta dirección, ya en aquella, no puede eludir las contradicciones y afirmaciones reñidas una con la otra, de modo que el propio libre albedrío que ella defiende, no es tan cautivo como lo es ella. Pues tanto se enreda en su intento de liberar el albedrío, que es atada juntamente con el libre albedrío con lazos indisolubles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, que en el hombre haya un querer neutral y puro, no es más que una invención dialéctica; y quienes lo aseveran, no lo pueden probar. Esa invención nació del desconocimiento de las cosas y del respeto ante los vocablos, como si la realidad siempre fuese así como se la dispone en palabras; casos de estos los hay en cantidades ilimitadas entre los sofistas. La realidad en cambio es la que queda expresada en las palabras de Cristo: "El que no es conmigo, contra mi es". No dice: "El que no es conmigo, tampoco es contra mí, sino que es neutral". Pues si Dios está en nosotros, Satanás está lejos, y sólo está presente el querer lo bueno. Si Dios está lejos, Satanás está presente, y en nosotros no hay sino un querer lo malo. Ni Dios ni Satanás permiten que haya en nosotros un mero y puro querer; antes bien, como dijiste correctamente, tras haber perdido la libertad estamos obligados a servir al pecado; esto es, nosotros queremos el pecado y lo malo, decimos el pecado y lo malo, y hacemos el pecado y lo malo. Ves: a este punto fue llevada la irreflexiva Disquisición por la invencible y poderosísima verdad, y su sabiduría fue convertida en locura: queriendo hablar contra nosotros, es obligada a hablar a nuestro favor y en contra de sí misma, así como también el libre albedrío hace algo de bueno, a saber cuando obra contra lo malo, obra mal en grado máximo contra lo bueno, de modo que la Disquisición es en el decir igual que el libre albedrío en el hacer  aunque también la misma Disquisición entera no es otra cosa que una obra sublime del libre albedrío que al defender condena y al condenar defiende, esto es, quiere ser tenida por sabia, y es doblemente estúpida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal es el caso de la primera opinión confrontada consigo misma: niega que el hombre pueda querer un ápice de lo bueno (quicquam boni posse velle hominem), y no obstante sostiene que al hombre le queda la aspiración, que sin embargo tampoco se la reconoce como suya. Comparemos ahora esta opinión con las otras dos. La segunda, como ya sabemos, es aquella mas dura que sostiene que el libre albedrío no es capaz de nada sino de pecar. Esta., empero, es la opinión de Agustín que él expresa en muchos otros lugares, y especialmente en su libro Del espíritu y la letra, en el capítulo cuarto o quinto, si no me equivoco, donde usa precisamente estos términos. La tercera, la más dura de todas es la del propio Wiclef y de Lutero, y dice que el libre albedrío es una palabra vacía, y que 'todo lo que es hecho, es hecho por pura necesidad. Contra estas dos opiniones lucha la Disquisición. A ese respecto digo: Quizá no tengamos el suficiente dominio del latín o del alemán, y por eso no pudimos exponer cabalmente la cuestión misma. Pero Dios me es testigo de que con las últimas dos opiniones no quise decir, ni quise que se entendiera, otra cosa que lo que se expresa en la primera opinión. Tampoco creo que Agustín haya disentido de la opinión primera, ni puedo extraer de sus, propias palabras algo que esté en discrepancia con ella, de modo que las tres opiniones mencionadas por la Disquisición son para mí nada más que una sola; a   saber, lo que expuse yo. Pues una vez que se ha admitido y determinado que tras la pérdida de la libertad, el libre albedrío está bajo coacción en la servidumbre del pecado y no puede querer un ápice de lo bueno, yo puedo sacar de estas palabras esa única conclusión: que el libre albedrío es una palabra vacía cuyo contenido real [es] se ha perdido. A una libertad perdida, mi gramática la llama ninguna libertad; mas otorgar el título de “libertad” a aquello que no posee ninguna libertad, es otorgárselo a una palabra vacía. Si aquí estoy errado, corríjame quien pueda; si lo que digo es oscuro y ambiguo, ilumínelo y precíselo quien pueda. A una salud perdida yo no la puedo llamar salud; y si se la hubiera de atribuir a .un enfermo, me parece que no se le habría atribuido más que un título vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ¡afuera con estas monstruosidades de palabras! Pues ¿quién puede soportar este abuso en el hablar, que por una parte digamos que el hombre posee un libre albedrío, y al mismo tiempo afirmemos que tras la pérdida de la libertad está bajo coacción en la servidumbre del pecado y no puede querer un ápice de lo bueno? Esto es contrario al sentido común y anula por completo el uso idiomático. Antes bien, a la Disquisición debe hacérsele el reproche de que sus propias palabras las deja correr como dormida, y las palabras de los demás no las toma en cuenta. No considera, digo, qué significa y cuánto implica decir: El hombre perdió la libertad, está obligado a servir al pecado, y no puede querer un ápice de lo bueno. En efecto: si la Disquisición estuviese despierta y pusiera la debida atención, vería claramente que el sentido de las tres opiniones que ella presenta como diversas y discrepantes, es en realidad uno y el mismo. Pues si alguien perdió la libertad y está obligado a servir al pecado y no puede querer lo bueno, ¿qué conclusión más exacta se puede hacer respecto de él que ésta: ese hombre peca, o quiere lo malo, porque así tiene que ser necesario? Así concluirían los mismos sofistas con sus silogismos. Por esto, la Disquisición arremete completamente en vano contra las últimas dos opiniones mientras aprueba la primera, porque las tres dicen lo mismo: y una vez más cae en su costumbre de condenarse a si misma y aprobar lo nuestro, y eso en uno y el mismo artículo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2321175151693850754-4240937348015160140?l=llamadoeficaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/feeds/4240937348015160140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/martin-lutero-le-contesta-erasmo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/4240937348015160140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2321175151693850754/posts/default/4240937348015160140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llamadoeficaz.blogspot.com/2010/09/martin-lutero-le-contesta-erasmo.html' title='Martín Lutero le contesta a Erasmo'/><author><name>luigiev</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15159482129794717504</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_rfv0AOTkKPs/StkvztFLpxI/AAAAAAAAAAM/c955ZMrcv84/S220/04-01-2009-153.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2321175151693850754.post-7165434702434048708</id><published>2010-08-29T11:34:00.000-07:00</published><updated>2010-08-29T11:39:27.329-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='R.M. McCheyne'/><title type='text'>Un Clamor por Avivamiento</title><content type='html'>Salmo 85:6&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es interesante notar el tiempo en el cual esta oración fue ofrecida. Era un&lt;br /&gt;tiempo de misericordia. "Fuiste propicio á tu tierra, oh Jehová". Era un&lt;br /&gt;tiempo en el cual Dios había llevado a muchos al conocimiento de Cristo, y&lt;br /&gt;había cubierto multitud de pecados. "Perdonaste la iniquidad de tu pueblo".&lt;br /&gt;Era ahora que ellos habían comenzado a sentir la necesidad de otra visita de&lt;br /&gt;misericordia. "¿No volverás tú á darnos vida?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquello por lo que se Oraba&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No volverás tu á darnos vida", o literalmente, regresa y haznos vivir de&lt;br /&gt;nuevo. Es la oración de aquellos quienes habían recibido un poco de vida,&lt;br /&gt;pero ahora sentían la necesidad de más. Habían sido avivados por el Espíritu&lt;br /&gt;Santo. Sentían la dulzura y la excelencia de esta vida nueva, escondida, y&lt;br /&gt;divina. Ellos anhelaban más -- ""¿No volverás tú á darnos vida?"&lt;br /&gt;El Argumento Presentado&lt;br /&gt;"Y tu pueblo se alegrará en ti." Ellos ruegan a Dios que haga esto por amor a&lt;br /&gt;Su pueblo, para que su gozo sea completo; y para que sea completo en el&lt;br /&gt;Señor -- en el Señor de su Justicia -- en el Señor de su Fortaleza.&lt;br /&gt;Cuando es esta Oración Necesaria:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Un Tiempo De Reincidencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas veces, como en Éfeso, lo hijos de Dios pierden su primer amor. La&lt;br /&gt;iniquidad abunda, y el amor de muchos se enfría. Los creyentes pierden la&lt;br /&gt;comunión íntima y cercana con Dios. Salen fuera del Lugar Santísimo, y oran&lt;br /&gt;a la distancia con un velo entre ellos. Pierden el fervor, la dulzura, y la&lt;br /&gt;plenitud de la oración secreta. No derraman sus corazones a Dios.&lt;br /&gt;Han perdido el claro descubrimiento de Cristo. Lo ven, pero tenuemente.&lt;br /&gt;Han perdido de vista Su belleza -- el sabor de Su buen ungüento -- el tocar&lt;br /&gt;sus vestiduras. Lo buscan, pero no lo hallan. No pueden despertar el corazón&lt;br /&gt;para aferrarse a Cristo.&lt;br /&gt;El Espíritu mora escasamente en su alma. El agua viva parece estar casi&lt;br /&gt;seca en su interior. El alma está seca y estéril. La corrupción es fuerte: la&lt;br /&gt;gracia es muy débil.&lt;br /&gt;El amor a los hermanos se desvanece. La oración en unidad es abandonada.&lt;br /&gt;La pequeña asamblea ya no parece ser bella. La compasión para los&lt;br /&gt;inconversos es muy poca y frívola. El pecado ya no es reprendido, aunque es&lt;br /&gt;cometido delante de sus propios ojos. Cristo ya no es confesado delante de&lt;br /&gt;los hombres. Quizás el alma cae en pecado, y tiene miedo de regresar; se&lt;br /&gt;queda lejos de Dios, y vive en el desierto.&lt;br /&gt;¡Ah! Este es el caso, temo, de muchos. Es un tiempo terriblemente&lt;br /&gt;peligroso. Nada, tan solo la visita del Espíritu Santo a tu alma puede&lt;br /&gt;persuadirte a regresar. ¿No es un tiempo para esta oración -- "¿No volverás&lt;br /&gt;tú á darnos vida?"&lt;br /&gt;El alma de un creyente necesita la gracia cada momento. "Por la gracia de&lt;br /&gt;Dios soy lo que soy". Pero hay tiempos en los que se necesita más gracia&lt;br /&gt;que en otros. Tal así como el cuerpo que continuamente necesita alimento;&lt;br /&gt;pero hay tiempos en los que se necesita más alimento que otros -- tiempos&lt;br /&gt;que son de gran esfuerzo para el cuerpo, cuando toda la fuerza debe ser&lt;br /&gt;puesta.&lt;br /&gt;Hay momentos donde el alma de un creyente es expuesta a la persecución&lt;br /&gt;ardiente. La culpa quebranta el corazón; o golpea sobre la cabeza como el&lt;br /&gt;sol abrasador. "En pago de mi amor me han sido adversarios". A veces son&lt;br /&gt;los hijos de Dios quienes nos reprochan, y esto es aún más difícil de&lt;br /&gt;soportar. El alma está presta para reposar o hundirse.&lt;br /&gt;A veces es la adulación que tienta el alma. El mundo habla bien de nosotros,&lt;br /&gt;y somos tentados al orgullo y a la vanidad. Esto es aún peor de soportar.&lt;br /&gt;A veces Satanás lucha dentro de nosotros conmoviendo horribles&lt;br /&gt;corrupciones hasta producir una tempestad interior. Oh, ¿hay alguna alma&lt;br /&gt;tentada que lee estas palabras? Jesús ora por ti. Necesitas más paz. Nada&lt;br /&gt;sino el aceite del Espíritu alimentará el fuego de la gracia cuando Satanás&lt;br /&gt;está echando agua sobre ella. Levanta este clamor, "¿No volverás tú á&lt;br /&gt;darnos vida?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Un Tiempo De Preocupación&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Pedid á Jehová lluvia en la sazón tardía" Cuando Dios comienza un tiempo&lt;br /&gt;de preocupación en un lugar-- cuando el rocío está empezando a caer --&lt;br /&gt;entonces es tiempo de orar, Señor, no detengas Tu mano -- danos una lluvia&lt;br /&gt;plena -- no dejes a ninguno seco. "¿No volverás tú á darnos vida?"&lt;br /&gt;¿Quienes nesecitan este avivamiento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Ministros lo Necesitan&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ministros por naturaleza son incrédulos y de corazón duro tal como el&lt;br /&gt;resto de los hombres (Marcos 6:14), por esto Cristo frecuentemente tiene&lt;br /&gt;que reconvenirlos. Toda su fe proviene de lo alto. Deben recibir de Dios todo&lt;br /&gt;aquello que dan. Para poder hablar la verdad con poder, necesitan tomarla&lt;br /&gt;personalmente. Es imposible hablar con poder de un mero conocimiento&lt;br /&gt;mental, o de la experiencia pasada. Si vamos a hablar con poder, debe ser&lt;br /&gt;desde un sentimiento presente de la verdad así como la verdad está en&lt;br /&gt;Jesús. No podemos hablar del maná escondido a menos que tengamos su&lt;br /&gt;gusto en nuestra boca. No podemos hablar del agua viviente a menos que&lt;br /&gt;esté rebosando dentro nuestro. Así como Juan el Bautista, debemos ver a&lt;br /&gt;Jesús venir, y decir, "He aquí el Cordero de Dios" Tenemos que hablar con&lt;br /&gt;nuestra mirada en Cristo, como lo hizo Esteban. "He aquí, veo los cielos&lt;br /&gt;abiertos, y al Hijo del hombre que está á la diestra de Dios." Tenemos que&lt;br /&gt;hablar en un sentido presente del perdón y el acceso a Dios, o nuestras&lt;br /&gt;palabras serán frías y sin vida. ¿Pero cómo podemos hacer esto si no somos&lt;br /&gt;avivados desde arriba? Los ministros están más expuestos a ser derribados&lt;br /&gt;que el resto de los hombres; ellos son portaestandartes, y Satanás ama&lt;br /&gt;cuando un portaestandarte desmaya. Oh, ¡qué necesidad hay de la provisión&lt;br /&gt;completa de la llenura de Cristo! Ora, amado, que así sea. "¿No volverás tú&lt;br /&gt;á darnos vida?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Hijos De Dios lo necesitan&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida divina es solamente otorgada desde lo alto. No tendrán vida hasta&lt;br /&gt;que vengan a Cristo. "Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y&lt;br /&gt;bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros" Ahora, esta vida es&lt;br /&gt;mantenida al estar unido a Cristo, y al tomar a cada instante la fresca&lt;br /&gt;provisión de su plenitud. "El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí&lt;br /&gt;permanece, y yo en él". En algunos creyentes esta vida es mantenida por&lt;br /&gt;una corriente interior constante del Espíritu Santo -- "Cada momento la&lt;br /&gt;regaré" -- tal como lo es la provisión constante que el pámpano recibe de la&lt;br /&gt;viña. Estos son los cristianos más felices y los más firmes. Otros tienen&lt;br /&gt;crecientes del Espíritu que los llevan más y más alto. A veces obtienen más&lt;br /&gt;en un día que lo que habían obtenido en meses. En algunos, la gracia es&lt;br /&gt;como un río; en otros, es como lluvia en su estación. Sin embargo, en&lt;br /&gt;ambos hay una necesidad de avivamiento. El corazón natural tiende a&lt;br /&gt;marchitarse. Así como un jardín en el verano se seca si no es regado el alma&lt;br /&gt;desmaya y se cansa en hacer el bien. La gracia no es natural para el&lt;br /&gt;corazón. El corazón viejo tiende a secarse y debilitarse. Así que el que es&lt;br /&gt;hijo de Dios tiene que estar buscando continuamente, como el siervo de&lt;br /&gt;Elías, la nube pequeña sobre el mar. Necesitas estar constantemente cerca&lt;br /&gt;de la fuente de agua viva; sí, reposando en la boca del pozo de la salvación,&lt;br /&gt;y bebiendo el agua viva. "¿No volverás tú á darnos vida?"&lt;br /&gt;Aquellos Antiguamente Despertados lo Necesitan&lt;br /&gt;Una gota cayó desde el cielo sobre sus corazones. Ellos temblaron, lloraron,&lt;br /&gt;oraron. Pero las lluvias han pasado, y el corazón de piedra ha cesado de&lt;br /&gt;temblar. Otra vez el ojo se cerró para dormir; los labios se olvidaron de orar.&lt;br /&gt;Ah, ¡qué común y triste es este caso! El Rey de Sión levantó su voz en este&lt;br /&gt;lugar y exclamó. Algunos que estaban en sus sepulcros oyeron su voz y&lt;br /&gt;comenzaron a vivir. Pero esto fue tiempo pasado, y ahora se han hundido&lt;br /&gt;nuevamente en el sepulcro de un alma muerta. ¡Ah! ¡Esta es un estado&lt;br /&gt;terrible! El retroceder a la muerte, el amar la muerte, y el hacer mal a tu&lt;br /&gt;alma. ¿Qué puede salvar a tal persona, sino otra llamada de Jesús?&lt;br /&gt;"Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará&lt;br /&gt;Cristo“. Por amor de muchos de ustedes, yo oro: "¿No volverás tú á darnos&lt;br /&gt;vida?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las Higueras Estériles lo Necesitan&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos de ustedes han sido plantados en esta viña. Han disfrutado de sol y&lt;br /&gt;la lluvia. Han pasado por medio de todo este tiempo de avivamiento sin ser&lt;br /&gt;movidos. Todavía están muertos, infértiles, inconversos, infructuosos. ¡Ah!&lt;br /&gt;No hay esperanza para ti sino en esta oración. Tiempos ordinarios no te&lt;br /&gt;moverán. Tu corazón es más duro que el del resto de los hombres. Qué&lt;br /&gt;necesidad tienes de orar por una obra eficaz, pura, y profunda de Dios, y&lt;br /&gt;para que no seas omitido. Muchos de ustedes ahora soportarían el&lt;br /&gt;sacudimiento mucho mejor. Muchos de ustedes se han vuelto&lt;br /&gt;experimentados en resistir a Dios, y en apagar el Espíritu. Oh, ora por un&lt;br /&gt;tiempo en el que las montanas sean removidas. Nadie sino el Espíritu&lt;br /&gt;Todopoderoso puede tocar tu corazón duro. "¿Quién eres tú, oh gran monte?&lt;br /&gt;Delante de Zorobabel serás reducido á llanura". "¿No volverás tú á darnos&lt;br /&gt;vida?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para quien viene el avivamiento:&lt;br /&gt;&lt;b
